Leer Puerta de la Inmortalidad (Novela) Capítulo 1017 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Los cuatro entraron en el pasaje dorado y caminaron por él.
La anciana se apoyaba en su bastón, moviéndose lentamente, con voz tranquila y pausada. «Cuando vengas aquí en el futuro, debes seguir exactamente los mismos pasos que antes. No se permite ni un solo error».
El niño y la niña respondieron rápidamente al unísono. A su lado, el anciano suspiró suavemente. «El tiempo entre cada aparición del salón interior se acorta cada vez más. A este ritmo, ¿quién sabe en qué se convertirá la situación en su época? Nuestros ancestros jamás habrían imaginado que el Salón de las Siete Muertes cambiaría de esta manera. Si el Salón de las Siete Muertes emergiera por completo algún día y la raza de brujas tuviera tiempo suficiente para romper la barrera celestial, sería imposible para nosotros, sus ineptos descendientes, detenerlos por completo».
La anciana soltó una leve risita. «Hermano mayor, ¿por qué preocuparse tanto? Cada generación tiene su propio destino. Nuestro gran maestro nunca nos encomendó la protección de la raza humana, solo el cumplimiento de sus instrucciones. La raza humana aún conserva la ventaja en fuerza. Incluso si el Salón de las Siete Muertes emerge de verdad, la raza de las brujas no obtendrá gran beneficio».
Su bastón golpeó suavemente y su voz resonó por el pasillo. «Además, ¿acaso no lo revisamos todo la última vez? La barrera celestial permanece intacta, y las barreras que dejó nuestro gran maestro no se han visto afectadas por el despertar temprano».
El niño y la niña intercambiaron miradas de desconcierto. Aunque apenas entendían la conversación, no se atrevieron a preguntar y los siguieron en silencio.
Tras caminar un rato, llegaron al final del pasaje. Al contemplar el paisaje que se extendía ante ellos, el niño y la niña se quedaron boquiabiertos de asombro.
En el centro de un mar de nubes flotaba una montaña suspendida en el aire. No era grande, pero sí exuberante y verde, rodeada de nubes celestiales. Manantiales cristalinos brotaban alrededor de pabellones y arroyos serpenteantes.
¿Quién podría haber imaginado que dentro de un pasillo interior tan peligroso existía un lugar tranquilo y armonioso, tan lleno de vida, como la cueva donde moraba un inmortal?
Los dos ancianos, sin embargo, no mostraron sorpresa. Mantuvieron la calma mientras salían del pasaje y volaban hacia la montaña flotante. Los jóvenes los siguieron rápidamente tras recuperar la compostura.
Los cuatro aterrizaron frente a una sala de madera en lo profundo del bosque. La sala se alzaba solitaria, rodeada de maleza y hojas caídas. En el silencioso y sombrío bosque, parecía algo desolada.
La anciana se detuvo y golpeó suavemente el suelo con su bastón. Una onda de fuerza invisible se extendió, barriendo al instante todas las malas hierbas y hojas a su alrededor. El anciano dio un paso al frente y abrió con cuidado la puerta de madera.
¡Crujido! La luz se filtró al interior, ahuyentando la oscuridad.
Para su sorpresa, el interior contenía un dispositivo de teletransportación. Los cuatro se colocaron sobre él y, en un destello de luz, aparecieron en una caverna tenue. Un escalofrío recorrió el aire, haciendo que el chico y la chica temblaran. Rápidamente activaron sus técnicas de cultivo y, tras completar una órbita cósmica, finalmente lograron disipar el frío.
Gota... Gota... El sonido del agua goteando resonaba desde más adelante.
Tras caminar un rato, la pareja se quedó paralizada al entrar en una caverna circular. La caverna estaba húmeda, con gotitas adheridas a las paredes de piedra que caían intermitentemente. El frío que habían sentido antes provenía precisamente de ese lugar.
En el centro se alzaba una plataforma de piedra elevada, sobre la cual reposaba un caldero cuadrado de piedra con asas a ambos lados. Los dos ancianos volaron hasta la plataforma y echaron un vistazo al interior del caldero. Su superficie era áspera, cubierta de diminutas gotas de humedad. Una fina capa de agua cristalina se había acumulado en su base. Aunque el agua irradiaba un frío penetrante, no se había congelado.
La anciana alzó la mirada y dijo solemnemente: "El líquido espiritual es menos de la mitad de lo que solía ser".
El anciano asintió. "Es de esperar. Han pasado poco más de cien años desde que el salón interior quedó al descubierto por última vez."
La joven pareja se acercó, mirando con curiosidad el tosco caldero de piedra y el líquido que brillaba levemente en su interior.
—Gran Maestro, ¿es este el líquido purificador de almas? ¿Por qué crece dentro de un caldero de piedra? —preguntó el muchacho, incapaz de contener su curiosidad.
«Este líquido aún no es el Líquido Purificador del Alma. Es simplemente uno de los ingredientes esenciales para su elaboración. Solo al combinarlo con otras hierbas espirituales se puede convertir en el verdadero Líquido Purificador del Alma. Por suerte, los demás ingredientes no son difíciles de conseguir», explicó amablemente el anciano.
Continuó: «Este líquido espiritual solo se encuentra aquí. Parece que este lugar fue en su día un manantial subterráneo de agua fría, imbuido de un poder extraño. Aunque el manantial se secó, la barrera dentro del caldero de piedra refina y condensa lentamente este líquido especial de la caverna. Contiene la energía más pura y es ideal para refinar el Líquido Purificador del Alma. Ahora, ustedes dos, retrocedan y observen con atención. Presten atención a cada sello de mano y a cada paso mientras realizamos el proceso de refinamiento. Deben recordarlos todos».
"¡Sí!" La joven pareja retrocedió hasta la base de la plataforma, con los rostros tensos y los ojos fijos en cada movimiento de los ancianos.
—Hermana menor, comencemos —dijo el anciano.
Pasó la mano por la bolsa de semillas de mostaza que llevaba en la cintura, y varias cajas de jade salieron volando, cada una conteniendo diferentes hierbas espirituales, algunas flores, algunas frutas, todas brillando tenuemente con energía espiritual.
"¡Vamos!" Con un movimiento rápido del dedo, todas las hierbas cayeron ordenadamente en el caldero.
Entonces, ambos ancianos presionaron las palmas de sus manos contra los lados del caldero, canalizando en él su verdadera esencia.
¡Zumbido! El caldero tembló, emitiendo un sonido profundo y resonante. Misteriosas runas brillaron sobre su superficie, su resplandor disipó su anterior aspereza y le otorgó un brillo misterioso.
Sus dedos se movían en una sucesión borrosa, formando innumerables sellos manuales que se proyectaban hacia el caldero. Una luz deslumbrante brotaba en su interior, envuelto en una niebla de colores cambiantes. La barrera fluctuaba, ocultando las hierbas a la vista.
Una tenue fragancia comenzó a extenderse, llenando la caverna. Con el paso del tiempo, el aroma se fue atenuando, desvaneciéndose hasta que solo quedó un rastro de un olor etéreo y refrescante en el aire.
—¡Recupérenlo! —ordenó el anciano en voz baja. Ambos retiraron las palmas de las manos y miraron dentro del caldero, con sonrisas de satisfacción en sus rostros.
Luego sacó dos frascos de jade y, con un hilo de esencia pura, extrajo una pequeña porción del Líquido Purificador del Alma, guardándola cuidadosamente en su interior. Los jóvenes se asombraron al ver que se detuvo a pesar de que aún quedaba mucho líquido.
—Gran Maestro, ¿por qué estamos dejando tantas cosas atrás? —preguntó el chico, desconcertado.
El anciano respondió: «Esta es nuestra regla ancestral. Además, la barrera dentro del caldero limita la cantidad que se puede extraer cada vez. Solo podemos sacar esta cantidad. El resto debe enviarse al reino de la prueba como recompensa».
La chica hizo un puchero. "¿El reino de la prueba? ¿Te refieres a la gente que esperaba fuera del salón interior cuando entramos? El manantial de agua fría fue descubierto por nuestros grandes maestros, y las demás hierbas fueron cultivadas con tu minucioso esfuerzo. Ni siquiera son parientes nuestros, ¿por qué deberíamos darles tanto del Líquido Purificador del Alma? ¡Ni siquiera un tercio... No! ¡Incluso una décima parte sería demasiado generoso!"
Los dos ancianos intercambiaron miradas divertidas.
—¡Qué niña tan glotona! —dijo la anciana con una sonrisa, dándole un ligero golpecito en la frente a la niña con su bastón.
El Líquido Purificador del Alma y el reino de prueba fueron establecidos por los cuatro grandes ancestros para asegurar que nuestra raza humana prosperara y nunca declinara. Gracias a estos designios, nuestra especie siempre ha producido talentos excepcionales y ha mantenido su dominio sobre la raza de las brujas, obligándolas a esconderse en el Continente del Dios Brujo. La vasta visión de nuestros ancestros va mucho más allá de lo que una niña como tú puede comprender.

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Estás leyendo el capítulo 1017 de Puerta de la Inmortalidad (Novela), un novela. Un joven mortal tropezó accidentalmente con el camino de la inmortalidad y luchó por avanzar en el arduo viaje de la búsqueda de la inmortalidad. El camino hacia la inmortalidad es más difícil que alcanzar los cielos,… Este capítulo tiene publicado el 28 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Puerta de la Inmortalidad (Novela) tiene 1269 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.