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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 170 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En el interior de un oscuro salón, un orco alto avanzaba lentamente. Con cada paso que daba, el suelo bajo sus pies temblaba levemente. Deteniendo sus pasos frente a la entrada del salón, Silug se arrodilló sobre una rodilla y bajó la mirada al suelo mientras su potente voz resonaba por todo el salón. "Yo, Silug, estoy aquí" La voz de Silug resonó en los alrededores, pero solo encontró silencio. Sin embargo, a Silug no le importó y permaneció arrodillado en el suelo. "Ingresar…" Exactamente cinco minutos después de que Silug se diera a conocer, una voz oscura y ronca sacudió todo el edificio mientras una presión descomunal envolvía por completo el cuerpo de Silug. "khrr…Sí" Soportando la presión con esfuerzo y poniéndose de pie, Silug caminó pesadamente hacia el salón que tenía delante. Al entrar en la sala, lo primero que vio Silug fueron unos enormes braseros que colgaban de diez columnas de marfil a un lado, iluminando cada rincón de la sala, incluido el oscuro suelo de roble cubierto por una alfombra negra hecha con la piel de algún tipo de bestia. La alfombra se extendía desde el trono, en el centro del salón, hasta la entrada por donde caminaba Silug. Banderas rectangulares con símbolos negros y rojos colgaban de los laterales de las paredes y entre cada bandera se encontraba un pequeño altar lleno de velas, que iluminaban las estatuillas de poderosas criaturas que representaban orcos u otras criaturas fantásticas como dragones y gárgolas. En el centro del salón se alzaba un magnífico trono de huesos, con dos imponentes estatuas que representaban a dos grandes orcos empuñando sus armas. El trono estaba cubierto de grabados sagrados y, en cada una de sus patas delanteras, lucía un rubí rojo que palpitaba continuamente con un tono rojizo, como un corazón. Sentada en lo alto del trono había una figura cuyos rasgos estaban ocultos por la gran sombra proyectada por las dos estatuas que se encontraban junto al trono. Sin embargo, a pesar de que sus rasgos faciales no podían verse, su majestuosa presencia envolvía toda la sala, provocando que cualquiera que lo viera se sintiera inconscientemente inferior. Al llegar a un par de metros de la figura oscura, Silug se arrodilló y volvió a hablar. "Silug está aquí para informar" El silencio volvió a reinar en los alrededores mientras la figura sentada en el trono observaba a Silug desde su posición. "Khhrr…khrrr" Con cada respiración, la sala temblaba levemente. Girando la cabeza hacia un lado, la figura habló con frialdad. "Zornaraugh" "Sí, padre" Junto al trono se encontraba un orco de aspecto bastante joven. Era la mitad de alto que Silug y sus músculos no eran tan prominentes. Sin embargo, de su cuerpo emanaba una presencia regia y majestuosa, solo ligeramente inferior a la del orco sentado en el trono. Zornaraugh Ese era el nombre del joven orco que estaba de pie junto al jefe orco sentado en el trono. Nacido hace dieciséis años por el actual jefe de Gud Kodror, Zornaraugh tuvo acceso a los mejores recursos y la mejor educación posible, lo que lo convirtió en el orco con mayor potencial. 'El joven jefe' Así le llamaba todo el mundo en la ciudad, hasta que los ancianos y el jefe decidieron por unanimidad nombrarlo próximo jefe. Aparte del jefe actual, ninguna otra figura era tan importante como Zornaraugh, que era el siguiente jefe en la línea de sucesión. Él era la última esperanza que tenían los orcos para recuperar la tierra perdida de Immorra. En ese momento, el motivo de su asistencia a la reunión era que su padre, el jefe actual, quería que observara y comprendiera en qué consistía su trabajo. Quería que aprendiera de él… y Zornaraugh, naturalmente, lo entendió. Señalando a Silug, que estaba arrodillado en el suelo, la figura sentada en el trono, preguntó el actual jefe orco de Gud Khodror. "¿Qué opinas?" Volviendo la cabeza hacia su padre, que estaba sentado imponentemente en el trono, Zornaraugh dijo lentamente "Padre... el pecado de Silug es innegable, debe ser castigado." El jefe orco, exhalando ruidosamente, asintió con la cabeza mientras preguntaba. "Khrr... sí, Zornaraugh, ¿cuál crees que es el castigo apropiado por su fracaso?" Sin dudarlo, Zornaraugh respondió. "¡Muerte!" "¿Está seguro?" Zornaraug asintió con resolución y miró a Silug, arrodillado en el suelo, con el rostro inexpresivo. Con un dejo de disgusto en las mejillas, Zornaraug dijo: "Sí, nosotros los orcos no necesitamos fracasados como él, ¿por qué tenemos que conservarlo?" Tras mirar fijamente a Zornaraugh durante un par de segundos, volvió su atención hacia Silug y la poderosa voz del jefe orco resonó en el pasillo mientras preguntaba. "Silug, ¿tienes algo que decir en contra de la decisión de Zornaraugh?" Al oír que lo llamaban por su nombre, Silug levantó la cabeza y, mirando fijamente a los ojos de Zornaraugh, asintió con la cabeza. "Sí…" Al oír la respuesta de Silug, y sintiéndose desafiado, Zornaraugh alzó la voz y le gritó a Silug. ¡Te atreves! El jefe orco levantó la mano del reposabrazos del trono y fulminó con la mirada a Zornaraugh. ¡Cállate! Habla solo cuando sea tu turno, no interrumpas si no es así. En cuanto pronunció palabra, la sala entera se estremeció violentamente. Una energía terrible emanó del cuerpo del jefe como una ola turbulenta, inundando todo el salón. Al darse cuenta de su error y bajar la cabeza, Zornaraugh asintió con la cabeza. "...sí, padre" "Como próximo jefe en la línea de sucesión, debes pensar a largo plazo en lugar de a corto plazo. Como líder, siempre debes mantener la calma y no debes dejar que tu instinto primario nuble tu toma de decisiones." Iluminado, Zornaraugh asintió con la cabeza en señal de comprensión. "Padre comprendido" "Bien…" Al ver que Zornaraugh lo había entendido, volvió su atención a Silug, y la voz del jefe orco resonó una vez más en el pasillo. “…Así que, Silug, ya que estás tan descontento con la decisión de mi hijo, dime por qué deberíamos quedarnos contigo.” Silug, mirando con respeto al jefe orco que tenía delante, alzó la voz y dijo: "Yo, Silug, comandante de la tercera legión de Gud Khodr, tengo mucho que ofrecer." ¿Ah, sí? ¿Como qué? Más te vale sonar convincente o podría hacer lo que mi hijo me propuso. Silug dijo que le había dado un puñetazo en el pecho. "Mi fuerza, mi lealtad, mi sangre... y mis tropas" El jefe orco, alzando una ceja, resopló. ¿Tus tropas? ¿Las que estaban combatiendo afuera hace un momento? Tras escuchar la declaración del jefe orco, la voz de Silug permaneció estoica mientras continuaba. "Sí, me son leales... matarme tendría un efecto perjudicial en la moral de las tropas, algo que no se pueden permitir en este momento." "Matarme también afectaría negativamente al poder general de los orcos, ya que matarme significaría matar a un activo importante para ellos…" Tras una breve pausa, Silug dijo en voz alta: "Matarme haría que tu posición se tambaleara" El jefe orco, agarrándose al reposabrazos de su trono, entrecerró los ojos. ¿Ah, sí? ¿Me estás amenazando? …ya fueran humanos, elfos, demonios o enanos, las luchas de poder eran algo normal. Hubiera sido extraño que el actual jefe orco no tuviera a nadie más compitiendo por su puesto. La observación de Silug era bastante válida, ya que su muerte significaría que el poder del jefe actual se debilitaría considerablemente, pues no solo perdería a un comandante poderoso, sino también a muchos de los soldados que le son leales a Silug. Normalmente, el actual jefe orco habría tomado nota de la pequeña amenaza, ya que su posición estaba consolidada… Sin embargo, al mirar a Zornaraugh a su lado, tuvo que tomar su decisión con cuidado. Aunque su posición se había consolidado, la de Zornaraugh seguía siendo inestable. Si perdía el apoyo de Silug, su ascenso como próximo jefe se complicaría enormemente. En pocas palabras, esto perjudicaría más que beneficiaría a Zornaraugh, ya que permitiría a sus rivales ganar un valioso tiempo para crecer. Esto no podía suceder, y Silug lo sabía. Al notar que el jefe orco se sumía en profundas reflexiones, sacudiendo la cabeza, Silug levantó la suya y lo miró fijamente a los ojos mientras decía fríamente. "No, no te estoy amenazando... simplemente conozco mi valía." Pronto reinó el silencio en los alrededores. El jefe orco, tras mirar fijamente a los ojos de Silug durante un par de segundos, golpeó el reposabrazos de su trono durante un par de segundos antes de abrir la boca. "Khhrrr…khrrr…muy bien" El jefe orco asintió con la cabeza y miró a Zornaraugh mientras murmuraba. "...aún te queda un largo camino por recorrer, Zornaraugh" Volviendo su atención hacia Silug, la potente voz del jefe orco hizo temblar toda la sala al hablar en voz alta. "A partir de ahora, Silug, comandante de la tercera legión de Gud Khodror, será destituido de sus funciones y custodiará el almacén de alimentos durante los próximos tres años… hasta entonces, no tendrá nada que ver con la tercera legión y solo será responsable de salvaguardar el suministro principal de alimentos." El jefe orco, mirando fijamente a Silug mientras este liberaba la presión, dijo: "¿Tienes algún problema?" Con el rostro incomparablemente oscuro, Silug se puso de pie y negó con la cabeza. "khhrrr…no, obedeceré" Silug se dio la vuelta y pronto abandonó la sala. Al darse la vuelta, su rostro se volvió especialmente aterrador. Si las miradas mataran, Silug en ese preciso instante sería capaz de aniquilar a un ejército entero. Aunque su castigo fue relativamente leve, Silug sabía que era simplemente una máscara. Al separarlo de sus tropas durante tres años, el jefe orco intentaba disminuir la lealtad que le tenían para poder repetir la misma maniobra en el futuro. Mientras sus pensamientos se detenían en ese momento, Silug apretó los dientes con fuerza al salir del edificio. 'No creas que dejaré que tu plan tenga éxito tan fácilmente…' … No muy lejos de donde estaba Silug, en un lugar bastante apartado de Gud Khodror, con Kevin todavía fulminándome con la mirada, me senté tranquilamente en el suelo y me quité la voluminosa armadura. "Uf... esto era sofocante" Al arrojar la armadura a un lado, no pude evitar respirar hondo y sentir un gran alivio al darme cuenta de que ya no tenía que usarla. …me sentía como si estuviera dentro de una sauna. “¿En serio no vas a abordar el hecho de que literalmente me empujaste hacia los orcos y me abandonaste?” Kevin me miraba desde arriba y la boca de Kevin se crispó. "¿Eso?" "Sí…" Volviendo mi atención a Kevin, dije con voz apagada. "Bueno, conseguimos salir, ¿no? Además, tú tampoco estás herido, ¿cierto?" "No bu-" "Basta de eso, tenemos cosas más importantes de las que hablar." Interrumpí a Kevin antes de que terminara de hablar y cambié de tema. No sirve de nada lamentarse sobre la leche derramada. Sin poder moverse, Kevin asintió con la cabeza mientras preguntaba. "...Entonces, ¿qué piensas hacer?" "¿Qué pienso hacer?" Al quitarme las almohadillas metálicas de los brazos, una leve sonrisa apareció en mis labios. Canalizando energía ígnea hacia la punta de mis dedos, chasqueé los dedos. En cuanto chasqueé los dedos, apareció una pequeña llama roja en mi mano. Mirando fijamente la llama en mi mano, dije. "Vamos a encender la llama que arrasará Immorra y no dejará más que devastación a su paso..." Hice una pausa por un segundo mientras mi sonrisa se ensanchaba, miré a Kevin durante un par de segundos, apreté el puño y dije. "...vamos a empezar una guerra"
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 170

Estás leyendo el capítulo 170 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.