Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 612 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Sesenta a setenta años.
Ha transcurrido ese tiempo desde mi partida de Immorra.
Parecía mucho tiempo, y a decir verdad, lo fue.
En aquella época, la esperanza de vida media de un ser humano era de 200 a 300 años.
Sesenta o setenta años representaban aproximadamente un tercio de la esperanza de vida humana. Obviamente, esto solo se aplicaba a quienes poseían maná. Si carecían de él, su esperanza de vida equivaldría, como máximo, a los primeros cientos de años.
Existían formas de prolongar la vida si uno carecía de maná, pero esas estrategias a veces resultaban demasiado costosas porque requerían la adquisición de materiales médicos y pociones increíblemente caros y potentes.
En cualquier caso, aunque pareciera mucho tiempo, para un orco no suponía un gran problema. Comparados con los humanos, vivían mucho más. Para ellos, setenta años no eran nada del otro mundo.
Por supuesto, eso no era lo que me preocupaba. El problema era la situación que lo rodeaba.
'No creo que la fuerza de Silug haya aumentado mucho porque Immorra no tiene una alta densidad de aura y todavía hay un conflicto en curso. Lo más probable es que esté al menos a mi mismo nivel.'
En aquel entonces, la única razón por la que Silug pudo abrirse paso de rango fue por la hiervas medicinales que le di.
Eso, sin embargo, quedó en el pasado.
Dado el estado en que se encontraba Immorra, temía que su poderío se hubiera estancado. Los recursos eran muy escasos.
'No debería haberlo postergado tanto tiempo.'
Esto me hizo darme cuenta de lo negligente que había sido en el pasado.
…La situación era probablemente desesperada para los orcos en ese momento.
Es tan terrible que no me dan ganas de ayudarlos.
Sonaba realmente problemático, y si no fuera porque la vida de Angélica corría peligro si Silug moría, ya habría descartado la idea de salvarlo.
"¡Qué fastidio!"
Murmuré para mí mismo mientras mi visión se volvía ligeramente borrosa.
Mis pies pronto se detuvieron.
Sin darme cuenta, ya estaba frente a la puerta de mi casa.
"¿Hm?"
Al sentir algo que me corría por la nariz, me lo limpié rápidamente con la mano. No necesité mirar para saber que era sangre.
"¡Mierda, otra vez no!"
Me vi obligado a apoyar la mano en el marco de la puerta cuando me invadió una ola de mareo. El mundo a mi alrededor empezó a dar vueltas y comencé a sentir que me faltaba el aire.
"Khuak."
Mi cuerpo se sacudía de un lado a otro mientras mi vista se enfocaba y desenfocaba rápidamente. Agarrarme al pomo de la puerta era lo único que me impedía caer. La sensación me recordaba a estar a la deriva en un pequeño bote de madera en medio del océano, con olas que me doblaban en el ancho.
Sentí un vuelco en el estómago.
Me costaba respirar y los síntomas tardaron cinco minutos en remitir. Aun así, no me sentía del todo bien.
"Jajaja…jaja…"
¿Fue porque estaba sobreexigiendo mi cuerpo al extremo o porque mi otro yo estaba tomando el control poco a poco? No estaba segura, pero…
"Está empeorando."
La frecuencia y la duración de las mismas iban en aumento, si algo pude observar.
Se me ocurrió una idea.
'Espero que Melissa haya terminado de revisar mi estado.'
Cuando aparecieron los primeros síntomas, consulté a numerosos profesionales médicos. Sin embargo, ninguno parecía tener los conocimientos suficientes para comprender lo que me estaba sucediendo en ese momento.
Por eso las cosas habían llegado a ser tan malas.
Melissa fue mi única esperanza en aquel momento. Dejé de lado mi orgullo y busqué su ayuda.
Para mi sorpresa, vino, me sacó una muestra de sangre y no pareció oponerse a ayudarme, como yo pensaba. Solo tuve que esperar los resultados.
Dicho esto, estaba tardando más de lo que había previsto. No es que fuera de los que se quejan.
Lo único que resultaba un poco problemático era el hecho de que ella no fuera médica, pero un hombre solo podía tener esperanza.
Ding—Dong—
Una vez que logré calmarme, toqué el timbre de mi casa.
Poco después se oyó el eco de pasos apresurados, y mi madre fue a recibirme en la puerta.
Clank-
¡Bienvenido de nuevo, Ren!
"Sí."
Tras recibir uno de sus abrazos habituales, entré en la habitación y me quité los zapatos. Después, me dirigí al salón, donde vi que todos ya estaban reunidos.
En el momento en que entré en la habitación, todos me miraron con caras extrañas.
"¿Qué?"
La forma en que me miraban...
Fue algo raro.
'Ah, claro.'
Me basta un instante para darme cuenta de por qué me miraban así.
Con una sonrisa amarga, me senté en el sofá.
"No lo hice porque quisiera. Las circunstancias me obligaron a actuar así."
No expliqué nada más porque, de todas formas, no lo habrían entendido. Por suerte, ninguno de los presentes pareció interesado en preguntar más; me saludaron y siguieron con lo suyo.
"¿Quieres uno?"
Nola me ofreció una patata frita en cuanto me senté en el sofá.
Acepté encantada su oferta y me comí la patata frita. Mientras tanto, le acariciaba la cabeza a Nola con la mía.
"Si me lo permites, adelante."
"¡Mhm! ¡Basta!''
Para mi sorpresa, Nola se puso de pie y me miró con furia.
"¡No!"
"¿Oh?"
Su reacción me dejó estupefacto.
¿Por qué reaccionaba así?
"Mira lo que has hecho. Ahora tiene el pelo todo revuelto."
Amanda se acercó a Nola y comenzó a peinarla, lo que me confundió aún más. Tardó solo dos minutos en arreglarle el cabello a Nola.
"Todo listo."
Amanda sacó un pequeño espejo y se lo mostró a Nola.
En cuanto vio su propio reflejo, sonrió.
"¿Feliz?"
"Feliz."
Nola asintió alegremente antes de volver a sentarse en el sofá. Esta vez, eligió sentarse al otro lado, justo al lado de Amanda y más lejos de mí.
"Si quieres culpar a alguien, cúlpate a ti mismo."
Amanda negó con la cabeza y se sentó a mi lado.
“Yo...”
¿Cómo iba a saberlo?
.
"Mira."
Inesperadamente, Amanda se inclinó y me entregó su teléfono. Se acercó tanto que enseguida sentí su cabeza sobre mi hombro.
Abrí un poco los ojos mientras miraba a mi alrededor y le susurré al oído.
"Oye, te estás acercando demasiado."
"¿Entonces?"
"Todo el mundo está mirando…"
Alzó la cabeza para mirarme y sonrió.
"¿Y?"
"Puaj."
Sin palabras, abrí y cerré la boca repetidamente. Finalmente, dejé escapar un largo gemido.
Tras la muerte de ‘él’, muchas cosas cambiaron en los últimos dos años. Uno pensaría que Amanda se habría mantenido alejada de mí durante todo ese tiempo. Habría entendido perfectamente que hubiera dejado de sentir cariño por mí después de lo que vio, pero…
Aplicando más presión sobre mi brazo, murmuró.
"Que lo vean si les interesa."
"Haa…"
No pude más que suspirar con exasperación.
'Bien, al final, esta es mi decisión.'
Ya fuera porque necesitaba asimilar la muerte de PequeñaSerpiente o porque ella se quedó conmigo después de descubrir la verdad, finalmente decidí aceptar sus sentimientos.
'Nuestra relación no cambió mucho.'
Aunque para mí supuso un salto bastante significativo, finalmente descubrí que, aparte de que Amanda se comportaba de forma más mimada de lo habitual, nuestra relación en realidad no había cambiado tanto.
Fue principalmente porque ambos estábamos ocupados con nuestros propios asuntos, ella con el gremio y yo con la maldición.
Pero eso no importaba. Íbamos a nuestro propio ritmo, y eso era lo único que importaba.
No había necesidad de apresurar las cosas.
"Mira, echa un vistazo."
Amanda me acercó su teléfono.
"Ah, claro."
Tomé el teléfono de su mano y miré la pantalla.
\[Puesto 18 a los 24 años. ¿Monstruo o espía del Monolito?\]
\[Ren Dover regresa de forma sorprendente. De la conferencia a…\]
Le devolví el teléfono a Amanda.
"¿Por qué me muestras esto?"
"Echa un vistazo a las fotos."
Lo señaló mientras inclinaba su cuerpo hacia el otro.
"Oh."
Solo después de que ella me lo hiciera notar me di cuenta de que todas las fotos utilizadas en los artículos eran mías con una sonrisa fingida.
Dejé escapar un suspiro cansado.
"De entre todas las fotos que podrían haber usado…"
"No se les puede culpar. La pantalla se puso negra después de un rato."
La madre de Amanda interrumpió. Tenía una sonrisa divertida en el rostro. Fingí no darme cuenta.
"¿La pantalla se puso negra?"
"Sí. En un momento dado, la pantalla se puso negra. Creo que fue por algo que hiciste.''
"Bien…"
Y yo que pensaba que todos habían visto lo que hice.
Supongo que usé demasiada fuerza.
Bueno, da igual. Quería transmitir el mensaje a la gente que estaba en la sala, no a ellos personalmente.
"Creo que fue lo mejor."
"¿Por qué?"
Natasha preguntó con curiosidad.
Amanda le respondió antes de que yo pudiera contestar.
"Cuanta menos gente vea su verdadera fuerza, mejor. Aunque, pensándolo bien…"
Alzó ligeramente la cabeza para mirarme a los ojos y esbozó una sonrisa.
"No demostraste exactamente toda tu fuerza, ¿verdad?"
'Ella me conoce demasiado bien.'
Sonreí misteriosamente.
"¿Tal vez? ¿Quién sabe?''
Amanda levantó la cabeza de mi hombro. Después, se acercó a donde estaba Nola, que en ese momento estaba jugando con el teléfono de Amanda.
"Bueno, ya que no vas a decir nada, me limitaré a jugar con Nola."
"Oye, espera."
¡Clank!
Tras cerrar la puerta con llave, Kevin encendió las luces de su apartamento. Cuando la luz iluminó el espacio, tras inspeccionar cuidadosamente su apartamento, sintió una extraña sensación de soledad.
Su apartamento era bastante grande, lo suficientemente grande como para que una familia entera viviera cómodamente. Tenía de todo: dos baños, cuatro dormitorios, una sala de estar y un gimnasio... pero al mismo tiempo se sentía extremadamente vacío.
Kevin sacó una botella de agua de la nevera, se sentó en uno de los sofás del salón y encendió el televisor.
\[Para ser honesto, estoy francamente sorprendido por sus logros. Que ocupe el puesto 18 a los 24 años, ¿podría ser una señal?\]
\[Carrol, sinceramente, todavía no estoy del todo convencido...\]
"Parece que te has convertido en la comidilla de la ciudad, Ren."
Kevin soltó una risita al ver las noticias. Le pareció especialmente graciosa la imagen que aparecía en pantalla.
Era tan obvio que su sonrisa era falsa.
¡Cling!
Fue en ese momento cuando sonó su teléfono.
Kevin sacó su teléfono y miró quién era el remitente.
\[Oye, ¿por qué ya no me contestas?\]
Era de Emma.
Su sonrisa se fue desvaneciendo lentamente.
Apretando el teléfono con fuerza, le empezó a temblar la mano. Mordiéndose los labios, apagó el teléfono y reclinó la cabeza en el sofá.
Se quedó mirando fijamente al techo de la habitación durante lo que pareció una eternidad, y sonrió con autocrítica.
Kevin bajó la cabeza y apretó los dientes.
Al extender la mano, esta comenzó a brillar con una luz blanca. Sus ojos destellaron con soledad al contemplar el resplandor blanco.
"Al final, esta es la única manera. Aunque termines odiándome por obligarte a estar en esta situación... por hacerte recordar todas tus regresiones... tú eres el único que puede hacer algo al respecto."
Kevin apretó lentamente la mano.
"Después de todo, una marioneta no puede luchar contra su amo..."

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Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 613
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 612
Estás leyendo el capítulo 612 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.