Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 235 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El fin de semana pasó volando, y por fin llegó el día del torneo.
Los reporteros abarrotaban el campus de la academia y autobuses de distintos colores circulaban por sus avenidas al entrar por las puertas principales. Todas las academias, tanto las principales como las menores, del dominio humano se habían congregado allí para este evento.
Por dondequiera que caminaba, veía gente. Era como si estuviera en Times Square, Nueva York, de vuelta en la Tierra durante la época navideña.
Estaba muy concurrido.
¿Podrías compartir con nosotros tus impresiones sobre el torneo?
¿Qué planeas lograr?
¿Quiénes crees que son los favoritos de este torneo?
Mientras paseaba, pude escuchar las conversaciones que los reporteros mantenían con algunos de los estudiantes.
Algunos de los estudiantes provenían de Lock, y otros de las otras academias.
"¿Dónde están?"
Al llegar a la puerta principal de la academia, miré a izquierda y derecha. Desafortunadamente, mirara donde mirara, solo veía una cantidad interminable de gente intentando entrar.
En este momento, estaba buscando a mis padres.
Una vez que se enteraron de mi participación en el torneo, me obligaron a enviarles entradas para el evento para que pudieran verlo en directo.
¡No, queremos verlo en directo! ¡Ya que actúas tú, quiero animarte!
Eso fue lo que dijo mi madre cuando le dije que lo viera en la televisión.
Como sabía que discutir con mi madre era inútil, cedí rápidamente a sus exigencias, lo que condujo a la situación actual.
"¡Ren!"
De repente, una voz familiar me llamó. Al girarme, una sonrisa apareció en mi rostro.
"Ustedes están aquí"
¡Por supuesto! ¡Jamás nos saltaríamos un día tan importante para ustedes!
Con Nola en brazos, mi madre se acercó a mí. Detrás de ella estaba mi padre, quien asintió con la cabeza hacia mí. Yo le devolví el gesto.
"¡Bwudar!"
Nola me llamó mientras extendía las manos en mi dirección.
"Ven aquí"
"Jejeje"
Agarrando a Nola por las axilas, ella soltó una risita. Alcé una ceja. Un pensamiento malvado cruzó mi mente.
"¿Oh? ¿Te hizo cosquillas? ¿Quieres más?"
"¡Kyaaaaaaahahaha!"
Al hacerle cosquillas en las axilas, Nola gritó de repente. Al oír sus gritos, sonreí aún más y le hice un poco más de cosquillas.
"¡Ren, deja de acosar a tu hermana!"
Mi madre me regañó mientras me daba una palmada en el hombro.
"Vale, paro, paro"
"Big Bwuaddar es un malvado"
Nola me miró e hizo un puchero. Se le acumularon lágrimas en las comisuras de los ojos.
"Ay, lo siento Nola. Te lo compensaré ganando, ¿de acuerdo?"
"Hmph"
Nola giró la cabeza y me ignoró. Me rasqué el cuello.
"De acuerdo, has ganado"
Suspirando, decidí recurrir a mi arma secreta. Golpeando mi pulsera, saqué un caramelo. Al instante, los ojos de Nola se iluminaron.
'Jeje, ya domino el arte del soborno'
Nola era una niña muy fácil de contentar. Con un simple caramelo, olvidaba al instante cualquier rencor.
"No, no quiero"
Justo cuando Nola iba a coger el caramelo, se detuvo de repente. Retiró la mano y siguió ignorándome.
"¿Eh?"
Por un segundo, mi mente dejó de funcionar.
Esto no era lo que se suponía que iba a pasar. Se suponía que ella debía tomar el caramelo y perdonarme rápidamente. ¿Por qué no fue así?
'Ah, quizá quiera otro caramelo. ¡Qué mona!'
De repente, se me ocurrió una idea. En efecto, era plausible.
"Bien, aquí"
Saqué otro caramelo y se lo puse en la mano a Nola. Una vez más, ella negó con la cabeza.
"¡No!"
"Tú…"
Entrecerré los ojos. Saqué otro caramelo, sumando un total de tres. Una vez más, Nola permaneció impasible.
"Nola, ¿qué puedo hacer para que me perdones?"
Incapaz una vez más de complacer a Nola, me di por vencido y se lo pregunté directamente.
"Caramelos de frutas"
Nola me miró de reojo y abrió su manita.
"¿Cinco caramelos?"
"um, fwive!"
Nola asintió con la cabeza. Su postura era clara. A menos que le diera cinco caramelos, me iba a ignorar.
"De acuerdo, ganaste"
Me rendí enseguida. No había manera de que pudiera ganarle a mi hermana.
Tal como me pidió Nola, le di cinco caramelos. De todas formas, tenía una provisión infinita de caramelos, así que no importaba.
"De acuerdo, Nola te perdona"
Nola tomó los caramelos y sonrió alegremente. Luego procedió a acariciarme la cabeza.
"Ese es un buen chico"
"Eh…"
Al abrir la boca, mi mente se quedó en blanco de repente. No podía procesar lo que acababa de suceder.
¿Qué fue eso?
Lo mirara por donde lo mirara, me había tratado como a un perro. ¿Qué demonios había pasado mientras yo no estaba?
'Angélica…'
Entonces, de repente, me asaltó una idea.
¡Tenía que ser ella!
Aparte de ella, no se me ocurre nadie más que pudiera corromper a mi hermana de esta manera.
¡Maldita sea, esta vez no te lo voy a perdonar!
Apretando los puños, maldije para mis adentros.
¡Cómo se atreve…!
"Ren, ¿no llegas tarde?"
Mi madre me lo recordó mientras miraba su reloj. Rápidamente salí de mis pensamientos.
'¡Tonterías!'
Miré mi reloj y maldije para mis adentros. De verdad que llegaba tarde.
"Por favor, síganme, los llevaré al recinto del estadio."
Con Nola en brazos, me di la vuelta y rápidamente conduje a mis padres al recinto del estadio.
Por el momento, tenía que dejar de lado cualquier pensamiento de venganza. Tenía asuntos más urgentes que atender.
*
Tras dejar a mis padres en el recinto del estadio, me dirigí rápidamente hacia los vestuarios.
"Llegas tarde"
En los vestuarios me esperaba Kevin, quien me mostró su reloj.
"Lo siento, estaba con mis padres"
Originalmente debía haberme reunido con Kevin hace diez minutos, pero con toda la multitud, tardé mucho más de lo esperado.
"¿Tus padres?"
preguntó Kevin.
"Sí, les estaba mostrando el camino al estadio."
"Ah, ya veo, debió haber sido agradable…"
Kevin bajó un poco la cabeza. En sus ojos apareció una mirada de nostalgia.
"¿Y ahora adónde vamos?"
Fingiendo no haberlo visto, rápidamente cambié de tema.
"Se supone que debemos reunirnos con los demás alumnos de primer año, y después de eso debemos dirigirnos a la ceremonia de augurio".
Kevin levantó la cabeza y respondió.
"¿Cuándo es eso?"
"En unos dos minutos…"
Kevin inclinó ligeramente su reloj y respondió. Un silencio sepulcral inundó el vestuario.
"…"
"…"
¡Mierda!
Maldiciendo en voz alta, saqué mi ropa y me cambié a un nuevo uniforme hecho específicamente para el torneo.
El nuevo uniforme era principalmente negro, con algunos detalles dorados y blancos en los bordes y las insignias. Ponerme el uniforme fue muy fácil; en menos de un minuto ya estaba vestido.
"Vamos"
Tras guardar mi otra ropa en el espacio dimensional, seguí a Kevin fuera de la habitación.
A partir de ese momento, el arco argumental del torneo finalmente había comenzado.
* * *
Nubes oscuras llenaban el cielo y caía un fuerte aguacero.
¡Haaaa—! ¡Haaaa—!
Dentro de una enorme arena repleta de gente, se oían gritos espeluznantes una y otra vez. La sangre se derramaba por todas partes y los cadáveres cubrían el suelo de la arena.
¡Huaa! ¡Huaa!, Los enérgicos vítores provenientes de las gradas del estadio resonaron hasta el terreno de juego, llenando de adrenalina a los concursantes.
En medio del campo de entrenamiento se encontraba un joven pálido.
¡SHIING!
En un momento dado, un individuo se acercó sigilosamente por detrás del joven y le clavó la lanza en dirección a la cabeza.
Justo cuando la punta de la lanza estaba a punto de impactar en la cabeza del joven, este inclinó la cabeza levemente.
La lanza falló.
El joven dio un paso al frente, se giró y blandió su sable.
-¡Paa!
Un hermoso arco se trazó en el aire y la sangre se derramó por todas partes.
-¡Thud!
A continuación se oyó un pequeño golpe sordo y una cabeza rodó por el suelo.
"...son trece"
El joven murmuró mientras blandía su sable lateralmente. Al instante, la sangre que colgaba del sable se derramó hacia el suelo.
Luego observó el recinto del estadio.
Dondequiera que miraba, veía cadáveres en el suelo mientras el sonido de la lucha resonaba por todas partes.
Tras recuperar parte de su resistencia, el joven estaba a punto de reincorporarse a la lucha.
Sin embargo…
—¡Bip! —¡Bip!
De repente, dos fuertes pitidos resonaron en todo el recinto.
Simultáneamente, todos los contenidos dejaron de hacer lo que estuvieran haciendo.
—Enhorabuena a quienes han superado las pruebas. De los 500 concursantes iniciales, solo 28 siguen en pie. Los concursantes que han sobrevivido pueden retirarse de la arena.
La voz del locutor resonó por los altavoces de todo el estadio, anunciando el fin de la masacre.
Tras el anuncio, todos los que permanecían de pie en el estadio se dirigieron hacia la salida.
Los jóvenes también.
Momentos después, varias personas vestidas de blanco entraron en la arena y limpiaron los cadáveres del suelo.
"¡Enhorabuena, fue una actuación espléndida!"
"Gracias"
Al llegar a la salida del estadio, una voz familiar resonó en los oídos del joven.
"Más te vale descansar ahora, Matthew. La próxima ronda empieza en una semana; si no estás en las mejores condiciones, lo más probable es que mueras."
"Mhm, lo haré"
El joven Matthew alzó levemente la cabeza. Ante él se encontraba una criatura humanoide negra con una sonrisa en el rostro.
'¿Cuánto tiempo ha pasado?', se preguntó Matthew mientras miraba a Sangre Eterna frente a él.
Matthew tenía recuerdos vagos de los últimos meses.
Tras haber sido interrogado por las autoridades en relación con el incidente ocurrido en el hotel unos meses antes, Matthew decidió dejarlo todo atrás y seguir a Sangre Eterna hasta el Monolito.
Fue entonces cuando comenzó su nueva vida.
Cada día era una lucha.
Inmerso en un dominio donde solo sobrevivían los más fuertes, Matthew tuvo que luchar por todo.
Cada semana participaba en los 'juegos de la arena' y competía por puntos de mérito.
El juego era sencillo: dentro de un plazo determinado, cientos de competidores entraban en una arena y, hasta entonces, todo valía.
Si sobrevivías o matabas a un oponente, se te otorgarían puntos de mérito.
Allí valía todo. No había trampas. Con tal de que mataras a tu oponente, eras el ganador.
Este era el Monolito, y así había vivido Matthew durante los últimos meses.
Recordando aquel momento, aún podía evocar la primera vez que participó en los juegos de la arena.
Recordaba aquel día como si fuera ayer. ¿Cómo podría olvidarlo?
Fue el día que lo cambió.
Todavía recordaba vívidamente la mirada degenerada que tenían los demás en el recinto de la arena.
En algún momento, el suelo de la arena ya estaba teñido de rojo.
Había muchos oponentes poderosos en la arena, y un solo acto de descuido podría haberle costado la vida.
Por suerte, fue uno de los supervivientes. Gracias a su entrenamiento desde niño, las habilidades de Matthew eran excepcionales. De no ser por eso, habría muerto hace mucho tiempo.
Mientras luchaba por sobrevivir, aún recordaba el sonido de la bocina que marcaba el final del partido.
Como si le hubieran robado toda la energía, recordó haberse desplomado en el suelo y haberse quedado mirando al cielo con la mirada perdida. Fue entonces cuando se dio cuenta de que necesitaba cambiar.
Y así lo hizo…
Cada semana participaba en las pruebas y competía arriesgando su vida.
Se había dado cuenta de que solo a través de batallas reales, a vida o muerte, su fuerza mejoraría realmente.
Era la décima vez que Matthew participaba en los juegos de la arena, y desde que se unió, había experimentado una transformación drástica.
Había abandonado por completo su antiguo yo y abrazado su nuevo yo…
Había renacido. Ya no era el ingenuo y viejo Matthew que se desconcertaba fácilmente ante los cambios inesperados.
Ahora estaba mucho más tranquilo y calculador que nunca.
…y todo esto fue gracias a Sangre Eterna, que le precedió.
De no haber sido por él, nada de esto habría sucedido.
"Has ganado un total de 1200 puntos de mérito. Nada mal, con esto estás un paso más cerca de comprar una fruta del diablo para aumentar aún más tu fuerza."
Sangre Eterna sacó a Matthew de sus pensamientos y le dio una palmada en el hombro. Estaba satisfecho con la cosecha de hoy.
"Mhm"
Mateo asintió con la cabeza.
"Bien, vamos a descansar"
"Comprendido"
Dándose la vuelta, Matthew se dirigió hacia los vestuarios.
Mientras caminaba, cojeaba ligeramente del pie izquierdo.
Por lo que se ve, estaba herido. Aun así, perseveró con tenacidad.
¡Madre mía…!
Mientras miraba a Matthew, Sangre Eterna sonrió.
En comparación con la primera vez que lo conoció, Matthew estaba mucho más tranquilo. Además, hablaba menos y era más decidido.
Había madurado.
Aunque no era perfecto, Matthew tenía una aguda percepción al respecto. Casi como si fuera una espada afilada lista para cortar cualquier cosa.
Aunque la espada aún estaba un poco roma, Sangre Eterna confiaba en que con un poco más de pulido crearía una espada imparable.
Cualquiera que se jugara la vida cada día estaba destinado a cambiar.
Desde el principio, Sangre Eterna supo que Matthew tenía talento. Su cambio actual estaba dentro de lo esperado.
No, al contrario, Matthew había superado todas sus expectativas. Era, sin duda, una joya oculta.
'Aún no estoy listo…'
Sangre Eterna negó con la cabeza.
A Matthew aún le quedaba un largo camino por recorrer antes de convertirse verdaderamente en un diamante.
Hasta entonces, Sangre Eterna haría todo lo posible por perfeccionarlo.
"Kuku, vamos a descansar. El torneo está a punto de empezar. ¿Encendemos la tele y empezamos a animar a nuestro pequeño conocido?"
Sangre Eterna soltó una leve risita. Al darse la vuelta, alcanzó a Matthew.
"Esperemos que nos demuestre cuánto ha crecido durante el tiempo que no lo vimos".
"Sí…"
Al escuchar las palabras de Sangre Eterna, Matthew apretó con fuerza la empuñadura de su sable.
'Se suponía que yo también iba a participar en el torneo…'
De no haber sido por aquel incidente del pasado, él también habría sido uno de los participantes del torneo.
Desafortunadamente, su vida había cambiado.
Ya no podía tener la misma vida de antes.
Él lo sabía, pero no se enfadaba por ello. Llegaría el día en que su nombre se daría a conocer en todo el mundo.
Hasta entonces, continuaría perfeccionándose.

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Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 236
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 235
Estás leyendo el capítulo 235 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.