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Leer Patrociné a los Villanos (Novela) Capítulo 28 online gratis en español

🏴 Grupo: Diganmma✍️ Traducción: Diganmma
Habían pasado tres días desde que obtuvieron el Anillo del Arrogante y comenzaron a prepararse para partir hacia el Norte. Cuando los caballeros y soldados terminaron de prepararse, la fuerza de expedición ya había partido. No mucho después de su partida… “Deus Macallian.” Un hombre se acercó a Deus. Tenía el pelo largo y azul y una cicatriz vertical en la cara. Este era Fiola, uno de los Caballeros Maestros de Caliban, conocido como la Cuarta Espada. “Pusiste una mano sobre mi discípulo”, dijo Fiola, con expresión fría y los ojos delatando una furia oculta. Deus, con expresión indiferente, respondió: “Tu discípulo actuó groseramente hacia mi benefactor.” “Ja, ¿y eso te da derecho a golpear sin sentido al discípulo de otra persona?” “¿Crees que no?” Deus respondió. Fiola frunció el ceño ante las palabras de Deus. Su ira estaba clara en su rostro y la intensa energía que exudaba llenaba el aire, provocando que los caballeros que los rodeaban estallaran en un sudor frío. Sin embargo, Deus, que asumió de frente todo el peso de este poder, permaneció imperturbable. “Tienes suerte de que no lo maté, Fiola.” El aura de Deus se volvió aún más siniestra y emitió una aterradora energía púrpura que presionó a Fiola. La tensión entre ellos era tan espesa que parecía que se desataría una pelea con espadas en el momento en que alguien sacara un arma. Pero después de un momento de silencio… “Tch.” Fiola fue el primero en darse la vuelta. Chasqueando con la lengua, miró al conde Palatio, que estaba detrás de Deus. “No creas que voy a dejar pasar esto”, dijo Fiola antes de regresar a su batallón de descanso. Solo, viendo a Fiola irse, Alon pensó para sí mismo: ‘Aterrador.’ Sintió un hormigueo en sus manos mientras inconscientemente apretaba y soltaba los puños. ‘Así que ese es un Caballero Maestro para ti.’ Sólo el poder puro que Fiola liberó involuntariamente dejó a Alon sin aliento. En ese momento, Evan, de pie cerca, murmuró con incredulidad: “Eso es una locura… es un completo monstruo.” Alon dirigió su mirada hacia Deus. A pesar de la abrumadora energía que Fiola le había dirigido, Deus no mostró signos de incomodidad, lo que le recordó a Alon nuevamente que Deus también era un Caballero Maestro. No es que alguna vez olvidara este hecho, pero Deus había sido bastante humilde con él recientemente, por lo que ver este lado de él fue un nuevo recordatorio. ‘Honestamente, es un poco grosero con todos los demás excepto conmigo’ Alon reflexionó. Recordó rumores de hace unos días sobre Deus y pensó en la vez que Deus le gritó a Evan, diciéndole: “Cállate, viejo” ‘Rescatar a su hermana debe haber sido la decisión correcta después de todo,’ Alon pensó para sí mismo. Al principio no había entendido por qué Deus le era tan obediente, pero ahora estaba quedando claro. De hecho, ya ni siquiera necesitaba adivinar. Sólo ver a Deus cerca de su hermana fue la respuesta suficiente. ‘Tal vez en el futuro, si pido ayuda mientras administro mi patrimonio, él vendrá corriendo a salvarme’ Alon sonrió al pensarlo, aunque en el fondo sabía que Deus no llegaría tan lejos. Se encogió de hombros suavemente y regresó a su carruaje. La expedición al Norte continuó. ⋯☽⚜︎⋯ Dos semanas y tres días después… La fuerza de expedición cruzó la frontera entre Caliban y el Norte y llegó a su primer puesto de avanzada. Allí recibieron tres noticias. La primera fue la muerte de Delman, la Tercera Espada, que había desaparecido después de que llegara la noticia de que el puesto avanzado oriental de Caliban había caído y aparecía el enemigo. La segunda fue que Kiriana, la Segunda Espada, que había estado liderando una expedición avanzada al puesto avanzado occidental, había sufrido graves heridas en la batalla contra el enemigo. Y la noticia final fue… “¿No muertos, dices?” El mensajero informó que el enemigo se acercaba al puesto de avanzada y lideraba un ejército de no muertos. “Sí, el enemigo ha estado reanimando a soldados y caballeros caídos para convertirlos en no muertos y marchando con ellos.” Ante las palabras del mensajero, Fiola dejó escapar un profundo suspiro y murmuró: “Esto es preocupante” Deus, al escuchar la misma noticia, permaneció en silencio. Si las palabras del mensajero eran ciertas, la situación era claramente desfavorable para Caliban. El ambiente en la sala de reuniones era tenso. Incluso los Caballeros Maestros y los nobles que lideraban a los soldados se mostraban reacios a hablar. Finalmente, uno de los nobles sugirió con cautela: “¿Quizás deberíamos retirarnos?” Esa simple sugerencia desató una avalancha de opiniones por parte de los demás asistentes. “¿Hablas en serio? ¿Quieres que le demos la espalda y huyamos de los bárbaros?” “¡Eso no es lo que quise decir! Estoy diciendo que deberíamos esperar una mejor oportunidad. Ya estamos en una mala posición y la Segunda Espada está gravemente herida, sin mencionar que Reinhardt aún no ha regresado de su reclusión. ¿De verdad crees que tenemos una oportunidad?” “En este punto, ¿crees que los heridos podrían incluso escapar mientras los bárbaros avanzan hacia el puesto de avanzada?” La sala rápidamente cayó en el caos, pero al final las opiniones de los nobles no tuvieron mucho peso. Los verdaderos líderes de la expedición fueron los dos Caballeros Maestros. Finalmente, los nobles buscaron dirección en Fiola y Deus. “Vamos a pensarlo. Convocaré otra reunión más tarde. Por ahora, todos, tómense un descanso y despejen sus mentes”, dijo Fiola, levantándose de su asiento. Deus también se levantó sin decir palabra y salió de la tienda. Afuera, la tierra era del mismo gris opaco de siempre. Pero para Deus, que había alcanzado cierto nivel como Caballero Maestro, el mundo parecía muy diferente. Los campos de nieve rojos. A los ojos de Deus, la tierra gris aparecía como un mundo carmesí, lleno de una energía inquietante y siniestra. El cielo, consumido por este siniestro maná rojo, era a la vez hermoso y aterrador, una vista que incluso hacía que alguien tan fuerte como Deus sintiera una leve sensación de intimidación. Observó en silencio este mundo extraño. Después de mirar a Fiola, que probablemente estaba viendo la misma escena, Deus dirigió su mirada hacia otra parte. Allí vio a Alon, la Gran Luna. Aunque este mundo aterrador estaba ante él, Alon no mostraba signos de miedo ni asombro. En lugar de eso, se sentó tranquilamente junto al fuego, comiendo una batata con expresión vacía. A diferencia de Deus, que no podía apartar los ojos del cielo carmesí, Alon no había mirado el siniestro paisaje ni una sola vez. Él simplemente murmuró para sí mismo mientras comía. “Difracción, compresión, punto focal, aniquilación.” La Gran Luna murmuró palabras incomprensibles como si hubiera visto este mundo innumerables veces antes, palabras que Deus no podía ni siquiera empezar a entender. Al observarlo, Deus sintió una oleada de curiosidad sobre el propósito de Alon de estar en el Norte. Por supuesto, Deus tenía una idea aproximada de que la Gran Luna estaba aquí para lidiar con el enemigo, pero eso no calmó todas sus preguntas. Después de todo, desde la perspectiva de Deus, la Gran Luna no parecía particularmente poderosa, ni ahora ni en el pasado. ‘Quizás simplemente no puede ver lo que yo veo…’ Deus volvió a mirar el cielo rojo. Esta escena era una que sólo podían ver aquellos que habían alcanzado cierto nivel de iluminación. El paisaje inquietante fue suficiente para hacerle fruncir el ceño instintivamente. ¿Pero qué pasaría si simplemente la Gran Luna no pudiera ver esta escena? Si ese fuera el caso, su comportamiento podría ser algo comprensible. Justo cuando Deus estaba reflexionando sobre esto… “¡Uf, en serio, retrocede!” De repente, una voz fuerte y aguda llamó la atención de Deus. Volviendo a la fuente, vio a un caballero enfrentándose a un mago. “¡Por favor, un poco más de ayuda! ¡Sabes lo terrible que es la situación!” El caballero suplicó. “¡Lo sé! ¡Pero por mucho que lo intente no puedo hacer nada más! ¡Tengo que irme!” “Aún así, ¡sólo una vez más…!” “¡No! ¡Os lo dije, es imposible, idiotas!” El mago gritó histéricamente, mientras los caballeros continuaban presionándola. Deus reconoció fácilmente a los caballeros por su armadura —eran miembros de “Silver Shade”, la orden de caballeros que servía a la Segunda Espada de Caliban, Kiriana. Frente a ellos se encontraba Penia, la subdirectora de la Torre Azul. “¡Uf!, me arrastraron hasta aquí para investigar cuando tengo tanto trabajo que hacer, ¿por qué no me dejan en paz? Penia se quejó. “Pero ¿no debería ser lo primero salvar vidas…?” El caballero insistió. “¡Te lo digo, he hecho todo lo que he podido! ¡No hay nada más que pueda hacer! No me niego por pereza —¡ya he hecho todo lo que puedo!” Al observar la rabieta de Penia, el joven prodigio del mundo mágico que había alcanzado el sexto rango a una edad temprana, Deus sintió un momento de confusión, pero rápidamente lo entendió. Recordó que el puesto avanzado de Caliban estaba trabajando en colaboración con magos de la Torre Azul para investigar los rituales bárbaros.’ ‘Subdirectora de la Torre, eh… Ella es fuerte,’ Pensó Deus, viendo la notable energía que emanaba de ella. Mientras Penia continuaba empujando a los caballeros a un lado frustrada, notó que Deus se interponía en su camino. Ella frunció el ceño y estaba a punto de hablar— “¿Qué eres—” —pero se congeló antes de que pudiera terminar. “¿…?” Deus levantó una ceja, confundido por su repentino silencio. Pero luego se dio cuenta de que ella no lo estaba mirando a él, sino a alguien detrás de él. “¿Por qué…?” La voz temblorosa de Penia rompió el aire tenso y el terror llenó sus ojos como si hubiera visto algo que no debería existir. Su cuerpo tembló sutilmente y Deus instintivamente siguió su mirada. Allí estaba Alon, que hacía un momento estaba comiendo una batata. Ahora, miraba a Deus y Penia con expresión desconcertada. Pasó un breve momento y luego… “Ha pasado un tiempo, subdirectora de la torre”, saludó Alon con calma. “¡Sí, hola…!” Penia tartamudeó, actuando de repente como un gatito asustado, con la cabeza gacha y todos los rastros de su histeria anterior desaparecidos. “¿Cómo has estado?” Alon preguntó. “¡He estado bien…!” Al observar a Penia, a quien Deus había considerado anteriormente una figura poderosa, ahora acobardada como un gato callejero, no pudo evitar quedar desconcertado. ‘¿Fui simplemente ignorante todo este tiempo?’ Pensó Deus, reflexionando tranquilamente sobre su comprensión de la situación.
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Patrociné a los Villanos (Novela) Capítulo 28

Estás leyendo el capítulo 28 de Patrociné a los Villanos (Novela), un novela. Durante diez años, apoyé a los villanos con la intención de reformarlos. Pero ahora, me encuentro como la mente maestra definitiva tras la oscuridad del reino... ## ⋯☽⚜︎⋯ Para el que le gustó The Eminence of Shadows,… Este capítulo tiene publicado el 16 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Diganmma. Patrociné a los Villanos (Novela) tiene 458 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.