Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 537 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Fue solo un instante.
Pero en ese breve instante en que el duque Adramalech posó sus ojos en la figura que se alzaba en medio de la habitación, sintió de repente un escalofrío ominoso recorrerle el cuerpo.
Este…
Aunque llegó y se fue tan rápido como llegó, tuvo un profundo impacto en él, provocando que se pusiera inmediatamente en guardia.
Una sonrisa nerviosa se dibujó en su rostro mientras lo examinaba detenidamente.
'¿Pelo blanco, ojos azules… humano?'
En ese instante, los ojos del duque Adramalech se abrieron de par en par. Luego abrió la boca con calma.
"...Eres la muerte blanca."
Su cabello blanco, el hecho de que los acontecimientos se desarrollaran cerca de la frontera del clan Orgullo y su condición humana...
El duque Adramalech llegó a esta conclusión al instante.
Él era la Muerte Blanca.
Al darse cuenta de esto, su mente comenzó a trabajar a toda velocidad mientras pensaba en otra cosa.
"...Si realmente eres la muerte blanca, entonces todo tiene sentido."
Enseguida comprendió lo que realmente había ocurrido en la frontera.
Al levantar la cabeza, sus ojos se encontraron con los de la Muerte Blanca.
"Todo lo que ocurrió en la frontera fue algo que hiciste a propósito para distraerme de la arena, para que pudieras colarte y hacer lo que quisieras..."
Echó un vistazo al lugar y frunció el ceño.
"¿Su objetivo era entrar en el tesoro y llevarse todo?"
Su voz denotaba un dejo de incertidumbre.
Aunque los tesoros que albergaba la tesorería eran valiosos, no eran algo que alguien del rango de duque pudiera desear.
En la mayoría de los casos, ese tipo de cosas serían demasiado valiosas como para no consumirlas inmediatamente.
"Eso no es todo..."
La voz de Muerte Blanca captó la atención del duque, sacándolo de sus pensamientos.
"No me importa lo que hayas descubierto. Iré directo al grano."
Al extender la mano, una esfera negra se materializó repentinamente en ella. El semblante del duque cambió en el instante en que sus ojos se posaron en la esfera.
Con una sola mirada, fue capaz de reconocer instantáneamente qué era el objeto.
"...Ese es el núcleo del duque Azonech."
“…Así que era cierto. Él realmente mató a Azenoch.”
La Muerte Blanca sonrió al ver la escena.
"Así es, te daré esto a cambio de que me ayudes a salir de esta ciudad y mantengas todo en secreto."
Al oír sus palabras, el duque Adramalech se puso aún más a la defensiva.
De hecho, también estaba un poco preocupado.
'Si los rumores son ciertos, y de hecho derrotó a Azonech en dos segundos…'
Su cuerpo se estremeció.
El motivo de su victoria, ya fuera que el duque Azenoch hubiera sido tomado por sorpresa o lo hubiera subestimado, no cambiaba el hecho de que había vencido a un demonio de rango duque.
¡Alguien cuya fuerza rivalizaba con la suya!
No había manera de que cometiera el mismo error.
Mirando fijamente el orbe, abrió la boca con cautela.
"¿Quieres proponer un trato?"
"Eso es correcto."
La muerte blanca asintió. Extendiendo la mano que sostenía el núcleo, continuó.
"Te daré esto y, a cambio, me ayudarás a salir de esta ciudad junto con otras dos personas."
"¿Escapar con dos personas?"
Un ceño fruncido apareció en el rostro del duque mientras escuchaba sus palabras.
"...Dada tu fuerza, no deberías tener problemas para escapar."
"Yo no lo haría."
Muerte Blanca negó con la cabeza.
“…Pero sería un engorro. Si obviamos la barrera que ahora mismo domina toda la ciudad, si tú y todos los demás demonios me atacáis a la vez, me resultará muy difícil escapar. Sobre todo porque estoy intentando proteger a un par de personas.”
Hizo una pausa por un segundo y añadió.
"Además, y la razón principal, es porque quiero que toda la información sobre mí permanezca sellada. No quiero que otros demonios me persigan mientras intento escapar."
El duque Adramlech, tragando saliva, escuchó con calma.
Durante todo ese tiempo, sus ojos se detenían en el orbe que sostenía.
“…No es un mal negocio.”
Para ser honesto, el trato no era realmente malo.
Era bien sabido que el duque Azonech y él no se llevaban bien. No se debía a una antigua enemistad ni nada por el estilo, sino simplemente a que ambos ambicionaban la ciudad y la arena para sí mismos.
Subir de rango requería muchos recursos para los demonios, y aunque la ciudad y la arena proporcionaban abundantes recursos, no eran suficientes para dos duques. Por eso nunca se llevaron bien.
Ahora que se había marchado, toda la ciudad estaba bajo su control, al igual que sus recursos.
Además, si lograba hacerse con el núcleo…
Alzó la cabeza y echó un vistazo al tesoro.
Al notar que muchos de los objetos que antes estaban allí habían desaparecido, su ceño se frunció aún más.
"Parece que te llevaste bastantes cosas de aquí. Habría sido un..."
"Callate."
Al interrumpir al Duque, la Muerte Blanca apretó repentinamente su núcleo.
"Voy a dejar esto claro ahora. Esto no es una negociación. O aceptas lo que he dicho, o tomaré cartas en el asunto."
Sus ojos pasaron lentamente del azul al gris.
"No interpretes mi propuesta como una señal de debilidad. Al igual que el otro duque, puedo matarte si quisiera. La única razón por la que propongo este trato es por todos los problemas que surgirán si no lo hago. Elige con cuidado."
La expresión del duque Adramalech se ensombreció mientras escuchaba lo que decía.
Tras contemplar el lugar durante más tiempo, preguntó.
"¿Qué te tomaste?"
"¿Valoras menos tu vida que los objetos que me llevé?"
"...Respóndeme."
La voz del duque Adramalech se alzó.
La energía demoníaca comenzó a emanar de su cuerpo.
¿De verdad me amenazó?
El duque Adramalech apretó los dientes con fuerza.
Dado el clan al que pertenecía, el clan del Orgullo, el duque Adramalech jamás aceptaría un trato que fuera al menos igual o más favorable para él.
Aunque le costara la vida, jamás aceptaría un acuerdo que le fuera desfavorable.
'Imposible…'
Justo en el momento en que el duque Adramalech estaba a punto de estallar, escuchó las palabras de Muerte Blanca.
"Todos los manuales de artes marciales de los humanos, un par de hierbas de alto rango, un artefacto de rango S y una habilidad de rango alto, Sirviente de las Sombras. Estos son los objetos que tomé. La decisión es tuya. ¿Quieres luchar conmigo por estos objetos y probablemente morir, o prefieres hacer un trato conmigo?"
La energía demoníaca que amenazaba con emanar del cuerpo del duque cesó. Poco a poco comenzó a calmarse.
Mirando fijamente a la Muerte Blanca, que lo miraba directamente, procedió a observar el lugar.
No estaba seguro de si decía la verdad o no, ni conocía todos los objetos que se almacenaban en el Tesoro.
Pero..
'Puedo pedirles a todos mis sirvientes que lo revisen por mí más tarde.'
Lo importante en ese momento era determinar si valía la pena llegar a un acuerdo sobre esos puntos o no.
Tras un rato, echando una mirada a la Muerte Blanca, que seguía observándolo, dio la orden.
"Lo pensaré. Síganme a mi oficina."
Luego se dio la vuelta y dejó el tesoro.
* * *
¡Qué desastre…!
Mientras caminaba por los pasillos de la arena, Dragón Relámpago negó con la cabeza.
Aunque todo parecía seguir igual que en el pasado, en realidad estaba lejos de ser así.
Una extraña tensión impregnaba todo el ambiente, y todos los demonios estaban en alerta máxima.
“…Lo que no entiendo es por qué el Segador Blanco no optó por escapar.”
Fue solo por un breve instante, pero en el momento en que mató al duque pudo haber escapado del lugar.
En aquel entonces la barrera aún no estaba erigida, y no habría tenido problemas para abandonar el lugar.
Sin embargo, ahora que la barrera seguía intacta, tal cosa ya no era posible.
Además, Dragón Relámpago también sintió la presencia de otra figura poderosa en la arena. Probablemente se trataba del otro duque, el único capaz de hacerle frente a Segador Blanco.
Colocando la mano bajo la barbilla, murmuró en voz alta.
"¿Tiene algún objetivo al quedarse aquí?"
"Sí."
En el instante en que esas palabras salieron de su boca, una voz resonó a sus espaldas, sobresaltándolo.
"¿¡Eh!?"
Al darse la vuelta, se quedó atónito al ver a la Parca Blanca de pie justo detrás de él.
Al mirarlo a los ojos, Dragón Relámpago se calmó rápidamente. Con el ceño fruncido y la mirada fija en la figura que tenía enfrente, finalmente preguntó.
"...¿Con qué Segador Blanco estoy hablando?"
En el rostro de Segador Blanco se dibujó una sutil expresión de sorpresa al escuchar sus palabras, pero pronto se transformó en una leve sonrisa al responder.
"El mismo que luchó contra ti."
"Veo..:"
Tras examinarse cuidadosamente el cuerpo, asintió lentamente con la cabeza.
'Por la forma en que fluye el maná y por su comportamiento, parece que está diciendo la verdad…'
Su guardia se relajó en cuanto oyó esas palabras. No desconfiaba tanto de esta versión de Segador Blanco como de la anterior.
Solo pensar en el otro le erizó el pelo.
Con los hombros relajados y observando el lugar, frunció el ceño por un instante. Le resultaba extraño que ningún demonio hubiera venido a buscarlo; sin embargo, preguntó de todos modos.
"¿Qué estás buscando?"
"Tú."
"¿A mí?"
—preguntó Dragón Relámpago sorprendido—. ¿Por qué lo estaba buscando?
Las siguientes palabras de Segador Blanco respondieron a su pregunta.
"Necesito tu ayuda para abandonar el Reino de los Demonios, y sé que eres el único que conoce una salida…"
* * *
“…¿Cuánto tiempo hace que no estoy aquí?”
Dentro de una celda oscura, resonó una voz suave. Pertenecía nada menos que a Edward, quien seguía encerrado en su celda.
"¿Ha ganado?"
Su suave voz resonó una vez más en la celda vacía.
Habían pasado un par de días desde que estaba allí, y había estado aguantando cada día con la esperanza de que Ren lograra lo que había planeado.
No estaba del todo seguro de si el plan había funcionado, sin embargo, sabía que algo no andaba bien.
Sobre todo porque no había visto entrar a ningún demonio en su celda en el último día.
Normalmente venían a darle comida o a ver cómo estaba, pero nada de eso ocurrió.
¿Acaso se habían dado por vencidos con él y habían decidido dejarlo morir de hambre?
Edward lo dudaba mucho. Sobre todo porque el contrato seguía a su lado y el duque Azonech no había recibido respuesta.
…esto solo puede significar una cosa.
"Definitivamente algo importante ocurrió arriba…"
Aún no sabía si era bueno o malo. Sin embargo, al pensar en la posibilidad de escapar de aquel lugar, una llama se encendió en el corazón de Edward, impulsándolo a seguir soportando aquel lugar solitario y silencioso.
Fue en ese momento.
Clank-
La puerta de la celda finalmente se abrió y la luz comenzó a inundar la habitación.
Edward entrecerró los ojos por reflejo ante la luz. Tardó un par de segundos en acostumbrarse, y una vez que lo hizo, finalmente pudo vislumbrar la figura que tanto deseaba ver.
Un ligero temblor apareció en su boca al aflorar sus emociones reprimidas. En un intento por contenerlas, murmuró.
"...Ya era hora."

Continúa leyendo
Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 538
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 537
Estás leyendo el capítulo 537 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.