Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 45 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Tras finalizar su última clase, exploración gastronómica, Amanda regresó a su habitación. Por el camino, algunas personas intentaron entablar conversación con ella, pero ella las ignoró por completo.
Al llegar a su habitación, lo primero que hizo fue sentarse en el sofá y coger un libro. Como tenía aproximadamente una hora libre, para matar el tiempo decidió hacer lo único que se le ocurrió: leer un libro.
…solo cuando leía un libro sentía que pertenecía a algo.
Las circunstancias familiares de Amanda eran un tanto especiales.
Su padre, Edward Stern, maestro del gremio 'Cazador de Demonios' y héroe de rango 25 'Escarcha del remordimiento', rara vez estaba en casa.
Su madre biológica la abandonó cuando ella tenía dos años. No pudo soportar toda la presión que suponía ser la esposa de una figura tan importante.
El único recuerdo que Amanda tenía de ella era su silueta solitaria caminando por un largo camino bajo una intensa lluvia. Ese fue el día en que abandonó su hogar.
Amanda quiso extender la mano hacia ella… pero la figura jamás se volvió a mirarla. Aquel recuerdo quedó grabado para siempre en lo más profundo de la joven Amanda.
Por eso, desde que tenía dos años, fue criada por su padre y su niñera.
Dicho esto, debido a la naturaleza del trabajo de su padre, rara vez podía regresar a tiempo para pasar tiempo con ella.
Siempre que tenía un momento, Amanda recordaba cómo él le acariciaba la cabeza con su mano grande y cálida.
¡Qué lástima que esos momentos solo duraran un par de segundos!
Al final, quien la crió fue su niñera.
A menudo contaba historias y cuentos de hadas sobre princesas que eran secuestradas para luego ser rescatadas por un encantador príncipe blanco.
Ella también quería ser una princesa…
En aquel entonces, Amanda no comprendía realmente por lo que pasaban las princesas cuando eran secuestradas.
Pero más adelante en su vida, sí lo hizo.
La primera vez que la secuestraron tenía siete años.
En ese momento solo recordaba haber oído voces. Tenía la vista nublada. Una cuerda le ataba los brazos y las piernas. Estaba asustada. Le colocaron una mordaza grande en la boca para impedirle gritar.
…afortunadamente, su padre vino y la salvó.
Y volvió a suceder.
…y otra vez
…y otra vez
Poco a poco, Amanda fue perdiendo sus emociones. Su sonrisa infantil y natural desapareció con cada secuestro. Estaba madurando lentamente.
Sin embargo, aún era capaz de sonreír cuando su niñera le contaba cuentos de hadas. Esos eran los únicos momentos en que se sentía segura y en paz. Absorta en otro mundo. Casi como si escapara de la realidad.
…Eso fue hasta que cumplió once años. A esa edad falleció su niñera, llevándose consigo el último rayo de calor de su corazón.
Desde entonces, Amanda no ha vuelto a sonreír.
Ni siquiera cuando la secuestraron sintió nada.
Todo a su alrededor se volvió blanco y negro. Poco a poco, las expectativas que tenía sobre la gente que la rodeaba se desvanecieron.
'No me enfadaré, no estaré triste, no esperaré nada de nadie…'
…era lo que se repetía una y otra vez mientras se encerraba en sí misma. Fue a partir de ese momento que decidió no entablar ninguna relación innecesaria. Aunque le convinieran, aunque la trataran bien… su corazón era inamovible…
Tras cerrar el libro que estaba leyendo, Amanda se puso de pie y miró su reflejo en el espejo.
Su larga cabellera negra, ya sin horquillas, caía suavemente sobre sus hombros hasta la cintura. Sus profundos ojos, como los de un fénix, tenían una fría indiferencia que la hacía parecer un ser sagrado, inalcanzable para la gente común. Su belleza era tan exquisita que podía conmover a cualquiera, sin importar su género, pero también les provocaba una sensación de melancolía.
Colocando los dedos en el borde de los labios, esbozó una leve sonrisa. Al soltarlos, las comisuras de sus labios volvieron rápidamente a su habitual expresión distante.
Lo repitió un par de veces más, pero… por mucho que lo intentara, no podía sonreír.
Al caminar hacia su armario, Amanda tomó un hermoso vestido negro con delicados motivos plateados.
Aunque normalmente no le gustaba ir a fiestas, Amanda decidió asistir a esta. Esto se debía a que, durante la primera clase, recibió una misteriosa caja del presidente del club, Elijah Turner.
Al principio no le dio importancia, ya que estaba acostumbrada a ese tipo de cosas, pero… una vez que abrió la caja se quedó impactada.
Dentro de la caja había una foto de su madre. Era prácticamente idéntica a ella, y si no fuera por las arrugas en el contorno de sus ojos, la gente podría haberla confundido fácilmente con su hermana.
Aunque apenas tenía recuerdos de su madre, Amanda no pudo evitar querer saber más sobre su paradero.
…quería saber por qué la había abandonado y por qué no la había visitado en todos los años transcurridos desde su partida.
Como Elijah fue quien le proporcionó la fotografía, Amanda no tuvo más remedio que buscarlo y, por lo tanto, decidió asistir a la fiesta.
Luciendo el hermoso vestido y mirándose en el espejo durante un par de segundos, Amanda tomó un pequeño bolso negro y salió.
-¡Hacer clic!
Tras cerrar la puerta, Amanda se dirigió al lugar convenido con la mente llena de preguntas.
…
"Mmm, ¿debería ponerme un traje o ropa normal?"
En ese momento no sabía qué ponerme para la fiesta posterior. Como nunca antes había asistido a este tipo de eventos, no estaba muy segura de qué ponerme.
¿Traje o ropa informal?
¡Uf!
Sinceramente, si esta situación no me hubiera pillado desprevenida, no habría optado por asistir a este tipo de evento.
Al cabo de un rato, decidí combinar ambas cosas. Me puse una camiseta blanca planchada con vaqueros azules. Al mirarme en el espejo, no pude evitar asentir con satisfacción.
Tras haber transmigrado a este mundo durante más de un mes, mi cuerpo, originalmente delgado, había comenzado a ganar musculatura. Si bien no tenía un cuerpo escultural, estaba bastante bien. Mi cabello corto y negro, bien peinado, junto con mis profundos ojos azules, me hicieron asentir con satisfacción. Me veía bastante guapo.
Después de mirarme un par de veces más, miré la hora y descubrí que solo me quedaban diez minutos antes de la reunión.
Mientras corría hacia la puerta, mis pasos se detuvieron y mi vista se posó en la esquina de mi habitación, donde una espada negra descansaba contra la pared.
Tras reflexionar un poco, tomé la espada negra y la coloqué en mi brazalete dimensional.
"Espero que la situación no llegue al punto en que tenga que usar mi espada…"
Aunque dije esto, ya me estaba preparando para lo peor. La situación comenzaba a escapársele de las manos y, por primera vez, me enfrentaba a una situación sin tener idea de lo que me deparaba el futuro.
-¡Hacer clic!
Tomé las llaves de mi habitación, apagué las luces y salí de mi habitación.
…
"¡Salud!"
Dentro de una espaciosa y lujosa habitación, se podía ver a un grupo de estudiantes bebiendo y riendo.
El interior de la habitación estaba muy bien decorado con elegantes pinturas que la adornaban por completo. En el centro, se ubicaban grandes sofás blancos con delicados motivos dorados en los laterales. En una esquina, se encontraban grandes mesas de madera repletas de comida y bebida.
Nos encontrábamos en un restaurante bastante conocido llamado [le farat]. Era un restaurante lujoso, frecuentado a menudo por celebridades. Dada su popularidad, era evidente que el lugar era caro, y Elijah había conseguido reservar un salón privado para la reunión. Esto impresionó a todos los asistentes, que se quedaron boquiabiertos, sobre todo las chicas.
Haciendo girar la copa de vino en mi mano, olí ligeramente el vino. Tenía un aroma afrutado, pero demasiado intenso, que me hizo fruncir la nariz un par de veces.
"Justo como me gusta"
Aunque pueda parecer que este vino lo tomé de la mesa, en realidad no fue así.
El vino que estaba probando era uno que había traído conmigo. No es que no me gustara el vino de aquí, pero había muchas probabilidades de que toda la comida y bebida del lugar hubiera sido adulterada con alguna sustancia.
Aunque estaba siendo un poco paranoico, más vale prevenir que curar.
La razón por la que la bebía era para poder pasar desapercibido entre la multitud. Si no la bebía, en caso de una emboscada, había muchas probabilidades de que yo fuera de los primeros en ser atacado.
Tomé un pequeño sorbo de vino, chasqueé los labios un par de veces antes de mirar a mi alrededor.
Aunque el ambiente era tranquilo y todos parecían estar pasándolo bien, no pude evitar sentirme tenso. Había una atmósfera ominosa que envolvía todo el lugar.
…algo iba a suceder hoy, sin duda, y no iba a ser nada bueno.
En medio del salón, Elijah, vestido con un elegante traje blanco, estaba rodeado por varias chicas. Se empujaban y se abrían paso a codazos para poder hablar con él. Elijah, a pesar del acoso, mantuvo una amable sonrisa en todo momento.
Además de él, un par de chicos lo miraban con ojos envidiosos y celosos. Pero eran la minoría, ya que la mayoría de los chicos estaban ocupados admirando otra escena.
De pie en el balcón, Amanda, que parecía una diosa recién llegada, contemplaba la luna con una copa de vino en la mano. La suave luz de la luna envolvía su figura perfecta, creando una escena idílica.
Un par de chicos intentaron acercarse a ella, pero al darse cuenta de que los ignoraban, no les quedó más remedio que regresar derrotados a la fiesta.
Al ver la escena, mis labios se curvaron ligeramente y negué con la cabeza con impotencia. Los chicos serán chicos.
Al acercarme al balcón, donde estaba Amanda, pude oír débiles susurros que venían en mi dirección.
"Aquí va el quinto…"
"¿Cuánto tiempo le darás?"
"Yo digo 5 segundos"
"No, yo digo 10"
Como mis estadísticas habían mejorado, también lo había hecho mi oído. Al escuchar sus susurros, no pude evitar poner los ojos en blanco. ¿Cuánto tiempo libre tenían?
Abrí la puerta del balcón, caminé lentamente hasta el borde y me paré junto a Amanda. Alcé la vista y miré la luna.
Aunque no quería interactuar con ella ni con ninguno de los personajes principales, esta vez no pude evitarlo. Si algo le sucedía, lo más probable era que la trama cambiara y todas las ventajas que tenía se desmoronaran de la noche a la mañana. En resumen, no podía permitirme eso.
Así pues, decidí exponerme y advertirle del peligro inminente.
Tomé un sorbo de mi vino, sin mirar a Amanda, y dije con ligereza:
"Deberías tener cuidado esta noche…"
"…"
Como si no me hubiera oído, Amanda siguió mirando fijamente la luz de la luna.
Al ver su reacción, no me alarmé ni expresé mi disgusto, pues ya conocía su forma de ser. Aunque fingía indiferencia, sin duda me oyó perfectamente. Simplemente no lo demostró.
Con una leve sonrisa, dije una última cosa antes de regresar a la fiesta.
"Algo podría suceder esta noche, y tú podrías ser el objetivo; no, lo más probable es que seas el objetivo".
Finalmente, Amanda giró la cabeza y vio mi figura salir del balcón. Al verme marchar, frunció el ceño un instante antes de relajarse.
Poco después, casi como si nada hubiera pasado, volvió a mirar la luna.
Al girar la cabeza y ver eso, sonreí levemente antes de regresar a mi lugar anterior.
Aunque parecía que no se tomaba en serio mi advertencia, en realidad sabía que había subido la guardia.
Habiendo estado en este tipo de situaciones desde muy joven, sabía que incluso si se trataba de una pequeña broma, existía la posibilidad de que la advertencia fuera real.
Para ella, incluso si se trataba de una broma, era mejor estar preparada que desprevenida. En el improbable caso de que lo que yo había dicho resultara ser cierto, podría evitar ser secuestrada de nuevo.

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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 45
Estás leyendo el capítulo 45 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 13 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.