Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 608 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La oscuridad envolvió la metrópolis de Ashton al llegar la duodécima hora.
"Haaa..."
Melissa contempló el paisaje exterior y suspiró. Sus facciones estaban bellamente iluminadas por las luces que venían de arriba mientras estaba sentada en un pequeño taburete.
"La ciudad de Ashton se ve mucho mejor de noche, ¿no crees?"
"...¿Disculpe?"
El barista que estaba delante de ella se quedó perplejo. A pesar de la hora que era en Ashton, las órdenes de Melissa eran absolutas, y por lo tanto se veía obligado a trabajar a esas horas.
"S...sí, la verdad es que se ve más bonito."
"La belleza de las luces que emanan de los edificios se aprecia mejor de noche."
Disipan la oscuridad que trae consigo la noche.
"R...correcto."
El barista asintió con la cabeza a regañadientes.
Siendo completamente sincero, en ese momento lo único que quería era dormir. Además, los comentarios de Melissa le resultaban incomprensibles, lo que hacía que la situación le resultara bastante incómoda.
En cualquier caso, un trabajo era un trabajo, y él solo podía fingir una sonrisa y asentir con la cabeza.
"Pfff."
Melissa soltó de repente una risita mientras la taza que sostenía en sus manos colgaba suelta de las puntas de sus dedos.
"...Parece que mis palabras te aburren."
El rostro del barista se endureció. Lo habían pillado con las manos en la masa.
Melissa rió con autodesprecio al ver su expresión. Luego agitó la mano en su dirección.
"No te preocupes, no estás despedido. Lo entiendo, soy molesto."
Dio un sorbo a su bebida y la golpeó contra el mostrador.
"Soy una perra insoportable, así que hazme un favor. Dame otra oportunidad."
Al alzar una ceja al barista, sintió un ligero rubor en las mejillas. En ese momento, su comportamiento era muy distinto al habitual. Estaba claramente ebria, como lo demostraban su rubor y sus palabras.
"No creo..."
"No tiene sentido negarse. Si no me lo das, lo conseguiré yo mismo."
Melissa se levantó de su asiento. Recorrió con la mirada las numerosas botellas que se alineaban tras el mostrador de mármol, deteniéndose finalmente en una en particular.
"¿1987, Melionette? Suena elegante."
Fijando la mirada en el objetivo, intentó saltar por encima del mostrador.
"Detengámonos aquí."
Una mano presionó su hombro antes de que pudiera hacerlo.
"¿Eh?"
Melissa giró la cabeza.
"¿Emma? ¿Amanda?"
Le sorprendió ver a Emma y Amanda de pie detrás de ella. ¿Qué hacían allí?
Emma ignoró a Melissa mientras giraba la cabeza para mirar a Amanda.
"Parece que tenías razón, Amanda. Está actuando exactamente como dijiste que lo haría."
"Mhm."
Amanda asintió en silencio con la cabeza.
Llevaba puesto un vestido negro de una sola pieza que realzaba su figura a la perfección. Era el mismo vestido que había llevado en el funeral. Lo mismo ocurría con Emma. Por su vestimenta, era evidente que no habían tenido tiempo de cambiarse.
¿Qué queréis vosotros?
Los ojos de Melissa se aclararon a medida que sus pensamientos comenzaban a calmarse lentamente.
"¿...Cómo has entrado aquí?"
Emma mostró una tarjeta negra.
Melissa frunció el ceño al ver la tarjeta. Recordaba vagamente haberle dado una a Emma en el pasado, cuando esta se la suplicaba.
Melissa se la dio por lástima. Claro que conocía su situación.
En ese momento comenzaba a arrepentirse de esa decisión.
¿Qué te pasa por la cara? ¿Crees que no nos daríamos cuenta de lo que estás pensando después de verte en el estado en que estabas cuando volvimos?
Emma se acercó a la barra y se sentó en un taburete. Luego, mirando al barista, señaló la misma botella que Melissa había estado mirando antes.
"1987, Melionette. Una copa para cada uno."
"...Seguro."
El barista asintió tras echar una breve mirada a Amanda y Emma. Parecían responsables.
"Pensé que ibas a impedirme beber."
"¿Por qué lo haríamos?"
Emma preguntó mientras una pequeña pastilla aparecía en su mano.
Luego se lo entregó a Melissa.
"No es que me preocupe tener resaca con esto."
"...Bien."
Melissa giró débilmente la cabeza y se sentó en un taburete junto a Emma.
Amanda siguió su ejemplo y se sentó a su lado.
"..."
"..."
"..."
Un silencio sepulcral inundó la habitación mientras las tres mujeres permanecían sentadas serenamente una junto a la otra. El silencio se prolongó, pues ninguna de las tres deseaba tomar la palabra.
"Tus bebidas."
El clic de los vasos al ser dejados sobre el mostrador rompió el silencio.
Simultáneamente, las tres chicas tomaron sus respectivos vasos y bebieron un sorbo.
El silencio se prolongó durante el minuto siguiente.
"...Puedes reírte si quieres."
La primera en hablar fue Melissa. Sin apartar la vista de la vitrina de bebidas que tenía delante, dejó su vaso sobre el mostrador.
“Has visto mis recuerdos. Supongo que te resultará gracioso. Que Salón de Melissa, que aparenta ser tan poderosa, en realidad solo quiera el favor de su padre... y que la única razón por la que actúa así es porque no espera nada de los demás... Debe de ser divertidísimo, de verdad...”
Melissa cogió la bebida que había dejado sobre la encimera y se la bebió de un trago.
"Debe ser muy gracioso..."
"No."
Emma dejó su vaso a su lado.
Estiró los brazos y frunció el ceño.
"Esto queda demasiado ajustado."
Refunfuñando para sí misma, volvió a prestar atención a Melissa. Rascándose la mejilla, murmuró algo.
"...Para ser honesto, entiendo un poco cómo te sientes."
Emma golpeó suavemente la punta del vaso.
"Más o menos podía intuir por qué actuaste así. No es que solo te conociera de la academia. Desde pequeños siempre te veía esforzarte al máximo por complacer a tu padre. Incluso llegué a sentir celos de ti..."
"¿Celoso?"
Melissa negó con la cabeza.
"Por favor, como si alguien pudiera tenerme envidia."
"Te sorprenderías. Tu padre no solo es el más fuerte del mundo, sino que además eres increíblemente inteligente. Hay muchos que no tienen tanta suerte como nosotros."
"...¿Inteligente, eh?"
Melissa se quitó las gafas y se las limpió con la ropa. Le dolían los ojos.
"Ojalá eso fuera realmente útil en estos tiempos."
"Te subestimas demasiado."
Emma puso los ojos en blanco.
"Quizás no se den cuenta, pero solo sus inventos han permitido que la civilización alcance cotas antes impensables. Un ejemplo de ello es el sistema de cartas mágicas. Ese invento, por sí solo, nos ha ayudado a avanzar en muchos sentidos."
"Si yo fuera tú, simplemente me centraría más en mí mismo que en lo que piensen los demás. Es lo que he estado haciendo, y funciona de maravilla."
"¿En serio?"
Melissa frunció los labios al pensar en las palabras de Emma.
En cierto modo, Melissa podía entender lo que Emma intentaba expresar, pero aún así le costaba cambiar su forma de pensar.
Frunció el ceño.
"Lo tendré en cuenta."
Luego, golpeó su anillo y sacó varias pociones de su espacio dimensional.
Una expresión de complejidad se dibujó en el rostro de Melissa al mirar las pociones.
"¿Qué son esas cosas?"
La curiosa voz de Emma llegó a sus oídos.
Tras contemplar las pociones durante un instante, habló.
"...Algo de lo que necesito deshacerme."
Al ver expuestos sus recuerdos, al ver los recuerdos de Ren y al hablar con Emma... Melissa comprendió que necesitaba cambiar.
Aunque un poco tarde, ya era hora de que madurara un poco.
Comprendió que ya no podía ser quien había sido antes, y deshacerse de las pociones era el primer paso en su transformación. Tras observar de nuevo las pociones que tenía delante, Melissa tragó saliva.
'No me haría daño tomar otra... no, mierda.'
"Tómalos."
Melissa empujó las pociones en dirección a Emma.
Por un breve instante, casi se dejó llevar por la tentación.
"Eh...cierto."
Emma tomó las pociones y las guardó. Aunque estaba confundida, obedeció. Luego, miró a Amanda.
"Has estado callada durante bastante tiempo, Amanda. ¿No hay algo que quieras decir?"
¡¿Eh...ah?!
Amanda se estremeció al oír la voz de Emma. Su reacción sobresaltó a las dos chicas, que la miraron con extrañeza.
Justo cuando iba a decir algo, su mano se crispó y sus ojos se dirigieron a un punto concreto de la encimera. Un punto donde había una leve mancha, resultado de la bebida descuidada de Melissa.
"¿Amanda?"
"¿Sí?"
El cuerpo de Amanda se estremeció una vez más al oír la voz de Emma.
"¿No oíste lo que estábamos diciendo... Dios mío."
Emma se llevó la mano a la cara a mitad de la frase cuando por fin comprendió lo esencial de la situación.
Con el brazo, limpió la mancha.
"¿Estás contento ahora?"
"¿Para qué?"
Amanda miró a Emma con una expresión vacía e inexpresiva. Claramente intentaba fingir ignorancia de lo que acababa de suceder.
"Tú..."
* * *
Clic-!
El gran monitor que tenía delante se encendió cuando inserté la caja negra en el procesador del ordenador.
Un silencio sepulcral me rodeaba, mientras una tenue luz blanca iluminaba la zona.
Moví el cursor hasta que apareció un mensaje en la pantalla.
[¿Desea reproducir el mensaje?]
[Sí] [No]
Al mover el cursor por la pantalla, mi mano se detuvo. Empecé a dudar.
"Haaaa..."
Solté un suspiro nervioso y apreté con más fuerza el ratón.
Clic-!
Luego presioné la parte superior del ratón.
"Ehm... ¿cómo debería empezar esto?"
Una voz familiar resonó en el aire en cuanto pulsé el ratón, y bajé la cabeza.
En la pantalla apareció PequeñaSerpiente.
Él estaba sentado en la misma habitación que yo. No, más bien, parecía mucho menos avanzada que en ese momento. Claramente, esto indicaba que el video se había grabado hacía bastante tiempo.
“...Para ser sincera, no sé muy bien por qué estoy haciendo este vídeo. No creo que vaya a verme nunca en una situación en la que tenga que ir a una misión peligrosa, pero supongo que nunca se sabe lo que depara el futuro. Quizá sea solo un videoblog para desahogarme un poco, ¿quién sabe?”
Girando la muñeca, miró la hora en su reloj.
"Bueno, como todavía no ha pasado nada particularmente importante, no lo alargaré más de lo necesario..."
"¿PequeñaSerpiente?"
Un vacío se interrumpió de repente. Sonaba terriblemente familiar.
"¿PequeñaSerpiente, dónde estás? ¡Ay, PequeñaSerpiente!"
"Haa..."
PequeñaSerpiente suspiró, alternando la mirada entre la puerta lejana y la cámara.
"Mierda, parece que tendré que acortar este vídeo."
"¡PequeñaSerpiente!"
"¡¡Ya voy!!"
Al extender la mano, la pantalla se puso negra.
"Jajajaja..."
Una risa contenida escapó de mis labios mientras me tapaba la boca con el brazo y mi cuerpo temblaba. Sentí un torbellino de emociones surgir desde lo más profundo de mi ser.
“...Lo recuerdo.”
Recuerdo que ese día necesitaba a PequeñaSerpiente para algo urgente. Me sorprendió su respuesta tajante.
'Supongo que ahora tiene sentido.'
"...Bueno, ha pasado mucho tiempo."
Una nueva imagen se formó en la pantalla.
PequeñaSerpiente apareció en pantalla. Su físico parecía algo apagado en comparación con la última vez, y bajo sus ojos tenía prominentes ojeras negras.
Su voz también sonaba ronca.
"Mmm..."
PequeñaSerpiente se rascó la nariz, se recostó en la silla y miró fijamente al techo sin decir nada.
"...Así que ha pasado aproximadamente un mes desde que desapareciste."
Por sus palabras entendí que este video fue grabado mientras yo estaba en el Monolito.
Muchos creen que estás muerto, pero yo sé que no. El hecho de que Angélica siga bien es prueba de ello... porque, ya sabes, ustedes dos tienen como...
PequeñaSerpiente juntó sus dos dedos.
"...firmaron un contrato y esas cosas, así que... ella sabría perfectamente si estás vivo o no y... ¿qué tipo de relación tienen ustedes dos? ...No, olvídalo...haaa...no puedo con esto...por favor, vuelve, es muy difícil hacerlo sola."
La pantalla se quedó en negro cuando PequeñaSerpiente se inclinó hacia delante y tecleó en el teclado.
A continuación, comenzó a reproducirse un nuevo vídeo.
¡Eres un puto imbécil, ¿lo sabes?!
Su repentino arrebato me tomó un poco por sorpresa.
"Verás, yo también soy humano. ¡Nunca me habías dicho que me callara después de más de dos frases! ¡Lo peor es que ya me he acostumbrado!"
PequeñaSerpiente golpeó el escritorio.
"Si antes me quejaba cada vez que me decías que me callara, ¡ahora lo acepto como si nada! ¡Y encima, Ryan también ha empezado a imitar algunas cosas tuyas, y lamentablemente esta es una de ellas! ¡No puedo más!"
"Jejeje...él..."
Apoyé la cabeza en el brazo que descansaba sobre la mesa y mi cuerpo tembló mientras intentaba reprimir la risa. Con la otra mano me apreté el pecho, que me dolía.
Cada vez se reproducían más y más vídeos, despertando en mí todo tipo de emociones diferentes.
"Tu hermana es un ángel. ¿Debería abrirle un altar? ¿Te acuerdas cuando me pidió disculpas? ¡Ay, Dios mío, la cara que pusiste... jajajaja, tenías que haberla visto!"
"...¡Adivina qué! ¡Angélica ya no me llama 'humano palo'! ¡Eso sí que es progreso!"
“¡Guau, simplemente guau! ¿En serio te fuiste de viaje sin nosotros así como así? ¡Qué irresponsabilidad!”
Risa, angustia, tristeza, pena, culpa...
Lentamente, el cronómetro comenzó a llegar al final mientras los videos seguían reproduciéndose. Una sensación de pavor me invadió mientras mis ojos seguían el cronómetro.
'No...'
No quería que terminara.
"Ehm..."
PequeñaSerpiente se frotó la cabeza mientras se reclinaba en la silla. Parecía mucho más serio que antes.
Tamborileando con los dedos sobre la mesa, frunció el ceño.
Me sequé las lágrimas y me incorporé.
Lentamente, PequeñaSerpiente levantó la cabeza y nuestras miradas se cruzaron. O al menos, así lo sentí.
"¿...Cómo debería empezar esto?"
PequeñaSerpiente cruzó los brazos y se reclinó en la silla.
Girando la cabeza, miró hacia atrás. Pasando el brazo por encima del respaldo de la silla, recorrió con la mirada el fondo de la habitación.
Tras asegurarse de que no había nadie allí, volvió a sentarse en la silla y suspiró.
"Menos mal que no hay nadie aquí..."
Murmuró en un tono apenas audible.
Luego, levantando la cabeza, miró fijamente a la cámara.
"Recordando nuestros viajes a Henlour e Issanor, me di cuenta de algo... la vida es realmente frágil, ¿verdad?"
"Tras haber permanecido tanto tiempo en el mundo humano, nunca me di cuenta realmente de lo grave que era la situación exterior. Solo después de haberlo experimentado todo por mí mismo, recuerdo una vez más lo insignificante y frágil que es mi vida."
PequeñaSerpiente bajó la cabeza y se quedó mirando sus manos temblorosas.
"...Sinceramente, tengo miedo."
Su voz se debilitó un poco. Apenas.
"Verás, en realidad no le tengo miedo a la muerte. Ya he asumido esta idea desde muy joven. No soy tan talentoso como tú y los demás, así que cuando llegue el momento, probablemente moriré... jajaja."
Dejando escapar una leve risa, Smallsake rió con amargura.
"Apuesto a que me insultarías cuando vieras esto. 'Cállate. La única forma de morir de verdad es por exceso de trabajo'."
Encogiendo los hombros, su voz se hizo más grave mientras intentaba imitarme.
"Pff... De ninguna manera diría eso..."
"...Oh, por favor. Tú mismo sabes que tengo razón."
"Jajaja..."
Me reí a carcajadas.
El dolor en mi pecho no hizo más que intensificarse.
Solo me detuve cuando vi que la expresión de PequeñaSerpiente volvía a ser seria.
"Hablando en serio, hay una razón por la que le tengo miedo a la muerte..."
A mitad de la frase, su cuerpo empezó a temblar ligeramente.
"...Como ya he dicho, en realidad no es porque tenga miedo a la muerte, sino... bueno..."
PequeñaSerpiente levantó lentamente la cabeza y miró fijamente al techo.
"Es porque tengo algo que hacer. Un objetivo, por así decirlo."
Me incliné hacia adelante para oír mejor sus palabras. Mientras tanto, me sequé las lágrimas con los brazos.
Como si estuviera sincronizado conmigo, él también se secó los ojos con el brazo.
"Por si te lo preguntabas, me llamo Brian. Es el nombre que me puso mi madre... y un nombre con el que poco a poco me fui olvidando tras su muerte. No era un nombre que quisiera que nadie más supiera, pero después de haber estado contigo tanto tiempo, no veo la necesidad de ocultártelo."
Apoyando ambas manos sobre la mesa, se levantó lentamente de su asiento.
"Mi historia no es realmente tan conmovedora, así que no me extenderé mucho en ella. Si tuviera que resumirla en palabras sencillas, sería... mi madre fue asesinada por alguien a quien yo consideraba un amigo íntimo... ¿mi hermano?"
PequeñaSerpiente apretó los dientes mientras miraba fijamente a la cámara.
Luego inhaló profundamente, esforzándose por contener la ira y la desesperación que se reflejaban en su rostro. Cerró los ojos y los abrió rápidamente.
“...No sé mucho de él, pero se llama Hemlock. Actualmente usa el nombre de Malik Alshay—!”
Clic-!
El vídeo se cortó a la mitad de su frase. Aun así, entendí lo que dijo. Sin embargo, eso no era lo que me interesaba en ese momento.
"No, no, no..."
Me levanté de mi asiento y extendí la mano hacia el monitor.
Tenía la vista fija en la pequeña barra de la parte inferior del vídeo. En ese momento estaba llena.
En ese momento sentí que se me encogía el corazón.
Agarrando el monitor con ambas manos, lo apreté con fuerza.
¿Eso es todo lo que hay en el vídeo?
"No... No puede ser..."
Tenía que haber más. Al menos, eso era lo que esperaba.
Pero lamentablemente, no fue así.
...y solo entonces lo comprendí finalmente.
PequeñaSerpiente estaba muerto.
* * *
¡Cling! ¡Cling!
===
Sincronización completa
===
Kevin abrió los ojos y vio aparecer una indicación frente a él. Pero eso no era todo.
===
Recompensa de la misión: Subida de rango menor
===
Una oleada de energía recorrió su cuerpo y Kevin sintió que el mundo a su alrededor daba vueltas. Sus músculos se tensaron y su mente se aclaró.
Sintió una repentina oleada de euforia en su cuerpo.
Pero a pesar de todos los cambios que se estaban produciendo a su alrededor, su mirada estaba fija en el techo de su habitación.
En ese momento, su mirada estaba desenfocada. Tenía una expresión similar a la de alguien que acaba de ver un fantasma.
"Ja ja..."
Una risa hueca escapó finalmente de sus labios. Levantando la mano para cubrirse el rostro, murmuró en voz baja.
"Ah, ahora entiendo..."
Al recordar lo que vio en las visiones de sincronización, una sonrisa amarga y triste se dibujó en su rostro.
"Al final todo tiene sentido."
Las preguntas que se había estado haciendo antes... sobre por qué no podía derrotar al rey demonio después de todos los bucles, sobre las regresiones de Ren, sobre el Rey Demonio y los Registros Akáshicos...
Finalmente, tenía todas las respuestas.
"Jajaja."
Otra risa hueca escapó de sus labios.
"Y yo que pensaba que Ren era el loco. Resulta que yo estoy mucho peor que él... muchísimo peor..."
Kevin cerró los ojos, y el rojo deslumbrante de sus ojos carmesí brilló. Su expresión comenzó a transformarse lentamente, hasta volverse gradualmente inexpresiva.
"Ya he llegado a este punto, no hay vuelta atrás..."
* * *
Fin del volumen [4]

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Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 609
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 608
Estás leyendo el capítulo 608 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.