Leer Puerta de la Inmortalidad (Novela) Capítulo 804 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El Demonio Celestial Dharma Lakshana requería la cuarta etapa del arte, equivalente al Reino del Infante Espiritual, aún muy lejos de su alcance. Qin Sang se concentraba en las tres primeras etapas, sopesando cuidadosamente si podía cultivarlas.
Estuvo varios días sin descansar.
Ese día, abandonó repentinamente la Isla Tianxing, alejándose del archipiélago. Tras volar durante un día entero, llegó a una isla desierta y desolada, con la intención de cultivar allí el Refinamiento del Cuerpo del Demonio Celestial.
Este arte se basaba en el poder de las estrellas de la órbita cósmica. Qin Sang no estaba seguro del revuelo que causaría su práctica, así que decidió realizar primero una prueba en el exterior.
Instaló un gran conjunto con naturalidad. Dado que este arte requería mirar directamente al cielo estrellado, no era necesario construir una cueva.
Qin Sang se sentó con las piernas cruzadas sobre una roca, esperando el anochecer.
Durante el día, el sol abrasador rebosaba de su poder. Aunque esto también podía aprovechar el poder estelar de la órbita cósmica, no era buen momento para cultivar.
En aquella época, el poder del sol estaba en su apogeo, abrasador y violento. Cultivar entonces hacía que fuera muy fácil quemarse, y un solo descuido podía incluso provocar la incineración, poniendo en peligro la vida.
Solamente con un nivel de cultivo suficientemente alto se podría soportarlo.
Sólo en la frescura de la noche era posible conectarse con las estrellas.
El sol se puso por el oeste y la oscuridad descendió gradualmente. Un fino velo cubrió el mundo y la luz se atenuó.
Finalmente, la noche cayó por completo. La luna en el cielo reflejaba la luna en el mar, mientras que los ríos estrellados, sobre y bajo las olas, brillaban ante la vista de Qin Sang, esparciendo la luz de las estrellas por doquier. La serenidad etérea creaba una escena de una belleza sobrecogedora.
Después de contemplar el paisaje, Qin Sang colocó la flauta de hueso sobre sus rodillas y cerró lentamente los ojos.
Elimina las distracciones, protege tu verdadero ser, visualiza al demonio celestial... Como una lámpara brillante suspendida en lo alto, dispersando las nubes, revelando el camino por delante...
Qin Sang recordó en silencio la escritura en su corazón mientras la comprendía.
El Refinamiento del Cuerpo del Demonio Celestial contenía principios sutiles y profundos, y cada palabra y frase requería una cuidadosa reflexión. Afortunadamente, Qin Sang había nacido en una secta justa y poseía una sólida base.
Los métodos de visualización se encontraban a menudo en las escrituras budistas, y Qin Sang nunca los había visto antes. Sin embargo, ya fuera en el budismo, el taoísmo o la cultivación demoníaca, existía la misma enseñanza de proteger el verdadero ser y abandonar las distracciones, lo que facilitaba los primeros pasos.
La fresca luz de la luna cubría a Qin Sang.
La flauta de hueso yacía sobre sus rodillas.
Qin Sang permaneció inmóvil. Era como si hasta el viento se hubiera detenido, la superficie del mar permanecía tranquila, sin una sola onda, y Qin Sang parecía haberse transformado en un pino milenario, enraizado profundamente en la isla.
Sus pensamientos se movían mientras intentaba visualizar.
Este paso fue la parte más desconcertante del arte para él.
Un demonio cultivador no necesitaba pensarlo mucho; solo tenía que despertar su linaje y visualizar a su propio ancestro, cuya profunda huella permanecía en su linaje.
Bajo la guía del antepasado, seguiría el camino que éste había recorrido, sufriendo una metamorfosis tras otra hasta convertirse finalmente en un demonio celestial.
Pero Qin Sang, como humano, no sabía a quién visualizar.
Este era un mundo perdido. Qin Sang ni siquiera conocía los verdaderos nombres de los cultivadores del Reino Mahayana, y mucho menos los usaba como sujetos de visualización. Al final, se fijó en un objetivo: el Buda de Jade.
No estaba seguro de si esta elección era correcta o incorrecta. Solo podía descubrirlo intentándolo.
En su dantian superior, su espíritu primordial ya brillaba tenuemente con una luz amarilla de Buda. La imagen del Buda de Jade de un solo brazo estaba grabada en su mente desde hacía tiempo.
Buda de Jade... Qin Sang murmuró el nombre una vez en su mente.
Levantó la cabeza, abrió los ojos y miró hacia el cielo.
Las innumerables estrellas del cielo nocturno brillaban con un misterio infinito.
No supo cuánto tiempo había pasado antes de que todo el cielo estrellado se grabara en su mente. Entonces, cerrando los ojos de nuevo, imaginó la luz estelar acumulándose, las constelaciones cambiando. En la extensión estrellada de su conciencia, la figura dorada de un Buda emergió lentamente.
Todo surgió de su propia voluntad.
Según el Refinamiento Corporal del Demonio Celestial, una vez completado este paso de visualización, la flauta de hueso respondería, ayudando al practicante a entrar en el camino. Lo guiaría para absorber la luz de las estrellas, iniciando así el primer paso del refinamiento corporal.
Al mismo tiempo, la flauta de hueso no era, como Qin Sang alguna vez había creído, simplemente una tira de jade y un detonador.
Debería haber sido perfeccionado personalmente por el gran demonio que creó el arte. Al sostenerlo durante el cultivo, proporcionaba asistencia constante. Aunque no es absolutamente necesario, cultivar sin él sería mucho más difícil.
Qin Sang dejó todo lo demás a un lado. En su corazón solo quedó la imagen del Buda de Jade mientras esperaba la respuesta de la flauta de hueso.
El tiempo de cultivo transcurrió sin previo aviso. En un abrir y cerrar de ojos, habían transcurrido tres días.
Durante el día, Qin Sang reflexionaba; por la noche, cultivaba, sin aflojar nunca.
Pero para su decepción, no sólo la flauta de hueso no dio respuesta, sino que el arte no mostró el más mínimo progreso.
Nunca me han molestado los demonios del corazón. Desde el comienzo de mi cultivo, aprendí a eliminar los pensamientos errantes y hace mucho tiempo alcancé un estado mental tan sereno como el agua. La Nutrición de la Espada Espiritual Primordial no es inferior al Refinamiento del Cuerpo del Demonio Celestial, y nunca fue tan difícil. Si los requisitos de este arte fueran tan exigentes que ni siquiera mi estado mental pudiera traspasar el umbral, entonces esas bestias demoníacas, tontas y desorientadas, jamás podrían cultivarla...
Al recordar los últimos días, Qin Sang identificó el problema. "¡Visualizar al Buda de Jade no funcionará! Entonces solo puedo intentar con el demonio celestial..."
El demonio celestial sólo era conocido por palabras dispersas en textos antiguos.
Algunos de estos registros describían con detalle las grandes y famosas bestias sagradas y los grandes demonios, como dragones, fénix y qilin. Pero Qin Sang nunca los había visto con sus propios ojos, y visualizarlos desde la nada dificultaría comprender su verdadera esencia.
¡El único que había presenciado era el Luan Azul!
En las Aguas de la Isla Caótica, cuando la abuela Jing convocó a una marioneta Luan de madera para luchar, la visión quedó grabada profundamente en la mente de Qin Sang.
Recordó que la abuela Jing había dicho que una vez tuvo la fortuna de ver un Luan real y sintió su aura. Aunque no había tocado el cuerpo real de la bestia sagrada, la talla de madera que hizo capturó a la perfección la esencia del Luan, mucho más vívida que los relatos de los registros antiguos.
En ese momento no había visto ningún defecto e incluso lo había confundido con un Luan vivo.
Visualizar el Luan fue la mejor elección.
Sin embargo, la talla de la abuela Jing no era, al final, un verdadero demonio celestial, y todavía no estaba claro si podría conmover la flauta de hueso.
"No hay daño en intentar..."
Qin Sang se había preparado mucho para este momento. En los últimos días, siempre que tenía tiempo libre, recordaba cada detalle de su encuentro con el Luan, sin olvidar ni un solo instante.
La gracia vivaz de Luan cuando se lo vio por primera vez; el poder divino que mostró cuando controló las llamas azules contra Yu Shanting; el heroísmo cuando pereció junto con su enemigo...
En su corazón, ya había esbozado una imagen clara del Luan, haciendo que la visualización fuera suave y sin esfuerzo.
En el reino del pensamiento, innumerables estrellas proyectaban su luz desde la distancia, con un brillo incomparable. Un majestuoso Luan se elevaba libremente por el mar de estrellas, expandiendo su figura al máximo. Llamas azules se aferraban a sus plumas, dándole la apariencia de un ave divina bañada en fuego.
De repente, la flauta de hueso que tenía en las manos se movió.
Fue como si una inmensa atracción surgiera dentro del cuerpo de Qin Sang. El Luan, que se elevaba en el mar estrellado, abrió sus ojos divinos y lo miró, luego extendió sus alas y se dirigió hacia él.
¡Zas!
En el cielo estrellado visualizado, el viento rugía y sentía como si no pudiera respirar.
La velocidad del Luan era asombrosa.
Antes de que Qin Sang pudiera reaccionar, descendió del cielo.
Sus pensamientos ya se habían descontrolado. En su imaginación, las estrellas brillaban, enviando finos rayos de luz desde las alturas, descendiendo junto con el Luan sobre su coronilla, fluyendo a través de su punto de acupuntura Baihui[1].
En un instante, Qin Sang sintió una fuerza fresca y etérea entrar en su cuerpo. Con ella, una sensación de felicidad indescriptible. Una brisa lo envolvió, ligera y trascendental, como si pudiera flotar. Era embriagador, indescriptible.
1. Este es un punto de acupuntura en la parte superior de la cabeza. ☜

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Estás leyendo el capítulo 804 de Puerta de la Inmortalidad (Novela), un novela. Un joven mortal tropezó accidentalmente con el camino de la inmortalidad y luchó por avanzar en el arduo viaje de la búsqueda de la inmortalidad. El camino hacia la inmortalidad es más difícil que alcanzar los cielos,… Este capítulo tiene publicado el 17 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Puerta de la Inmortalidad (Novela) tiene 1269 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.