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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 744 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Era hermosa. Mucho más que cualquier otra persona que haya visto en mi vida. Era alguien de quien no podía apartar la vista. Ella fue el amor de mi vida. Mi todo… * * * ¿Qué te parece? Creo que se ve bastante bien. El aire parecía resonar con una voz suave pero encantadora. Pertenecía a una hermosa joven de unos veinte años, con el cabello castaño ondulado en las puntas. Sus facciones eran perfectas y su rostro, dulce. Era hermosa. Extremadamente hermosa. "Tiene un aspecto horrible." Un hombre murmuró algo. Retrocedió horrorizado al ver la habitación, completamente rosa. Dirigió la mirada hacia ella. "Te has pasado de la raya." "¡Por favor!" Puso los ojos en blanco mientras echaba una mirada hacia su vientre. Estaba ligeramente abultado. "Como estás entrenando todo el tiempo, me tomé la libertad de decorar la habitación. Si no estás satisfecho, deberías haber pasado más tiempo con nosotros." "Puaj." Tras quejarse, el hombre suspiró y se sentó en un taburete cercano. Mientras seguía observando el entorno, finalmente se rindió y bajó la cabeza. "Tienes razón. Supongo que este es el precio que tengo que pagar por estar ocupado…" "Ey." La mujer la miró con furia. "Lo estás haciendo sonar como si se viera terrible. Sabes, le he dedicado mucho esfuerzo a este lugar." "Oh, claro, claro." El hombre levantó las manos en señal de resignación. "Tienes razón, y yo estoy equivocado." La mujer sonrió. Estaba sumamente complacida con las palabras del hombre. "Es bueno que lo sepas." * * * Estaba satisfecho con mi vida. Estoy contento con ello. Cada día me despertaba más feliz que el anterior. La vida era perfecta. Me encantó. Pensé que duraría hasta mis últimos días. Todavía podía imaginar mi futuro en aquel entonces. Fue hermoso. Tan, tan hermoso. Cada día me despertaba con alegría solo de pensar en ese futuro. Fui ingenua. * * * Las paredes circundantes estaban dominadas casi por completo por el color blanco. En el ambiente persistía un olor a alcohol rancio y, de fondo, se oía un leve pitido rítmico. Una figura demacrada yacía sobre una pequeña cama en la habitación. Tenía tubos metálicos conectados al pecho y otros más finos, de plástico, conectados a las venas de los brazos. Tenía los labios resecos y los ojos hundidos. Una mano le agarró la mano con fuerza. Era la de un joven. La miró con ojos angustiados. “…Hoy dio sus primeros pasos. Yo no estuve allí, pero lo grabé en vídeo.” Sacó su teléfono y reprodujo el vídeo. Una niña mona, con el pelo recogido en una coleta y un pequeño ceño fruncido, se acercaba a la cámara. Apenas había dado dos pasos cuando tropezó y cayó hacia delante, momento en el que empezó a llorar. La figura robusta giró lentamente la cabeza para mirar el vídeo. "Ja ja." El hombre se rió, al encontrar adorable a la niña. "Se parece muchísimo a ti. Incluso su ceño fruncido es el mismo…" Se tapó la boca con la mano y se la frotó. Sus ojos comenzaron a enrojecerse ligeramente, pero no lo demostró. Por fin, la mujer respondió. Aunque fue un gesto leve, Octavius notó que las comisuras de sus labios se curvaron ligeramente hacia arriba. Sin darse cuenta, sintió una cálida sensación que le recorría la mejilla, y apretó su mano aún con más fuerza. “¿Tú también la encuentras linda, verdad? Jaja, claro que sí. Se parece mucho a ti, así que supérate…” Apretaron los labios. "Mejórate para que finalmente podamos estar juntos y vivir como una familia, como siempre hemos soñado... ¿De acuerdo?" Casi al final de la frase, su voz comenzó a quebrarse y un calor siguió deslizándose por sus mejillas. * * * Para mí seguía siendo hermosa. Incluso cuando ella estaba así. Para mí, ella era la persona más hermosa del mundo. Nada podía arrebatarle esa belleza. Entonces… ¿Por qué tuvo que dejarme? ¿Por qué el mundo me la arrebató? * * * ¡Uwaaa! ¡Uwaaa! El llanto de un niño se oía por todas partes. No paraban de llorar, y solo se detenían cuando el niño se cansaba. Octavio estaba tumbado en el sofá, con la mirada fija en el techo de la habitación. Era rosa. Un color que odiaba. "Ja... ja." Su pecho tembló al tomar una bocanada de aire. Dirigió su mirada hacia la derecha, donde había un panel de vidrio, y se contempló en él. Tenía los ojos hundidos, el pelo revuelto y la ropa hecha un desastre. '¿Quién es él?' Octavius se sorprendió dudando del aspecto del hombre reflejado en el cristal. ¿Se suponía que era él? No se parecía en nada. 'Ese no soy yo.' Apartó la mirada del espejo, convencido de que simplemente estaba viendo cosas. ¡Uwaaa! ¡Uwaaa! En ese preciso instante, la niña volvió a llorar, y Octavio dirigió su mirada hacia la pequeña que yacía en la cuna blanca frente a él. 'Probablemente tenga hambre, ¿verdad?' Era la única explicación posible para su llanto. Octavius parpadeó un par de veces antes de recostar la cabeza en el sofá y fijar la vista en el biberón que tenía al lado. Tras reflexionar un rato, decidió dejarlo donde estaba y siguió escuchando el llanto del niño. ¡Uwaaa! ¡Uwaaa! Los llantos continuaban y cesaban por ciclos. A veces duraban horas, a veces minutos, antes de detenerse... Octavio pasó el tiempo escuchándolos con los ojos cerrados. Era el único sonido que llenaba su corazón vacío. El único sonido que le aseguraba que no estaba solo. * * * Perdiendo mis emociones… No se trataba simplemente de una cuestión de poder. Solo quería olvidar. Insensibilizarme ante el dolor. Me llaman fuerte. El humano más fuerte. Ojalá fuera así. …No soy fuerte. Soy un cobarde. * * * [Orfanato comunitario de Ciudad Ashton.] Octavius contempló el letrero frente a él. Pertenecía a una pequeña capilla, y de fondo podía oír el sonido de niños jugando. Parecían bastante contentos. En sus manos sostenía a una niña pequeña que descansaba tranquilamente con el pulgar en la boca. Le temblaban los labios mientras contemplaba el orfanato que tenía delante. Cuando bajó la mano para contemplar a la joven que tenía en brazos, se sintió dividido. 'Esto es lo mejor...' No quería hacerlo, pero sabía que era la mejor decisión que podía tomar. Él representaba un peligro para ella. Por ella, no podía permitirse estar cerca. Quería amarla con todo su corazón, pero... estaba demasiado destrozado para amarla. Él no la merecía. "Eh...eh..." Su pecho volvió a temblar mientras contemplaba el orfanato a lo lejos. Cerró los ojos y se armó de valor para seguir adelante. Eso mismo... "¿Papá?" Sus pies se detuvieron en seco al oír una dulce voz que lo llamaba. Octavius sintió que todo su cuerpo se paralizaba en ese instante y bajó la mirada para encontrarse con dos ojos inocentes que lo miraban fijamente. Eran tan puros... "¿Papá?" Volvió a llamarlo, extendiendo sus manitas hacia su rostro. Los labios de Octavius temblaron y lentamente acercó su cabeza a la de ella. Pronto, sus manos rozaron sus mejillas y dejó escapar una serie de risitas suaves. "Uhum" Octavio dejó escapar un suave gemido al oírla reír. De repente se dio cuenta de que tenía las piernas congeladas y que el orfanato que veía a lo lejos estaba mucho más lejos de lo que había pensado en un principio. Palpitar. Le palpitaba el pecho y pronto algo le corrió por la comisura de los labios, tiñendo de rojo los restos de tierra que se desprendían. "Hola, hola, hola." La niña seguía riendo mientras le tiraba del pelo y jugaba con su cara. 'Por favor, deténgase.' Cuanto más lo hacía, mayor era el dolor que sentía Octavio. Su determinación comenzaba a flaquear. 'No, no puedo permitir eso...' Apretó los dientes. El orfanato se acercaba poco a poco. Ya no era tan inalcanzable como antes. Él representaba un peligro para ella. No podía permitir que se quedara con él. "Vamos, Melissa, sé obediente." Con un gesto de la mano, la pequeña Melissa cerró los ojos y se durmió. Sintiendo su respiración rítmica, Octavius respiró hondo y volvió la mirada hacia el orfanato. Le dio un suave beso en la cabeza antes de seguir adelante. "Hola, ¿puedo ayudarle en algo?" En la entrada del edificio lo recibió una monja con una pequeña escoba. Tenía una dulce sonrisa y parecía muy amable. Cuando su mirada se posó en la niña que él llevaba en brazos, lo comprendió. "¿Quieres dejarla aquí en el orfanato?" Octavio tragó saliva antes de asentir con la cabeza. "Sí." "¡Oh, Dios mío!" La monja parecía bastante preocupada. Justo antes de que pudiera decir nada más, Octavio sacó una tarjeta negra y se la entregó. "Hay más de una docena de millones de U en la tarjeta. Por favor, tómela." La monja pareció sorprendida al ver la tarjeta. Volviendo la mirada a Octavius, preguntó. "Pareces bastante rico, ¿por qué la dejas aquí?" Octavio le sonrió pero no respondió. Empujó la tarjeta hacia adelante. "Por favor..." La enfermera contempló la tarjeta un instante antes de dejar la escoba a un lado. Luego se dirigió a la entrada del orfanato. Octavius sintió un vuelco en el corazón al ver esto, pero justo cuando iba a darse la vuelta e irse, oyó su voz llamándolo. "Si no le importa, ¿por qué no me acompaña al orfanato? Seguro que querrá ver el lugar antes de enviar a su hija aquí, ¿verdad?" Los ojos de Octavio se iluminaron al oír su voz y rápidamente la siguió adentro. "Gracias. Gracias." La capilla era bastante pequeña, con bancos de madera a los lados y vidrieras por todas partes. El lugar estaba tenuemente iluminado y en el centro había una pequeña estatua. Era un hombre que sostenía un libro. "¿Quién es ese hombre?" Por alguna razón, Octavio se sintió atraído hacia la estatua del centro. Quedó fascinado por ella. "¿Eso?" La monja sonrió y se acercó a la estatua. Se hizo a un lado y miró a Octavio. "Él es nuestro protector." "¿Protector?" "En efecto." La monja sonrió cálidamente. "Él es quien nos da fuerza. Él es quien nos da alimento. Él es quien nos da... protección." "¿Qué—" Antes de que Octavius pudiera decir nada más, el mundo a su alrededor se volvió repentinamente blanco.
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 744

Estás leyendo el capítulo 744 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.