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Leer Paragón del Pecado (Novela) Capítulo 733 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"¡Sal!" Las palabras de Dios Eterno eran gélidas como una calamidad glacial del infierno, conmocionando al mundo circundante en un frenesí estremecedor. Desde su Mundo Interno, la dimensión espacial personalmente establecida de un ser Ascendido, ocho auras estallaron en el mundo. Desde sus ocho direcciones cardinales principales, cada aura tomó una posición preparada, defendiéndolo con destreza y movimientos sincronizados. Desde abajo y desde arriba, se estableció una tenue Protección Mística, construida conjuntamente, que protegía a Evergod desde todas las direcciones posibles. Las ocho auras habían sido completamente selladas, ajenas a los incidentes que se desarrollaban, esperando la llamada de Evergod, y por ello, reaccionaron de forma predeterminada. Dios Eterno observó las ocho auras, cada una de nivel Santo Terrenal, y cada una mucho más fuerte que el típico Caballero Eterno. Estos eran sus propios Caballeros Alquímicos, forjados por sus diligentes manos, cuidadosamente seleccionados entre los cultivadores más talentosos y entrenados como una unidad inseparable. Todos llevaban armaduras de placas uniformadas y completamente desgastadas, cubiertas de pies a cabeza, coloreadas en un vibrante dorado con ocho ribetes de diferentes colores para distinguirlas. Era imposible determinar su género o raza a partir de su apariencia. Despedían una presencia amenazante, cada uno empuñando un arma de guerra sangrienta: una claymore, una espada de espalda, dos bracamartes, un escudo cometa y una maza con púas, una red y una daga, una bardiche, dos jabalinas y un arco de guerra con un gran carcaj de flechas centelleantes. A diferencia de los Caballeros Eternos, simples descartes del Rey de la Eternidad, sujetos de prueba durante sus primeros años, estos ocho seres eran Caballeros de la Píldora Forjados por Dios. Habían seguido a Dios Eterno desde su ascenso a Alquimista Soberano Mortal, el mayor fruto de decenas de miles de años de dedicación. En el centro del torso de cada armadura de placas había una sola píldora con varias Runas Místicas flotando en su interior. Cada píldora era de grado Tierra-Mística, y estaban suprimidas; sin embargo, había una formación exquisitamente hermosa en el centro de su torso, muy descolorida, apenas perceptible, que existía con las píldoras como su foco central. "¡Eut!" gritó Evergod de forma extraña, dando una orden. Los ocho Caballeros de la Píldora de la Forja Divina reaccionaron como por instinto y procedieron a fusionar sus Auras Místicas. Al hacerlo, cientos de miles de Runas Místicas se manifestaron en seres capaces de conmover mundos enteros, conmocionando la Gran Región Estelar Cíclica mil veces. Su unidad era... ----- Desde lejos, sentado en un trono en el Dominio del Cielo Eterno, la única entidad imperialista con ojos tan majestuosos como los infinitos cielos estrellados, aprovechando la mayor autoridad y poder del Campo Estelar del Cielo Eterno, levantaron sus cabezas agachadas mientras sus miradas aparentemente ignoraban todo concepto de distancia, observando la situación que se desarrollaba en la Región Estelar de la Onda Terrestre. De sus pupilas estrelladas, se encendieron nueve llamas titilantes de distintos tamaños, siendo la central ligeramente más grande que las otras ocho. "¿Qué haces, Dios Eterno?" La existencia se levantó lentamente de su trono, con la voz un poco desconcertada. ----- En el Campo Estelar Furia Total de la Gran Región Estelar Cíclica, la figura de Trueborn, vestida de violeta, observaba su espejo fantasmal con una leve alegría en los ojos. "¿Intentas despertar a esa criatura? ¡Qué tontería!" En el Campo Estelar del Mundo Arcoíris, cuidaba unas hermosas rosas de tamaño humano aún sin florecer, cada una con siete colores, que abarcaban el espectro del rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta. Cada una exudaba una fragancia única y pintaba el mundo de una belleza indescriptible. Dentro de cada rosa desbloqueada se alzaba una silueta esférica y radiante que se asemejaba a una estrella solar. No exudaban calor, gravedad ni aura, y parecían estar completamente selladas. Sin embargo, sí exudaban una tenue señal de vida que indicaba la presencia de formas de vida con alma. Xia Jia, la insondablemente joven líder de la Alianza Mundial Arcoíris, sonreía alegremente mientras pasaba de una rosa a otra, cortando las espinas crecidas, pero dejando las que aún estaban en proceso de crecimiento. De repente, sus ojos liberaron una suave luz arcoíris. Levantó la cabeza ligeramente, contemplando el vasto Vacío Oscuro, pero su mirada y dirección estaban perfectamente centradas en la ubicación de Evergod. Frunció sus labios color melocotón: "¡Qué imprudencia!". Reprendió a Evergod con sus palabras, y entonces el Bendito más antiguo de la Región Sellada suspiró suavemente. "¿Tienes que causarnos tantos problemas?" Apartó la mirada, fija en la Estrella Solar del Cielo Eterno, y pronunció en voz baja palabras que se superpusieron diez veces, dando una extraña sensación: "¿No le advertiste?" De la nada, una voz descendió sobre ella, extendiéndose como un maremoto. Era imponente, pero no demasiado aterradora. Era desconcertante, pero fácil de entender. Era reconfortante, pero aterradoramente fría. "No está calificado." Esta respuesta hizo que Xia Jia pusiera los ojos en blanco, creando una escena sorprendentemente tierna, sin preocuparse más por el asunto. Si esa cosa se movía o no, no le afectaría. ----- Las manos, la boca, la vista y demás partes del cuerpo de Wei Wuyin estaban completamente ocupadas. Ante las acciones de Dios Eterno, no reaccionó, concentrado en la batalla que se avecinaba: una coordinación en equipo entre Yang Chaoyue y Wu Jinyan. Para su consternación, estaban perdiendo. Pero, a pesar de sus cuerpos, corazones y cultivaciones, aullaban de victoria. ----- Los cientos de miles de Runas Místicas se unieron, fundiéndose en una singular Aura Mística Unida que comenzó a superar con creces las limitaciones de un Santo Terrenal. Si, según los estándares de cultivo, todas las etapas de cultivo tenían un poder típico de la cima, ¡entonces esta Aura superaba la cima de la clasificación de un Santo Terrenal! Su poder de formación unificada comenzó a afectar al mundo mismo. El mundo que chillaba, vibraba y temblaba en silencio, que solo unos pocos podían notar; el mundo que estaba vigilado, protegido y sellado; el mundo que ni siquiera los que nacieron aquí podían sentir a través de medios convencionales, al que se les restringía el acceso porque estaban atados. ¿Por qué un líder tan aterrador como el de los Verdaderos, que poseía la Intención Mística del Corazón, no podía considerarse genuino? ¿Por qué Wei Wuyin les advirtió que no agotaran su vida inútilmente ese día? ¡Esta parte del mundo estaba siendo afectada por el poder no de uno, ni de dos, sino de cuatro Santos Terrestres del 7º Ascendente Rúnico y cuatro Santos Terrestres del 8º Ascendente Rúnico trabajando en conjunto! "¡Destrozar!", ordenó Dios Eterno; sus palabras sonaron rotundas, y tenía la firme intención de usar su poder combinado para devastar la trampa espacial en la que se encontraba, exponiendo a la criatura y, con suerte, asestarle un golpe devastador. Desafortunadamente... Desafortunadamente... Muy muy desafortunado... Sus acciones habían iniciado un despertar; el Espíritu, el Guardián, la Serpiente, como quiera llamarlo, comenzó a emerger. Su cuerpo fue quedando expuesto lentamente, abriéndose paso entre los pliegues del espacio caótico y penetrando en la verdadera capa dimensional de las Regiones Selladas. Era como un tiburón que emergía lentamente de los pliegues del espacio. Lo primero que se veía eran sus escamas puntiagudas. Escamas gigantescas. Escamas afiladas y montañosas. Temblaban levemente, casi como si vibraran. Luego, se veía su piel de serpiente, compuesta por escamas bellamente superpuestas que le aportaban una forma de unidad y naturalismo. Y, por último, el iris gris claro de sus ojos, parecido al de un dragón, con pupilas verticales que parecían capaces de desgarrar la creación con una sola mirada. "¡...!" Los ojos de Evergod se abrieron de par en par, y las auras furiosas de sus Caballeros de la Píldora Forjados por Dios comenzaron a volverse más lentas. Las Runas Místicas se vieron envueltas en el aumento anormalmente espontáneo de la densidad espacial, como si cada runa voladora avanzara penosamente sobre toneladas de barro endurecido. Esta visión podría calmar el corazón de cualquier ser Ascendido. Y para estos nueve, ciertamente así fue. "¿Un gusano?", preguntó uno de los Caballeros de la Píldora Forjados por Dios, aturdido, revelando su identidad como un Santo Terrenal con voz femenina. "¿Una serpiente?", añadió otro, como si no pudiera detener el impulso generado por las palabras del primer Caballero de la Píldora Forjado por Dios. Era una voz masculina, de tono típico, sin inflexiones especiales. —¡¿Es un demonio?! —exclamó entrecortadamente el tercer Caballero de la Píldora Forjado por Dios, apretando con fuerza el mango de su bardiche. Una forma única de miedo nació en sus corazones, mentes y almas, y sudaban ferozmente dentro de sus armaduras de placas, sin importar su género, edad o bases de cultivo. Evergod no era diferente, su corazón latía con la ferocidad de mil tambores de guerra. Él había vivido más tiempo de los nueve, tenía el mayor grado de experiencia y era el más informado y erudito del grupo, por lo que su cerebro instantáneamente se puso a trabajar, conectando los puntos de su conocimiento adquirido con la aparición de esta criatura. "¡¿Un Wyrm?!" Cada uno pronunció unas cuantas palabras. Solo una o dos, la mayoría de las cuales eran gemidos instintivos u observaciones de asombro. Pero solo eso. El wyrm que tenían ante ellos, cuyo cuerpo serpentino, sin patas ni alas, de escamas grises y dos hileras de escamas salientes, afiladas como navajas, vibrando cada una con violencia, se movió. Su largo cuerpo se extendía por más de 180.000 kilómetros, y en posición horizontal, se mantenía fácilmente a mil kilómetros de altura. Vieron sus dientes afilados, largos, puntiagudos y terriblemente letales. Entonces... No había entonces. Cuando se movía, su velocidad era algo a lo que ni siquiera los Santos Mundanos podían reaccionar. Se desvanecían entre las sombras de sus fauces dentadas. El breve atisbo de su rostro físico era todo lo que tenían la suerte de ver. Indefensos, solo podían permitir que sus mundos se oscurecieran, que sus Runas Místicas se hicieran añicos y que su aura conjunta se extinguiera como una mísera llama ante un huracán furioso. Tragado. ¡El mundo se regocijó inmediatamente! ¡Ya no chillaba, ni vibraba, ni temblaba! Sin embargo, el Wyrm no desapareció; sus ojos de iris gris claro y pupilas verticales de color negro azabache giraron, posándose sobre la belleza visual de Baby Defiant. Su cuerpo gigantesco se retorció, deslizándose por las energías espaciales del Vacío Oscuro como si fuera una masa de agua, generando interminables ondas que perturbaban las dimensiones del espacio caótico y fijo. Era increíblemente lento, pero su aproximación podía ser vista por todos aquellos con asombrosas facultades visuales. Era como en la antigüedad, pues quienes provenían de planetas y tierras continentales planas podían verlo surcar los cielos y entre las estrellas. El Espíritu. El guardián. La serpiente. Hoy despertó el mito legendario. ------ Apoya a KevinAscending, el autor de este /kevinascending paypal.me/KevinJpl
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Paragón del Pecado (Novela) Capítulo 733

Estás leyendo el capítulo 733 de Paragón del Pecado (Novela), un novela. El Dao Celestial existe. Él decide lo que está bien y lo que está mal. Actuar en contra de él es pecar, actuar de acuerdo con él es ser bendecido por sus gracias. El mundo del cultivo es difícil, un principio inmutable.… Este capítulo tiene publicado el 16 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Paragón del Pecado (Novela) tiene 1084 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.