arrow_back

Leer Paragón del Pecado (Novela) Capítulo 976 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
De pie en el centro de una exuberante y extensa llanura iluminada por la luna, una joven de ojos puros y oscuros como la noche eterna y cabello corto y negro sostenía la empuñadura de su sable envainado. Su postura era firme y baja, y su respiración, regular y suave, emulaba la serenidad de la brisa y la ligereza de la luz. Con los ojos ligeramente cerrados, lucía una tiara propia de una reina de guerra majestuosamente valiente. La tiara brillaba a la luz de la luna, revelando su diseño impecable, con intrincadas joyas y una elegancia inigualable. Sobre la cabeza de la joven, realzaba su presencia por completo. Si la luna, que colgaba sobre ella, pudiera iluminar a una sola persona durante toda su vida, si pudiera responder a semejante pregunta, sin duda elegiría a esta joven. Con cada respiración serena, oleadas de maná y remolinos de luz danzaban a su alrededor en armonía. Eran obedientes, buscaban atención y eran de una belleza excepcional. Un fenómeno natural sobrenatural. Su agarre se aferró con más fuerza a la empuñadura. El mundo quedó en silencio, como si estuviera muerto de miedo. Retiró la mano mientras sus ojos se abrían lentamente, su brillo se desvaneció y su postura se alzó. Un breve destello de felicidad apareció en sus ojos, sus labios se curvaron en una agradable sonrisa que contenía los sentimientos más puros. Su corazón se movía de maneras que solo la alertaban de su inminente llegada. Era puramente una sensación instintiva, que emanaba de su alma. Inexplicable como los grandes misterios del mundo, pero siempre cierto. ¡La joven no era otra que Su Mei! Ella silbó. ¡Zas! De la sombra de la luna, la figura de un semental alado descendió con un relincho orgulloso. Era de un blanco puro. La crin de este semental alado destellaba con relámpagos negros, añadiendo un aire de imponente poderío a su por lo demás impactante belleza blanca. "Xiao Bai", dijo Su Mei en voz baja mientras Xiao Bai aterrizaba ante ella. Le frotó suavemente la espalda mientras las runas destellaban sobre su piel. Al instante, el pelaje blanco de Xiao Bai se cubrió de densas púas negras, dándole la apariencia de un caballo de guerra sin igual, destinado a aniquilar vidas con su carga. Encajaba a la perfección con la montura de un caballero. Tras inspeccionar la armadura, Su Mei le dio otra palmadita, derritiéndola entre las runas. La utilidad de la Esencia de la Guerra era tan limitada como la imaginación. A pocos metros de distancia, se manifestó un Portal del Vacío. Los ojos de Xiao Bai brillaron intensamente y la emoción lo invadió por completo. ¡Relinchó de bienvenida! ¡Sabía quién venía! La atención de Su Mei se centró en el Portal del Vacío. Sabía que Wei Wuyin nunca había necesitado usar un Portal del Vacío bidireccional, y solo lo hacía para anunciar su llegada. ¡Ya se había vuelto natural para los Ascendentes considerar los Portales del Vacío que no eran Puertas del Vacío como la llegada de su emperador! ¡La llegada de Wei Wuyin! Wei Wuyin cruzó el portal. Su paso era firme. Sin embargo, al tocar la hierba de la llanura, sus ojos brillaron con la Intención del Sable. Su voluntad de sable se despertó y su Autoridad Menor de la Ley del Sable rugió en su interior. "¡Qué sable tan rápido y afilado!", elogió Wei Wuyin con sinceridad. Podía sentir la fuerza del sable esparciéndose por la dimensión espacial de cada capa, cortando contra el flujo distorsionado del tiempo. Además, se deslizaba a través de los rayos de luz y las ondas de maná con fluidez. Era rapidísimo. "Solo seiscientos dos golpes", añadió Su Mei mientras acercaba a un emocionado Xiao Bai a Wei Wuyin. Wei Wuyin rió mientras se acercaba, dándole a Xiao Bai una serie de caricias. Sacó un terrón de azúcar. Xiao Bai se apresuró a acercarse. Observó en silencio la expresión de Wei Wuyin y solo cuando este se lo acercó a la boca, Xiao Bai lo sorbió. Una pastilla de noveno grado, de calidad superior, estaba metida en el centro de este terrón de azúcar, y la disfrutó inmensamente. El crepitar del relámpago negro en su melena se intensificó al sacudir la cabeza, sintiendo como si todo su cuerpo hubiera tomado una menta fresca. La refrescante sensación era increíblemente adictiva. "..." Los ojos de Su Mei observaban en silencio a Wei Wuyin. La alegría en sus manos. La serenidad de su figura. La facilidad con la que sonreía iluminaba el mundo y conmovía el corazón sin esfuerzo. Era inigualable. "¿Cuándo nos vamos?" preguntó Su Mei. "¿Soy tan fácil de leer?" Wei Wuyin frotó el cuello y el cuerpo de Xiao Bai, examinando la fuerza de su poder y la calidad de su linaje. No le sorprendió la pregunta y se sintió profundamente aliviado por la profunda comprensión de Su Mei. "..." El rostro de Su Mei se iluminó con la luz de la luna, y una leve sonrisa se dibujó en sus labios. Era una vista encantadora. "Bueno, supongo que ya era hora. Yo también tengo deseos que cumplir", rió Wei Wuyin. Xue Yifei le había causado muchos problemas con su deseo. Por ejemplo, el de Su Mei. "Nosotros", espetó Wei Wuyin. "Nosotros", repitió Su Mei. Una sola palabra contenía todo lo que necesitaba decirse, y la joven, que antes era una don nadie, cambió dos veces con esa palabra. La primera fue cuando Wei Wuyin la sacó de su vida sombría y desesperada, llena de abuso y vacío, aquel día. La segunda fue cuando permaneció firme a su lado, atreviéndose a seguirlo a cualquier parte. Incluso hasta la muerte. Incluso a la vida. Sin que Wei Wuyin lo supiera, hubo otro momento entre ellos. Esta vez redefinió todo lo que Su Mei era, pues aspiraba a ser su luz. "Vamos a otra galaxia", anunció Wei Wuyin. El Portal del Vacío comenzó a emitir un crujido y un SWOOSH. Wei Wuyin comenzó a caminar hacia el Portal del Vacío. Su Mei lo siguió, guiando a Xiao Bai. "..." Su Mei no puso objeciones. "Nos vamos por esa extraña mujer que juró ser mi sirvienta o algo por el estilo. Quieren que revoque su testamento y anule esa promesa", explicó Wei Wuyin. "..." Su Mei no objetó. Conocía a Wei Wuyin, así que no había necesidad de decir nada. Llegaron al Portal del Vacío. "Tengo la intención de iniciar una guerra a escala galáctica", declaró Wei Wuyin clara y directamente. "¿Cuánto durará?" ¡La respuesta de Su Mei fue rápida y sencilla! ¡Cuánto! ¡Hasta la victoria! La serenidad de sus palabras era fenomenal, como si el único resultado o pregunta a considerar fuera: "¿Cuánto tiempo quieres que dure esta guerra antes de que termine?" Los ojos plateados de Wei Wuyin, con la intensidad de una estrella y la belleza de una luna. "¿Potencialmente contra toda una galaxia? ¿Quizás contra dos? Un solo año. Quizás dos." "..." Su Mei asintió. Para ella, esto fue suficiente para dar un paso al frente. Ambos entraron al Portal del Vacío antes de que se cerrara por completo. Un joven y una joven que una vez abandonaron su secta juntos para recorrer el Continente, ahora se disponían a recorrer las vastas estrellas. ----- Se decía que el vasto río del tiempo era infinito en variación e ilimitado. Fuera cierto o no, solo quienes lo dominaban o recibían su bendición podían comprender verdaderamente sus profundos misterios. Pero existía una de esas variaciones. Una rama, escindida por una decisión pasada de un solo individuo, suficiente para generar por sí sola todo un flujo de tiempo. Esa única decisión tenía el poder de afectar todas las decisiones dentro de una región específica, capaz de causar un cambio eterno e indefinido. Wei Wuyin había prometido cumplir el deseo egoísta de una mujer común y corriente, otorgándole el título de su esposa. Todo el Campo Estelar del Neoamanecer supo de Mei Mei, la Emperatriz del Neoamanecer. Se celebró una gran boda, celebrada por toda la Región Estelar de Neo-Amanecer junto con los Elegidos de la Zona Galáctica Azur-Prime y los cultivadores del Reino del Viaje Infinito. ¡Fue gloriosa en extremo, tan conmovedora como una obra maestra artística y tan trascendental como cabría esperar! Fue una boda individual, ¡pero una boda conjunta! Más de una docena de mujeres imponentes, de todas las razas y orígenes. Entre ellas, una joven de cabello esmeralda. Entre ellas, una belleza conmovedora y bien dotada. Entre ellas, una gran princesa. Como familia unida, se aventuraron hacia las estrellas. Sin embargo, desde el mismo momento de la oferta de Wei Wuyin y el posterior acuerdo de Mei Mei, nada se alineó con estos dos flujos del tiempo. En un mundo no afectado por la divergencia de miríadas de tiempos, un mundo de color magenta, resonó una voz suave. "Otro se ha solidificado..." Tras un largo momento, la voz dijo suavemente: «Su mayor desafío se acerca, pequeños. No puedo ayudarlos con este». ----- Dentro de una enorme nave del Vacío, inspirada en los conceptos fundamentales de un Destructor Celestial, flotaba en el límite del Campo Estelar de Nueve Estrellas. Había un grupo de docenas de figuras en cubierta, la mayoría de las cuales eran hermosas mujeres que dominaban el mundo, y a la cabeza estaba nada menos que la Gran Caballero del Neoamanecer, ¡Wu Yu!
Paragón del Pecado (Novela)

Continúa leyendo

Paragón del Pecado (Novela)

Capítulo 977

Siguiente Capítulo ›

Paragón del Pecado (Novela) Capítulo 976

Estás leyendo el capítulo 976 de Paragón del Pecado (Novela), un novela. El Dao Celestial existe. Él decide lo que está bien y lo que está mal. Actuar en contra de él es pecar, actuar de acuerdo con él es ser bendecido por sus gracias. El mundo del cultivo es difícil, un principio inmutable.… Este capítulo tiene publicado el 11 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Paragón del Pecado (Novela) tiene 1004 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.