Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 623 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Has luchado bien."
Silug no supo cómo reaccionar tras oír esos comentarios, mientras se encontraba humillado en el suelo. Quiso replicar y decir: “Esto no ha terminado”, pero al detenerse su mirada en el dedo que apuntaba a su frente, tragó saliva involuntariamente.
'Voy a morir.'
Con solo una mirada reconoció el poder oculto en ese único gesto, y fue entonces cuando relajó su cuerpo.
Mantuvo la cabeza baja un rato más.
"Yo... yo he perdido."
Le costó un tiempo asimilar la pérdida, y cuando lo hizo, sintió una profunda decepción consigo mismo.
¿Quién iba a pensar que aquel humano llegaría a ser tan fuerte?
No sabía mucho sobre los humanos, sin embargo, sí conocía un par de datos básicos.
Por ejemplo, sabía que los humanos vivían una vida relativamente corta, y también sabía que los humanos solo recientemente habían obtenido acceso al maná.
Para que ellos hayan desarrollado tanto…
Fue verdaderamente aterrador.
"Mátame."
Al cabo de un rato, Silug murmuró débilmente. Aunque hablaba en voz baja, todos en la plaza podían oírlo. Cuando los orcos presentes oyeron sus palabras, sus rostros palidecieron.
Solo Ren permaneció indiferente a sus palabras mientras continuaba mirando fijamente a Silug.
Abriendo la boca, preguntó.
"¿Te resulta tan repulsiva la idea de trabajar para mí?... ¿Tan repulsiva como para preferir suicidarte antes que aceptar mi oferta?''
"No."
Silug negó débilmente con la cabeza mientras miraba a los demás orcos presentes.
“…Simplemente no puedo soportar separarme de ellos. Durante más de sesenta años he luchado junto a todos aquí y los he tratado como a mi familia. Como jefe de la tribu, sería una traición abandonarlos y dejarlos morir a manos de los demonios. Ser jefe conlleva grandes responsabilidades, y abandonarlos cuando más me necesitan no es una de ellas.”
Su voz se alzó mientras apretaba los dientes.
"¡Eso no es algo que yo, Silug, haré!"
Su lealtad era inquebrantable.
Jamás permitiría que nada le sucediera a su clan, incluso si eso significaba renunciar a su orgullo y a sus principios morales.
"...cueste lo que cueste."
"Interesante."
Se sorprendió al oír la voz de Ren. Comparada con antes, era mucho menos seria.
Sin embargo, justo cuando Silug volvió a mirarlo a los ojos, sintió una extraña sensación de intimidación proveniente de él.
No podía explicarlo del todo, pero la sensación era similar a tener todo el cuerpo sumergido en una piscina de agua fría.
Reuniendo todas sus fuerzas, le preguntó a Ren.
"¿Qué es interesante?"
"Tú."
Ren se arrodilló y se acercó poco a poco a Silug.
"Tu poder y fuerza son asombrosos. Justo lo que necesitaba. No tienes que preocuparte por tu alojamiento, ya que te quedarás con nosotros.''
"¿Y mi tribu?"
Silug interrumpió a Ren a mitad de la frase, lo que provocó que este bajara la cabeza para mirarlo fijamente.
"¿Hm?"
"¿Qué pasará con mi tribu cuando me vaya?''
"¿Tu tribu?"
Ren inclinó la cabeza muy levemente.
Luego se encogió de hombros.
"¿Cómo voy a saberlo? No son mi responsabilidad.''
A Silug se le encogió el corazón al oír esas palabras.
Como era de esperar, solo se preocupa por mí.
Sus acciones eran comprensibles, ya que Silug conocía bien su situación. Sin embargo, eso no significaba que no pudiera sentirse decepcionado.
Se enderezó y extendió la mano para alcanzar el hacha que no estaba muy lejos, pero justo cuando su mano estaba a punto de agarrarla, sintió la planta de un pie presionando contra su brazo.
"¿De verdad quieres hacer eso?"
Su mirada se encontró con la expresión de duda de Ren.
Silug lo miró con gesto amenazador.
"Creí haberte dicho ya antes. No abandonaré mi tribu. ¡O me matas hoy o te vas!"
"Mmm... eso sí que suena problemático. Firmaste un contrato con Angélica, así que matarte está descartado."
Ren entrecerró los ojos.
Al cabo de un rato, suspiró.
"Consígannos un par de habitaciones para descansar, ya pensaré en una solución más tarde."
"¿Eh?"
Silug permaneció en silencio ante las sorprendentes palabras de Ren. No podía comprender lo que sucedía; lo único que logró fue mostrar una expresión de desconcierto.
Solo después de que Ren volviera a hablar, finalmente despertó de su aturdimiento.
"¿Estás sordo?"
"...Ya lo oíste."
Silug dio la orden mientras giraba la cabeza para mirar en dirección a donde estaban los otros orcos, despertándolos de su letargo.
"Consíganles habitaciones a él y a los demás humanos."
Apoyándose en su hacha, Silug se puso de pie lentamente y miró a Ren. Tenía una expresión compleja en el rostro.
"No entiendo por qué haces esto, pero espero que sepas que este gesto no me hará cambiar de opinión."
"Oh, ya lo sé."
Ren asintió con la cabeza mientras le daba una palmadita en el hombro a Silug.
"Deberías prepararte."
"¿Prepararse?"
Silug giró la cabeza bruscamente para mirar en dirección a Ren.
Sin embargo, solo recibió una mirada ambigua.
"Lo sabrás muy pronto."
Tras ello, se dio la vuelta y se marchó, quedando los demás rezagados. Huelga decir que unos cuantos orcos los guiaron durante el procedimiento.
'¿Prepararse? ¿De qué está hablando ese humano?'
Silug sintió una ominosa premonición mientras contemplaba la espalda de Ren alejándose.
Aunque sus palabras sonaban sospechosas, Silug no dudaba de que el humano estaba de su lado.
Al final, dado que estaba vinculado al demonio por contrato, su muerte significaría la posible muerte de ella.
Era imposible que un ser humano corriera un riesgo tan grande.
Esto solo puede significar una cosa…
Algo grave se avecinaba. ¿Quizás una guerra? ¿O algo igual de malo?
Silug tenía dudas, pero no era de los que vacilaban. Sus años de experiencia le habían enseñado muchas cosas.
Volviendo su atención hacia los delegados orcen, ordenó.
“¡Preparaos todos para el combate! ¡Avisad a los demás orcos de que tengan cuidado! ¡Activad todas las defensas y equipad vuestras armaduras y armas!”
Todos los delegados, incluido Omgolung, quedaron atónitos ante su orden, pero cuando se dieron cuenta de la seriedad de Silug, cooperaron de inmediato.
"Comprendido."
Inmediatamente después, partieron y comenzaron a preparar todo.
La plaza no tardó en vaciarse, dejando a Omgolung y Silug completamente solos.
"¿Fue él la razón por la que pudiste volverte tan fuerte como eres ahora y derrotarme?"
"Sí."
Silug no mintió y asintió con la cabeza.
Poco a poco comenzó a revelar todo lo que le llevó a ascender al poder.
"De no haber sido por él, jamás habría podido vencerte."
"Ya veo…"
Omgulong asintió en silencio antes de formular otra pregunta.
"Permítame hacerle otra pregunta: ¿por qué ha decidido preparar a todos para el combate después de tan solo unas palabras suyas?"
"Tengo mis razones."
Silug respondió, pero ocultó cierta información. No pudo informarle directamente que había hecho un pacto con un demonio, y por lo tanto sabía que no eran sus adversarios directos.
Aunque no era precisamente un secreto que lo hiciera, ya que fue la razón por la que logró acercarse sigilosamente al Conde Azeroth, prefirió no hablar del tema.
"Entiendo."
Por suerte, Omgolung era una persona comprensiva.
Puede que se debiera a todo el tiempo que había pasado encerrado, pero su personalidad ahora era mucho más tranquila que antes.
Lo mismo podría decirse de Silug, que había adquirido sabiduría con el paso de los años.
Ya no era el orco ingenuo y ambicioso del pasado. La sed de venganza hacía tiempo que había desaparecido de su mente. Lo único que le importaba en ese momento era el bienestar de su tribu.
En cierto modo, comenzaba a arrepentirse de sus decisiones pasadas.
"Prepárense para la batalla, tengo el presentimiento de que algo grande se avecina."
"Comprendido."
"¡Qué juguete tan interesante!"
Jugando con una pequeña estatua en la mano, me recosté en lo que parecía ser una cama. Para ser honesta, no estaba segura de qué pensar de aquello sobre lo que estaba recostada.
Más que una cama, era más bien un armazón de cama plano de madera con algún tipo de piel de animal a modo de manta.
No fue nada cómodo.
Sin embargo, no era de los que se quejaban, ya que eso no me importaba en ese momento.
Lanzando la estatua que tenía en la mano y volviéndola a atrapar, murmuré entre dientes.
"Espero que sea rápido."
Hacía tiempo que no coleccionaba esta estatua. Sabía que me sería útil.
Esta simple estatua que tenía en la mano bastó para reanudar la guerra entre demonios y orcos.
La razón era sencilla. Sabía que los demonios estaban esperando algo tras haber recopilado información de aquellos a los que había torturado en mi camino.
Por eso los orcos seguían vivos. Como mi objetivo era conquistar el planeta entero, decidí que lo mejor sería iniciar la guerra antes de que los demonios estuvieran listos para lo que fuera que estuvieran planeando.
No quería que ocurrieran cosas innecesarias durante mi misión de conquistar este planeta.
...y tuve la suerte de enterarme de que un viejo conocido mío seguía vivo.
Un 'conocido' que me ayudaría mucho en los próximos días.
Lanzando la estatua que tenía en la mano una vez más, la atrapé en el aire.
"Todo está transcurriendo según lo previsto... al menos por ahora."

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Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 624
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 623
Estás leyendo el capítulo 623 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.