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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 590 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Mientras observaba al demonio colocar su mano sobre la de Melissa, los ojos de todos se pusieron en blanco. '¿Qué está sucediendo?' Sus acciones repentinas me sobresaltaron mientras intentaba comprender lo que estaba sucediendo, pero antes de darme cuenta, mi visión se oscureció y de repente me vi transportado al interior de un espacio oscuro. ¿Dónde estoy? ¿Qué está pasando? Igual que antes, no podía mover mi cuerpo. Me sentía completamente atrapada. Mientras contemplaba la oscuridad que tenía delante, preguntándome qué estaba pasando, noté que había empezado a cambiar, y no tardó mucho en que mi entorno también empezara a cambiar. De repente, aparecieron tejas blancas en el aire y se dispararon hacia el suelo antes de colocarse ordenadamente unas sobre otras. Eso no fue todo. Además, comenzaron a formarse escritorios en el aire antes de ubicarse en lo que parecía ser una habitación de tamaño mediano. Aproximadamente la mitad del tamaño de una sala de estar estándar. ¿Libros, archivos, paneles de vidrio y premios? …una a una, las habitaciones comenzaron a formarse y mi altura de repente empezó a disminuir. Tenía muchas preguntas que quería hacer, pero mi cuerpo estaba inmóvil. Lo único que podía hacer en ese momento era observar cómo se desarrollaba la escena ante mis ojos. En apenas unos minutos, todo quedó listo, y cuando se colocó la última baldosa en el suelo, todo parecía gigantesco. 'No, más bien, no es el entorno lo que es gigantesco, sino yo.' Llegué a esta conclusión cuando descubrí que tenía en mis manos lo que parecía ser un pequeño dibujo que no lograba comprender del todo. Parecían garabatos, pero a la vez no lo eran. ¿Qué les ha pasado a mis manos? Lo más llamativo de la situación fue el hecho de que las manos que sostenían únicamente el papel parecían pertenecer a un niño. Su tamaño… No llegaban ni a la cuarta parte del tamaño de mis manos. Francamente, eran diminutos. La confusión en mi interior no hizo más que aumentar con el paso del tiempo, pero no tuve mucho tiempo para reflexionar sobre el asunto, ya que la puerta de la habitación se abrió de repente. ¡Clank! ¿Eh? Una figura familiar emergió de detrás de la puerta. Bastaron unos segundos para que reconociera la figura, y cuando lo hice, quedé en estado de shock. ¿Octavioso? Era idéntico al Octavius que yo conocía. Pero ¿qué hacía allí? ¿Qué estaba pasando exactamente? En medio de la sorpresa que me produjo la repentina aparición de Octavius, me di cuenta de que mi cuerpo temblaba. Sentí una extraña oleada de emociones desde lo más profundo de mi ser. Una que no podría describir del todo. ¿Qué era? ¿Emoción? ¿Ansiedad? ¿Felicidad? No estaba del todo seguro. Retrocedí tímidamente y escondí el papel tras mi espalda. Todo lo que sucedió después fue incontrolable; mi cuerpo se movía por sí solo. "Padre." Al abrir la boca, de ella escapó lo que sonaba como la voz de una niña pequeña. ¿Padre? ¿Octavius? Fue en ese momento cuando finalmente me di cuenta de que estaba en lo que parecía ser el cuerpo de Melissa, y los acontecimientos que habían ocurrido antes de venir aquí comenzaron a inundar mi mente. —Claro, ¿no dijo el demonio algo sobre doblegar el orgullo? ¿Se refería a esto? Cuando me di cuenta de que estaba viendo sus recuerdos, comprendí que quizás todos los demás también estaban viendo lo mismo. “…Esto es malo.” Eso pensé mientras intentaba mover el cuerpo de cualquier manera. En un intento por detener lo que estaba sucediendo, traté de idear cualquier cosa, pero mis esfuerzos resultaron ineficaces. Era sencillamente imposible. Lo peor de todo fue que me vi obligado a presenciarlo todo, ya que no podía cerrar los ojos ni apartar el cuerpo. "¿Padre?" Los pies del hombre nunca dejaron de moverse hacia el escritorio que estaba al otro lado de la habitación, a pesar de los llamados de las chicas. Una vez que llegó a su escritorio, Octavio empujó la silla hacia atrás, se sentó y comenzó a revisar una pila de papeles, ignorando por completo la presencia de la chica. Mientras tanto, mis pies se dirigieron con cautela hacia su escritorio. Al llegar a un lado, y finalmente vislumbrar el perfil de Octavius, levanté un poco la cabeza hasta poder verle bien la cara. Una vez más, sentí una extraña sensación que envolvía mi cuerpo. Esta vez, pude distinguir lo que lavaba 'Anticipación.' La sensación que tenía en ese momento era de anticipación. Anticipo a que él se fije en mí. ...pero eso nunca sucedió, ya que pronto transcurrieron treinta minutos. En los treinta minutos que transcurrieron, Octavio no se giró ni una sola vez para mirarme mientras yo, tímidamente, observaba sus serios rasgos. En ese lapso de tiempo, comencé a sentir dolor en los pies. Sin darme cuenta, mi cuerpo dio un paso adelante y mi manita se aferró a sus pantalones. "Déjalo ir." Al tocar sus pantalones con la mano, resonaron en mí las palabras de Octavius. Inmediatamente, solté sus pantalones. "¿Qué deseas?" Finalmente, al captar mi atención, bajó la cabeza para mirarme fijamente. 'Esos ojos... son los mismos que ahora.' Al observar atentamente sus ojos, me di cuenta de que no había cambiado desde que ocurrió aquel suceso hacía tantos años. Seguían tan vacíos y sin vida como ahora. "Ehm…" Ejerciendo más fuerza sobre el agarre del papel que tenía a la espalda, mi cuerpo se movió hacia la derecha y hacia la izquierda antes de sacar el papel y entregárselo. "Aquí." Sentí un ligero rubor al entregarle el papel. Era evidente que significaba mucho para la niña. "¿Qué es esto?" Octavio echó un vistazo al papel, lo agarró y lo examinó durante varios segundos. "¿Un garabato?" Preguntó. Inmediatamente negué con la cabeza. "No." ¿No? Entonces, ¿qué es esto? ¿Algún tipo de estructura molecular? "Sí." Una sensación de euforia me invadió mientras mis manos giraban tímidamente tras mi espalda. Una brillante sonrisa también iluminó mi rostro. "El tío Thompson me dijo que acabo de descubrir algo asombroso y quería que te lo enseñara." "Oh." Octavius volvió a echar un vistazo al papel, pero rápidamente perdió el interés y lo arrugó en su mano. La sonrisa se me congeló en la cara y parpadeé un par de veces. Solo después de que Octavio tirara el papel a la basura, todo se me hizo presente cuando levanté la cabeza. "No me vuelvas a molestar con estas tonterías. ¡Sal de mi habitación!" Antes de que pudiera siquiera responder, Octavius agitó la mano y sentí que mi cuerpo se elevaba por los aires. ¡Clank! La puerta se abrió de golpe y salí disparado hacia la entrada de la habitación. ¡Clank! Con un fuerte estruendo, la puerta que tenía detrás se cerró de golpe y mi cuerpo empezó a agrandarse repentinamente antes de que cayera al suelo. "Jajaja…jajaja…" Ploc- Ploc- Jadeaba con dificultad mientras el sudor me goteaba por la cara y el pelo me cubría la visión al esparcirse por el suelo donde yacía. Me ardía todo el cuerpo y apenas podía mover los músculos, pero… "De nuevo." Mi mano se movió hacia la derecha y agarró con fuerza lo que parecía ser un palo largo. 'Una lanza.' Pensé. Sintiendo el agarre del poste, lo usé para sostener mi cuerpo y fue entonces cuando pude ver exactamente dónde estaba. 'Una sala de entrenamiento.' En ese momento, me encontraba en una habitación blanca con suelo de baldosas de madera. La habitación estaba rodeada de grandes paneles de vidrio, y desde allí podía ver el reflejo de una figura familiar. “¿De verdad es Melissa?” No se parecía en nada a sí misma: el pelo mojado le caía por la espalda, no llevaba gafas y el sudor le goteaba por la cara. Era como si se hubiera convertido en una persona completamente nueva. Sobre todo porque a la Melissa que yo conocía no le gustaba hacer ejercicio. ¿Qué le parece, jovencita? ¿Paramos por ahora? En ese preciso instante, mi mirada se centró en una figura femenina vestida con un traje negro que estaba de pie frente a ella. Tenía el pelo corto y negro, un rostro ovalado, una nariz pequeña y ojos grandes. Era impresionante. Mientras me apuntaba con la punta de una larga lanza, su figura heroica y encantadora resultaba especialmente impresionante. "Te ves agotado, lo mejor es que no sigas entrenando." "No." Melissa negó con la cabeza, mientras yo sentía que el agarre de la lanza se apretaba. "No vamos a parar hasta que me desmaye." Dando un paso al frente, cargó hacia donde estaba la combatiente y le clavó la lanza con firmeza. Sus movimientos eran bastante fluidos y precisos. Enseguida llegaron hasta la señora que estaba al otro extremo, pero… Un ligero movimiento de su mano desvió el ataque de Melissa y lo redirigió hacia el suelo. "Descuidado." La señora murmuró algo antes de que sintiera una patada en la parte posterior de la pierna y cayera al suelo. "Puaj." Un leve gemido escapó de mis labios al caer al suelo. Sentía que mi cuerpo había perdido toda su energía mientras caía varias veces al suelo intentando levantarme, pero a pesar de mis esfuerzos, no lo conseguí. ¡Maldita sea, todavía no! "Ríndete, jovencita." La señora de antes habló. Sus palabras solo sirvieron para avivar una ira oculta que brotó de mi interior. Mirando fijamente a la señora, escupí entre dientes apretados. "¡Dije que solo paren cuando me desmaye!" Su aura amenazante pareció surtir efecto en cierta medida, ya que la mujer dejó de insistir en que se rendiría y simplemente la dejaría hacer lo suyo. "Como desées." Dando un paso al frente, la sirvienta desapareció del lugar para reaparecer justo frente a mí. Sus movimientos eran rapidísimos, y aunque podía reaccionar, mi cuerpo no, y pronto salió disparado hacia el otro extremo del campo de entrenamiento. Crash! Mi cuerpo se estrelló rápidamente contra las paredes. Inicialmente esperaba sentir algún dolor al estrellarme contra la pared, pero para mi sorpresa, no lo sentí. Parecía como si no pudiéramos sentir dolor en este mundo imaginario. Sin embargo, aunque yo no pueda sentir dolor, sí podía sentir lo que Melissa estaba sintiendo. Frustración, ira y resentimiento. Ploc- Ploc- Con más sudor goteando de su frente, levanté lentamente la cabeza y miré fijamente a la mujer. "¡De nuevo!"
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 590

Estás leyendo el capítulo 590 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.