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Leer Puerta de la Inmortalidad (Novela) Capítulo 1253 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
«¿De verdad está aquí el rey demonio Halcón Devorador de Rayos?», preguntó Qin Sang con expresión de sorpresa. Observó fijamente la Esfera del Pensamiento Relámpago, pero no pudo discernir nada en ella, así que esperó pacientemente a que el gordo pollo terminara su técnica secreta. En algún momento, las lágrimas ya habían comenzado a correr por las mejillas del gordo pollo, y todo su cuerpo temblaba. Madre e hijo habían estado separados durante doscientos años. Por fin, él había recibido noticias de su pariente más cercano, y las lágrimas de inmensa alegría brotaron sin control. Incapaz de contener su emoción, abrió los ojos tan pronto como completó la técnica y miró a Qin Sang, exclamando con urgencia: "Maestro...". —¿Puedes determinar el paradero de tu madre? —preguntó Qin Sang con voz grave. El pollo gordo asintió rápidamente como un polluelo picoteando y respondió: "Es algo vago, pero puedo determinar la dirección general. ¡Cuanto más nos acerquemos, más clara será la guía del Orbe del Pensamiento Relámpago!". Qin Sang reflexionó brevemente, luego guardó el talismán de la espada y dijo: "Vámonos. ¡Primero rescataremos a tu madre!" En aquel entonces, la reina demonio Halcón Devorador de Rayos había sido capaz de luchar sola contra dos enemigos, pero había permanecido atrapada allí durante doscientos años sin poder escapar. Claramente, existían peligros dentro de la Formación de la Torre Negra que aún no comprendían. Debía de estar muy familiarizada con el sistema. Si lograban rescatarla, podría ayudarlos a lidiar con el Viejo Demonio Ye. La mayoría de los cultivadores del Niño Espiritual del Pequeño Dominio Frío se habían reunido. Ayudarla a escapar no debería ser difícil. Sin embargo, Qin Sang decidió evaluar primero la situación antes de decidir si pedía ayuda. Lo ideal sería que pudiera rescatar al rey demonio por su cuenta. Tras haber estado atrapada durante tantos años, se desconocía su estado actual. Si otros la veían debilitada y albergaban malas intenciones, podría desembocar en un desastre. Le ordenó al pollo gordo que se concentrara en activar el Orbe del Pensamiento Relámpago, luego los envolvió a ambos en luz de espada y se sumergió en la niebla de sangre. En un lugar desconocido, reinaba la oscuridad total y hacía un frío extremo. El espacio era tan estrecho que apenas cabía una persona. Dos personas se sentirían apretadas. El espacio estaba rodeado de paredes negras. No había techo. En su lugar, un vórtice color sangre aparecía en el vacío superior, girando constantemente en sentido inverso. No solo no brotó niebla de sangre del vórtice, sino que débiles hebras de qi espiritual se filtraron a través de él. Sentada con las piernas cruzadas en aquel espacio, había una mujer. No llevaba maquillaje. Su cabello plateado caía naturalmente sobre sus hombros. Su nariz era delicada y recta, y su porte, elegante. Vestía una suave túnica taoísta plateada. Al observarla con detenimiento, se apreciaban hilos de relámpagos que la recorrían. Estaba tejida con seda de relámpagos. Detrás de ella, se extendían un par de alas. Pertenecía a la raza demoníaca. Esta mujer era la reina demonio Halcón Devorador de Rayos, cuyo nombre Dharma era Jingyu. No sabía cuánto tiempo llevaba allí. Ya se había acostumbrado al espacio reducido y se sentaba con los ojos cerrados, practicando la meditación. Atrapada en ese lugar, ya no sabía qué más podía hacer aparte de cultivar. Después de tantos años, no le quedaba más remedio que aceptar su destino. Lo único afortunado fue que la barrera estaba dañada. Solo podía aprisionarla y no le infligió más tormento. De lo contrario, habría muerto hace mucho tiempo. Aun así, estos años habían sido inimaginablemente difíciles. Más aterrador aún era no saber si algún día podría marcharse. Lo que le había permitido resistir hasta ahora era el vínculo más fuerte en su corazón: su única familia. Sin embargo, el cultivo era arduo y el mundo cambiaba como las mareas. Sin su protección, ¿podría sobrevivir aquel niño frágil que acababa de nacer? El espacio, sumido en la más absoluta oscuridad, estaba en completo silencio. Ni siquiera se podía sentir el paso del tiempo. De repente, Jingyu se despertó sobresaltada. Se levantó bruscamente, y su cabello casi rozó el vórtice color sangre que había sobre ella. Parecía presentir algo y mostró una expresión de incredulidad. La sensación era demasiado vaga. Incluso sospechaba que se trataba simplemente de una ilusión nacida de su anhelo. Se quedó paralizada un instante, y de repente lo comprendió. ¡Esto era real! ¡No era una ilusión! Un relámpago recorrió su cuerpo. Rayos de electricidad se acumularon ante ella como lluvia, condensándose en una esfera del tamaño del ojo de un dragón. Guiada por su voluntad, entró por su frente. La sensación se hizo más nítida. "¡Gordito! ¡De verdad es el Gordito!" Su rostro se llenó de alegría. Primero, por fin había confirmado que su hijo seguía vivo. Segundo, podía sentir cómo la Esfera del Pensamiento Relámpago se acercaba. Era evidente que había venido a rescatarla. El Orbe del Pensamiento Relámpago conectaba su linaje. Solo un pariente directo podía desencadenar tal respuesta. Ni siquiera otro ser de su especie sería capaz de producir este efecto. "¿Cómo entró? ¿Ya ha llegado al Reino de la Transformación? ¿O ha ocurrido algo dentro del Lago de Sangre?" Atrapada allí, Jingyu apenas podía percibir la presencia del orbe y desconocía por completo la situación de su hijo. No pudo evitar preocuparse. ¿Y si lo amenazaban? Alcanzar el Reino de la Transformación en doscientos años, incluso con mi crianza y habiendo nacido ya en el Reino del Espíritu Demoníaco, lo convertiría en un genio sin igual. Además, este es un lugar extremadamente peligroso. Si el Pequeño Gordito actuara imprudentemente por la urgencia de salvarme, ¡las consecuencias serían nefastas! En aquel entonces, solo había escapado de la muerte huyendo a este espacio. Sobrevivió a aquella calamidad, solo para descubrir que jamás podría salir. Sin importar los métodos que empleara, no podía romper el vórtice. "¡No!" Sus pensamientos se agitaban caóticamente. ¿Cómo podía permanecer sentada por más tiempo? Apretando los dientes, alzó la vista hacia el vórtice color sangre. De repente, recuperó su verdadera forma. Sus alas se extendieron y un sinfín de arcos de relámpagos surgieron silenciosamente. En el instante siguiente, se transformó en un rayo y se lanzó directamente hacia el vórtice. ¡Boom! El vórtice se sumió en el caos. Giraba vertiginosamente mientras innumerables destellos de luz roja como la sangre convergían hacia el centro. En su interior, la luz roja se agitaba, destellando con relámpagos intermitentes. Ambas fuerzas chocaban violentamente, pero el espacio inferior permanecía completamente inmóvil. El resultado se decidió rápidamente. Jingyu fue derrotada y cayó aparatosamente. Ahora se encontraba en un estado lamentable, con muchas de sus plumas dañadas. Esta escena se había repetido incontables veces. Qin Sang se movió a través de la formación con el pollo gordo. La dirección indicada por el Orbe del Pensamiento Relámpago cambiaba constantemente. La formación giraba sin cesar, y las torres negras no eran fijas, aunque el patrón que las regía seguía siendo desconocido. Sin embargo, con el paso del tiempo, la guía del orbe se hizo más clara, indicando que se estaban acercando al lugar donde estaba atrapado el rey demonio Halcón Devorador de Rayos. ¡Zas! Tras atravesar una mancha de niebla de sangre, Qin Sang se detuvo repentinamente y luego retrocedió lentamente con el pollo gordo. Delante de ellos, más de una docena de gigantes, cada uno de casi dos zhang de altura, deambulaban por el lugar. Los gigantes eran extremadamente corpulentos, cada uno empuñando un hacha enorme con ambas manos, con expresiones feroces. Sus cuerpos y hachas eran completamente rojos como la sangre, como si estuvieran hechos de sangre coagulada, semejantes a grotescas marionetas de carne. Poco después de entrar, Qin Sang ya había descubierto a estas marionetas de carne errantes dentro de la formación. Por suerte, los Ojos Celestiales los habían detectado con antelación. Estas criaturas poseían sentidos extremadamente agudos. Incluso un leve acercamiento de Qin Sang casi lo delató. Parecían carecer de inteligencia, pero Qin Sang podía percibir claramente el peligro que emanaba de ellos. La sensación le resultaba extrañamente familiar, recordándole al monstruo desconocido que había despertado en el fondo del río de sangre. Desconocía si ambos fenómenos estaban relacionados, si habían sido creados por quienes construyeron el Lago Sangriento o si se habían formado de forma natural. Parecía que los peligros del Lago Sangriento no se limitaban a lo que se veía en la superficie. Qin Sang no tenía intención de probar el sabor de sus hachas de sangre. Las evitó cuidadosamente con el pollo gordo y continuó buscando al rey demonio Halcón Devorador de Rayos.
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Puerta de la Inmortalidad (Novela) Capítulo 1253

Estás leyendo el capítulo 1253 de Puerta de la Inmortalidad (Novela), un novela. Un joven mortal tropezó accidentalmente con el camino de la inmortalidad y luchó por avanzar en el arduo viaje de la búsqueda de la inmortalidad. El camino hacia la inmortalidad es más difícil que alcanzar los cielos,… Este capítulo tiene publicado el 20 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Puerta de la Inmortalidad (Novela) tiene 1269 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.