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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 259 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Dentro de una gran habitación blanca vacía. -¡Crash! Un fuerte estruendo resonó en la habitación. La fuente del sonido era un gran robot humanoide metálico. Frente al robot había un joven. Era bastante musculoso y tenía el pelo corto, fino y negro, erizado. Aparte del pelo, lo más llamativo del joven eran las terribles cicatrices que le cubrían la mitad de la cara. Desde la coronilla hasta la nuca, el joven tenía un aspecto absolutamente aterrador. Esto, sumado a su mirada indiferente, habría provocado que cualquiera lo mirara con temor. Tenía un aspecto aterrador. El joven miró fríamente al robot y dio un paso atrás. ¡WHIIII—! ¡WHIIII—! Al instante, dos brazos robóticos aparecieron en la posición en la que se encontraba. Una vez que aparecieron los brazos, levantando ligeramente su pie, 876 giró su torso 45 grados y le propinó una patada a uno de los robots justo en la cabeza. —¡Bam! Se oyó un sonido metálico sordo. -Thud. Tras esto, uno de los robots cayó al suelo. Sin perder un solo segundo, 876 clavó su espada hacia abajo. -¡Bip! En cuanto la espada hizo contacto con el robot, este emitió un pitido. Haciendo caso omiso, 876 saltó sobre el robot y tensó las piernas. ¡WHIIII—! Al hacer contacto con el robot en el suelo, 876 relajó las piernas y saltó hacia atrás. En el instante del salto, un puño aterrador voló hacia donde se encontraba, rozándolo por un pelo. -¡Thud! Aterrizando suavemente sobre el brazo del robot, canalizando su maná y usando su pierna derecha, 876 pateó al último robot en la cabeza. ¡Bam—! Otro sonido sordo resonó cuando una onda expansiva barrió la zona. -¡Thud! Al caer junto al robot, 876 aterrizó suavemente en el suelo. Salió completamente ileso. -¡Bip! Repitiendo la misma maniobra que con el otro robot, apuñalando hacia abajo, sonó un pitido. Tras eliminar al último robot, 876 enfundó su espada y miró con calma hacia arriba, hacia una ventana de cristal tintado en un lateral de la habitación. -¡Bip! [Muy bien, buen trabajo 876, tu prueba ha terminado. Puedes retirarte por ahora.] La voz de Joseph resonó por los altavoces de la sala. "…" Sin decir palabra y asintiendo con la cabeza, 876 se dirigió hacia la entrada de la habitación. Al llegar frente a una gruesa puerta de metal, sus pasos se detuvieron. —¡Kshiii! Lentamente las puertas se abrieron y 876 personas salieron de la habitación. * * * Dentro de otra habitación. Al revisar una serie de grabaciones relacionadas con el año 876, Joseph se echó a reír a carcajadas. "¡Excelente! ¡Excelente! 876, ha crecido mucho más de lo que había anticipado." Habían transcurrido tres meses desde la llegada del sujeto 876. Durante ese tiempo, junto con otros dos sujetos de prueba, el 091 y el 654, Joseph finalmente había logrado desarrollar sus primeros prototipos de los soldados que quería crear. Una máquina sin emociones que no tendría en cuenta nada con tal de lograr su objetivo. De los tres, el sujeto 876 fue, con diferencia, el más exitoso. No solo fue capaz de permanecer en estado de ausencia de emociones durante más tiempo que los otros dos, sino que también demostró el mayor progreso en combate. En comparación con 091 y 654, 876 era, con mucho, un supersoldado más completo. "Es una pena..." Recordando el rostro de 876, Joseph negó con la cabeza. Con cicatrices que le cubrían gran parte de la cara, tenía un aspecto verdaderamente horripilante. Por suerte, el aspecto no importaba, así que a Joseph no le preocupaban demasiado sus cicatrices. —¡Intentándolo! —¡Intentándolo! El teléfono interrumpió los pensamientos de Joseph. Al ver la identificación de la persona que llamaba, Joseph frunció el ceño. —…Xavier —murmuró entre dientes. La persona que más le desagradaba. "¿Qué deseas?" Él respondió. —José. ¿Cómo estás? "Deja de andarte con rodeos y ve al grano." Sabiendo perfectamente que a Xavier tampoco le caía bien, Joseph fue directo al grano. —Muy bien entonces… Me gustaría informarles que los tres meses han terminado. Es hora de que nos muestren lo que han logrado. "…¿ahora?" —Sí. Para mañana. "…" José permaneció en silencio un momento. Aunque esperaba que llegara ese día, ahora que estaba tan cerca, no pudo evitar ponerse nervioso. ¿Y si no actúan como yo pretendo? ¿Y si fracasan? Muchas preguntas le rondaban la cabeza a Joseph mientras se mordía las uñas y caminaba por la habitación con el teléfono en la mano. Era una mala costumbre suya que aparecía siempre que perdía el control de sus emociones. —¿Me has oído? "Ah, sí... te escuché." La voz tranquila de Xavier lo sacó de sus pensamientos. —De acuerdo. Mañana vendré en nombre de los superiores para ver qué has logrado. Más te vale no decepcionarme. "...espera, ¿eres tú el que viene?" —¿Hay algún problema? "No, simplemente pensé que tendríamos que ir a verlos." —Ah. Claro, seguramente no te has enterado todavía porque siempre estás encerrado en tu laboratorio. "¿Qué has oído?" Joseph ladeó la cabeza, confundido. —¿Está ocurriendo algún evento del que no me haya enterado? Como pasaba la mayor parte del tiempo encerrado en el laboratorio, Joseph desconocía lo que sucedía en el mundo exterior… o, mejor dicho, simplemente no le importaba. Por lo tanto, no era extraño que ignorara la situación fuera de su laboratorio. —…Actualmente estamos en guerra. Los altos mandos están ocupados. ¡¿Guerra?! ¿Qué ha pasado? A José se le abrió la boca de par en par mientras gritaba con fuerza. "¿Qué es exactamente lo que...?" —Conoce tu lugar. Antes de que pudiera terminar de hablar, la voz grave de Xavier lo interrumpió. Al darse cuenta de su error, Joseph se disculpó de inmediato. "...Ah, disculpen. Estaba en shock." No era más que un simple investigador. Fue una impertinencia por su parte pedir información tan delicada. —Eso es comprensible, sin embargo, mejor mide lo que dices… lo único que puedo decirte es que tiene algo que ver con el sindicato. Pero eso es todo. "¿El sindicato?" —Sí… En fin, nos hemos desviado del tema principal. Nos vemos mañana. Más te vale que me muestres algo que valga la pena. "…comprendido." José asintió seriamente con la cabeza. —Bien. Nos vemos mañana entonces. ¡Tak—! Xavier colgó rápidamente la llamada. "huuu." Joseph guardó el teléfono y respiró hondo. Se giró y miró los tres perfiles sobre la mesa, entrecerrando los ojos. "Ha llegado el momento de que vosotros tres hagáis vuestro debut." * * * Momentos después de abandonar el centro de entrenamiento, tras ponerme un par de brazaletes que suprimían mi rango, los efectos de la indiferencia de Monarch desaparecieron instantáneamente. Tras suprimir mi rango, acompañado por el mismo guardia de antes, me llevaron de vuelta a mi habitación. Afortunadamente, debido a mi posición social elevada, no pudo abusar de mí como antes. Así pues, tras hacerme pasar e insultarme, salió directamente de la habitación. ¡Clank! Una vez que el guardia cerró la puerta, el silencio inundó la habitación. Me quedé mirando fijamente al techo durante un buen minuto, cerré los ojos un poco y murmuré. "Tres pasillos a la derecha... dos a la izquierda... y desde ahí siga recto hasta que encuentre una gran puerta metálica con una lámpara roja al lado..." Esas eran las coordenadas de la sala de vigilancia y comunicaciones del laboratorio. Al pasar por allí cada día para llegar a la sala de entrenamiento, me obligaba a repetir los pasos cada vez que volvía del entrenamiento. No podía permitirme olvidar esa información. Si quería escapar, ese era el primer lugar que debía destruir. Solo destruido tendría alguna posibilidad de huir de allí. —¡Psssss! Me acerqué tranquilamente a la bañera y giré la llave de paso hacia arriba. El agua empezó a correr instantáneamente por la bañera. Me dirigí a mi escritorio, saqué una cajita y la abrí. Dentro había una botellita de vidrio llena de un líquido verde. Tu.Tu.Tu. Al regresar a la bañera, vertí el contenido de la botella en ella. Mientras vertía el líquido, el agua de la bañera se fue tornando lentamente de un verde turbio. "Mmm." Un leve olor a azufre inundó la habitación, lo que me hizo fruncir ligeramente el ceño. La sustancia que estaba mezclando en el baño me la había dado Joseph. Estaba hecha con una gran variedad de ingredientes medicinales raros y solo tenía un propósito: alterar mi cuerpo. Dado que Joseph quería entrenar supersoldados, a aquellos que realmente tuvieron éxito les proporcionó los recursos adecuados para ayudar a su desarrollo. Esta sustancia era una de ellas. Ayudaba a reforzar los huesos y los músculos del cuerpo. —¡Tssssss! Una vez que el líquido estuvo completamente mezclado, me quité la ropa. Entré en la bañera y me sumergí lentamente. Al contacto con mi piel, un vapor se elevó en el aire. "Huuuu." Al exhalar, cerré los ojos y apreté los dientes. Una sensación punzante me invadió. Como si millones de agujas me atravesaran el cuerpo, sentí un dolor inimaginable. Como José creía que ya no podíamos sentir dolor, optó por el método de crecimiento más doloroso, uno que podría volver loco a cualquier persona normal. "Khhh." Un leve gemido escapó de mi boca. Mordiéndome los labios hasta sangrar, permanecí sentada en la bañera. A los diez minutos, todo mi cuerpo se puso rojo y mis puños temblaban incontrolablemente. 'Veinte minutos más… veinte minutos más…' A pesar del dolor, apreté los dientes e intenté permanecer en la bañera otros veinte minutos. Según el profesor, debía soportar el dolor durante treinta minutos para obtener resultados óptimos; por lo tanto, apretando los puños con fuerza, traté de aguantar. Durante los últimos meses, utilizando el mismo método que estaba usando hace un momento, he logrado aumentar mi fuerza considerablemente. Ya he subido un subrango desde que llegué aquí. Ahora estaba clasificado. Utilizando este método, alcanzar ese rango no sería imposible en los próximos seis meses. ¡Splash! Finalmente, pasaron treinta minutos y, incapaz de soportar más el dolor, me levanté de un salto y salí de la bañera. "Ja…Ja…" Con la respiración agitada, me apoyé en las rodillas. Tras recuperar el aliento un instante, caminé débilmente hacia la cama y me vestí. Al tumbarme, murmuré algo. "…Casi." En los meses siguientes, por fin estaba listo para salir de allí. Ya habían pasado tres meses y estaba casi completamente recuperado. Durante esos tres meses no me quedé de brazos cruzados; cada día pensaba en cómo escapar. Poco a poco, un plan se fue gestando en mi mente. Aunque todavía tenía muchos agujeros, con el tiempo podría taparlos. Solo necesitaba tiempo. Al menos un par de meses más. Para entonces, tendría todo listo para escapar de este lugar como es debido. 'Hasta entonces, necesito mantenerme en un segundo plano y continuar planificando.' Mientras yo siguiera siendo útil para Joseph, debería poder encontrar maneras de llenar esos vacíos. …pero sabía que no tenía mucho tiempo. Ya casi no me quedaban pociones.
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Estás leyendo el capítulo 259 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.