Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 503 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Crack-!
Una fina fisura se materializó de la nada.
Tok.
Unos pasos tranquilos y firmes resonaron en un gran salón. Dos ojos rojo carmesí brillaron en la oscuridad, mientras una figura semitransparente de cabello blanco emergía de una fina lámpara.
La grieta se cerró y la figura caminó hacia el final del salón, donde un trono se encontraba en lo alto de una escalinata.
La figura se detuvo junto al tramo de escaleras y alzó la vista.
Fue entonces cuando sus ojos se encontraron con otros ojos rojo escarlata. Sentada en el trono con las piernas cruzadas y el rostro apoyado en el brazo que descansaba sobre el respaldo, la figura de ojos rojos bajó la mirada.
En el preciso instante en que sus miradas se cruzaron, la figura de cabello blanco que se encontraba debajo de la escalera comenzó a desintegrarse, mientras brillantes luces blancas emanaban de su cuerpo.
Lentamente, las partículas flotaron en el aire y se fusionaron en una bola blanca que voló en dirección a la figura sentada en el trono.
Extendiendo la mano y abriendo la palma, la figura de cabello blanco sentada en el trono observó cómo la pelota se detenía y levitaba sobre la palma de su mano.
Luego se quedó mirando fijamente el orbe durante un par de segundos.
"Je."
Sonrió y le apretó la mano.
Brr-!
En cuanto le apretó la mano, la sala empezó a temblar incontrolablemente. El temblor persistió durante un buen minuto antes de cesar bruscamente.
Justo en ese momento, en el instante en que apretó el orbe blanco, recuerdos e imágenes de lo que había ocurrido no hacía mucho tiempo comenzaron a reproducirse en la mente del Rey Demonio.
La figura de cabello blanco echó la cabeza hacia atrás y murmuró.
"Nada mal."
Para alguien que no recordaba su pasado, esto era realmente bastante bueno.
Pero.
"Todavía está demasiado débil."
Jezabe negó con la cabeza.
Aunque la figura era la misma que recordaba del pasado, aún no había alcanzado la fuerza de antaño.
"Viejo amigo..."
Jezabeth rió un poco.
Esto fue un poco exagerado por su parte.
No se les podía llamar amigos, al fin y al cabo, sus objetivos chocaban. De no haber chocado, quizá incluso habrían unido fuerzas.
Desafortunadamente, estaban destinados a permanecer en extremos opuestos el uno del otro.
Tal fue su destino.
"Es una verdadera lástima..."
Al agitar la mano, el aire se distorsionó y un pequeño portal negro se formó frente a él. Entrecerrando los ojos, miró a través del portal.
Desde allí, pudo ver un gran planeta a lo lejos.
"Es solo cuestión de tiempo."
Jezabeth acabó murmurando tras contemplar el planeta a lo lejos.
"...Cinco años."
Apoyando las manos en los brazos de la silla, se puso de pie gradualmente.
"Ese es el tiempo que te queda. Espero que no me decepciones la próxima vez que te vea. Lo presiento. Este será nuestro último partido."
Al extender la mano, una poderosa energía negra brotó de su cuerpo y se concentró en la palma de su mano.
Al abrir la boca, las comisuras de sus labios se curvaron hacia arriba mientras una expresión de diversión cruzaba su rostro.
“Boom.”
Segundos después de que pronunciara sus palabras, comenzaron a formarse grietas en la superficie del planeta.
En cuestión de segundos las grietas comenzaron a expandirse, antes de...
¡Bam!
Se dispararon hacia afuera a través del espacio, sin dejar nada más que una brillante nebulosa naranja.
* * *
"¿Qué quieres decir con que Ren se ha ido?"
La voz exasperada de PequeñaSerpiente resonó en una pequeña y lujosa habitación.
"Primero destroza una mazmorra, luego de repente huye sin decirnos adónde va y espera que nos conformemos con la situación."
Caminando de un lado a otro de la habitación, levantó los brazos al aire.
¡Estoy harto de sus tonterías! ¡Estoy harto!
Su semblante habitual había desaparecido mientras continuaba despotricando sin parar.
No es que nadie más le prestara mucha atención. Ver a PequeñaSerpiente despotricando sobre Ren no era precisamente algo raro.
"Haz esto, haz aquello, resuelve esto, resuelve aquello, estaré fuera un tiempo, así que cuida de los demás mientras estoy fuera."
Levantó el dedo corazón al aire.
¡Maldito bastardo! ¡Ya verás cuando vuelvas!
"...¿Y qué vas a hacer cuando regrese?"
Fue entonces cuando la voz de Angélica resonó en toda la habitación, y los pies de PequeñaSerpiente se detuvieron.
¿Qué voy a hacer?
PequeñaSerpiente hinchó el pecho.
"Voy a darle una lección a Ren. ¡Que entienda que no puede explotar a gente como yo! ¡Llegará el día en que se rebelarán contra su tiranía!"
"¿Oh?"
Angélica arqueó una ceja. La comisura de sus labios se curvó ligeramente hacia arriba. Era evidente que estaba disfrutando del espectáculo.
"Pero ya me puedo imaginar cómo será la conversación entre ustedes dos."
"¿Hm?"
PequeñaSerpiente ladeó la cabeza. Antes de que pudiera responder, Angélica empezó a hablar.
"Oye Ren, tenemos que tener al menos..."
"Cállate, PequeñaSerpiente, toma asiento."
"Bueno."
Todos en la sala asintieron inconscientemente con la cabeza. Ya fuera Leopold, Ava, Ryan o Hein, todos asintieron en señal de aprobación.
Así es precisamente como se imaginaban que se desarrollaría el enfrentamiento entre PequeñaSerpiente y Ren.
"¿Qué—"
"Tengo razón, ¿verdad? Un humano con forma de palo."
PequeñaSerpiente se giró débilmente para encarar a Angélica.
Alzó la mano y la bajó.
"¿Cuándo vas a dejar de llamarme humano palo?"
"...Cuando me apetece."
Angélica se encogió de hombros y se recostó en su silla.
Sus palabras hicieron que el repentino ego inflado de PequeñaSerpiente se desinflara rápidamente y sus hombros se desplomaran.
"Ey..."
"¿Qué?"
Angélica preguntó bruscamente
"No importa..."
PequeñaSerpiente se rindió y se sentó en un rincón de la habitación.
"Nadie me quiere..."
Murmuraba repetidamente para sí mismo con una mirada perdida en el rostro.
Angélica puso los ojos en blanco.
Solía hacerlo de vez en cuando. Precisamente por eso nadie en la sala le prestaba especial atención.
¡Clank!
Fue entonces cuando la habitación se abrió de golpe y entró una figura demacrada. Con la camisa por fuera y manchada de cerveza, Thomas entró. Sus ojos demacrados recorrieron la habitación en busca de alguien.
Pero inevitablemente le fue imposible encontrarlo.
"¿Adónde se ha ido ese cabrón?"
Preguntó con voz ronca y aturdida.
"Debí haber sabido desde el momento en que llegó aquí que me iba a dar más trabajo", murmuró con voz casi inaudible.
Soplo
El humo se elevaba en el aire.
Con ambas piernas sobre una mesa de té de madera, Leopold miró casualmente a Thomas.
"Si preguntas por Ren, mala suerte, se fue de viaje."
Thomas casi se cae en el acto.
"¿Un viaje?"
Soplo
Leopoldo dio otra calada y asintió.
"Sí."
"Dame esa mierda."
Al acercarse a Leopold, Thomas le arrebató el cigarrillo y le dio una calada.
Soplo
"Oy, oy."
Leopold se levantó furioso. Extendiendo la mano, intentó arrebatarle el cigarrillo.
"¡Vuelve a tus copas, alcohólico!"
No es que Thomas lo permitiera, ya que dio un paso atrás y esquivó su brazo.
"¿Eh? —dice el fumador empedernido."
Soplo
Dio otra calada.
Extendiendo la mano e impidiendo que Leopold le arrebatara el cigarrillo, Thomas fue directo al grano.
"En fin, no estoy aquí para bromear."
Ante sus palabras, el ambiente en la sala comenzó de repente a tornarse más serio, ya que todos finalmente empezaron a prestarle atención.
Soplo
Tras dar otra calada, Thomas vio de reojo cómo Leopold fruncía el ceño, pero fingió ignorancia y mantuvo la mirada fija.
"Ejem, bueno, estoy aquí para agradecerles en nombre del mercado negro. Si no hubiera sido por ustedes, nunca habríamos podido descubrir a los dos demonios que residen en nuestras mazmorras."
Thomas levantó la mano y se rascó la nuca.
"Sinceramente, me da vergüenza. Aunque no solemos prestar demasiada atención a lo que ocurre dentro de las mazmorras, los tiempos han cambiado y la sobrecarga de las mazmorras se ha convertido en un verdadero problema."
Thomas hizo una pausa y golpeó la colilla del cigarrillo.
"Por lo tanto, tras mucha reflexión, hemos decidido concederos a todos acceso a nuestra sala del tesoro. Podéis llevaros lo que queráis."
En ese preciso instante, sus palabras se desvanecieron y los ojos de todos se iluminaron, incluido el de PequeñaSerpiente, que recuperó la vitalidad.
Al notar los cambios en la expresión de todos, Thomas ya comenzó a expresar su pesar.
"¡Mierda…!"
Sin duda, iban a perder mucho dinero hoy.
* * *
Unas horas más tarde.
"Ah, ya veo. Vale, sí, muy bien, gracias por informarme."
Clic-!
Tras colgar el teléfono, Samantha se dio la vuelta.
Sentada en el sofá de la sala, Natasha levantó la cabeza y miró a Samantha.
"¿Pasa algo?"
Samantha sonrió. Su sonrisa le provocó escalofríos a Natasha.
"Oh, no, nada del otro mundo."
Luego procedió a sentarse en el sofá frente a ella.
Se tapó la boca con la mano y abrió un poco los ojos.
"Acabo de oír algo gracioso."
"¿Divertido?"
Natasha preguntó con cautela mientras echaba su cuerpo hacia atrás un poco.
No parecía alguien que hubiera oído algo gracioso. Todo lo contrario. Para Natasha, parecía alguien sedienta de venganza.
"Muy."
Samantha bajó la mano y cruzó las piernas.
Sin dejar de sonreír, su rostro se ensombreció. O al menos, así le pareció a Natasha.
"Al parecer, mi hijo, un chico filial, guapo, amable e inteligente, ha decidido tomarse unas vacaciones de seis meses sin previo aviso."
La sonrisa de su rostro se desvaneció.
¡Qué amable de su parte, ¿verdad?
"¿Él qué?"
Esta vez, le tocó el turno a Natasha de llevarse la sorpresa.
"¿Se va de vacaciones seis meses?"
"Eso es lo que dijeron sus colegas."
Natasha se reclinó en su silla.
"Con razón estás ma—"
"No estoy enfadado."
Samantha cortó bruscamente.
Abrió la boca, justo cuando iba a decir algo, la cerró y suspiró.
"Vale, estoy un poco enfadado."
De igual modo, reclinándose en el sofá, Samantha negó con la cabeza.
"Estoy segura de que Ren tiene sus razones para hacer esto. No es de los que actúan impulsivamente, pero de verdad que me gustaría que me contara estas cosas antes de desaparecer por un tiempo, como suele hacer. Y ni siquiera es la primera vez."
Recordando todas las veces que Ren desapareció de la nada, Samantha quiso enfadarse, pero al final no pudo hacerlo.
Era su hijo, por lo que ella lo conocía mejor que nadie.
Por lo tanto, ella sabía que lo que estaba sucediendo en ese momento era muy importante para él.
Él no era de los que se iban sin motivo aparente. Ella simplemente estaba desahogando su frustración porque ni siquiera se había despedido antes de irse.
¿Y ahora cómo iba a explicarle a Nola que él se iba a ir otros seis meses?
Solo pensarlo le provocaba dolor de cabeza.
¡Clank!
Fue entonces cuando se abrió la puerta del salón.
¡Hablando del rey de Roma!
Samantha murmuró.
"¡Mamá!"
Tras pronunciar esas palabras, Nola entró corriendo en el salón con una brillante sonrisa en el rostro.
Samantha sonrió al ver esto. Extendiendo las manos, alzó a Nola.
"Huaaa."
Nola soltó una risita alegre.
Mientras esto sucedía, otra persona entró en la sala de estar. Era Amanda.
Natasha la recibió.
¿Qué tal tu día, Amanda?
"Mhm."
Amanda asintió con la cabeza con naturalidad y se sentó en el sofá. Luego sacó el móvil y lo revisó con expresión seria.
Su comportamiento sorprendió bastante a Natasha, que no pudo evitar preocuparse.
¿Pasa algo, Amanda?
"No."
Amanda respondió secamente. Tenía la mirada fija en una publicación. Era una foto de dos chicas con alguien que Amanda conocía.
[¡Disfrutando de mi tiempo con nuestro nuevo profesor!]
En la foto había una selfie de Ren durmiendo plácidamente con dos chicas guapas, una de las cuales era Sophia, con las manos haciendo el símbolo de la paz.
===
2.053.057 me gusta.
MrNettwerkSheep: ¡Qué! ¡Es tan guapo!
7Clouds5: ¿Ese no es Ren Dover?
Kilin874: ¡Genial!
===
Entrecerró los ojos.
'Parece estar disfrutando de su etapa como profesor...'
Lo pensó. Pero finalmente negó con la cabeza y suspiró.
De hecho, ella pudo deducir de la fotografía que había sido tomada sin su consentimiento.
Dicho esto.
Cada vez que Amanda volvía a mirar la foto, sentía una extraña sensación de malestar en el corazón.
Al principio, estaba confundida acerca de sus sentimientos, pero no tardó en darse cuenta de lo que sentía.
Fueron los celos.
Ya no servía de nada negar sus sentimientos.
A ella le gustaba Ren.
Y bastante, además.
Por lo tanto.
Siempre que veía fotos de él con otra chica, Amanda inevitablemente sentía celos.
Simplemente, ya no era algo que pudiera controlar, ni algo que pensara controlar.
Se dio cuenta de que ya no podía permanecer tan pasiva como antes.
Necesitaba ser más proactiva.
"Oh, Amanda, ¿no te has enterado?"
Fue entonces cuando oyó las palabras de su madre. Amanda finalmente apartó la vista del teléfono.
"¿Qué has oído?"
"Ese Ren está de vacaciones durante seis meses."
Como si de repente le hubieran caído encima una bomba, el rostro de Amanda se congeló.
El rostro de Natasha cambió al darse cuenta de esto, mientras murmuraba en voz baja: "Parece que ella tampoco lo sabía..."
Fue entonces cuando de repente notó un cambio en el semblante de Amanda.
Natasha se estremeció levemente mientras preguntaba con cautela.
"...Amanda, cariño, ¿por qué sonríes?"
"¿Estoy sonriendo?"
Amanda se llevó la mano a los labios.
"..Sí."
Natasha asintió con la cabeza.
"Sí, estás sonriendo."
Ella sonreía. Pero esa no era la parte más aterradora.
Lo más aterrador era que sonreía exactamente igual que Samantha no hacía mucho tiempo.
'Peligroso.'
Natasha pensó mientras se deslizaba aún más hacia atrás en su asiento.
Esta era una situación muy peligrosa.

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Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 504
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 503
Estás leyendo el capítulo 503 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.