Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 372 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¡Bang! ¡Bang!
El sonido de pequeñas ondas de choque resonó cuando ráfagas de viento circulares y presurizadas se propagaron hacia afuera desde el punto de contacto entre un puño y un saco de boxeo.
"¡Ja!"
Lanzando un grito, dibujando un hermoso arco en el aire, el empeine de su pie impactó contra el saco de boxeo.
¡Bang!
Esta vez, un sonido más fuerte resonó cuando una onda expansiva aún más potente recorrió el campo de entrenamiento privado.
Pa-!
Tras la patada, el saco de boxeo cayó al suelo y se abrió un gran desgarro en un costado. De él brotó arena negra.
Jin bajó la cabeza y miró fijamente el saco de boxeo que tenía debajo; su respiración era un poco agitada.
Tras haber pasado la mayor parte de la tarde entrenando, era comprensible que estuviera cansado.
"Gracias."
Jin tomó una toalla que le ofreció una sirvienta y le dio las gracias. Luego, se la puso sobre la cara y se secó el sudor acumulado.
Solo después de que Jin terminara de secarse, la sirvienta habló. Su tono era sumamente respetuoso.
"Joven amo, los artículos que solicitó han llegado."
"¿Oh?"
Jin arqueó una ceja y miró fijamente a la sirvienta. Vestida con un traje negro y con una larga cabellera rubia que realzaba a la perfección sus ojos color esmeralda, lucía muy hermosa. Pero, por supuesto, a Jin no le interesaba en absoluto su belleza.
Sin decir nada, devolvió la toalla y se dirigió a su despacho.
Efectivamente, sobre su escritorio había una caja grande. Jin se acercó a ella, la abrió con cuidado y sacó un par de dagas limpias.
Al examinarlas con detenimiento, se descubrían unas tenues líneas que se extendían por todo el conjunto de dagas. Estas líneas desprendían una extraña sensación, pues el maná en el aire temblaba levemente ante su presencia.
La empuñadura de la daga era algo áspera, pero servía para asegurar un agarre firme. Por otro lado, el filo de la daga era extremadamente afilado. Con solo una mirada, Jin pudo darse cuenta de que las dagas estaban elaboradas con gran maestría.
"Esto me será de gran utilidad."
Jin asintió satisfecho antes de guardar las dagas.
¡Clank!
Justo cuando guardó las dagas, la misma sirvienta de antes entró en su despacho.
Inclinándose levemente, se quedó en silencio a un lado, sin decir nada.
Acostumbrado a este tipo de escenas, Jin no dijo nada y se sentó en su escritorio.
Al tocar su superficie, una serie de imágenes holográficas se materializaron ante él.
Tras mirarlos brevemente por un instante, Jin volvió su atención a la sirvienta y preguntó en tono neutral: "¿Si no recuerdo mal, usted dijo que la Unión está a punto de hacer un gran anuncio el mes que viene?".
—Así es —respondió la criada con voz monótona, sacando algo del bolsillo. Resultó ser un pequeño sobre blanco, que le entregó rápidamente a Jin.
—¿Qué es esto? —preguntó Jin mientras tomaba el sobre de sus manos. Parecía ligeramente curioso.
Tras romper el sello, Jin sacó la carta del interior del sobre y leyó su contenido.
"¿Una invitación de la Unión?"
—Así es. Por deseo del maestro del gremio, debes participar con él en el evento —respondió la sirvienta desde un lado.
"Veo."
Jin tamborileó con los dedos sobre la mesa, sin saber qué pensar de la invitación.
A estas alturas no era ningún secreto que algo enorme estaba a punto de suceder, pero todos seguían sin saberlo.
Había intentado pedirle información a Kevin, que ahora trabajaba en el sindicato, pero ni siquiera él tenía idea de lo que estaba pasando.
La sirvienta, mirando fijamente a Jin, que estaba sumido en profundos pensamientos, lo esperó pacientemente.
Solo después de ver que él relajaba el ceño, ella finalmente habló.
"Joven amo, hay otra cosa que quisiera informarle."
—¿Qué sucede? —preguntó Jin mientras miraba casualmente a la señora.
"Amanda, del gremio de Cazadores de Demonios, ha intentado ponerse en contacto contigo. ¿Qué quieres que haga?"
"¿Amanda?"
Una expresión de sorpresa cruzó el rostro de Jin. Luego, frunció el ceño mientras murmuraba en voz baja: “Debe estar intentando hablarme de ese asunto…”.
Él ya tenía una idea de lo que Amanda quería hablar.
Durante el último año que había pasado en el gremio, solo había una cosa que le había estado molestando sin cesar.
La aparición de las píldoras demoníacas. Una píldora que actuaba esencialmente como una fruta del diablo y aumentaba el poder de quien la consumiera.
Era básicamente como tomar esteroides, pero mucho peor. Quienes consumían la pastilla quedaban expuestos a una energía demoníaca que los obligaba a ansiar más.
Fue una droga que se extendió por todo el dominio humano el año pasado y que, esencialmente, obligó al gobierno central y a la Unión a tomar medidas al respecto, ya que las consecuencias de la píldora fueron enormes.
Antes no sabía mucho al respecto, ya que todavía estaba en la academia, pero después de graduarse hace tres meses y unirse a las filas de su gremio, tenía una idea clara de lo que estaba sucediendo.
Jin levantó la cabeza y pulsó el dispositivo holográfico que tenía delante.
Luego, tras deslizar el dedo un par de veces, pulsó suavemente un perfil concreto y llamó a Amanda.
Justo antes de llamarla, volviendo su atención hacia su asistente, echó un vistazo a la puerta.
"¿Podrías, por favor?"
"Como desées."
Comprendiendo el significado de sus palabras, la señora hizo una leve reverencia antes de salir de la habitación.
Aunque llevaba más de una década trabajando para la familia Horton, comprendía que había ciertas cosas que alguien de su rango no podía escuchar.
¡Clank!
Fue solo después de que ella salió de la habitación que Jin volvió su atención hacia el dispositivo holográfico y finalmente llamó a Amanda.
* * *
"¿Cuántos son esos?"
Una voz nítida y melodiosa resonó desde lo alto de una amplia azotea.
El velo de luz de la luna se derramaba sobre su bello y hermoso rostro, haciéndola lucir especialmente atractiva.
Con la mirada fija en el edificio que tenía enfrente, sus delicadas cejas se fruncieron en un apretado ceño.
"Esa es la tercera que encontramos en el último mes, señorita."
Una voz solemne respondió desde detrás de la muchacha. Era Maxwell, el criado de Amanda.
"Se han vuelto cada vez más frecuentes durante el último año. Todos los demás gremios también han intentado cerrar tantas instalaciones como sea posible, pero tan pronto como se destruye una, se construye otra."
—Eso es bastante problemático —respondió la niña, Amanda. Luego, extendiendo la mano, apareció un arco en su mano.
Una densa y poderosa ola de maná brotó repentinamente del cuerpo de Amanda, mientras el sonido de la cuerda del arco al tensarse resonaba en los alrededores.
Acto seguido, una flecha translúcida se materializó entre sus dedos.
Cerrando un ojo, Amanda apuntó con su arco hacia el almacén que se veía a lo lejos.
Se encontraba a aproximadamente un kilómetro del almacén, y era muy tarde en la noche, pero Amanda no tuvo problemas para mirar fijamente el edificio mientras sus ojos se fijaban intensamente en una ventana en particular.
Antes de soltar la cuerda, preguntó suavemente: "¿Han evacuado a todos los residentes y a las personas que viven cerca?".
"Sí. No habrá víctimas inocentes."
"Bueno."
Tras la confirmación de Maxwell, finalmente soltó la cuerda del arco.
¡Kacha!
Con un sonido que recordaba al de un trueno, la flecha desapareció repentinamente en la silenciosa noche.
¡Xiu!
Un leve y amortiguado sonido, como el de un proyectil, resonó en el aire mientras una estela de luz azul translúcida se dirigía hacia el almacén en la distancia.
La flecha no tardó en llegar al almacén. Llegó al lugar en cuestión de segundos.
Luego, sin fallar un ápice, la flecha atravesó la ventana con estrépito, y lo que siguió fue una tremenda explosión que sacudió los alrededores.
¡BOOM!
Una nube en forma de hongo surgió en el aire cuando el almacén fue reducido a la nada.
Bajando la mano que sostenía el arco, Amanda observó la escena en silencio desde lejos.
En poco tiempo, las ondas expansivas originadas por la explosión la pasaron a su alrededor, y su ropa y su cabello ondearon ligeramente.
"Has mejorado muchísimo, jovencita."
Maxwell lo comentó desde un lado mientras contemplaba los restos del almacén a lo lejos.
—Comprueba si hay supervivientes —dijo Amanda, con la mirada fija en el edificio a lo lejos.
"Servirá."
Las palabras de Maxwell resonaron en la azotea mientras desaparecía del lugar donde estaba parado.
Finalmente, relajando el ceño, Amanda cerró los ojos e intentó recuperar el maná perdido.
Vrrr— Vrrr—
Pero antes de que pudiera hacer nada, sintió vibrar su teléfono.
Amanda suspiró, sacó su teléfono y miró el identificador de llamadas. Era Jin.
¿Jin?
Le sorprendió un poco que Jin la llamara a esas horas, pero aun así contestó.
De hecho, ella llevaba bastante tiempo intentando contactar con él, pero él siempre estaba tan ocupado con los asuntos del gremio que apenas tenía tiempo para contestar sus llamadas.
En el momento en que respondió, la voz de Jin llegó a sus oídos.
-¿Te estoy molestando?
—No —respondió Amanda mientras el sonido de las sirenas y el rugido del fuego resonaban de fondo.
—¿Eh? ¿Oigo algo de fondo? ¿Acaso acabas de participar en la destrucción de otro punto de intercambio comercial?
"Hice."
—¿Cuántos llevas este mes?
—Tres —respondió Amanda a Jin—. Sus respuestas fueron cortas y concisas.
—He oído que has intentado ponerte en contacto conmigo. ¿Qué necesitas?
Girando la cabeza para encarar el edificio a lo lejos, sus pupilas negras como la obsidiana reflejaron directamente el fuego voraz que salía del almacén en la lejanía.
"Quiero cooperar con el Gremio Starlight."
Su voz era débil, pero se podía sentir la firmeza en ella.
"Ahora mismo andamos cortos de personal y no podemos atender todos los puntos comerciales. Si cooperamos juntos, podremos ahorrar fuerzas y tiempo."
Sus palabras contenían algunas verdades y falsedades.
Su cooperación les ahorraría tiempo a ambos, pero al mismo tiempo, la razón por la que Amanda tenía poca fuerza era otra.
Jin tuvo una idea, pero no dijo nada al respecto.
—Es una oferta tentadora.
La voz de Jin permaneció tranquila a pesar de lo que dijo.
Su siguiente respuesta llegó después de tomarse unos segundos para deliberar sobre la oferta de Amanda.
—Gestionar los puntos de comercio ha sido un problema bastante molesto para nosotros. Si no fuera por las recompensas ofrecidas por el gobierno central, ni siquiera nos habríamos molestado en hacerlo.
—Por eso me ofrezco a colaborar —dijo Amanda con franqueza, dejando caer el lazo de su mano.
¿Estás dentro o no?
—Dame tiempo.
"¿Cuánto cuesta?"
Tras una breve pausa, Jin respondió.
—Te daré una respuesta durante el gran anuncio del sindicato la semana que viene. Seguro que ya has recibido la invitación, ¿verdad?
"Tengo."
Como una de las representantes del gremio de Cazadores de Demonios, Amanda había recibido una invitación de la Unión para un anuncio importante.
Su posición en el gremio no era realmente tan alta, ya que los ancianos se encargaban principalmente de los asuntos importantes, pero una vez que llegó la invitación, todos insistieron en que la eligieran en su lugar.
Aparte de eso, intentó preguntarle a Kevin de qué se trataba todo aquello, pero él no lo sabía.
En retrospectiva, Kevin todavía era un recluta, por lo que era comprensible que no supiera nada.
—Para entonces tendré una respuesta para ti.
'Bueno."
Tras la respuesta de Amanda, Jin finalizó la llamada.
En cuanto Jin terminó la llamada, Amanda bajó la mano y guardó el teléfono.
Luego, dando un paso adelante, saltó desde el tejado.

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Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 373
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 372
Estás leyendo el capítulo 372 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.