Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 126 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
—¡Vuaam!
Todo el cuerpo de Kevin estaba envuelto en un brillo dorado. Poco después, Kevin apareció en un lugar completamente nuevo.
"Khh, ¿dónde estoy?"
Confundido, Kevin miró a su alrededor y se encontró de nuevo en medio de un bosque. Sin embargo, esta vez, frente a él, se alzaba un majestuoso palacio que se elevaba imponente en el centro del bosque. Su altura llegaba hasta el cielo, y verdes enredaderas se entrelazaban en sus muros.
Frente al palacio había dos enormes puertas doradas que sellaban la entrada.
Mientras Kevin contemplaba el palacio desde la distancia, quedó tan impresionado por su aspecto que pensó que realmente había viajado en el tiempo, a la época medieval.
El palacio seguía sintiéndose tan majestuoso y grandioso como cuando fue construido.
"Este debe ser el lugar del que Ren me habló…"
Al divisar el palacio, Kevin recordó todo lo que Ren le había contado antes de entrar: desde lo que vería al entrar en la mazmorra hasta lo que debía evitar y las zonas estrictamente prohibidas.
Kevin se recompuso, asintió con la cabeza y caminó hasta llegar a la entrada del palacio.
Según lo que Ren le había dicho, detrás de las puertas doradas del lugar se encontraba el arte de la espada de cinco estrellas que estaba buscando.
Kevin se detuvo un instante, mientras las imágenes de lo sucedido entre él y Gilbert volvían a su mente. Al recordarlas, apretó los puños con fuerza.
'Nunca más…'
Nunca más quiso ser humillado de esa manera.
"Huuu…"
Al llegar frente a las dos puertas doradas, Kevin respiró hondo, apoyó las manos en las puertas y procedió a abrir las dos enormes puertas.
—¡Shiiiiin!
Al abrir la puerta, un resplandor deslumbrante casi lo cegó, impidiéndole abrir los ojos. Cubriéndoselos para mitigar el impacto de la luz, con gran dificultad logró abrirlos y vio las enormes esculturas que adornaban el palacio.
Cada escultura era diferente de las demás; había un caballero con armadura dorada, un dragón enorme y toda clase de criaturas fantásticas. Bajo los pies de estas gigantescas esculturas se abría un sendero que conducía a un lugar donde se podían ver las estatuas de dos ángeles sosteniendo dos arpas.
Aturdido, Kevin deambuló siguiendo el sendero y llegó a un extraño altar, sobre el cual aparecían toda clase de libros y pergaminos escritos con palabras de una densidad extraordinaria.
Entrecerrando los ojos para ver mejor, mientras Kevin observaba los libros y pergaminos, podía sentir la poderosa intención en cada una de las palabras escritas en su interior.
Sin límites.
Esas eran las palabras que describían a la perfección cómo se sentía mientras miraba los libros y el pergamino.
Casi podía imaginarse a un anciano sentado en un escritorio grande y espacioso, escribiendo esos pergaminos con hasta el último pedazo de vida que le quedaba.
"¿Hm?"
Mientras admiraba los pergaminos y libros, presintiendo algo, Kevin notó que en el centro del altar había un libro dorado que resplandecía con un brillo dorado. Pulsaba con una luz dorada densa y majestuosa que casi lo hacía parecer vivo.
Además, en comparación con los otros libros, este parecía ser mucho más complejo…
Al tocar el libro con la mano, los ojos de Kevin quedaron cautivados por las dos palabras grabadas en él.
[Estilo Levisha]
"...al estilo Levisha, Gran Maestro Levisha"
Como si de repente todo encajara, Kevin reconoció al instante de qué espada se trataba. Recordando las leyendas del Gran Maestro Levisha, una sonrisa apareció involuntariamente en su rostro.
Elegante, precisa y concisa… esta era la técnica de espada perfecta que él buscaba.
—¡Vuuuam!
"eh...khhh"
Justo cuando Kevin iba a abrir el libro, una extraña energía dorada se extendió por todo el misterioso volumen y su mano quedó pegada a la tapa. Pronto lo envolvió por completo.
Poco después, como una avalancha, extrañas imágenes se insertaron en la mente de Kevin, provocando que sus ojos se pusieran blancos.
"¡Kyuuuuuuaaaa—!"
Poco después, el grito de dolor de Kevin resonó en el espacio vacío.
-Thud
La oscuridad envolvió la visión de Kevin mientras su cuerpo caía al suelo. Todo quedó en silencio y el libro perdió su brillo dorado.
…
"huuuuam…"
Bostezando como si no hubiera un mañana, miré mi reloj y contemplé la mazmorra que tenía detrás.
"seis horas…"
Ese fue el tiempo que Kevin estuvo dentro de la mazmorra. Si no me equivoco, en ese momento Kevin estaba pasando por la prueba del Gran Maestro Levisha.
Aunque fue una prueba difícil, en la novela Kevin logró superarla sin mucha dificultad.
Además, solo si lo lograba podría finalmente dominar el arte de la espada. Dudo que se rindiera a mitad de camino solo porque la prueba fuera difícil.
Aunque era más débil que cuando realmente aprendió el arte de la espada, no me preocupaba.
Más allá de que fuera el protagonista, tenía fe en que podía tener éxito. Al fin y al cabo, la fuerza de Kevin dentro de dos meses no debería ser muy diferente.
Estaba seguro de ello, ya que durante los meses siguientes no hubo acontecimientos importantes relacionados con él. Esta parte de la novela debía ser un salto temporal que conducía directamente al intercambio intraacadémico.
Para cuando comenzó el arco argumental, todavía estaba clasificado, a mitad de camino hacia el rango.
¡Toc, toc!
Me levanté y empecé a caminar por el lugar, recordando algo, y llamé a una de las estatuas de gárgolas que estaban junto al portal.
Mientras lo hacía, no pude evitar admirar la cantidad de detalles minuciosos que se les habían dedicado. Por la forma en que estaban tallados y moldeados, parecían casi reales. Además, lo que los hacía especialmente únicos eran los dos ojos de color rojo rubí que estaban profundamente grabados en las zonas donde debían estar.
…Les daba un aspecto más vivo.
—¡Shiiiiin!
Sin darle mayor importancia, coloqué mis manos sobre las cabezas de las dos gárgolas que custodiaban el portal, canalizando mi maná hacia ellas. Pronto se encogieron y desaparecieron, dejando tras de sí únicamente el portal.
Aplaudí con satisfacción, miré agradecido hacia el portal y le di las gracias a Kevin.
"Me lo llevo, muchas gracias, Kevin."
—¡Shiiiiin!
Al extender la mano, apareció en ella una versión en miniatura de la estatua de la gárgola. Era idéntica a la escultura anterior, aunque mucho más pequeña.
Tras observarlo detenidamente, no pude evitar asentir con satisfacción.
-Tssss
Mordiéndome la punta del dedo, lo coloqué sobre la estatua y dejé que la sangre que goteaba de mi dedo cayera sobre ella.
—¡Shiiiiin!
Después, al tocar mi sangre la estatua, los ojos rojo rubí de la gárgola brillaron intensamente mientras un vapor blanco se elevaba de su cuerpo.
Cuando el vapor blanco se liberó en el aire, de repente, una luz cegadora cubrió toda la zona a mi alrededor.
Sin inmutarme por la luz cegadora, mis ojos permanecieron fijos en la estatua mientras aparecía un texto azul en la parte superior de la misma.
[Estatua de gárgola gemela - Rango E]
"Ahí lo tenemos…"
Un objeto que originalmente se suponía que pertenecía a Kevin en la novela.
Sin embargo, aunque Kevin se llevó las estatuas, en realidad nunca las usó, ya que prácticamente me olvidé de ellas.
…mhhh, en realidad más que olvidarme de ellos, es que eran inútiles para Kevin.
Al fin y al cabo, no tenían ningún efecto destacable, salvo que, al colocarlas en el suelo, podían apuntar a una persona específica y aturdirla durante una fracción de segundo. Sonaba bastante potente… pero tenían un fallo crítico que me impedía, como autor en aquel entonces, utilizarlas correctamente y, por lo tanto, descartarlas.
…El problema era que configurarlos y activarlos a distancia requería mucho esfuerzo.
El objetivo era que el enemigo se situara en un punto específico hacia donde apuntaban los ojos de la gárgola, y este punto debía estar preparado de antemano. Esto requería predecir dónde se colocaría el enemigo o atraerlo hasta allí.
Ambas cosas fueron extremadamente difíciles de lograr.
Además, para alguien como Kevin, a quien le gustaba luchar cara a cara, un artefacto así realmente no le convenía.
La verdad es que no recuerdo muy bien por qué los creé. Supongo que en aquel entonces me encantaba equiparlo con artefactos y cosas inútiles hasta el extremo.
Si tuviera que decirlo, incluso para mí, las estatuas no fueron muy útiles. Teniendo en cuenta que tuve que colocarlas de antemano, dudo que les sacara mucho partido.
Sin embargo, aún podría servir como un bonito recuerdo para la oficina de mi grupo mercenario.
Además, en caso de que alguien entrara, podría activarlos y encargarme de los intrusos. Aunque solo durara una fracción de segundo, para la mayoría de la gente no significaría mucho, pero para mí, que practicaba el estilo Keiki, esa fracción de segundo podría resultar devastadora.
"¿Hm?"
Tras guardar la estatua y notar una ligera fluctuación en la energía mágica del aire, me giré y eché un vistazo al portal que tenía detrás.
El portal fluctuaba violentamente en ese momento, mientras que la energía mágica en los alrededores se intensificaba segundo a segundo.
—¡Vuuuam!
Poco después, el portal brilló intensamente y una silueta oscura salió de él con dificultad. Al reconocer la silueta de Kevin, me puse de pie.
Al acercarme a él, no pude evitar preguntar
¿Lo has entendido?
Deteniéndose justo delante de la puerta, mirándome de reojo, y tras un par de segundos, Kevin sonrió.
"Sí-khh"
Sin embargo, poco después de que Kevin saliera del portal, tropezó un par de pasos, de bruces, y cayó al suelo.
¡Huuup!
Agarrando a Kevin por su cuerpo débil y demacrado, observé su figura cansada. Negando con la cabeza, le di una palmada en la espalda y lentamente dije
"Lo hiciste bien…"
Con una leve sonrisa, antes de desmayarse, Kevin murmuró suavemente
"Gracias…"

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Punto de Vista del Autor (Novela)
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 126
Estás leyendo el capítulo 126 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.