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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 103 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Te he estado esperando..." Arnold se acercó lentamente en mi dirección y sonrió con sorna. "...Debí haberte atendido poco después de lo que sucedió en el mundo virtual, pero debido a todo lo que pasó en Hollberg y a las muchas otras cosas que ocurrían en mi vida, me olvidé por completo de un insecto como tú." "Pero no te preocupes, ahora que lo he recordado. Me aseguraré de que sufras…" -¡Clack! Arnold se crujió el cuello y me miró con desdén. "Empecemos por hacer que suspendas el examen" Al ver a Arnold caminar hacia mí, con las manos en alto, retrocedí lentamente. Sonriendo con ironía, dije: “…ah, Arnold, hablemos las cosas. Evitemos las violencia, ¿de acuerdo?” Sí. Hablaremos. Pero no con la boca. -¡Boom! Tras terminar de hablar, Arnold tensó las pantorrillas y se impulsó hacia adelante. Como un rayo, apareció rápidamente frente a mí. Al percatarme de sus acciones, mientras lo veía aparecer ante mí, no pude evitar maldecir en voz alta. ¡Vamos, hombre! ¿Por qué la gente siempre tiene que recurrir a la violencia? "¡Muere!" Cuando Arnold llegó unos metros delante de mí, vi su enorme puño dirigirse hacia mi cara. Suspiro Suspiré y ladeé la cabeza; el puño pasó volando junto a mi cabeza. "¿Eh?" Poco después, antes de que Arnold pudiera darse cuenta de cómo lo había esquivado, apretando el puño y concentrando mi maná allí, lancé un puñetazo hacia su parte superior derecha. ¡Bam! Una onda expansiva se extendió por los alrededores. "¡Wh-khuuuaa!" Antes de que Arnold pudiera reaccionar, mi puño impactó contra su hígado. Poco después, se encontró en el suelo, arrodillado. "kkhhhhhh" Mientras la saliva le goteaba de la comisura de los labios, Arnold intentó ponerse de pie. Pero fue un esfuerzo inútil por su parte. Sus piernas se negaron a moverse. Mientras intentaba moverse, sintió como si una descarga eléctrica le recorriera el cuerpo desde el hígado hasta la pierna derecha y desde allí hasta el tronco encefálico. Apenas medio segundo después de que mi puño impactara contra su hígado, Arnold se encontró paralizado en el suelo. Estaba sufriendo una agonía terrible, incapaz de respirar, ponerse de pie o pensar con claridad. Por mucho que intentó levantarse, no pudo. "Es inútil. Concentré todo lo que tenía en la zona del hígado." Mirando a Arnold retorciéndose en el suelo, me acerqué lentamente a él y le dije. "Si habéis prestado atención en clase... como el hígado es uno de los órganos más grandes del cuerpo humano, cuando se enfrenta a un estímulo, libera tanto las toxinas que el cuerpo intenta filtrar como una gran cantidad de sangre de vuelta al organismo, lo que provoca que este falle por completo como mecanismo de autopreservación." Agachándome, a la altura de los ojos de Arnold, lo agarré del pelo y lentamente dije "...así que, por mucho que quieras ponerte de pie, tu cuerpo no te lo permitirá." Recuperando algo de claridad, mirándome con los ojos muy abiertos, Arnold no pudo evitar murmurar "¿Tú, cómo?" Cabe señalar que, a pesar de que lo tomó por sorpresa, aunque nunca se tomó en serio a su oponente, Arnold no debería haber resultado tan herido por un simple golpe. Sobre todo teniendo en cuenta que se especializaba en defensa. A menos que su oponente tuviera mejores estadísticas que él, era imposible. Recordando que su objetivo solo había sido clasificado dos meses antes, no creía tener mejores estadísticas que él. Era imposible. Además, el golpe fue demasiado rápido y demasiado preciso. …casi como si hubiera estado esperando ese momento desde el principio. Poco a poco lo comprendió. ¡Tú, has estado esperando este momento desde el principio! Sonriendo, no respondí. Su análisis no era erróneo. De hecho, esperaba su ataque desde el principio. Dado que Arnold es un personaje bastante importante en la segunda mitad de la novela, analicé minuciosamente su estilo de lucha. …y cuando lo hice, me di cuenta de que tenía la costumbre de empezar siempre las peleas con un gancho de derecha. A partir de ahí, fue bastante fácil. Como pensaba que yo era débil, aproveché la oportunidad que me brindó al lanzarme un puñetazo y le di directo al hígado con el ataque más rápido y potente que pude. Lo que hice no fue nada del otro mundo. Fue simplemente un análisis sencillo. ¿Mmm? ¿Qué intentas decir? Fingiendo no haber entendido lo que decía Arnold, incliné la cabeza hacia adelante. ¡Suéltame la cabeza! Arnold, mirándome fijamente y con ambas manos en el suelo, intentó ponerse de pie. Dije que lo intentó, pero no iba a dejar que se levantara. Como tenía la ventaja, no iba a desperdiciarla así como así. Lo agarré del pelo y le estampé la cara contra el suelo. ¡Bam! "¡Khhhhhauuu!" "No, quédate abajo. Necesitas descansar un poco más." ¡Te mataré! Con la nariz goteando sangre, pronto me encontré, para mi sorpresa, con la cabeza de Arnold abalanzándose hacia mí. Casi como si quisiera morderme. "¡Whoosh!" Su acción me tomó por sorpresa. Al echar la cabeza hacia atrás y levantar la mano por reflejo, un fuerte golpe resonó en el espacio vacío. -¡Bofetada! Mirando fijamente mi mano, que se había puesto roja, no pude evitar alzar la voz a Arnold. ¡Dios mío, Arnold, ¿qué te pasa?! No hay necesidad de morder. ¿Acaso eres un mono? ¡Te mataré! -¡Bofetada! Al abofetearlo una vez más, apareció una marca roja en la cara de Arnold. Mirando a Arnold, le dije con tono de disculpa: "Arnold, solo intento calmarte. Por favor, no te lo tomes a pecho." -¡Bofetada! "Como estudiante respetuoso de las normas, es mi deber ayudar a los compañeros que están en problemas…" -¡Bofetada! Haciendo caso omiso del hecho de que las mejillas de Arnold se estaban poniendo cada vez más grandes, le di continuas bofetadas en la cara. Así, durante el siguiente minuto, fuertes golpes resonaron en toda la zona donde me encontraba. Mientras le propinaba bofetadas a Arnold una y otra vez, pronto vi lágrimas que le corrían por las mejillas. Probablemente eran por el dolor. Pero no me importó. Necesitaba recibir una lección. Ya no era la persona pasiva de antes. Aunque seguía prefiriendo pasar desapercibida, eso no significaba que me quedaría de brazos cruzados recibiendo abusos como antes. Si mi oponente era alguien con quien no podía meterme en problemas, lo soportaría, pero si no… bueno, ¡suerte! -¡Bofetada! Tras otra ronda de bofetadas, me detuve riendo levemente. Las mejillas de Arnold tenían ahora un tono azul oscuro y sus ojos estaban completamente ocultos bajo sus mejillas hinchadas. Soltándole el pelo, me puse de pie. Dándome una palmadita en el cuerpo, dije en broma: "...En fin, ya que te especializas en defensa, estas bofetadas no deberían dolerte, ¿verdad? Tómatelo como si te estuviera acariciando suavemente las mejillas." "Yo...kkk" Mientras Arnold yacía en el suelo magullado, aunque intentó hablar, debido a la hinchazón de sus mejillas, apenas le salía ningún sonido de la boca. Lo ignoré y miré a mi alrededor, suspiré aliviada. Por suerte, nadie presenció lo sucedido. Probablemente se debió a que los alumnos más avanzados ya iban por delante, pero, por suerte, nadie me vio “educando” a Arnold. Claro que, mientras le explicaba todo a Arnold, me aseguré de no exagerar. Aunque los de segundo y tercer año estaban presentes, en realidad no entendían lo que pasaba. Su única función era vigilar a algunos de los estudiantes o rescatarlos cuando estuvieran en peligro. Así pues, si Arnold mostraba algún signo de peligro, su traje se iluminaría inmediatamente, alertando a los alumnos de segundo y tercer año de que estaba en peligro. Solo entonces se pondrían en marcha. …Así pues, cuando le estaba “educando” como la buena alumna que era, tenía que tener cuidado de no herirlo gravemente. "¿Qué está pasando aquí?" Justo cuando terminé de atender a Arnold, una voz nítida y agradable llegó a mis oídos, provocando que me quedara paralizado en el sitio. "¿Eh?" Pronto, la figura de Melissa emergió del camino central entre las bifurcaciones. Me miró un instante, pero su vista se detuvo en el lamentable estado de Arnold. Tosí levemente y mi boca se contrajo. "keuuumm…keummm…errr, ¿me creerías si te dijera que se tropezó?" "No... hmmm" Aunque Arnold no podía ver, sus oídos funcionaban. En cuanto notó que alguien se acercaba, intentó hablar. Sin embargo, antes de que pudiera hacerlo, le puse el pie en la cara y lo detuve. ¡Cállate, estoy hablando desde aquí! "…" Al contemplar la escena que tenía ante sí, Melissa se quedó sin palabras. Es decir, no hacía falta tener un coeficiente intelectual alto para entender lo que había pasado. Pronto un incómodo silencio se apoderó del ambiente. Después de una breve pausa, Melissa negó con la cabeza y continuó su camino hacia el lado izquierdo de la bifurcación. "...Olvida que te pregunté. No me interesan tus perversiones. Hazte a un lado, no tengo ganas de seguir viendo tu circo." Apartándome de un empujón, Melissa caminó lentamente hacia el sendero de la izquierda en la bifurcación del camino. Sonriendo, la saludé con la mano. "Adiós, que tengas un buen viaje" "Tch" Melissa chasqueó la lengua con fastidio y desapareció rápidamente en la distancia. Al verla marcharse y tomar el camino de la izquierda, no pude evitar reírme por dentro. 'Ese camino es un callejón sin salida…' "De acuerdo…" -¡Kacha! Tras asegurarme de que Melissa se había marchado, volví a mirar a Arnold y le pisé la cara. Lo dejé inconsciente. -¡Khueekh! Un par de segundos después de dejar inconsciente a Arnold, mis orejas se movieron y pronto oí el sonido de duendes que provenía del camino central de la bifurcación. Sin pensarlo dos veces, me escondí rápidamente junto con Arnold en un rincón, bajo una roca. Luego esperé pacientemente a que pasaran los duendes. -¡Khueekh! -¡Khueekh! -¡Khueekh! "Uno…dos…cinco…perfecto" Contando a los goblins que pasaban por mi dirección, logré divisar cinco. Una sonrisa se dibujó en mi rostro. ¡Cállate! Sin pensarlo dos veces, salté de la roca y aparecí rápidamente ante los goblins. -¡Khuaaak! -¡Khuaaak! -¡Khuaaak! ¡Bam! Tomando a los goblins por sorpresa, con mi puño, golpeé con precisión a cada uno en el centro de sus cejas. Sus puntos débiles. ¡-khhhha! ¡-khhhha! Bajo mis rápidos y certeros golpes, los goblins murieron instantáneamente. Ni siquiera fue una pelea… "Hecho…" Poco después de que murieran los goblins, sin dudarlo un instante, arrastré sus cuerpos hacia donde estaba Arnold y procedí a apilarlos encima de él. "Bien, esto debería ser perfecto" Aplaudí con satisfacción y miré a Arnold, que en ese momento estaba enterrado bajo una pila de duendes. Cuando maté a los goblins, me aseguré de no usar mi espada precisamente para que pareciera que era Arnold quien luchaba contra ellos. "Mmm... algo no está bien" Frunciendo el ceño, mientras miraba a Arnold bajo la pila de duendes, me sumí en profundos pensamientos. Sentía como si faltara algo… "¡Ah!" Al golpearme el puño contra la palma de la mano, de repente me di cuenta de lo que estaba mal. -¡Kacha! -¡Kacha! Al llegar antes que los goblins, comencé a golpear sus cuerpos para que no pareciera que habían muerto de un solo golpe, sino que realmente habían luchado con Arnold. …Casi pasé por alto lo obvio. Tras un minuto de golpes, tocándome la barbilla, asentí con la cabeza varias veces. Impecable. "Sí, definitivamente parece que luchó contra varios goblins a la vez y, lamentablemente, perdió después de haber luchado con ellos arriesgando su vida..." Ya que él quería hacerme fracasar, ¿por qué no corresponderle a sus intenciones? ¡Bam! -¡Kacha! Tras mirar a Arnold por última vez, le propiné una patada en las costillas. El sonido de sus costillas rompiéndose resonó en el lugar. ¡Bip! ¡Bip! ¡Bip! Poco después de que le rompiera las costillas a Arnold, su traje se puso rojo y empezaron a salir pitidos de él. "Hasta luego" Satisfecho, corrí inmediatamente hacia el camino correcto. 00H : 27M : 67S Miré mi reloj y sonreí. 'Seguimos en marcha…'
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 103

Estás leyendo el capítulo 103 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.