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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 224 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¿Quiénes fueron las 10 personas más fuertes de todos los tiempos? Esta era una pregunta muy antigua. Desde la aparición del maná, los humanos comenzaron a evolucionar. Cosas como partir rocas con las manos desnudas o lanzar bolas de fuego y hechizos ya no eran fruto de la pura imaginación. Han pasado décadas desde que los humanos fueron capaces de obtener superpoderes y, lentamente, comenzaron a adaptarse al maná. Comenzó a surgir un sistema más organizado y empezaron a aparecer por todo el mundo humanos con poderes extraordinarios. El Gran Maestro Keiki fue una de esas personas. Le llamaban "el ejército de un solo hombre". Con su letal estilo de matar de un solo golpe, que nadie podía anticipar, el Gran Maestro Keiki mató a innumerables demonios sin siquiera moverse ni levantar un dedo. Quienes presenciaron aquella escena solo pudieron recordarla como si fuera un hermoso recuerdo. Entre los historiadores existía un consenso general. El consenso fue que… El Gran Maestro Keiki, portador del estilo Keiki, junto con otros nueve pocos, fue uno de los diez humanos más fuertes que jamás hayan vivido en esta era donde existía el maná. Este era un hecho indiscutible con el que ni siquiera los actuales dirigentes del sindicato estaban en desacuerdo. Quienes habían presenciado la destreza del Gran Maestro Keiki en el pasado podían dar fe de lo temible que era. Especialmente su arte con la espada. Un arte de la espada de cinco estrellas que hizo famoso al Gran Maestro Keiki en todo el mundo. Lamentablemente, hace unas tres décadas, el Gran Maestro Keiki desapareció del mundo y con él su legado y su arte de la espada. Con la desaparición del Gran Maestro Keiki, el arte de la espada se perdió sin esperanzas de volver a aparecer jamás. Esto era de dominio público. Era lo que todo el mundo aprendía en clase de historia. El estilo Keiki jamás volvería a aparecer. Eso era lo que decía todo el mundo. Todavía… -¡Clic! Con un sutil chasquido, un magnífico arco se trazó en el aire cuando la afilada punta de una espada lo partió en dos. No pasó ni medio segundo antes de que la espada volviera a su vaina. Tan rápida y tan letal. Dentro del extenso campo de entrenamiento, la ciencia descendió con destreza. "Este…" Donna, de pie a un lado, se quedó boquiabierta. ¡¿Cómo es posible?! Sin duda, ese era el estilo Keiki. Ante sus propios ojos, Donna presenció un estilo artístico que había caído en el olvido. ¿Cómo no iba a estar sorprendida? "Estilo K-keiki" La primera en romper el silencio fue Mónica, cuya respiración se aceleró. Como si se teletransportara, su figura apareció justo delante de Ren. Agarrándolo por el hombro, le hizo un sinfín de preguntas. "¿Ese era el estilo Keiki? ¿Conoces al Gran Maestro Keiki? ¿Sigue vivo? ¿Dónde lo aprendiste? ¿Qué tanto dominas? ¿Cómo…?" "¡Mónica, cálmate!" Reaccionando, Donna alzó la voz. Soltando a Ren, Monica también reaccionó. "Ah, lo siento. Estaba demasiado emocionada." "Está bien" Ren negó con la cabeza amargamente y restó importancia al asunto con un gesto. Desde el momento en que realizó el truco de esgrima ante Donna y Monica, había estado preparado para esto. "Ren, ¿el Gran Maestro Keiki sigue vivo?" —A un lado —preguntó Donna. Quería saber si aquella figura legendaria seguía viva. De ser así, sería algo digno de celebrar. Aunque el mundo parecía pacífico, Donna sabía que era solo cuestión de tiempo que se rompiera el equilibrio creado por los humanos. La humanidad necesitaba otra potencia para lograr mayor estabilidad. "Ah, no, está muerto" Ante la pregunta de Donna, Ren negó con la cabeza. El Gran Maestro Keiki estaba, sin duda alguna, muerto. Como autor, él lo sabía mejor. "Veo…" Donna quedó un poco decepcionada con la respuesta, pero para empezar no tenía muchas esperanzas. Ya era suficientemente bueno que el estilo Keiki no se hubiera perdido. "Mónica, debes mantener esto en secreto, ¿entendido?" Donna giró la cabeza y miró a Mónica, y su voz se volvió seria. Mónica asintió con la cabeza. "Lo sé, Donna. Aunque trabajo para el sindicato, sabes que sé guardar secretos, ¿de acuerdo? Sobre todo en este tipo de asuntos." "Lo sé, pero por si acaso. No podemos dejar que otros se enteren de su arte con la espada." "Sí, estoy de acuerdo" Si el mundo descubriera que Ren practica el estilo Keiki, sin duda se convertiría en el principal objetivo de demonios y humanos. Donna no podía dejar que nadie supiera de su arte con la espada. Si el arte de la espada cayera en manos equivocadas, podría resultar fatal. La humanidad no podía permitirse tal situación. No en ese momento. Por lo tanto, era su deber como maestra y heroína ayudar a Ren a mantener en secreto su arte de la espada. 'Al menos no hasta que sea lo suficientemente fuerte…' Solo cuando Ren fue lo suficientemente fuerte como para valerse por sí mismo, ella aceptó que el mundo supiera que él practicaba el estilo Keiki. Hasta entonces, no quería que nadie lo supiera. "Bueno, ya me empieza a picar el gusanillo. Ahora que sé qué arte estás practicando, ¿empezamos a entrenar, te parece?" La alegre voz de Mónica sacó a Donna de sus pensamientos. Mónica miró su reloj y sonrió de oreja a oreja. —¡Sha! —¡Sha! Blandiendo su espada, Mónica miró a Ren de forma provocativa. "Nos quedan tres horas. Demuéstrame de qué eres capaz. Quiero ver hasta dónde llegan tus habilidades." … -¡Clang! "¡Ja... ¡Por fin soy libre!" Estirando los brazos, salí de la sección B. Estaba más exhausto de lo que había imaginado. Tras revelar mi técnica con la espada, Mónica y Donna me sometieron a un sinfín de preguntas. Después de eso, fui sometido a su espantoso entrenamiento tipo espartano. Aunque de alguna manera lo sabía de antemano, el método de entrenamiento de Mónica era aún más duro que el de Donna. Acabé llena de moratones. 'Debería haberlo previsto…' Con una sonrisa amarga, negué con la cabeza. El estilo Keiki era simplemente icónico. A pesar de la gran cantidad de manuales de artes marciales famosos de cinco estrellas, el estilo Keiki fue uno de los más fácilmente reconocibles. Ese estilo de desenfunde rápido que podía matar a un oponente antes incluso de que pudiera darse cuenta de lo que estaba pasando no era algo que otros artes de la espada pudieran hacer. El número de expresiones artísticas que tuvieron un impacto tan grande como el estilo Keiki fue muy limitado. Las reacciones de Donna y Monica fueron comprensibles. "Aun así, la situación no ha resultado tan mala…" Ahora contaba con dos valiosos aliados. Gracias a que Donna y Monica intentaron mantener mi secreto a salvo, ahora podía respirar con más tranquilidad. En cierto modo, esto resultó ser lo mejor. "Bien, tengo que contarle a Kevin sobre las sesiones de práctica". De repente recordé algo. Saqué mi teléfono y rápidamente le envié un mensaje a Kevin. [Kevin, tengo noticias que compartir contigo de parte de Donna] Durante mi sesión de entrenamiento, Donna me pidió que le contara a Kevin sobre las sesiones de entrenamiento. "...y envió" Mientras esperaba la respuesta de Kevin, guardé el teléfono y volví a mi residencia estudiantil. Necesitaba darme una ducha rápida antes de ir a clase. … Dentro de un mundo blanco. Un anciano de cuerpo robusto se encontraba en medio del mundo blanco. Empuñando con firmeza una gran espada ancha, el anciano la levantó con una mano. ¡Shhh! Él atacó con fuerza. ¡Shhh! Tras el primer tajo, el anciano alzó la espada ancha y volvió a blandirla hacia abajo. ¡Shaa! ¡Swoosh! Repitió el proceso ocho veces. Con cada barra, un sonido diferente resonaba en el espacio en blanco. El primer tajo no tuvo nada de especial. Fue un simple y rápido golpe de espada. Sin embargo… ¡Swoosh! Con cada tajo, la espada se volvía más rápida, pesada y robusta. Los músculos de la espalda del anciano se tensaban aún más con cada golpe. Junto a ellos, sus otros músculos se hacían más prominentes con cada movimiento. ¡Kracka! Fue el decimoquinto corte. Esta vez, cuando el anciano blandió su espada, el aire se partió y la tierra tembló. Sin duda, este tajo de espada fue incomparable a los anteriores. Era mucho más fuerte. Sin tomar respiro, el anciano volvió a alzar la espada. Al hacerlo, sus bíceps se hincharon y las venas a su alrededor se crisparon. "huuu…" Un aire turbio escapó de la boca del anciano mientras colocaba ambas manos en la empuñadura de la espada ancha y se preparaba para asestar un nuevo tajo. Desde el primer golpe, era la primera vez que el anciano ponía ambas manos en la espada ancha. Era evidente que la siguiente ala iba a ser aún más poderosa. —¡Ring! —¡Ring! Justo antes de que el anciano pudiera abatir el mundo blanco, este comenzó a desmoronarse lentamente mientras una molesta campanilla resonaba repetidamente. "¿Hmm? ¿Es ese sueño otra vez?" Kevin murmuró mientras abría los ojos. Desde que aprendió el estilo Levisha, de vez en cuando tenía sueños extraños. En ella aparecía el Gran Maestro Levisha realizando su arte de la espada. A medida que Kevin mejoraba su dominio del arte de la espada, descubrió que sus sueños se volvían más vívidos, y gracias a ellos pudo comprender mejor el estilo Levisha. Desde la técnica de respiración hasta los movimientos musculares. Poco a poco, mientras Kevin imitaba los movimientos del anciano, aprendía cada vez más sobre el estilo Levisha con cada sueño. Sin embargo, Kevin sabía que los sueños no eran tan simples como eso. A medida que los sueños se volvían más vívidos, Kevin pudo captar más detalles. Rabia y desesperación. Por alguna razón, cada vez que Kevin miraba al Gran Maestro Levisha blandir su espada, podía ver y sentir una rabia y una desesperación incomparables mezcladas en sus ojos. Dirigido hacia el infinito mundo blanco, el Gran Maestro Levisha vertía sus hirvientes emociones con cada golpe. Cada vez que Kevin intentaba mirar en la dirección hacia la que miraba el Gran Maestro Levisha, solo podía ver una figura negra y borrosa. Por mucho que intentó ver la identidad de la figura oscura, Kevin solo pudo ver una masa negra. Nada más. Se dio cuenta de que aún estaba demasiado débil. Solo cuando aumentara su dominio sería capaz de descifrar la entidad contra la que el Gran Maestro Levisha intentaba luchar. "Huaam…¿qué hora es?" Bostezando, Kevin levantó con pereza su cuerpo de la cama y miró su reloj. [Viernes, 12:13 PM] ¡Oh, mierda! Voy a llegar tarde. Kevin se despertó sobresaltado. Saltando de la cama y dejando al descubierto su torso desnudo cubierto únicamente por un par de calzoncillos bóxer grises, Kevin corrió rápidamente hacia su armario y sacó su uniforme escolar. Se vistió rápidamente y corrió hacia el cajón de la mesilla de noche donde tenía el teléfono. -¡Anillo! Justo en el momento en que Kevin cogió el teléfono, este vibró. "¿Qué es?" Kevin frunció el ceño y miró quién le había enviado un mensaje. Era Ren. [Kevin, tengo noticias que compartir contigo de parte de Donna] [¿Qué es?] Tras pulsar la notificación, Kevin envió una respuesta rápida. [Básicamente, todos los miércoles y viernes de 6 AM a 12 AM debes venir a la sección B para entrenamiento privado] "¿Entrenamiento privado?" Al leer el mensaje, Kevin frunció aún más el ceño. Rápidamente envió una respuesta. ¿Entrenamiento privado? ¿De qué estás hablando? [Son órdenes de Donna, quiere darte clase personalmente junto con Monica] [¿Mónica? ¿Por qué ella?] [No sé cómo decírtelo, pero Mónica ha descubierto tu técnica con la espada] "¿¡Qué!? Sobresaltado, Kevin alzó la voz. [Cuéntame rápidamente los detalles] Rápidamente envió otro mensaje. [No te preocupes, ella solo se enteró de la nota] "¿Justo?" Tras leer el mensaje, Kevin se masajeó la frente. Eso prácticamente significaba que ella sabía que él practicaba un arte de la espada de cinco estrellas. Algo muy raro y codiciado por muchos. ¿Cómo podía Ren hablar de ello con tanta ligereza? [No es que no confíe en ti, pero ¿ella se enteró por sí misma o se lo dijiste tú?] Kevin, tranquilizándose, envió otro mensaje. [No, jamás te traicionaría así. Mónica lo dedujo por sí misma. Yo solo les revelé qué arte marcial con espada practicabas.] 'Así que por eso me miraba tanto en clase…' Tras leer la primera mitad del mensaje, Kevin asintió con la cabeza en señal de comprensión. Kevin ya lo sospechaba. Desde la última clase con Monica, ella siempre lo miraba de reojo. En circunstancias normales, no le habría dado mucha importancia, ya que estaba acostumbrado a las miradas, pero bajo la mirada de Monica, Kevin sintió como si sus secretos quedaran completamente al descubierto ante ella. Ahora su comportamiento tenía mucho más sentido. "¿Hm?" Kevin frunció el ceño de repente. Kevin acercó el teléfono a su rostro y volvió a leer el mensaje. Más concretamente, una parte en particular. [Mónica lo dedujo por sí misma. Yo solo les revelé qué arte marcial con espada practicabas.] 'Solo les revelé con qué espada tienes práctica…' ¡Ren, tú! Apretando con fuerza el teléfono, Kevin maldijo en voz alta. ¿Qué parte de "No te traicioné" querías decir exactamente? Al leer el mensaje, Kevin supo sin lugar a dudas que Ren lo había traicionado.
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Estás leyendo el capítulo 224 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.