Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 73 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Hospital, 4.ª planta.
La expresión de Emma era extraña mientras seguía a Kevin por detrás. Mientras caminaban, no pudo evitar notar que los hombros de Kevin temblaban de vez en cuando.
"Kevin, sobre Jin…"
Justo cuando Emma iba a mencionar el asunto del repentino cambio de actitud de Jin, fue interrumpida de repente por una pequeña carcajada.
"Jajaja…"
Aunque Kevin hizo todo lo posible, finalmente no pudo contenerse y soltó una carcajada.
'El desmaquillante es un excelente repelente de mujeres'
Recordando lo sucedido en la azotea, Kevin no pudo evitar soltar una carcajada. Aunque el chiste no era tan gracioso, fue la forma en que lo contó.
Su rostro estaba tan serio…
"Ah... no puedo, jajaja"
"Oh…"
Al ver a Kevin, que acababa de perder la compostura, Emma no supo qué decir.
No lograba comprender lo que sucedía ante sus ojos. Antes, Kevin siempre había sido muy tranquilo y maduro. Parecía que nada podía perturbarlo. Pero ¿qué le pasaba hoy?
¿Le había superado todo el estrés?
Kevin, al notar la expresión de Emma, contuvo la risa con fuerza e inmediatamente agitó las manos a modo de disculpa.
"Sigue así. Ya estoy bien."
"Estaba hablando de Jin…"
"pfttt…"
Justo cuando Emma estaba a punto de continuar hablando, una sonora carcajada la interrumpió de nuevo.
Esta vez, no pudo evitar enfadarse. Mirando fijamente a Kevin, su tono se elevó varios tonos.
"Hmph, si quieres reírte, ríete, pero no me hagas perder el tiempo."
"Jajaja… Lo siento mucho, pero… jajaja, oye Emma, ¿qué opinas del desmaquillante?"
Kevin se agarró el estómago y tenía la cara completamente roja.
Sin palabras ante la pregunta inesperada de Kevin, Emma negó con la cabeza antes de responder.
"No lo sé, ya que no uso maquillaje."
"…"
En cuanto Kevin oyó la respuesta de Emma, su sonrisa se congeló. Tras una breve pausa, Kevin recuperó su expresión tranquila habitual.
"...ah, eso arruinó bastante el chiste"
"¿Qué chiste?"
"Ya no importa, continúa con lo que estabas diciendo."
Como si nada hubiera pasado, Kevin asintió a Emma, animándola a continuar lo que estaba diciendo.
"Suspiro, me rindo... En fin, estaba a punto de hablar de..."
Negando con la cabeza y suspirando ante el repentino cambio de actitud de Kevin, Emma intentó continuar lo que estaba diciendo, pero se detuvo a mitad de la frase. Poco después, dejó escapar una exclamación.
"...¡ah!"
"¿Emma?"
Al notar algo extraño en el comportamiento de Emma, Kevin la miró de reojo.
Con la mirada perdida en la distancia, los ojos de Emma brillaron. Su rostro pronto se tiñó de rojo por la emoción.
"¿Qué está sucediendo?"
Confundido, Kevin siguió con la mirada la línea de visión de Emma, hasta que sus ojos se detuvieron en un trío que caminaba en su dirección.
Al instante, Kevin reconoció a una de las tres personas. Donna Longbern, su tutora de clase.
Caminaba cabizbaja, con aspecto agotado. Su cabello estaba revuelto y su expresión reflejaba una derrota total. Parecía como si acabara de regresar de una dura batalla.
Al ver su expresión, aunque Kevin desconocía lo sucedido, no pudo evitar sentir un atisbo de lástima por ella…
Junto a ella, un hombre alto y musculoso, calvo y con gafas de sol, observaba con indiferencia su entorno. Desprendía un aire majestuoso, casi como si fuera un león imponente que gobernaba un vasto territorio.
Aunque en general su rostro era indiferente, de vez en cuando Kevin pudo notar que chasqueaba la lengua en dirección a la última persona.
Frente a ellos, una joven de cabello naranja oscuro gorjeaba alegremente por los pasillos del hospital.
A simple vista, parecía unos años menor que Emma. Tenía la piel tersa y agradable, y parecía una chica normal de 14 años.
"¡Ah!"
Al percatarse de algo, la joven miró con entusiasmo en dirección a Kevin y Emma.
"¿…hm?"
Señalando en su dirección, la joven instó a Donna y al otro chico a que se dieran prisa.
"¿Quién es ella?"
Al notar que algo no andaba bien, Kevin ladeó la cabeza confundido y se giró hacia Emma. Sin embargo, su pregunta cayó en saco roto, pues Emma lo ignoró por completo.
Tras un par de segundos, Emma corrió hacia la niña mientras le gritaba.
"¡Hermana Mónica!"
"¡Emma!"
Al ver que Emma se acercaba, extendiendo las manos hacia ella, pronto se abrazaron y rieron.
¡Mira cuánto has crecido!
Al observar a Emma de arriba abajo, un rastro de envidia apareció en el rostro de Mónica.
"Jeje, ahora soy más alto que tú"
"Eso no es algo que debas señalarle a alguien a quien llamas hermana..."
"jejeje, sabes que solo estoy bromeando contigo"
Emma, con una sonrisa maliciosa, intentó darle una palmadita en la cabeza a Monica.
-¡Golpe!
¡Para, mocoso!
Apartando la mano de Emma de un manotazo, la mirada de Mónica se posó en Kevin. Sonriendo, dijo:
"Debes ser Kevin"
Confundido, Kevin confirmó antes de preguntar
"…¿sí es usted?"
En cuanto terminó de hablar, el ambiente a su alrededor se congeló.
Ya fuera Emma, Donna o el tipo musculoso, todos miraban a Kevin con asombro. ¿Cómo era posible que no reconociera a la chica que tenía delante? Sobre todo siendo una de las heroínas más populares del mundo en ese momento… ¿Cómo podía estar tan desconectado de la realidad como para no reconocerla?
Sorprendida por un segundo, un atisbo de sonrisa pronto apareció en el rostro de Mónica.
"¡Guau, esto sí que es nuevo! Alguien que de verdad no me conoce... qué interesante."
Confundido, Kevin miró hacia Emma. Emma, llevándose la mano a la cara, susurró:
"Heroína de rango 27, la bruja del atardecer, Monica Jeffrey"
"Vaya…"
…
Dentro de una habitación privada del hospital, sentado frente a Mónica, Kevin preguntó.
"¿Entonces para qué me has llamado aquí?"
Mientras bebía tranquilamente una taza de té, Mónica miró brevemente a Kevin antes de murmurar para sí misma.
"...tan guapo"
"¿Disculpe?"
Al darse cuenta de su error, Mónica se tapó la boca y apartó la mirada de Kevin.
"Uy... keummm... keummm, quería decir que hace calor aquí."
Dejando escapar una tos seca, como si estuviera avergonzada, Mónica sacó algo del bolsillo y se lo entregó a Kevin.
Al mirar lo que Mónica tenía en la mano, Kevin vio una tarjeta negra decorada con delicados motivos plateados. Tomó la tarjeta y examinó la letra pequeña.
[Sindicato, Miembro ejecutivo sénior, Monica Jeffrey]
Al ver que Kevin aceptaba la tarjeta, Mónica sonrió y dijo
"Para resumir, queremos que te unas al sindicato."
"Keeummm…keummm"
Donna, que observaba desde atrás, tosió un par de veces. Bajo la mirada fulminante de Donna, Monica sacó la lengua.
"Bien... déjame reformular la pregunta, ¿te interesaría unirte al sindicato después de graduarte del programa de formación?"
"Ah, así que de esto se trataba..."
Tras jugar con la tarjeta de visita en sus manos durante un par de segundos, Kevin la devolvió enseguida.
¿Eh? ¿Estudiante Kevin? Creo que no entiendes lo que está pasando aquí. Yo, Monica Jeffrey, número 27 en el ranking de héroes, estoy interesada en ti.
"Agradezco su interés, pero lo siento, no planeo afiliarme al sindicato."
Dicho esto, Kevin se levantó y se dirigió hacia la puerta.
"Oye tú, ¿qué haces-"
Justo cuando George estaba a punto de detener a Kevin, Mónica levantó la mano para detener a George y sonrió.
"Me gusta cada vez más…"
…
¡Ring! ¡Ring! ¡Ring!
De nuevo sentada en una silla en el vestíbulo del hospital, al oír sonar mi teléfono, deslicé rápidamente el dedo hacia la derecha y contesté la llamada.
[¿Empleador?]
"Yo, serpiente pequeña"
[…Me enteré de lo que pasó en Hollberg]
Ah, sí, le revelé a PequeñaSerpiente quién era. Seguramente ya se había enterado de lo que pasó en Hollberg.
"Bueno, como puedes oír, estoy bien."
¡Genial!... Vi tu mensaje, ¿qué necesitas de mí?
Tras pensarlo un rato, de repente recordé haberle escrito a pequeñaSerpiente hace un par de días. Antes de que ocurriera el incidente.
"Sí, te necesito para un trabajo"
[No me vas a decir que invierta en otra acción, ¿verdad?]
"No, quizá en otra ocasión. Esta vez necesito información."
[¿Información?]
"Sí"
Tras una breve pausa, PequeñaSerpiente respondió
[…Claro, siempre y cuando esté dentro de mis capacidades, puedo hacerlo]
Al oír lo que tenía que decir, una sonrisa burlona apareció en mi rostro.
Por favor, con tus capacidades, incluso encontrar información sobre algunos de los mejores gremios no debería suponerte ningún problema.
Pero bueno, él no necesitaba saber que yo conocía sus verdaderas capacidades.
"Quiero que me cuentes todo lo que puedas averiguar sobre un gremio llamado Galxicus".
[¿Galxicus?]
"Sí... ¿puedes hacerlo bien?"
[…sí, pero ¿por qué estás investigando específicamente ese gremio? ¿No es el gremio de tus padres?]
"¿Ah, sí? ¿Así que indagaste en mi pasado?"
[Sí]
Al oír su respuesta tan directa, me quedé atónita por un segundo antes de soltar una carcajada.
"Jajaja, no sabía que estabas tan interesado en mí"
[Más vale prevenir que curar…]
Negando con la cabeza, crucé las piernas y dije
¿Y bien? ¿Crees que estás preparado para...?
Sin embargo, a mitad de mi frase, hice una pausa.
[¿Empleador?]
Había una buena razón para mi pausa. Era porque…
"¿Cómo te llamas?"
Frente a mí se encontraba una joven de cabello naranja oscuro que me sonrió mientras me miraba.
"Lo siento, pequeña serpiente, puede que tenga que llamarte más tarde."
[¿Qué haces—]
-¡Tak!
Al colgar el teléfono, me quedé completamente sin palabras. ¿Qué hacía ella aquí?
¿Por qué estaba la "Bruja del Atardecer" parada frente a mí? Además, si mal no recuerdo, ¿no se suponía que iba a reclutar a Kevin y a los demás?
Sonriendo, Mónica se llevó la mano a la barbilla y me examinó de arriba abajo. Al rato, asintiendo con la cabeza, dijo
"Puedo percibir que practicas un arte bastante avanzado... debes tener un rango bastante alto en tu escuela, ¿verdad? ¿Cuál es tu rango? ¿En qué te especializas?"
Ante el aluvión de preguntas, mis cejas se crisparon.
¡Maldita sea ella y su poder especial!
La razón por la que a Mónica la llamaban la bruja del atardecer no era solo por el color de su cabello, sino también por su gran afinidad con los psíquicos de fuego.
Cada vez que se movía, las llamas envolvían el área a su alrededor, devastando todo lo que tocaba.
Eso daba miedo, pero por si fuera poco, Mónica tenía una habilidad que le permitía detectar qué tipo de arte estaban practicando.
Había pasado completamente por alto este hecho.
Maldición…
"¡Mónica!"
Donna apareció por detrás de Mónica y se dirigió furiosa hacia ella. Justo cuando estaba a punto de alcanzar a Mónica, su mirada se detuvo en mí y sus pasos se detuvieron un instante.
Volviéndose hacia Donna, Mónica me señaló y dijo
¡Ah, Donna! Llegaste justo a tiempo, quiero saber más sobre este estudiante.
"Vamos"
Donna le tapó la boca a Monica con la mano y la sacó a la fuerza del hospital.
"Pero no estoy bien-mhmmh"
"¡Deja de acosar a mis alumnos y lárgate ya!"
"N-oo--mhhhm"
Mientras permanecía sentada, sin palabras, contemplando la escena ante mí, Mónica hizo todo lo posible por liberarse de las garras de Donna.
Al final, fracasó y pronto la sacaron a rastras del hospital.
Por suerte, a juzgar por cómo se dejó llevar por Donna, solo tenía un ligero interés en mí. No el suficiente como para impedir que Donna se la llevara.
Secándome el sudor que se me había acumulado en la frente, no pude evitar pensar
'Supongo que me salvé por los pelos'

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Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 74
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 73
Estás leyendo el capítulo 73 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.