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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 133 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Suspiro Suspirando ruidosamente, no pude evitar mirar de reojo a la Matriarca, no, a Angélica. Ha sido una semana un poco difícil para mí. …Bajo la influencia de la indiferencia del monarca, parece que la “esclavicé” y la traje aquí por la fuerza. Afortunadamente, no corría ningún peligro, ya que cada vez que intentaba atacarme, todo lo que tenía que hacer era canalizar el maná dentro de mi cuerpo, hacia donde se encontraba el núcleo demoníaco que había tragado, y ella se vería sometida a un dolor inconmensurable que le impediría hacer lo que quisiera. De esta forma, Angélica estaba prácticamente bajo mi control. …Sin embargo, aunque estuviera bajo mi control, eso no significaba que haría todo lo que yo le pidiera. Después de todo, aunque podía dictar su vida y su muerte con un simple pensamiento, eso no me servía de nada. ¿Cómo podría utilizar un peón que se negara a moverse? Ese tipo de peón no era algo que necesitara ni quisiera… No tenía sentido que la mantuviera si se negaba a obedecer mis órdenes… No necesitaba semejante carga… especialmente teniendo en cuenta lo peligrosa que era. "Huuu…" Reclinándome en mi silla mientras exhalaba, comencé a pensar en una manera de solucionar este problema. Aunque me duela admitirlo… acogerla fue, de hecho, la decisión correcta. Dada su fuerza, probablemente era la persona más fuerte de nuestro grupo de mercenarios… y con mucha diferencia. Además, aún podría fortalecerse… especialmente porque yo sabía de un par de cosas que podrían beneficiar su crecimiento. Al mirar a la matriarca, que estaba sentada con frialdad no muy lejos de donde yo me encontraba, masajeándome la barbilla, mi mente se aceleró. Como ya me había tragado su núcleo, sin duda estaba, en cierta medida, bajo mi control… el problema era cómo lograr que siguiera mis órdenes voluntariamente sin traicionarme. Aunque los demonios parecían unidos, en realidad no lo estaban. Si no fuera por el rey demonio, que los mantenía a raya con su poder abrumador, el caos se habría desatado entre ellos… y yo podía aprovechar esa situación. …el hecho de que su lealtad hacia su propia raza no fuera muy fuerte. Tras pensar en lo sucedido, miré a PequeñaSerpiente y a Leopold, que me observaban. Después, asintiendo levemente hacia ellos, dije: "PequeñaSerpiente, Leopold, ¿nos pueden dar un minuto?" PequeñaSerpiente me miró fijamente durante un par de segundos, alternando la cabeza entre mí y Angelica un par de veces antes de finalmente asentir con la cabeza. "Está bien…" Leopold se levantó de su asiento, arrojó el cigarrillo que tenía en la mano hacia el bote de basura y agitó levemente la mano mientras seguía a PequeñaSerpiente fuera de la habitación. "Tómese su tiempo, jefe" ¡Clang! Poco después de que se marcharan, al cerrarse las puertas de la habitación, el silencio la envolvió. Rompiendo el silencio, miré a la Matriarca y dije con voz suave: "...así que, seguimos sin hablar." Crucé las piernas y me quedé mirando a la Matriarca, que permanecía sentada en silencio en su silla. Desde que la traje aquí no había pronunciado ni una sola palabra. Ni se había quejado ni había arremetido. Supongo que esa era su manera de decirme que no haría nada de lo que le pidiera. Sonriendo para mis adentros, me tapé ligeramente la boca para ocultar la sonrisa burlona que había aparecido en mi rostro. Mirando fijamente a Angélica, que me devolvía la mirada con frialdad, como si quisiera devorarme entera, dije con voz suave. "¿Quieres recuperar tu libertad?" "…" Angélica, frunciendo el ceño, no respondió. …era imposible que creyera algo que saliera de mi boca. En su mente, yo era un gusano despreciable que solo había ganado gracias a algún engaño. Para ella, cada palabra que yo pronunciaba era simplemente una trampa ideada para engañarla y hacerla hacer algo que no quería hacer… si me engañas una vez, la culpa es tuya; si me engañas dos veces, la culpa es mía. Angélica me miraba fríamente desde su asiento, haciendo todo lo posible por contenerse y no abalanzarse sobre mí con la esperanza de matarme… Al notar que no respondía, volví a hablar. “…déjame reformular la pregunta, ¿quieres recuperar tu zona abdominal?” "…" Una vez más, Angélica se negó a hablar. Sin inmutarme, mientras me reclinaba perezosamente en mi silla, continué hablando, sabiendo que había captado su atención… "...verás, devolverte el núcleo no es realmente una tarea tan difícil para mí... es solo que no sería rentable para mí... ¿entiendes?" Hice una pausa, miré a Angélica fijamente a los ojos, sonreí y dije "Si te devolviera el núcleo, ¿qué podrías ofrecerme?" Me miró fijamente durante un par de segundos y, tras una breve pausa, dijo "…qué deseas" Al oírla hablar, no pude evitar reírme levemente mientras hablaba. "Ah... así que sí puedes hablar. Mmm, ¿no te parece un poco irónico? Recuerdo que antes me llamaste mudo..." La fría voz de Angélica me interrumpió y resonó en la habitación. ¡Ve al grano! Sonriendo levemente, me incorporé. Mirando fijamente a la Matriarca a los ojos, le señalé con el dedo. "Tut...tut...escucha lo que tengo que decir...te ofreceré un trato y tú decidirás si aceptas o no." Me detuve un segundo, mi semblante se volvió serio mientras la miraba fríamente y un brillo blanco comenzaba a emanar de mi cuerpo. "No creas que por mantenerte con vida no te mataré en el futuro... al fin y al cabo, ¿de qué me sirve una pieza de ajedrez que no funciona? Este trato que te ofrezco es tu última oportunidad para salvar tu vida... si decides rechazarlo, solo te espera la muerte." Tras mirar fijamente a Angélica durante un par de segundos, al cabo de un rato sonreí y recuperé mi habitual actitud relajada y alegre. Aplaudí y dije con ligereza: “Bien, ahora que hemos hablado de lo importante… dime. ¿Qué estás dispuesto a ofrecerme a cambio de tu esencia?” Sin dudarlo, en cuanto terminé de hablar, Angélica dijo "...Dinero, información, mujeres-" Extendí la mano hacia ella y la detuve mientras negaba con la cabeza. "Lo siento, mentí cuando dije eso. Ya sé lo que quiero…" Angélica me miraba fijamente, con las orejas erguidas, mientras se inclinaba ligeramente hacia adelante para oír. "…¿qué deseas?" Sonriendo levemente, la señalé y la provoqué. "Tú" Angélica abrió mucho los ojos, se puso de pie y me miró con furia. ¡Maldito bastardo! "¡Wow, cálmate, solo estaba bromeando, relájate!" Al ver su reacción, levanté las manos y solté una risita. Si no fuera porque un halo blanco me rodeaba, ya me habría atacado. Angélica me miró con furia y resopló. "...Hmph, si vuelves a contar un chiste así, aunque me muera, te aseguro que te hundirás conmigo." Alcé una ceja y negué con la cabeza. Después, levanté la mano izquierda, abrí la palma y dije con calma: "Cinco" Tranquilizándose, Angélica arqueó una ceja mientras ladeaba la cabeza con expresión confusa. "¿Cinco qué?" Eché un vistazo rápido a la palma de mi mano, miré a Angélica a los ojos y dije "Cinco años. Quiero que trabajes para mí durante cinco años." Lo he meditado a fondo. Durante la última semana, he dedicado mucho tiempo a pensar en cómo resolver el problema relacionado con Angélica. Cinco años. Ese era el tiempo que pensaba tenerla. …durante los próximos cinco años, trabajará para mí como miembro del grupo mercenario. Por supuesto, ese no era el verdadero objetivo final. La esperanza era que, durante esos cinco años que permaneció con nosotros, se volviera leal hacia nosotros. Si le demostraba suficientes beneficios, estaba seguro de que tal tarea era posible. Además, incluso si en esos cinco años finalmente se marchaba, no podría volver con los demonios. Habiendo perdido ya su elemento central, recuperar su antigua posición ya no era una opción viable. Si volviera, el puesto más alto que podría obtener sería el de anciana... y para alguien que ya había probado el poder que conlleva ser líder, sabía muy bien que no era algo que estuviera dispuesta a aceptar. Sobre todo si se trataba de alguien a quien solía mandar. Su orgullo no se lo permitiría. Al notar que Angélica se sumía en profundos pensamientos, me recosté pacientemente y esperé a que me diera una respuesta. Al rato, mirándome, Angélica dijo suavemente "Contrato de maná" "¿Hm?" Inclinándome hacia adelante, no pude comprender del todo lo que decía, ya que su voz era demasiado baja para que la oyera. Al darse cuenta de que no la entendía, Angélica habló más alto y dijo: "Dije que solo haré esto si firmamos un contrato de maná" Hice una breve pausa, miré a Angélica frente a mí por un segundo y una gran sonrisa apareció en mi rostro mientras decía: "Pero por supuesto" Originalmente era algo que yo pensaba proponerle. Sin embargo, parece que ella se me adelantó. …un contrato de maná. Un contrato que une a dos personas con el poder del maná. Una vez acordados los términos y firmado el contrato, ambas partes deben cumplir con lo pactado. Si una de ellas incumple su obligación, le espera la muerte… y una muerte muy dolorosa. El maná que rodeaba su cuerpo se volvía errático y su cuerpo explotaba en pedazos. Probablemente era una de las peores muertes que alguien pudiera desear. …aunque los contratos de maná eran bastante caros, merecían la pena, ya que así no tendría que preocuparme de que la otra persona no cumpliera con su parte del acuerdo. Este método resultó más eficaz que simplemente amenazar a Angélica, ya que ahora obedecería mis órdenes sin rechistar hasta que expirara el contrato. Al fin y al cabo, ahora que tenía una meta por la que trabajar, sin duda cumpliría mis órdenes siempre y cuando no fueran irrazonables. Además, no tenía que preocuparme de que me traicionara mientras durara el contrato, ya que esta podía ser una de las cláusulas que yo mismo podía incluir en el mismo. …Todo fue perfecto. Asentí con la cabeza en señal de satisfacción, y al ver que Angélica también estaba satisfecha con el resultado, me aparté el pelo de la cara y le pregunté algo que llevaba un tiempo rondándome la cabeza. "...Ahora, vayamos al grano." "Ya que estás dispuesto a firmar un contrato conmigo, es hora de que te pregunte algunas cosas que he querido preguntarte desde hace tiempo, ¿no?" Angélica parpadeó dos veces, me miró a los ojos y dijo lentamente "...Depende de lo que preguntes." Al oír su respuesta, una leve sonrisa apareció en mis labios. …así que aún sentía cierta lealtad hacia los demonios, ¿eh? Era comprensible, al fin y al cabo eran de su misma raza. Por mucho que los detestara, aún les guardaba cierta lealtad… pero eso no importaba. Tenía muchas ganas de ver si su opinión seguiría siendo la misma cuando terminaran esos cinco años. …Realmente estaba empezando a sentir curiosidad. Dentro de cinco años, ¿seguirás siendo mi peón o serás algo que tendré que desechar? ¿Elegirás seguirme después de todo lo que te mostraré… o volverás con los demonios? Sonriendo para mis adentros, detuve mis pensamientos. Mirando a Angélica a los ojos, le hice la pregunta que me había estado inquietando durante mucho tiempo. "Lo que quería preguntar es... ¿por qué pensaste que fui yo quien mató a Elijah cuando todo apuntaba a que Amanda era la asesina? Es más... ¿por qué yo?"
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 133

Estás leyendo el capítulo 133 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.