Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 393 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Tras separarse de los demás, Melissa se encontró vagando por los pasillos.
Al pasar entre un grupo de personas, Melissa apretó los dientes y murmuró algo.
"¿Qué quiere de mí ahora?"
Melissa sentía un fuerte impulso de darse la vuelta y marcharse del lugar, pero sabía que no podía hacer nada más que escuchar sus palabras.
Para colmo, su estado de ánimo actual no era muy estable.
Después de lo que acababa de presenciar, ¿cómo podía mantener la calma? Aunque sabía que Ren seguía vivo, una parte de ella no creía del todo lo que Amanda le había contado.
Era una persona pragmática.
Lo que presenció aquel día le hizo pensar que la probabilidad de que Ren sobreviviera era prácticamente nula.
Por lo tanto, solo creyó parcialmente lo que Amanda dijo. “Resulta que tenía razón”, murmuró Melissa en voz baja.
¿Quién lo iba a imaginar? ¡Estaba vivo!
Una de las pocas personas que lograba sacarles de quicio con solo hablar.
"Te lo juro, un día voy a perder la cabeza."
Con un suspiro, dejó escapar su frustración y luego se dirigió en silencio hacia una sección específica del pasillo donde se encontraba una gran puerta de madera.
"¿Este debería ser el lugar, verdad?"
Deteniendo sus pasos frente a la puerta, Melissa sacó un pequeño frasco de su espacio dimensional y lo bebió de un trago.
Trago-
"Haaaa..."
Tras limpiarse la boca, echó un vistazo al frasco vacío que tenía en la mano antes de guardarlo.
Chasqueó los labios y su rostro se contrajo ligeramente.
"Tengo que mejorar el sabor de esto."
Lo que acababa de beber era lo mismo que le había dado a Ren antes.
Fue prácticamente un salvavidas para ella. Básicamente la ayudó a calmar sus nervios. De no haber sido por eso, probablemente habría tenido un ataque de furia similar.
Por suerte, debido a la situación, nadie le preguntó nada sobre la poción cuando se la dio a Ren. Eso le ahorró muchas explicaciones.
"...Está bien."
Una vez que sintió que sus nervios se calmaban un poco, respiró hondo de nuevo, levantó la mano y llamó a la puerta.
Para Tok—
"Adelante."
Poco después de llamar a la puerta, una voz inexpresiva resonó tras ella. Al oírla, Melissa frunció el ceño.
Agarrando el pomo de la puerta, entró lentamente en la habitación y cerró la puerta tras de sí.
Ci Clank—
* * *
"Huuu."
Pum-
Me senté en una silla cómoda. Mis hombros se relajaron al instante.
Debido a lo sucedido anteriormente, me vi obligado a cambiarme de ropa.
Apretando los dientes, extendí la mano y agarré una bebida. Tenía todo el cuerpo entumecido, y si no hubiera sido por las pastillas que había tomado antes, habría sentido un dolor insoportable.
¿Te encuentras bien?
Me encontraba de nuevo dentro del salón, que estaba abarrotado de gente. Por la forma en que todos seguían conversando alegremente, era evidente que nadie se había percatado de lo sucedido afuera.
Sentado a mi lado, con una bebida en la mano, Kevin dio un pequeño sorbo. Sus ojos se entrecerraron al tomar un sorbo de la bebida.
"...no, en realidad no. Me duele todo."
"¿En serio?"
Kevin dio otro sorbo a su bebida... o al menos lo intentó, porque justo cuando estaba a punto de llevarse el vaso a la boca, su rostro se descompuso de repente y la bebida en su mano tembló, derramándose sobre el suelo.
"Parece que tú tampoco estás bien."
Tomó una servilleta para limpiarse el líquido que le había caído encima y me miró de reojo.
"...¿Y de quién crees que es la culpa?"
Me encogí de hombros.
"Es tu culpa por ser débil."
"¿Qué dijiste?"
"Me has oído bien. Es culpa tuya por ser débil."
Dejé mi bebida.
"Si no recuerdo mal, les estaba dando una paliza tanto a ti como a Jins."
Puede que al final haya perdido, pero eso se debió a que estaba luchando contra cuatro o tres personas al mismo tiempo.
Por supuesto, sabía que ambos se estaban conteniendo.
Jin y Kevin eran muy fuertes, cada uno a su manera. Habría sido raro que yo pudiera vencerlos a ambos si no se hubieran estado conteniendo.
"...Me estaba conteniendo."
"Sí, y no estaba en mis cabales."
Las comisuras de mis labios se curvaron hacia arriba, y el leve sonido de Kevin rechinando los dientes resonó a mi lado. Al girar la cabeza, los ojos de Kevin se entrecerraron.
"Sabes cómo sacarme de quicio."
Murmuró con los dientes apretados.
Kevin dejó la taza y se quitó la chaqueta, poniéndose de pie.
¿Qué tal si vuelves a intentarlo? Te demostraré que lo que recuerdas es erróneo.
"Estoy bien."
Bostecé perezosamente antes de señalar exageradamente la zona de mis costillas.
"Estoy bastante herida, ¿sabe? ¡Ay, qué dolor!"
Mirando a Kevin, arqueé una ceja.
"No intentarás pelear contra alguien que está herido, ¿verdad?"
"Puaj."
Un gemido escapó de la boca de Kevin antes de que volviera a sentarse con aire derrotado.
Al ver lo desanimado que estaba, le di una palmada en el hombro.
"No te preocupes, tendremos otra oportunidad de pelear en el evento. Entonces no tendremos que contenernos."
Tras abotonarse la chaqueta, Kevin cogió otra bebida y le dio un sorbo.
"Tienes razón. Me abstendré hasta entonces."
Kevin levantó la cabeza y miró a su alrededor.
"Por cierto, ¿dónde están los demás? No los he visto."
"¿Cómo voy a saberlo?"
Lo primero que hice al regresar al salón fue sentarme. Kevin me siguió, pero en cuanto a los demás, la verdad es que no sabía qué estaban haciendo.
"¿Puedo tener su atención?"
Mientras Kevin y yo nos preguntábamos por el paradero de los demás, de repente una voz melodiosa y pacífica resonó por todo el lugar y todos dejaron de hablar.
Al dirigir nuestra atención hacia donde provenía la voz, una figura fascinante apareció en la distancia.
Había muchas palabras que podrían haber usado para describir su belleza, pero me abstuve de usarlas, pues estaba demasiado hipnotizado por su mirada… o mejor dicho, por la sensación de tranquilidad que la envolvía. Parecía que intentaba absorberme.
Cuanto más la miraba, más me cautivaba su belleza. Pero fue entonces cuando de repente sentí un dolor agudo en el costado de las costillas. Justo donde me había lastimado.
"¡Khhh!"
Gimiendo, giré la cabeza y me di cuenta de que el dolor provenía del codazo que me había dado Kevin.
Con semblante solemne, advirtió.
"Cuidadoso."
"...Gracias."
Al reaccionar, bajé la cabeza y le di las gracias a Kevin. De no haber sido por su intervención, habría permanecido aturdido un rato más.
"El mana que rodea su cuerpo es muy puro. Si tu mente es débil, podrías terminar hipnotizado por él."
Kevin explicó desde un lado, con la mirada fija en la figura a lo lejos.
"…Bien."
Asentí con la cabeza solemnemente.
Kevin tenía razón. Debido a la pureza del maná que rodeaba a la figura en la distancia, mi mente cayó en una especie de aturdimiento extraño.
Esta era una de las características de los elfos de pura sangre. Sin duda, debía tenerlo en cuenta en el futuro.
Normalmente nunca me habría visto en una situación así, pero estaba claro que mi estado mental aún no era muy estable.
"Gracias a todos por venir hoy. Como la mayoría de ustedes saben…"
Las voces nítidas y melodiosas de los elfos interrumpieron mis pensamientos al resonar por todo el salón, mientras todos le prestaban atención.
* * *
Al mismo tiempo.
Emma se sentó en un gran sofá rojo. Mirando con curiosidad a su alrededor, intentó por todos los medios mantener la compostura.
Justo después de que lograron calmar a Ren, el anciano que apareció de repente frente a todos la llevó a esta habitación.
Aunque se mostraba escéptica sobre sus intenciones, Emma aceptó de inmediato.
Ella tenía una idea de qué se trataba todo esto.
¡Pum! ¡Pum!
El sonido de los latidos de su corazón era el único sonido que Emma oía dentro de la habitación.
Con ambos brazos sobre las piernas, se incorporó.
Ci Clank—
Su espera no se prolongó mucho, pues la puerta de la habitación pronto se abrió. Al otro lado de la puerta apareció un hombre de mediana edad, de cabello negro y cejas pobladas.
Con gesto de fastidio, el hombre de mediana edad entró en la habitación y suspiró profundamente.
"Suspiro, Douglas, la ceremonia ya está en pleno apogeo, ¿por qué estás...?"
Pero a mitad de sus palabras, se detuvo en seco. Al levantar la cabeza, sus ojos se encontraron con los de Emma, y la habitación quedó paralizada.
Al contemplar la figura que no había visto en mucho tiempo, a Emma le temblaron los labios.
Apretando con fuerza sus pequeños puños, los aflojó antes de volver a apretarlos. Repitió esto varias veces mientras intentaba encontrar las palabras adecuadas, pero a pesar de todos sus intentos, su mente estaba en blanco.
Reuniendo hasta la última pizca de coraje que tenía dentro, murmuró.
"Papá..."
Al poco tiempo, su visión se nubló y las lágrimas corrieron por sus mejillas.
"Te he echado de menos."
* * *
"Bueno, eso fue aburrido."
Reclinándose en su silla, Kevin murmuró suavemente.
El discurso duró más de una hora. No contenía mucha información importante, ya que lo que se dijo eran cosas que la mayoría de la gente ya sabía.
Aparte de la fecha del torneo, que era dentro de una semana, el resto de lo que se dijo fueron meras cortesías.
"¿Tú también lo pensabas?"
Ren se puso de pie y me estiró los brazos. Luego, mirando a su alrededor, preguntó.
"Por cierto, ¿has averiguado adónde fueron los demás?"
"No, la verdad es que no, pero si tuviera que adivinar, diría que Amanda y Jin tuvieron que irse por asuntos relacionados con el gremio, y en cuanto a Emma, la verdad es que no estoy muy seguro. Simplemente me dijo que tenía algo que hacer."
"Ah, claro. Olvidé que ya no sois tan libres como antes."
Un gesto de melancolía apareció en el rostro de Ren mientras murmuraba esas palabras.
Kevin, mirándolo de reojo, comprendió cómo se sentía.
Al no haber visto a todos desde su primer año, era comprensible que se sintiera así. No fue el único que cambió; todos los demás también.
Ya no eran los mismos estudiantes ingenuos del pasado.
"No te preocupes, te acostumbrarás."
Kevin le dio una palmada en el hombro a Ren y caminó junto a él hacia la salida del edificio.
La ceremonia aún no había terminado, pero después de lo sucedido hacía poco, decidieron regresar. Sus cuerpos ya no daban para más.
"...¿Eh?"
Justo cuando estaba a punto de llegar a la salida del edificio, los pies de Kevin se detuvieron bruscamente mientras miraba fijamente el panel que tenía delante.
Kevin frunció el ceño y, mirando fijamente el mensaje rojo que había aparecido frente a él, murmuró.
"¿Qué demonios...?"
===
[Advertencia.] [Advertencia.] [Advertencia.]
El remanente del tiempo te ha fijado como objetivo. Precaución.
===
No era la primera vez que veía el mensaje.
De hecho, llevaba viendo exactamente el mismo mensaje desde hacía bastante tiempo, pero nunca lo había entendido.
'Remanente de tiempo.'
Eso era lo único que le interesaba, pero a pesar de sus muchos intentos por averiguar qué era, nunca lo consiguió.
Sí recordaba haber oído hablar de ello en una de sus visiones, pero eso era todo.
"¿Ocurre algo?"
La voz de Ren resonó desde un lado.
"No, nada."
Kevin sonrió.
'No debería involucrarlo en esto.'
Fuera lo que fuese ese remanente temporal, sin duda lo perseguía, y a juzgar por la recelo que mostraba la persona de sus sueños, Kevin sabía que debía tener mucho cuidado con ese remanente temporal.
Kevin no quería involucrar a Ren en sus problemas. Ya había pasado por suficiente.
Además, ¿qué sabría él al respecto?

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Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 394
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 393
Estás leyendo el capítulo 393 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.