Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 756 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El mundo estaba inquietantemente silencioso. El cielo era de un azul brillante y una sensación de calma lo impregnaba todo.
La hierba que cubría la superficie del terreno se inclinó al pasar una ligera brisa, despeinando el cabello de una figura en particular que permanecía sentada en silencio sobre el césped.
Mientras estaba sentado en el césped, su figura parecía fundirse con el fondo, dando la impresión de que formaba parte del mundo natural.
Siempre había disfrutado de ese tipo de ambiente. Le recordaba a su mundo natal, cuando todo era paz y él era solo un niño.
Solo en mundos como esos podría sentir paz.
Fue una lástima que no pudiera disfrutar de ese sentido por mucho tiempo cuando, de repente...
"¿Hm?"
Su figura se estremeció y sus ojos se abrieron lentamente, dejando ver dos pupilas carmesí. Con solo abrir los párpados, el mundo a su alrededor fue perdiendo gradualmente su color y pareció detenerse.
Girando la cabeza, su mirada recorrió el mundo, deteniéndose en una dirección determinada.
"La maldición…"
Su leve murmullo hizo temblar el entorno, y poco a poco se puso de pie. Bajó la cabeza para mirar sus manos, frunciendo el ceño mientras su expresión, generalmente tranquila, se volvía completamente inmóvil.
"...Se ha ido."
¡Br! ¡Brr!
Hacía tiempo que Jezebeth no sentía que su compostura flaqueaba. Sin embargo, al sentir que el vínculo entre él y Ren desaparecía, supo que la maldición que se había impuesto tiempo atrás había sido eliminada.
"¿Cómo es esto posible?"
No era de los que se dejaban dominar por las emociones, pero en ese momento, Jezebeth se encontró experimentando esas emociones mientras su pecho se agitaba lentamente.
"Esto no debería ser posible. Me he asegurado de que el cu—"
Se interrumpió a mitad de la frase.
Al abrir los ojos, su visión se agudizó mientras escudriñaba el espacio en el que se encontraba, enfocándose en un planeta a lo lejos. Era un planeta de color azul celeste que le resultaba demasiado familiar.
Sus ojos se abrieron gradualmente, conmocionados.
"¿Se ha ido?"
Jezabet permaneció inmóvil, estupefacto por el repentino suceso, mientras una segunda ráfaga de viento le despeinaba el cabello.
"¿Por qué... por qué no puedo sentir a Kevin?"
Jezebeth cerró los ojos e intentó percibir la presencia de Kevin. Como alguien que también dominaba el poder de las leyes, Jezebeth podía sentirlo cuando quisiera. Por eso Kevin nunca se había marchado realmente de la Tierra.
Si lo hiciera, Jezabet lo sabría.
Desafortunadamente, también tenía los medios para regresar a la Tierra antes de poder alcanzarlo. De lo contrario, ya lo habría aniquilado.
"Desaparecido."
Jezebeth volvió a abrir los ojos y se quedó atónito ante la repentina situación. Por mucho que buscó, Kevin no estaba por ninguna parte.
"¿Cómo… es esto posible?"
¿Había logrado encontrar alguna forma de esconderse de él? Eso… era lo único que podía explicar la situación actual.
"No…"
Justo cuando Jezabet creyó comprender lo que había sucedido, su cuerpo se puso rígido.
"¿Por qué... por qué puedo sentirlo de repente?"
No podía sentir a Kevin, pero sí a Ren...
¿Cómo fue esto posible?
Un pensamiento repentino cruzó su mente, y su rostro finalmente mostró signos de cambio.
"Ja... ja…"
Estaba tan conmocionado que pronto se encontró riendo entre dientes. Se tapó la boca con la mano y se inclinó ligeramente.
"Esto... no me digas que él de verdad... Tenía razón, ¿verdad?"
Cuanto más lo pensaba, más se daba cuenta de la gravedad del asunto. Ya tenía una corazonada, pero nunca había estado seguro.
Ahora, sin embargo… estaba seguro.
Kevin le había transferido sus poderes a Ren.
"Jajaja... pensar que llegaría tan lejos..."
Jezabet siguió riendo. Su risa no era ni fuerte ni suave, sino que se extendía por todos los rincones del mundo, y los pájaros se dispersaban por el aire.
"No puedo creer que haya hecho eso…"
La mente de Jezabeth se llenó de emociones complejas cuando dejó de reír. No estaba ni enojado ni contento con la situación. De hecho, se sentía más bien… triste.
Su vida, ya de por sí solitaria, se había vuelto aún más solitaria.
"Qué lástima… al menos quería despedirme de él."
Aunque nunca fueron amigos y siempre estaban peleando, Jezabet nunca lo despreció.
Comprendía sus motivos y nunca se arrepentía de sus actos. Al fin y al cabo, eran solo dos personas con intereses contrapuestos.
Eso fue todo…
"Es... una verdadera lástima."
Jezabeth miró fijamente al cielo, con la mirada perdida. Por alguna razón inexplicable, lo encontró menos colorido de lo que había imaginado. Quizás aquello reflejaba a la perfección su estado de ánimo.
¡Clink! ¡Clink! ¡Clink!
Al extender la mano hacia adelante, aparecieron en su agarre varios fragmentos metálicos, y Jezabeth los miró con una expresión compleja.
Todos sus conocidos se estaban marchando poco a poco, y esos fragmentos eran lo único que quedaba de sus padres. Le habían salvado la vida tiempo atrás, cuando los Protectores intentaron exterminar a su raza.
De no haber sido por esos fragmentos… probablemente nunca habría nacido. Podría decirse que la única razón por la que su raza tuvo la oportunidad de prosperar fue gracias a esos fragmentos que alguna vez formaron un pequeño cubo.
Hasta el día de hoy, no tenía ni idea de dónde provenía ese cubo, y lo único que sabía de él era que una vez había caído del cielo, aterrizando justo encima de donde estaban sus padres.
…Al menos, eso era lo que le habían dicho.
Era demasiado joven por aquel entonces. No estaba del todo seguro del origen del cubo, pero en realidad no le importaba…
'Lo averiguaré en cuanto tenga los discos en mis manos.'
Los récords…
Todas las respuestas estaban en los archivos. Si lograba acceder a ellos… obtendría todas las respuestas que siempre había anhelado.
"Pronto."
Apretó el puño y los fragmentos desaparecieron en el aire.
Respiró hondo varias veces mientras mantenía la mirada fija en el planeta a lo lejos. En la siguiente respiración, un pequeño portal se abrió a su lado y una pequeña figura salió de él.
"¿Qué es?"
Su tono no sonaba nada respetuoso. De hecho, era todo lo contrario, pero a Jezabeth no le importaba. Es más, le gustaba cómo le hablaba.
Jezabet miró hacia el cielo.
¿Cuánto tiempo hace que nos conocemos?
"¿...Unos dos años terrestres?"
La figura respondió, con un tono que denotaba cierta confusión ante la repentina pregunta.
"¿A qué viene esa pregunta?"
"Solo por curiosidad."
Jezabeth respondió con una sonrisa.
'Dos años… ¿eh…?'
El tiempo pareció pasar mucho más rápido de lo que había pensado. Se sintió un poco solo tras la muerte de Kevin, pero… no estaba del todo solo. Alguien le había hecho compañía durante los últimos años, y no le desagradaba del todo su compañía.
De hecho, lo disfrutó bastante.
…Una lástima que solo se conocieran desde hacía apenas dos años.
¿Necesitas algo más de mí? No me llamaste solo para preguntarme cuánto tiempo hace que nos conocemos, ¿verdad?
El tono de voz del hombre contenía un dejo de exasperación, y Jezabeth se encontró riendo en respuesta.
Supongo que por fin comprendió, hasta cierto punto, "su" mirada en aquel entonces.
—No… Es solo que… —Jezabeth negó con la cabeza y siguió mirando al cielo. Pronto esbozó una sonrisa—. Parece que tu deseo se cumplirá antes de lo que pensaba.
"¿Eh?"
Jezabeth extendió su mano hacia adelante, y el planeta comenzó a temblar violentamente.
Brr-!
El suelo se resquebrajó y la roca fundida brotó de grietas y fisuras en la corteza del planeta. Las nubes en el cielo comenzaron a dispersarse y la elevación de las montañas aumentó.
¡Estruendo! ¡Estruendo! El mundo sufrió cambios drásticos en cuestión de segundos, y no tardó en desaparecer el paisaje tranquilo y sereno que había estado allí momentos antes.
Jezabeth cerró lentamente la mano mientras contemplaba el paisaje con ojos compasivos, y entonces...
Todo se desvaneció en el aire.
El mundo se sumió en una oscuridad total, y el silencio reinó en los alrededores de Jezabeth.
A lo lejos, se podían ver motas blancas esparcidas por toda la oscuridad, mientras que un orbe brillante se alzaba ante Jezabet.
Mirándolo fijamente, respiró hondo. En ese momento tenía una expresión bastante compleja en el rostro.
"No pensé que llegaría tan pronto..."
Hizo un gesto con la mano y el orbe se movió hacia él.
"...Pensaba que tendría algo más de tiempo para disfrutar de este paisaje, pero esto es suficiente. Con su partida... Todo ha cambiado."
Deteniéndose suavemente sobre la palma de Jezabeth, una poderosa onda se extendió desde el cuerpo del orbe. Se dispersó por los alrededores, distorsionando el espacio que lo rodeaba.
Bastó un simple gesto de la mano de Jezabet para que la distorsión desapareciera.
Se giró para mirar hacia su derecha.
"¿Estás bien?"
"...Ah, sí."
"Eso es bueno."
Jezabeth esbozó una sonrisa mientras acercaba el orbe a su boca y lo engullía. En el instante en que el orbe tocó su lengua, el entorno quedó completamente paralizado, y la piel de Jezabeth comenzó a irradiar una deslumbrante luz blanca.
Después de que Jezabet cerró los ojos, la luz se desvaneció, habiendo iluminado inicialmente una gran parte del espacio que lo rodeaba.
…En ese instante, el cabello de Jezabeth creció una pulgada, y los músculos de todo su cuerpo se expandieron levemente. Un aura etérea lo envolvió por completo.
Al abrir los ojos de nuevo, el carmesí que había estado presente en sus pupilas comenzó a desvanecerse, y una coloración con un distintivo tono rojo púrpura ocupó su lugar.
"Haaa…"
Al exhalar, un aire turbio escapó de su boca.
Mirando fijamente sus manos derecha e izquierda, finalmente esbozó una sonrisa de satisfacción.
"¡Por fin lo he conseguido…!"
Lentamente apretó y aflojó el puño. Sintió un poder tremendo recorrer su cuerpo.
Girando la cabeza hacia la izquierda, respiró hondo de nuevo.
"Estoy… completo."
Sus ojos brillaron con un fulgor intenso que iluminó una considerable parte de su entorno. Una fisura se manifestó rápidamente en la región justo frente a él, revelando la imagen de un planeta.
Era completamente verde, y una barrera blanca rodeaba el mundo.
Jezebeth dio un paso a través de la abertura mientras mantenía la mirada fija en el planeta. Pero justo cuando se movía, recordó algo y se giró haciendo un gesto con la mano.
"Ven, Brian."
Sonrió con la mayor serenidad.
"...Ven y comprueba por ti mismo por qué me llaman el Rey Demonio"

Continúa leyendo
Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 757
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 756
Estás leyendo el capítulo 756 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.