Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 447 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
A altas horas de la noche.
El sol ya había comenzado a ponerse, y lentamente la oscuridad envolvió la ciudad de Issanor.
Tras el combate de Ren, Jin y Amanda compitieron a continuación. Después de una larga y reñida lucha, ambos lograron la victoria y se clasificaron para los cuartos de final. Esto podría haber sido destacable en el pasado, pero las acciones de Ren eclipsaron por completo sus logros. Lo mismo podría decirse de los demás concursantes.
A Amanda no le importó, pues tras ganar su ronda, lo primero que hizo fue cambiarse de ropa por algo más cómodo. Acto seguido, un elfo la condujo hacia una zona restringida de Issanor.
Como ya había estado allí antes, Amanda sabía perfectamente adónde tenía que ir, y al poco tiempo, deteniéndose frente a un árbol familiar, el guardia elfo que la acompañaba puso su mano sobre el árbol, haciendo que se moviera hacia arriba y revelando una entrada familiar.
Brr-!
Amanda asintió cortésmente al guardia y entró. Guiándose por sus recuerdos, orientó el lugar y se detuvo ante una habitación en particular.
Alzó la mano y llamó a la puerta.
Para Tok—
"Adelante."
Una voz suave y agradable se oyó en cuanto Amanda llamó a la puerta.
Tras recibir la confirmación de la reina, Amanda entró en la habitación donde lo primero que vio fue a la reina elfa de pie junto a la cápsula en la que descansaba su madre.
Con la mano sobre la cápsula, la reina miró a la madre de Amanda con tristeza en los ojos.
Luego, girando la cabeza para mirar a Amanda, sonrió.
"Por fin estás aquí."
"Mhm."
Amanda asintió; aún se mostraba un poco reservada con la reina, ya que no la conocía desde hacía mucho tiempo; sin embargo, por la forma en que trataba a su madre, Amanda sabía que realmente la quería.
Sin saber lo que Amanda pensaba, la sonrisa de la reina se ensanchó al levantar la mano y mostrar una fruta de aspecto familiar. Con gesto dubitativo, miró a Amanda.
"He examinado la fruta que me has dado. No puedo asegurar si funcionará o no, pero ¿estás seguro de que la persona que te la ha dado es de confianza?"
"Él es."
Amanda asintió firmemente con la cabeza. Ni por un segundo creyó que Ren intentaría mentirle sobre la fruta.
Al ver la mirada resuelta en el rostro de Amanda, la reina suspiró antes de murmurar suavemente.
"Veo."
Sinceramente, a pesar de la confirmación de Amanda, ella seguía indecisa sobre la fruta.
En el momento en que Amanda le explicó cómo había conseguido la fruta y quién se la había dado, la reina ordenó rápidamente a sus sirvientes que investigaran los antecedentes de Ren.
El asunto era demasiado importante como para que ella lo tomara a la ligera.
Sus sirvientes eran rápidos y eficientes. Para cuando regresaron, ya habían recopilado toda la información posible sobre él, desde sus logros en la Tierra hasta su hazaña en Henlour. No dejaron nada al azar. Incluso había un informe sobre su paso por sus fronteras un año atrás.
La reina quedó verdaderamente sorprendida al ver sus hazañas, sin embargo, aquello aún le planteaba una pregunta.
¿Cómo pudo hacerse con una fruta que los enanos jamás habrían podido tener ni se podía encontrar en el dominio humano?
“¿Fue pura suerte?”, se preguntó la reina elfa, pero enseguida negó con la cabeza. En ese momento, daba igual si había sido suerte o no. Lo que importaba era si había funcionado o no.
La reina estaba especialmente preocupada, ya que Natasha llevaba más de quince años en ese estado. Tenía la firme esperanza de que la fruta surtiera efecto.
—¿Te ha dicho qué tipo de preparativos se necesitan para la fruta? —preguntó la reina a Amanda, quien asintió con la cabeza en respuesta.
"Sí, dijo que con exprimir la fruta y extraer el jugo será suficiente."
"Bueno."
Lanzando la fruta al aire con desgana, esta se detuvo a medio camino entre sus cabellos. Un resplandor blanco envolvió lentamente la mano de la reina mientras ella giraba ligeramente los dedos, aplastando la fruta por completo.
Un líquido dorado y viscoso goteó inmediatamente de la fruta cuando la reina elfa la aplastó por completo con sus manos.
Cuando el líquido goteaba hacia el suelo, justo antes de tocarlo, al girar los dedos en círculos, el jugo se detuvo. Luego, doblando los dedos hacia ella, el líquido se movió en su dirección, acumulándose lentamente y formando una pequeña bola dorada.
Una vez que terminó de extraer todo el líquido de la fruta, la reina elfa hizo un gesto con los dedos y la bola que tenía delante se tambaleó.
Lentamente, una línea dorada se formó en el aire mientras la reina controlaba los fluidos con su dominio absoluto sobre los psiones. Apuntando hacia Natasha, que yacía sobre la cápsula, el líquido se filtró lentamente por el pequeño orificio de la parte superior antes de dirigirse hacia su boca.
Una vez que el líquido se detuvo frente a ella, la reina se volvió para mirar a Amanda y le dio un ligero golpecito en la cabeza.
"Ábrele la boca, por favor."
"Bueno."
Siguiendo las órdenes de la reina, Amanda se acercó a su madre y le presionó la barbilla con el pulgar. Ejerciendo una ligera presión, abrió lentamente la boca y el líquido que la reina controlaba entró rápidamente en ella.
El líquido tardó unos tres segundos en entrar completamente en el cuerpo de Natasha, y una vez que lo hizo, Amanda finalmente soltó la barbilla de su madre y la miró con ojos llenos de expectación.
La reina también tenía una expresión similar en el rostro, pues sus ojos estaban llenos de esperanza. Anhelaba con todas sus fuerzas que su salvador despertara.
Un segundo.
Dos segundos.
Tres segundos.
Lentamente el tiempo comenzó a transcurrir, y en poco tiempo habían pasado un par de minutos.
"¿No funcionó?"
La decepción se reflejó en los rostros de Amanda y la reina, mientras ambas hacían lo posible por ocultar su decepción.
Aunque solo habían transcurrido un par de minutos, Ren había mencionado previamente que la maldición se rompería tan pronto como se ingiriera el líquido, y desde que le dio la fruta a su madre, ella no había mostrado ni una sola señal de mejoría, lo que les indicaba que algo había salido mal.
Contracción nerviosa.
Sin embargo, justo cuando pensaban que toda esperanza estaba perdida, a Natasha le temblaron los ojos.
"¡!"
Con la percepción alterada de la reina, fue capaz de captar el tic, y cuando lo hizo, su cabeza giró bruscamente en dirección a Natasha.
Twitch. Twitch.
Con otro tic, el ojo de Natasha volvió a temblar y su tez pálida se sonrojó lentamente. Al poco tiempo, su rostro recuperó un brillo juvenil y saludable, infundiendo esperanza tanto a Amanda como a la reina.
Twitch. Twitch.
Tras un par de espasmos más, Natasha finalmente abrió los ojos, revelando sus hermosos ojos negros como la obsidiana, que parecían absorber el alma de cualquiera que los mirara.
En cuanto Natasha abrió los ojos, tuvo que entrecerrarlos varias veces para acostumbrarse a la luz brillante que venía de arriba. Luego, mirando a su alrededor, abrió la boca y preguntó con una voz ronca, casi afónica.
"...¿Dónde estoy?"
* * *
"Uf, la verdad es que no lo pensé bien."
Mirando fijamente las pociones frente a mí, mi rostro se contrajo ligeramente. Para ser sincera, a pesar de haber hecho tantos preparativos, aún sentía la amenaza de la muerte acechándome.
Además de un par de pociones avanzadas que había preparado con antelación, también tenía algunos analgésicos potentes. Esperaba que me ayudaran a soportar el dolor con más facilidad, pero no tenía muchas esperanzas.
El contrato me carcomía el alma, y eso no era algo que ninguna poción o analgésico pudiera aliviar realmente.
Aun así, valía la pena intentarlo. Quizás me llevaría una grata sorpresa.
Respiré hondo y me giré para preguntarle a Angélica, que estaba de pie en la esquina de la habitación.
"¿Estás listo?"
No era la única que necesitaba prepararse. Angélica también se estaba preparando para soportar algo de dolor.
Dado que la maldición se iba a romper, ella también iba a sufrir sus consecuencias. Sin embargo, al ser ahora una demonio de rango conde, los efectos de la ruptura de la maldición no serían tan devastadores como los que yo sufriría, aunque aun así dolerían mucho.
"Haaa…"
Me recliné un poco hacia atrás y un largo suspiro escapó de mi boca.
En este punto, comencé a cuestionarme si elegir el estilo Keiki había sido realmente la decisión correcta, ya que empecé a pensar que tal vez, solo tal vez, el estilo Gravar me sentaba mejor.
Con todo el dolor y el sufrimiento por el que había estado pasando últimamente, sinceramente me desconcertaba la idea de que tal vez, si hubiera practicado el estilo Gravar, todas esas experiencias solo me habrían hecho más fuerte.
Sin embargo, si tuviera que ser honesto, fue gracias a todas esas experiencias que pude vencer a Kevin.
En comparación conmigo, debería haber tenido un rango mucho más alto. Dado que contaba con el entorno perfecto para entrenar, no habría tenido problemas para alcanzar un rango superior al mío.
Supuse que la razón por la que se estaba quedando atrás era porque le había arrebatado la semilla del límite. Y también su fruto.
Si hubiera tomado esos dos objetos, sin duda alguna, habría estado uno o dos rangos por encima de mí.
En cuanto a experiencia, aún me considero con ventaja.
Bajé la cabeza y miré mi reloj, frunciendo el ceño mientras murmuraba.
"¿Cuánto tiempo tardará esto en hacer efecto?"
Cada segundo me resultaba angustioso. Me sentía como un preso en el corredor de la muerte, esperando el momento de su ejecución. Era una angustia terrible.
Afortunadamente, o mejor dicho, no tan afortunadamente, poco después obtuve respuesta a mis plegarias.
Con un gemido ahogado, hilos negros de energía demoníaca brotaron repentinamente del cuerpo de Angélica mientras su rostro se contraía de dolor.
Su cabello se dispersó al instante en el aire y sus ojos comenzaron a enrojecer. Aunque me interesaba lo que le sucedía a Angélica, lamentablemente no podía permitirme hacerlo.
Un segundo después de que Angélica comenzara a sufrir los efectos secundarios de la maldición, mi cuerpo se paralizó repentinamente.
Honestamente.
A partir de ese momento, todo se volvió borroso. El dolor era tan intenso y fuerte que mi cerebro era incapaz de procesarlo.
Simplemente no podía.
Me senté atónita, el mundo se volvió blanco y dejé de respirar. No solo eso, sino que la mayoría de las demás funciones de mi cuerpo se detuvieron mientras mi cuerpo comenzaba a temblar incómodamente.
No sabía cuánto tiempo estuve en ese estado, pero no tardé en empezar a sentir el dolor, y una vez que lo sentí, deseé no haberlo sentido nunca.
Lo que estaba sintiendo era indescriptible. Aunque quería gritar, no me salían las palabras mientras mi cabeza se echaba hacia atrás y mi cuerpo se convulsionaba por todo el suelo.
Tras un tiempo indeterminado, por fin logré controlar mi cuerpo, aunque mi pecho subía y bajaba de forma irregular. Apretando los dientes, me aferré a la alfombra y la apreté con todas mis fuerzas. Pero no sirvió de nada, pues enseguida otra oleada de dolor me invadió, haciéndome perder el conocimiento momentáneamente.
"¡Aaaaaghhhhh!"
Lo que siguió fue un grito desgarrador. Intenté, de verdad que intenté contenerlo, pero fue inútil. El dolor que sentía era indescriptible.
Pero.
Si tuviera que expresar con palabras lo que siento, sería: "Nunca antes había deseado tanto morir como ahora".

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Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 448
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 447
Estás leyendo el capítulo 447 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.