Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 254 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Se produjo un ataque terrorista en Lock durante los juegos de batalla real del torneo interacadémico.
Durante el incidente se descubrieron dos dispositivos de teletransportación. Los investigadores han vinculado este ataque con el Monolito.
Gracias al valiente esfuerzo de dos jóvenes estudiantes, pronto se encontraron los portales y se impidió su activación.
Desafortunadamente, en un último intento desesperado, uno de los perpetradores dañó directamente el núcleo instalado en el dispositivo de teletransportación.
A continuación se produjo una explosión masiva que causó la muerte de 260 personas y heridas a más de 80.
-¡Clic!
Tras apagar el televisor, Emma tiró el mando a un lado.
—Ya era hora. —Vestida con un vestido negro, Emma se dio la vuelta—. Vámonos, Kevin.
"Mmm"
Una voz débil y ronca respondió.
"...Kevin."
Los labios de Emma se tensaron.
Al ver a Kevin sentado en un sofá blanco vestido de negro, Emma sintió que se le partía el corazón.
Desde aquel día, Kevin no había vuelto a ser el mismo. Se saltaba comidas y, casi siempre, estaba distraído. Incluso había dejado de entrenar, algo que ella nunca le había visto hacer en todo el año.
Su tez era completamente blanca y tenía los ojos inyectados en sangre. Bajo sus ojos se le marcaban unas ojeras negras muy marcadas.
"Todo es culpa mía…"
Murmuraba repetidamente para sí mismo.
Emma no entendía por qué se culpaba a sí mismo por la muerte de Ren. No era algo que él pudiera haber controlado.
Pero.
Cada vez, Kevin murmuraba esas palabras, culpándose a sí mismo por la muerte de Ren.
"...Kevin."
Emma gritó.
"...Ah, Emma... Dame un segundo."
Kevin por fin miró a Emma. Intentó sonreír alegremente, pero eso solo lo hacía parecer más lamentable. Sus ojos sin vida, junto con sus profundas ojeras, conmovieron a Emma.
Emma lo entendió.
La muerte de Ren le había afectado profundamente.
"Tenemos que ir. Asistir es lo mínimo que puedes hacer por él."
Hoy fue el día del funeral de Ren. Por razones obvias, no había ningún cadáver en el lugar. Aun así, nadie cuestionó su muerte.
A menos que ocurriera un milagro, Ren no tenía ninguna posibilidad de sobrevivir.
“…E-emma, ¿qué hago?”
La voz ronca de Kevin fue lo que devolvió a Emma a la realidad.
Mirándola fijamente a los ojos, murmuró débilmente.
"Yo, no sé qué hacer... Si no hubiera sido tan estúpido y me hubiera marchado..."
"¡Suficiente!"
Emma le interrumpió.
¡Ahora no es el momento para esto! ¿Cuánto tiempo más vas a seguir lamentándote?
Ahora empezaba a enfadarse.
Era natural que alguien se sintiera afligido por la muerte de un ser querido. Ella también estaba triste. Aunque no era particularmente cercana a Ren, sí que habían interactuado bastante en el pasado.
Y aunque Kevin y Ren eran muy cercanos, lo último que Kevin podía hacer era ahogarse en la autocompasión.
No era algo que Ren hubiera querido para él. Aunque Emma no interactuaba mucho con Ren, podía ver cuánto se preocupaba sinceramente por Kevin.
Él jamás querría que Kevin se culpara a sí mismo por algo así.
Kevin alzó la cabeza y preguntó débilmente.
"...¿Entonces qué debo hacer?"
—Hazte más fuerte —dijo Emma con voz firme—. Hazte lo suficientemente fuerte para evitar que esto vuelva a suceder y para que los responsables paguen por ello. ¡Ya sea el Monolito o cualquier otro implicado!
Mientras hablaba, Emma no apartó la vista de Kevin.
Ella quería que él entendiera que, en lugar de castigarse por lo sucedido, era mejor que se recuperara y madurara.
Aunque Kevin tardara años en recuperarse de esto, Emma quería que utilizara este incidente como punto de referencia para su crecimiento.
Ella quería que él se hiciera más fuerte. Lo suficientemente fuerte como para evitar que nada de esto sucediera.
"…Veo"
Kevin habló tras un breve momento de silencio.
Al observar a Kevin, Emma pudo notar un sutil cambio en él. Aunque la tristeza nunca desapareció, había algo más dentro de esa tristeza.
Resolución.
La resolución de madurar y cambiar.
Al ver el cambio, Emma sonrió hermosamente.
—Me alegro de que te hayas recuperado —dijo Emma extendiendo la mano—. Vámonos, es hora de despedirnos de él.
"Mhm."
Kevin la tomó de la mano y se puso de pie.
* * *
Tumbada en la cama con el pelo esparcido por la almohada, Amanda miraba fijamente el techo de su habitación.
Habían transcurrido un par de días desde el incidente y, sin que nadie lo supiera, ella ya había comenzado a empacar sus cosas.
Ella planeaba abandonar la academia pronto.
Si antes todo giraba en torno al gremio, esta vez su razón para abandonar la academia era diferente.
…fue porque la academia le recordaba a “él”.
Por dondequiera que caminaba en la academia, recordaba sus conversaciones y recuerdos con él.
Aunque pocas, Amanda recordaba vívidamente cada interacción que había tenido con él. Incluso las breves que tuvieron durante las clases o en el campus.
A pesar de haber presenciado la muerte de Ren ante sus propios ojos, Amanda seguía sin comprender del todo la situación.
En este punto, estaba casi insensible al dolor de que alguien en su vida desapareciera.
Sí.
Importante.
Fue solo después de presenciar la muerte de Ren que Amanda se dio cuenta de sus sentimientos hacia él.
…a ella le gustaba.
No.
Ella lo amaba.
No sabía cuándo, pero en algún momento empezó a añorarlo. Cada día, una pequeña parte de ella esperaba con ilusión las clases y las conferencias. Aquellas en las que él participaba.
Simplemente las cosas cotidianas que hacía, como encogerse de vergüenza cada vez que la atención de la clase se centraba en él, o cuando le daba una bofetada a Kevin en la cabeza al azar para provocar una reacción.
Todos esos momentos quedaron profundamente grabados en la mente de Amanda.
Al principio, al no estar familiarizada con ese tipo de sensación, no lograba comprender del todo lo que sentía. Pero ahora lo sabía.
…y la constatación fue dolorosa.
Una que, una vez más, le cerró el corazón por completo.
Toc, toc—
"Señorita, ha llegado el momento."
Quien interrumpía a Amanda era su asistente, Maxwell.
"El coche te está esperando abajo."
"…Ya voy"
Amanda levantó débilmente el cuerpo y respondió.
Amanda contempló el pulcro vestido negro que había sobre su escritorio frente a ella y se acercó con calma.
Llegó el momento de otra despedida.
* * *
-¡Clic!
Vestida de negro, Melissa cerró la puerta tras ella.
"…"
Justo cuando estaba a punto de marcharse, sus pasos se detuvieron. Volviéndose, miró hacia la habitación que estaba al lado de la suya.
La habitación ya estaba vacía. Todo lo que pertenecía a Ren había sido recogido por sus padres el día anterior.
“…de verdad que se ha ido, ¿eh?”
Desde que lo conoció, lo único que había deseado era su muerte.
…pero ahora que él había muerto de verdad, ella se sentía perdida.
Tal vez porque nunca había hablado con nadie más que con él, pero su muerte afectó a Melissa más de lo que esperaba.
Esto la tomó por sorpresa.
En los últimos días, no ha podido concentrarse como antes. Ha cometido muchos más errores de los que normalmente habría cometido.
"Haa…"
Melissa cerró los ojos ligeramente y exhaló antes de murmurar.
"¿Qué es lo que me pasa?"
Dándose la vuelta, se marchó.
* * *
17 de julio.
Dos días después del trágico incidente, amaneció un día claro y soleado en Ashton. Un día que contrastaba por completo con la atmósfera sombría que envolvía a toda la ciudad.
Dentro de una funeraria.
"¡Waaaahh…Whaaaaa…"
Varias personas permanecían de pie a un lado de la habitación. Un agudo gemido resonó por toda la sala mientras una niña lloraba frente a un marco de fotos. Tenía los ojos rojos y le caía moco de la nariz. La escena era desgarradora para cualquiera que la presenciara.
"¡Bwuddar!"
Era Nola.
Junto a ella, su madre y su padre hicieron todo lo posible por consolarla.
Pero.
"¡Waaaahh…Whaaaaa…"
Por mucho que lo intentaran, el llanto no cesaba. Solo después de que alguien le lanzara un hechizo para dormir dejó de llorar.
A un lado, Emma, Jin, Kevin, Melissa, Leo, Ram y Donna estaban de pie, mirando fijamente la foto de Ren en el centro de la habitación.
Todas las personas a las que Ren había influido a lo largo de su vida.
Para algunos fue su mejor amigo, para otros fue algo distinto. Un socio, un alumno, un amigo y la persona que les cambió la vida.
Sin saberlo, sin que Ren lo supiera, para bien o para mal, había influido en la vida de todas y cada una de las personas presentes en la habitación.
Al escuchar los himnos fúnebres, todos bajaron la cabeza.
Durante los siguientes treinta minutos, aproximadamente, nadie habló. Todos lloraban la muerte de Ren.
Ese día, para el mundo, Ren Dover estaba oficialmente muerto.
*
"Haaa…"
Kevin contempló el cielo azul y exhaló. Al concluir el funeral, decidió salir a tomar un poco de aire fresco.
Su mente era un caos.
A pesar de lo que Emma le había dicho momentos antes del funeral, Kevin seguía sin poder recomponerse del todo. Sabía mejor que nadie lo que había ocurrido aquel día.
Si no hubiera estado tan obsesionado con la idea de salvar a esas ocho personas, y se hubiera marchado directamente con Ren, nada de esto habría sucedido.
Ese solo pensamiento lo estaba consumiendo por dentro.
¿Cómo estás, Kevin?
"¿Señorita Longbern?"
Una voz familiar interrumpió los pensamientos de Kevin. Era Donna.
"¿Qué estás haciendo aquí?"
"Te estaba buscando."
"¿A mí?"
“¿Por qué Donna me buscaría? ¿Habrá ocurrido algo?”, se preguntó Kevin.
"¿Para qué me necesitas?"
Tras pensarlo un poco, Donna respondió.
"...Creo que puedo saber qué pasó con Ren."
"¿¡Qué!?"
Sorprendido, la voz de Kevin se elevó varios tonos.
Donna se llevó el dedo a los labios e hizo un gesto a Kevin para que bajara la voz.
"Shhh... baja la voz."
"Ah, lo siento."
Al darse cuenta de su error, Kevin se disculpó.
"¿Qué tienes?"
"Mira esto."
Al extender la mano, apareció un teléfono en la mano de Donna. Kevin tomó el teléfono e inclinó la cabeza hacia un lado.
"¿Un teléfono?"
"Dame un segundo."
Al pulsar la pantalla del teléfono, apareció un vídeo.
"Echa un vistazo y dime si tú también has notado algo extraño."
"…seguro."
Al pulsar el botón de reproducción, Kevin reprodujo el vídeo. En el vídeo, Kevin vio a Ren.
"¿Eh? ¿Qué?"
Lo más sorprendente es que estaba muy cerca de la salida de la cúpula. De hecho, prácticamente ya estaba fuera. Además, por lo que parecía, tenía mucho tiempo para salir.
"¿Qué es exactamente...?"
Kevin se interrumpió bruscamente a mitad de la frase.
Eso fue porque él lo vio.
Justo antes de que Ren saliera de la cúpula, desapareció repentinamente. En su lugar apareció otro joven. Kevin lo reconoció al instante. Era Aaron.
¡¿Q-qué?!
Kevin abrió mucho los ojos. Su boca se abría y cerraba repetidamente. No lograba comprender la situación. ¿Había fallado el vídeo o algo así?
…pero si hubo un fallo, ¿cómo es que Ren apareció de repente a lo lejos? Esto no tenía sentido.
Luego volvió su atención hacia Donna.
"¿¡Qué es esto!?"
“…Como pueden ver, sospecho que la muerte de Ren no fue un accidente.”
"Esto…"
Al reproducir el vídeo una vez más, a Kevin le hirvió la sangre.
Su respiración comenzaba a volverse entrecortada. Un aterrador tono rojo envolvía lentamente su cuerpo.
¡Aarón!
Escupió con veneno mientras miraba fijamente al joven del vídeo. Cuanto más lo veía, más se convencía de que tenía algo que ver con la muerte de Ren.
"Khhh…"
"Kevin."
Sin inmutarse por la presión de Kevin, Donna, que permanecía a un lado, habló con calma.
"Kevin, no actúes de forma imprudente. Todavía no tenemos pruebas suficientes."
¿Cómo que no tenemos pruebas? ¡Es obvio que era él!
Kevin estalló.
El vídeo por sí solo era prueba suficiente para demostrar la culpabilidad de Aaron. ¿Qué más necesitaban?
Donna miró fijamente a Kevin y negó con la cabeza.
"Desafortunadamente, no es suficiente. Esto bien podría deberse a algún tipo de retardo en el vídeo. Con la bomba a punto de explotar y todo el mundo huyendo, puede ocurrir algo así."
"Además, aunque sepamos que Aaron fue quien lo hizo, no sabemos cómo lo hizo. Con su apoyo, tampoco podemos hacer mucho…"
Había muchos factores que debían considerar al procesar a alguien por un delito. En esta época, donde lo único que importaba era el respaldo, con la escasa evidencia que tenían, ella no veía cómo lograr que Aaron fuera a juicio.
…también podrían, por supuesto, tomar cartas en el asunto e intentar matar a Aaron directamente, pero eso sería demasiado arriesgado en este momento.
Sobre todo porque ahora estaba rodeado de guardaespaldas. Además, si descubrían que habían sido ellos quienes mataron a Aaron, se meterían en un buen lío.
No podían ser imprudentes al respecto.
"¿Así que vamos a dejar que se vaya así como así? ¿Vamos a ignorar por completo el hecho de que mató a Ren?"
Kevin alzó la voz.
"Cálmate, Kevi..."
¡¿Cómo puedes decirme que me calme?!
En ese momento, Kevin prácticamente gritaba. La gente a su alrededor lo miraba extrañada, pero a él no le importaba.
"Por favor, escúchame, Kevin."
Los ojos de Donna brillaron levemente de repente.
Kevin, que estaba a punto de gritar de nuevo, se detuvo.
"Jajaja…jajaja…"
Mirando fijamente a Donna, respiró con dificultad. Una sonrisa amarga apareció en el rostro de Donna.
—Kevin, escúchame bien. No voy a dejar ir a Aaron tan fácilmente, de eso no hay duda —dijo Donna con voz grave—. El único problema es su apoyo. No es algo que podamos contrarrestar ahora mismo.
"¿Entonces qué debemos hacer?"
—Cálmate un poco —preguntó Kevin en voz baja.
Si no podían hacer nada ahora, ¿qué podían hacer? ¿De verdad no había otra opción?
Donna se quedó mirando a Kevin durante un buen rato, y luego cerró los ojos. Al cabo de un rato, como si ya se hubiera decidido, dijo.
"...Únete al sindicato."
"¿El sindicato? ¿Qué—"
"Por favor, escuchen."
Donna levantó la mano y comenzó a explicar.
"Si de verdad quieres que Aaron pague por sus crímenes, la mejor opción sería que te unieras al sindicato. Con tu talento, unirte al sindicato no debería ser un problema."
"Bu—"
Justo cuando Kevin iba a decir algo, Donna lo interrumpió una vez más.
"Déjame terminar... solo con el respaldo de una organización como el sindicato podrás llevar a cabo tu venganza. Ya he hablado con Mónica y está dispuesta a acogerte justo después de que te gradúes."
"Mientras tanto, te ayudaré a alcanzar nuevas metas y llegar a la cima más rápido. Solo cuando seas verdaderamente fuerte tendrás el poder suficiente para vengar a Ren."
Tras considerar muchos factores, Donna ideó esta solución. Era la mejor solución que se le ocurría para Kevin en ese momento.
Con el apoyo del sindicato, Kevin podría vengarse sin problemas. Nadie se atrevería a enfrentarse al sindicato. Kevin también lo sabía, por eso no hablaba.
En un principio, Donna había intentado que Monica hiciera algo, pero no podía hacer nada. Tras el reciente ataque terrorista de Monolith, la Unión se encontraba en estado de alerta máxima.
Casi todos los miembros de alto rango habían sido llamados de vuelta. Mónica no era una de las esperadas.
Estaba tan ocupada que ni siquiera pudo asistir al funeral de Ren.
"Entonces…"
Donna hizo una pausa. Mirando a Kevin fijamente a los ojos, preguntó.
"¿...Estás dispuesto?"

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Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 255
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 254
Estás leyendo el capítulo 254 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.