Leer Príncipe Dragón Yuan (Novela) Capítulo 705 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¡Brrrum!
Nubes de tormenta se congregaron sobre la capital de Gran Wu mientras el trueno retumbaba en su interior.
El ambiente era extremadamente opresivo.
El rey Wu caminaba lentamente por un pasillo del palacio real con Wu Huang siguiéndolo a ciegas a su lado.
Wu Huang miró a su alrededor y preguntó perplejo: “Padre, ¿adónde vamos?”.
La mirada del rey Wu no se desvió. Guardó silencio un rato antes de decir lentamente: “Wu Huang, como poseedor de la bendición del dragón sagrado, eres un rey nato. En el futuro, sin duda ascenderás por los nueve cielos y serás venerado por millones”.
Wu Huang sonrió mientras continuaba: “Padre, no me sorprende saber esto”.
Su tono denotaba altivez y confianza.
Innumerables personas lo admiraban desde que recuperó la cordura. Sin importar lo que hiciera, los resultados que lograba dejaban a todos boquiabiertos.
Esas miradas de admiración le habían dicho hacía mucho tiempo que era extraordinario.
Wu Huang soltó una risita antes de continuar: “Sin embargo, tú solo posees la mitad de la bendición del dragón sagrado, mientras que la otra mitad está en manos de Wu Yao. Planeo transferirte la otra mitad de la bendición del dragón sagrado que se encuentra en su cuerpo”.
Wu Huang se quedó perplejo, y un raro atisbo de vacilación surgió en su interior mientras decía: “Padre, ¿quieres quitarle a Wu Yao la bendición del dragón sagrado? ¿Eso la perjudicará?”.
Aunque Wu Huang era joven, su madurez superaba con creces la de sus compañeros.
El rey Wu dijo con calma: “Puede que haya algún efecto secundario, pero no pondrá en peligro su vida”.
Los ojos de Wu Huang parecían luchar por abrirse.
El rey Wu miró fijamente a Wu Huang y dijo lentamente: “Wu Huang, ¿podrás aceptarlo si Wu Yao se casa en el futuro?”.
Wu Huang levantó repentinamente la cabeza y la sacudió con fuerza mientras decía: "¿Cómo puede alguien más en este mundo ser digno de Wu Yao?"
Wu Yao era su gemelo, y a los ojos del orgulloso Wu Huang, su linaje era el más puro. Quizás porque ambos poseían la bendición del dragón sagrado, Wu Huang sentía una profunda cercanía con Wu Yao.
Esta intimidad se había ido deteriorando lentamente con los años, transformándose en el deseo de controlarla. Por ello, Wu Huang se enfurecía enormemente cuando veía a Wu Yao preocuparse por cosas sin importancia.
A sus ojos, nada más merecía la atención de Wu Yao aparte de él mismo.
En cuanto a permitir que Wu Yao se casara, a Wu Huang le resultaba completamente inaceptable.
Una leve sonrisa se dibujó en las comisuras de los labios del rey Wu mientras decía: “Si Wu Yao no posee la bendición del dragón sagrado, es posible que sea incapaz de cultivar. En el futuro, no tendrá más remedio que permanecer en el palacio, mientras tú la proteges. Cuando eso ocurra, obedecerá todo lo que le digas”.
Wu Huang bajó la cabeza y guardó silencio. Al final, asintió levemente.
El rey Wu sonrió mientras acariciaba la cabeza de Wu Huang.
“Buen chico.”
Nubes negras se extendieron por el cielo mientras el trueno retumbaba en el aire. El rey Wu condujo a Wu Huang por el corredor, deteniéndose finalmente en algún lugar recóndito del palacio, donde se alzaba un altar.
En lo alto del altar se podía ver un lecho de piedra donde yacía inconsciente una joven. Era Wu Yao.
Innumerables y extrañas Runas del Génesis parpadeaban bajo el lecho de piedra.
“Ve a tumbarte” dijo el rey Wu señalando otra cama de piedra junto a la de Wu Yao.
Wu Huang asintió y se acercó al altar. Observó a Wu Yao, que dormía plácidamente, durante unos instantes antes de recostarse y extender la mano para sujetar la suya, que estaba helada.
Él dijo suavemente: “Wu Yao, solo nosotros deberíamos estar juntos en este mundo...”
El rey Wu alzó lentamente las manos mientras el Qi Génesis circundante fluía rápidamente hacia él. Las extrañas runas del altar pronto comenzaron a parpadear.
Las runas se retorcían como si estuvieran vivas, ascendiendo lentamente hasta cubrir los cuerpos de Wu Yao y Wu Huang.
Las runas comenzaron a penetrar el cuerpo de Wu Yao, provocando una expresión de dolor en su pequeño rostro incluso estando inconsciente. Hilos de sangre parecían retorcerse en su cuerpo, fluyendo hacia el de Wu Huang a través de sus manos que se rozaban.
El débil rugido de un dragón pareció resonar por todo el lugar.
El rey Wu mantuvo el control del altar con expresión seria, sin permitirse ninguna distracción. Un fervoroso entusiasmo brillaba en sus ojos. Si todo salía bien, Wu Huang disfrutaría de la bendición en solitario y su futuro sería prometedor.
Cuando eso sucediera, el Gran Imperio Wu jamás caería.
“¡Majestad, ¿qué está haciendo?!”
Mientras el rey Wu se concentraba en controlar el altar, una voz penetrante resonó repentinamente detrás de él.
El rey Wu frunció el ceño mientras su mirada se dirigía hacia atrás, solo para encontrarse con la reina de rostro pálido que se acercaba rápidamente.
El rey Wu apartó la mirada tras un solo vistazo y dijo con voz indiferente: “Majestad, esto no le concierne. Vuelva a descansar”.
La reina miró fijamente a las dos figuras sobre el altar mientras gritaba: "¿Vosotros, vosotros de verdad vais a poner la mano encima de Wu Yao? ¡Majestad, ¿de verdad sois tan despiadados?!"
El rey Wu respondió con indiferencia: “Simplemente estoy retirando la bendición del dragón sagrado de su cuerpo. En el peor de los casos, no podrá cultivar en el futuro, pero su vida no correrá peligro”.
La reina rió con tristeza. "¿Acaso todos son meras herramientas para ti?"
“Hiciste todo lo posible en aquel entonces para retrasar el nacimiento de mis hijos durante tres años por el bien de tus planes. ¿De verdad entiendes lo mucho que me ha afectado? ¿Sabes cuánto tiempo más me queda de vida?”
“Aun así, no te culpo. Daría mi vida con gusto por dar a luz a Wu y Yao Wu Huang.
“¡Pero por qué, por qué tienes que ser tan cruel con Yao'er?!”
La reina se abalanzó de repente sobre el rey Wu, con el rostro bañado en lágrimas. “¡Deja en paz a Yao'er! ¡Por favor, te lo ruego!”
Ella agarró el brazo del rey Wu.
El rey Wu estaba completamente concentrado en controlar el altar y no podía concentrarse debido a la perturbación. Inmediatamente gritó enfurecido: “¡Lárguense!”.
¡Brrrum!
Una oleada de Qi Génesis brotó de su cuerpo.
La reina no practicaba el cultivo espiritual y su cuerpo era muy débil. ¿Cómo podría resistir una oleada de Qi Génesis del rey? Salió despedida por los aires, estrellándose de cabeza contra un pilar de piedra mientras la sangre comenzaba a brotar.
“¿Su majestad?” El rey Wu se alarmó y quiso ayudarla a levantarse. Sin embargo, era un momento crítico, y no tuvo más remedio que dar un pisotón de frustración mientras apartaba la mirada con frialdad.
La reina se deslizó lentamente por la columna de piedra, la sangre le corría por la cara y poco a poco le nublaba la vista.
Extendió la mano débilmente y agarró el altar, como si quisiera bajar aquel cuerpecito. Sin embargo, su mano acabó cayendo al suelo.
La oscuridad descendió, llenando su visión.
Yao'er...tu madre lamenta profundamente no haber podido protegerte.
Tal vez no debió haber accedido a la petición del rey Wu en aquel entonces. Si no hubiera retrasado el nacimiento de sus gemelos tres años, quizá nada de esto habría sucedido.
Esto podría ser una represalia...
¡Brrrum!
El trueno retumbó en toda la zona. Enormes rayos serpenteaban por el cielo como pitones gigantes, creando una visión incomparablemente siniestra.
En el altar, los ojos de Wu Yao, que permanecían cerrados con fuerza, se abrieron de repente. Se levantó de inmediato del lecho de piedra, como si presintiera algo, mientras bajaba la mirada desde el altar.
En un charco de su propia sangre junto al pilar de piedra, el cuerpo de la reina se enfriaba lentamente.
El rey Wu se sobresaltó ante esta escena, pues no esperaba que Wu Yao despertara en ese momento.
“¿Mamá...?” La voz de Wu Yao tembló mientras bajaba de la cama de piedra.
“¿Wu Yao?” Wu Huang también se puso de pie a gatas y agarró con fuerza la pequeña mano de Wu Yao en un intento por detenerla.
¡Boom!
Sin embargo, una onda extremadamente poderosa de Qi Génesis explotó repentinamente del cuerpo de Wu Yao cuando ella le lanzó un puñetazo.
¡Uf!
El puñetazo lanzó a Wu Huang por los aires, quien vomitó un chorro de sangre.
Contempló atónito a Wu Yao, cuyo largo cabello se movía lentamente a su alrededor sin viento alguno. La potencia de aquel golpe superaba con creces la suya. ¡Es más, el Qi Génesis que emanaba de su cuerpo era aún más poderoso que el suyo!
“¡Lárgate!” murmuró Wu Yao antes de bajar temblorosamente del altar hacia el charco de sangre.
El rey Wu miró atónito a Wu Yao. Momentos después, una alegría desbordante brotó de sus ojos.
“¡Se abrieron los nueve canales meridianos!”
“¡Wu Yao, por fin has despertado la bendición sagrada del dragón!”
Wu Yao ni siquiera se percató de la mirada de júbilo del rey Wu. Llegó junto al cadáver de la reina y se arrodilló lentamente, abrazando con fuerza el cuerpo de la reina.
¡Brrrum!
Un relámpago rasgó la noche.
Comenzó a caer una lluvia torrencial del cielo mientras una cortina de lluvia envolvía la tierra.
El pequeño cuerpo de Wu Yao temblaba mientras abrazaba el cadáver de la reina. Al final, no pudo evitar alzar la cabeza, y las lágrimas le tiñeron el rostro pálido mientras un grito desgarrador resonaba entre la lluvia.
"¡Madre!
“¡Mamá, por favor, despierta!
“Soy Yao'er, ¡¿podrías despertar, por favor?!”
“¡Yao'er promete que siempre te escuchará en el futuro!”
Mientras el corazón de Wu Yao, entre sollozos, se desgarraba, no se percató del fuego que se alzaba tras ella ni del fénix llameante que emergía lentamente en su interior.
...
El Gran Imperio Wu lloró la muerte de su reina.
Wu Yao, vestida con un traje blanco de luto, permanecía arrodillada en silencio ante una tumba gigante. Su rostro, inexpresivo y sin emoción alguna, arrojaba mecánicamente billetes al fuego. Era completamente indiferente, incluso cuando el fuego le quemaba las manos de vez en cuando.
Numerosas criadas estaban arrodilladas detrás de ella.
Nadie supo cuánto tiempo estuvieron arrodillados cuando, finalmente, un atisbo de vigor apareció en los ojos vidriosos de Wu Yao. Su rostro, extremadamente frío y distante, la sonrisa pura del pasado ya había sido borrada para siempre por la lluvia torrencial de aquel día.
Los sirvientes que la rodeaban temblaban ante el aura gélida de Wu Yao. Podían sentir que la princesita ya no era la misma...
Wu Yao alzó lentamente la cabeza y miró hacia el palacio.
Aunque se trataba del funeral de la reina, ella sabía que en el palacio reinaba una gran celebración. Celebraban el despertar de la sagrada bendición del dragón, pues a partir de ese día, el Gran Imperio Wu alcanzaría cotas aún mayores.
¡Qué burla!
La boca de Wu Yao se crispó por un instante; el billete aún le quemaba la mano mientras lo levantaba a la altura de los ojos.
Parecía arder el fuego en un par de ojos largos y estrechos de fénix.
Este odioso palacio, esta ciudad detestable y su gente, y la más abominable bendición del dragón sagrado...
Tienes razón, mamá. En este mundo, solo el poder puede impedir que otros te hagan daño...
En ese caso, me convertiré en la persona más fuerte del mundo.
Madre, sé que nunca te gustó este palacio... y quizás tampoco le hayas tenido nunca mucho cariño a este Gran Imperio Wu...
Dado que ese es el caso...
Las quemaré todas como ofrenda para ti si se presenta la oportunidad en el futuro...
Los ojos de Wu Yao comenzaron a cerrarse lentamente.
Cuando volvieron a abrirse, aquellos ojos que una vez fueron puros y llenos de bondad se fueron cubriendo lentamente de un hielo frío e insensible.
Desde este mismo día---
¡Seré un nuevo Wu Yao!
¡La persona más fuerte del mundo en el futuro!

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Príncipe Dragón Yuan (Novela)
Capítulo 706
Príncipe Dragón Yuan (Novela) Capítulo 705
Estás leyendo el capítulo 705 de Príncipe Dragón Yuan (Novela), un novela. Zhou Yuan, el príncipe del otrora poderoso Imperio del Gran Zhou, ha sufrido toda su vida las consecuencias de un veneno mortal y se ha visto obligado a sufrir sin poder alguno, hasta que un día el destino le lleva a un… Este capítulo tiene publicado el 12 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Príncipe Dragón Yuan (Novela) tiene 726 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.