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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 687 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¡Uwa! ¡Uwa! El llanto de un recién nacido resonaba de fondo mientras dos manos suaves rodeaban su pequeño cuerpo en un intento de calmarlo. "Shh, Kevin, no llores. Mamá está contigo." '¿Así se siente ser un humano recién nacido?' Los ojos carmesí de Kevin se clavaron en sus dos pequeñas manos que se extendían, agarrando el aire sobre él por alguna razón desconocida. En el instante en que nació Kevin, ya conocía su misión. Desde el momento en que sintió el suave abrazo de las cálidas manos de su madre mientras ella lo envolvía con ellas y lo rodeaba de calor, fue consciente del propósito de su existencia, así como de la misión que debía completar. 'Derrota a Jezabet.' El cáncer que tanto temían los registros. La única entidad que estaba alterando el equilibrio del universo. …Ese era su único y exclusivo propósito de existir. "¿Por qué tiene el pelo blanco y los ojos rojos?" Kevin, que acababa de nacer, oyó las voces conmocionadas y desconcertadas de sus padres mientras entraban y salían suavemente de su campo auditivo. Cuando alzó la vista, vio los rostros de dos personas, un hombre y una mujer, que lo miraban con curiosidad. 'Estas deben ser las personas que me han dado la vida.' Kevin reflexionó mientras observaba a los dos humanos, que lo miraban con expresiones confusas. Tenían rasgos faciales relativamente delicados, pero su ropa parecía común y corriente, y parecían algo sucios. Por lo que Kevin pudo averiguar, sus nombres eran Margaret y Jonathan. Al menos, así parecían llamarse entre ellos. A pesar de su aspecto desaliñado, tenían expresiones amables, y sus sonrisas no resultaban desagradables a la vista. Al menos para Kevin, aunque a él no parecía importarle demasiado. En su opinión, estos dos seres le ayudarían a afianzarse en este mundo antes de que finalmente pudiera madurar y marcharse por su cuenta. No les tenía ningún apego especial. "La prueba de ADN dice que es nuestro hijo; ¿quizás nació con alguna enfermedad extraña o algo por el estilo?... No estoy del todo segura." El hombre de la izquierda, que parecía ser su padre, fue visto acariciando tiernamente a la mujer, descrita como de ojos marrones y cabello largo y negro. Sus rasgos eran suaves, y Kevin no lograba descifrar qué era lo que hacía que su sonrisa fuera tan cautivadora. Ni le importaba entenderlo. "Pero si hay algo de lo que estoy seguro..." Cuando el padre de Kevin se inclinó para darle un beso en la mejilla, la parte superior de la cabeza de Kevin se humedeció. "...es que es nuestro hijo." “Estoy seguro de que fue un accidente. Definitivamente no lo hizo a propósito.” Kevin se quedó de brazos cruzados mientras su madre suplicaba delante de tres personas. En ese momento, la atención de todos se centraba en un niño pequeño que estaba de pie en medio de los otros dos adultos y parecía tener lágrimas en los ojos. "¿Un accidente?" Una mujer de complexión robusta, con el pelo rizado y rubio y una expresión de ira y repulsión en el rostro, señaló acusadoramente a su hijo pequeño mientras alzaba la voz. "¿Cómo vas a explicar esto?" Su dedo tocó el ojo del niño, que en ese momento estaba negro. "¡Su hijo delincuente golpeó a mi hijo sin motivo aparente! ¿Cómo me explica el ojo morado que tiene en la cara?" "Eso..." Margaret miró fijamente el ojo por un instante y luego se volvió hacia Kevin. Mordiéndose los labios, preguntó. "¿Kevin, fuiste tú quien hizo esto?" "..." Kevin permaneció en silencio y simplemente la miró durante todo el tiempo. Él nunca le había pegado al niño. Era otro niño mayor, pero la víctima decidió mentir y culpar a Kevin del ataque por miedo a que le pasara algo al otro niño. Kevin supo enseguida que decir algo sería inútil; probablemente llegaría a oídos de la muerte. La gente aquí no buscaba al verdadero culpable, sino a alguien a quien culpar de la situación. Kevin era el objetivo preferido debido a sus antecedentes. Además, debido a que este establecimiento se encontraba en bastante mal estado, no había cámaras que pudieran aportar pruebas para respaldar su afirmación. Hablar era un desperdicio de energía. "¡Mira, tu hijo ni siquiera lo niega!" La mujer gritó y señaló con enojo a Margaret, cuyo rostro palideció repentinamente. "Él... él ni siquiera dijo nada. ¿Cómo puedes simplemente..." "¡Oh, basta ya! ¡Los dos sabemos que fue tu hijo autista!" En cuanto se mencionó la palabra "autista", el rostro de Margaret se congeló de inmediato y comenzó a morderse los labios con más fuerza mientras murmuraba en una voz que solo Kevin pudo oír. "Mi hijo no es autista..." "¿Cómo vas a compensar lo que hizo tu hijo?" La mujer siguió molestando a Margaret hasta que esta, finalmente, levantó la vista y se puso de pie lentamente. Respiró hondo y giró la cabeza para sonreírle a Kevin. Su sonrisa era un intento de transmitir las palabras: “Todo está bien; yo me encargo”, pero a Kevin le pareció más forzada que otra cosa, y simplemente la miró sin emoción alguna. "¿Cuánto cuesta?" "¿Cuánto qué?" La mujer preguntó, cruzándose de brazos. Margaret repitió lo que dijo, sacando una pequeña bolsita morada, gastada. “...¿Cuánto cuestan los gastos hospitalarios? Yo... pagaré.” Sacó varios billetes de su cartera, intentando mantener la mano firme. A pesar de sus esfuerzos, seguía temblando ligeramente. Antes de decir un precio, la mujer deliberó un instante, durante el cual echó un vistazo rápido al dinero que sacaban de la cartera y levantó cinco dedos. "500U. Dejaré pasar este asunto si me das 500U." "5..500U" La mano de Margaret se puso rígida y su rostro palideció cada vez más. Tras respirar hondo un par de veces, miró a Kevin una vez más antes de meter la mano en su cartera, sacar un billete y pasárselo lentamente a la otra mujer, quien se lo arrebató rápidamente de las manos. "Me lo quedo." Finalmente, la mujer esbozó una sonrisa de satisfacción. Para Kevin era evidente que ese había sido el verdadero objetivo de la mujer desde el principio y que acababan de ser víctimas de una estafa. "Esta vez dejaré pasar las cosas." Tras dirigirle a Kevin una última mirada amenazadora, la mujer se dio la vuelta y se marchó con su hijo, dejando a Kevin y a su madre solos en el pasillo vacío. '¿Por qué hace esto?' Kevin lo cuestionó mientras miraba a su madre con expresión perpleja en el rostro. Sinceramente, no comprendía el motivo por el cual su madre haría tanto por él. No tenía que pagar. En el peor de los casos, lo expulsarían del jardín de infancia, pero no era grave porque lo que aprendía era inútil. Además, los evitaba a propósito para que no se encariñaran demasiado, ya que no le importaban, pero por alguna razón, se negaban a ignorarlo. '¿Porqué es eso?' Kevin se lo preguntó. "Ven, vamos Kevin" Kevin fue arrastrado fuera del pasillo de la mano y conducido al exterior del edificio, donde apareció un hombre vestido con ropa bastante sucia y un uniforme de construcción verde brillante, que corrió hacia ellos. Tenía una expresión bastante ansiosa en el rostro mientras corría hacia ellos. "¿Qué tal estuvo...? ¿Le pasa algo a Kevin?" "No, absolutamente nada... He logrado solucionar la situación." Margaret dijo con una sonrisa forzada en su rostro. Miró a su marido y murmuró algo. "A juzgar por tu ropa, debes haber salido directamente del trabajo. ¿Estarás bien?" "Bueno... algo así. Le dije a mi jefe que Kevin tenía una emergencia. Lo entiende. A lo sumo me descontará del sueldo, pero no me importa." Jonathan se quitó su brillante sombrero amarillo y se rascó la parte superior de la cabeza antes de volvérselo a poner y acomodarse la ropa. "Sinceramente, me alegro de no haber llegado a tiempo. Jeje, creo que la situación habría sido peor si hubieran visto la ropa que llevaba puesta. Esos chicos podrían incluso acabar acosando a Kevin por ello." "Tienes razón…" La madre de Kevin asintió y una cálida sonrisa apareció en su rostro. Tirando de la mano de Kevin, le dio un suave codazo. "Bien, ¿qué tal si volvemos—" Fue entonces cuando sucedió. El mundo comenzó a girar a su alrededor, y el suelo bajo sus pies tembló visiblemente. ¡Bip! ¡Bip! ¡Bip! El cielo pasó de un color azul celeste a un color rojo, y las alarmas de los coches a su alrededor comenzaron a sonar sin control. "¿Qué está sucediendo?" "¿Lo que está sucediendo?" Tras el repentino temblor de tierra, lo primero que hizo la pareja fue abrazar a Kevin. Al mismo tiempo, miraban a su alrededor con expresiones de confusión y ansiedad grabadas en sus rostros. Un olor a óxido impregnó repentinamente el aire, y las pupilas de Kevin se dilataron ligeramente. "Son los demonios." Kevin habló con voz monótona, sus ojos carmesí brillando bajo la luz de la luna. Sus padres lo miraron sorprendidos en cuanto Kevin habló. "¿Qué dijiste?" "¿Demonios? ¿De qué estás hablando?" Kevin no respondió y continuó mirando al cielo con una expresión inexpresiva. "¡Kyaaaa!" Las respuestas a sus preguntas les llegaron rápidamente en forma de una criatura humanoide oscura que apareció en el aire y un sol rojo eclíptico que brilló sobre el mundo e hizo surgir enormes llamas. Gritos de terror resonaron en el ambiente mientras los edificios comenzaban a derrumbarse ante sus propios ojos. ¡¡Haaaaa!! "¡Que alguien me ayude!" Brr-! El entorno era un caos total, llamas que parecían arder sin cesar consumían todo lo que estaba a la vista, y los edificios seguían derrumbándose. Lo que había sido un día normal y tranquilo en un pequeño pueblo situado no muy lejos de la ciudad de Ashton se convirtió en una escena infernal. En cuestión de un par de minutos, el mundo se desmoronó y se desató el caos. ¡Fwuap! ¡Fwuap! Enormes criaturas con alas gigantescas y sonrisas siniestras se alzaban en el aire y observaban con arrogancia cómo algunos humanos prendían fuego a todo lo que había debajo de ellas. La escena que se desarrollaba ante ellos ejemplificaba la desesperanza en su forma más pura. Los padres de Kevin lo arrastraron por las calles del pueblo de manera solemne y silenciosa mientras corrían a lo largo de los caminos derruidos y entre llamas infernales. "¡Uf...uf...Cariño, rápido, por aquí!" Al girar a la izquierda desde un edificio, Jonathan hizo un gesto con la mano. Poco después, la pareja divisó una modesta casa a lo lejos y se dirigieron hacia ella lo más rápido que pudieron. Crash! Jonathan usó su pie para derribar con fuerza una puerta de madera que daba a la pequeña casa, e inmediatamente después se escondió dentro. Después de dejar a Kevin en el suelo, Jonathan se llevó el dedo a los labios y miró a Kevin con expresión seria. "Uf...uf...Asegúrate de no hacer ningún ruido" "No hay p—" "Shhh, por favor... quédense aquí en silencio, ¿de acuerdo?" La mujer susurró mientras le tapaba la boca a Kevin con la mano y luchaba por contener las lágrimas que le corrían por las mejillas. "Por favor, no hagas ruido..." Mientras Kevin observaba las expresiones solemnes en los rostros de sus padres, simplemente cerró los ojos y guardó silencio mientras estaba acunado en los brazos de su madre. Tras ello, reinó un silencio total y absoluto en todo el barrio durante los siguientes cinco minutos. '¡Qué acciones tan inútiles!' Kevin quería decirles que quedarse allí solo resultaría fatal, pero al ver que se negaban a escucharlo, simplemente se quedó donde estaba. No le aportó nada en particular la situación. ...El silencio no duró mucho. ¡Boom! Una fuerte explosión se produjo en el vecindario de la casa donde estaban todos juntos, sobresaltando a todos. Las secuelas del shock provocaron que las ventanas de la casa se rompieran, lo que conllevó la destrucción de gran parte de la vivienda. "¡Baja!" Cubriendo con su cuerpo a Kevin y a su esposa, Jonathan se lanzó en picado. "khhhh...ahhhh" Un zumbido constante comenzó a oírse en los oídos de todos unos segundos después de la explosión, y continuó durante algún tiempo después. "Ugh...Kh..." Fue un gemido lo que hizo que Kevin volviera en sí, mientras alzaba la vista y veía a su padre con dificultades para ponerse de pie, la espalda cubierta de sangre y con grandes fragmentos de vidrio clavados en el cuerpo. "Ca…riño" Margaret, temblando y consciente de la situación, no pudo evitar taparse la boca conmocionada y afligida. Ella acarició suavemente las mejillas de su esposo mientras lágrimas calientes corrían por sus mejillas, tratando de no hacer ningún ruido. "Está bien, yo-" Justo cuando Jonathan estaba a punto de tranquilizar a su esposa diciéndole que estaba bien, el sonido de pasos que se acercaban los sobresaltó. ¡Crack! ¡Crack! Sin pensarlo dos veces, empujó a su esposa mientras gritaba: "¡Corre rápido! ¡Yo lo detendré!", con los ojos muy abiertos a pesar del dolor de espalda que sentía. "¡No! ¡Johnathan!" Margaret intentó protestar con expresión de angustia, pero Jonathan, cuyos ojos ahora estaban inyectados en sangre, la empujó de inmediato. "¡Rápido! ¡Vete!" Tras un instante de vacilación, salió corriendo de la casa con Kevin en brazos sin mirar atrás. "Kukuku, ¿qué tenemos aquí?" Poco después de que la mujer y el niño se marcharan, apareció por el otro lado de la puerta un joven con el pelo largo y rubio. "¡Muere, bastardo!" Jonathan gritó mientras miraba fijamente al joven, con un intenso color rojo alrededor de todo el cuerpo. Puede que no tuviera talento, pero aun así era capaz de usar el maná. \* ¡Clank! Al entrar en la nueva residencia, Margaret buscó un lugar donde esconderse y rápidamente descubrió una pequeña trampilla. "Sí" ¡Clank! Se quedó atónita al descubrir, al abrir la trampilla, que el espacio que había debajo solo podía albergar a un niño pequeño. Sin embargo, en lugar de desesperación, una expresión de alivio apareció en el rostro de la mujer. Con una mirada decidida, colocó a Kevin dentro del pequeño compartimento. "Entra aquí..." Señaló el pequeño hueco. "Aquí, escóndete aquí. No importa lo que oigas, no hagas ruido... por favor." Margaret se mordió los labios de repente mientras miraba con ternura a Kevin. "...Ahora iré a ayudar a tu padre... No sé si volveré, pero... ¿podrías decirme un par de palabras?" "…" Kevin miraba fijamente a su madre, con la mirada impasible, y seguía en silencio a pesar de su petición. A Margaret se le llenaron los ojos de lágrimas mientras la sangre empezaba a brotar de su labio inferior, y bajó la mirada. Murmuró en voz baja. "Está bien, lo entiendo... Gracias... y te quiero." ¡Clank! Inmediatamente después de cerrar la trampilla, la visión de Kevin se nubló. Un par de minutos después de que se cerrara la trampilla, oyó explosiones sordas no muy lejos de donde estaba. Aunque no estaba seguro, también pudo distinguir el débil sonido del grito de una mujer. No estaba del todo seguro de si pertenecía a su madre o no... pero no le dio mucha importancia mientras cerraba los ojos y ocultaba su presencia. 'Parece que han cumplido su propósito.' ¡Boom! ¡Boom! Esto continuó durante unos minutos más antes de que finalmente terminara. Poco después, se hizo un silencio total en la zona. Tras un tiempo indeterminado, Kevin abandonó sigilosamente el lugar donde se encontraba, y lo hizo de forma silenciosa. Lo primero que vio al salir del edificio fue el cadáver de su madre. Tenía los ojos y la boca muy abiertos. Con solo una mirada, Kevin pudo darse cuenta de que ella había salido corriendo del edificio y gritado con todas sus fuerzas para atraer la atención de los demonios y alejarla de él. '¿Por qué?' Kevin se lo preguntó. Él realmente no entendía por qué ella sacrificaría su vida por él. Lo mismo ocurrió con su padre, que mostró una reacción similar cuando, imprudentemente, se lanzó a los brazos de un demonio. "¿Podrían ser estos los registros?" Kevin tuvo una idea repentina y pronto llegó a la conclusión de que sus acciones insensatas debían haberse debido a los registros. Si no, ¿por qué alguien intentaría hacer algo tan insensato como sacrificar su propia vida por otra persona? ¡Cling! De repente, un leve sonido de campanilla resonó en sus oídos y un panel azul apareció frente a él. \=== Activación del sistema —\[13%\]————— Cargando \=== Fue en ese momento cuando los pies de Kevin se detuvieron y murmuró. "...Está aquí."
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 687

Estás leyendo el capítulo 687 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.