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Leer Paragón del Pecado (Novela) Capítulo 137 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Bai Lin solo pudo observar con impotencia cómo la arrastraban hacia atrás, la forzaban a aterrizar en el suelo y la sujetaba una fuerza invisible. Sentía como si el mundo entero la oprimiera. Sentía que su vida ya no le pertenecía; era increíblemente frustrante y aterrador. El corazón de Su Mei latía con fuerza ante los acontecimientos. No esperaba que su huida fuera interceptada de forma tan extraña. Alzó la vista al cielo como todos los demás, y ese miedo no hizo más que aumentar. En lo alto se alzaba un hombre que se elevaba sobre el cielo como si fuera tierra firme. ¿Acaso podía llamarse hombre a esta figura? Parecía irradiar una majestuosidad y una autoridad imperial sin límites, como un emperador de toda la creación. Aquellos con suficientes bases de cultivo podían apreciar los rasgos de este hombre. Era alto y delgado, con un rostro de mediana edad que acentuaba a la perfección una edad suficiente para poseer sabiduría, astucia, seriedad y humildad, a la vez que contenía una agudeza ganada. Sus cejas eran gruesas y prominentes. Cada curva de su frente podía provocar escalofríos, especialmente al inclinarse. Sus ojos no eran de un solo color. Eran una miríada de colores que parecían encarnar la esencia del cielo nocturno y de todo tipo de cuerpos celestes, brillantes e infinitos. Era excepcionalmente atractivo, y a pesar de ser de mediana edad, su aura juvenil aún estaba presente. Esto no indicaba que fuera joven, sino que sus energías yang eran increíblemente vibrantes. Con su túnica dorada y blanca, parecía un inmortal descendiendo al mundo mortal. Su presencia, como si fuera parte del mundo, no hacía sino coincidir con esta creencia en la mente de los demás. Wei Wuyin, Su Mei, Long Chen, todos los Señores Divinos presentes y los demás invitados quedaron profundamente maravillados. Esta admiración emanaba de sus corazones, mentes y espíritus. La existencia de este hombre se sentía lejana y elevada, como si un semidiós bendijera a otros con su presencia. Esto se debía sin duda a su impresionante base de cultivo, incomparable entre los presentes. Sus ojos, que parecían contener las estrellas, estaban serenos. "¿Hm?" Emitió un leve sonido cuando su mirada imperiosa se posó en una figura desplomada. Era el rey Wu. Mantuvo la calma mientras agitaba la manga. Esta acción fue casual y sin el menor atisbo de urgencia. Una tenue corriente de refinadas energías espirituales salió de sus mangas y descendió con elegancia hacia el cuerpo de su nieto. Todos observaron cómo esta energía espiritual, que ya no parecía energía espiritual convencional, descendía lentamente y sin prisa. Entró en el cuerpo del rey Wu como una corriente constante que penetra en un canal estrecho. En unos instantes de insomnio, las energías espirituales se desvanecieron y el rey Wu comenzó a emitir un tenue resplandor. "¡Argh!", la voz del rey Wu surgió como una tos agonizante. Se sentía dolorosa y desorientada, pero revelaba que aún estaba vivo. A pesar de la Espada de la Matanza Verdadera de Long Chen, que contenía tanto la Intención de Espada como la de Matanza, no pudo matar al rey Wu al instante. Todos estos ojos seguían observando en silencio cómo el aura espiritual del rey Wu se recuperaba y su qi espiritual volvía a circular. La energía que se inyectaba en su cuerpo mejoraba rápidamente su condición con cada respiración. Los sentidos de Wei Wuyin eran más lúcidos que los de todos los presentes, excepto quizás el de este recién llegado. Observó con claridad cómo las refinadas energías espirituales ayudaban a rejuvenecer y restaurar el espíritu casi destruido del rey Wu. Estaba a punto de disiparse, su condición de lisiado se consolidaba con cada segundo que pasaba, pero un flujo de energía le permitió recuperarse en cuestión de segundos. ¡Este fue un evento excepcional y terrible a la vez! El corazón de Wei Wuyin se estremeció al reflexionar sobre las implicaciones. ¿Era esta la fuerza que poseían quienes superaban el Dao Mortal? ¿Acaso era esta la habilidad de un experto en el Reino del Núcleo Astral? Lo que normalmente sería imposible para cualquier experto en Condensación de Qi se logró fácilmente. El temor se intensificó al comprender que sus planes y estrategias podrían ser completamente irrelevantes. Presenciar cómo esta figura traía de vuelta a Bai Lin con una fuerza invisible que no podía percibir más allá de la sensación de que el mundo había actuado fue una experiencia devastadora. Su mente daba vueltas sin parar mientras contemplaba su situación actual. Un atisbo de esperanza brilló en su mente al considerarse neutral, salvo por el secuestro del vidente. Si esta figura decidía actuar, tal vez podría escapar sin problemas. Sin embargo, este pensamiento se borró de su mente. "¡No quiero vivir con esperanzas!" Esta frase fue la instigación que sacudió su corazón de cultivación una vez más. Nunca se había rendido ni había permitido que otros dictaran sus decisiones. Siempre había una manera de asegurar la supervivencia, y la buscaría. Aunque luchar parecía inútil, creer en la esperanza de que alguien hiciera algo era una mentalidad de fracaso desde el principio. Sus ojos plateados brillaron mientras miraba fijamente a esta figura inmortal. Paso. Paso. Paso. Esta figura descendía lentamente del cielo, como si el mundo fuera su escalera, uniforme y tranquila. Cada paso causaba una sacudida en el corazón de todos. "Jaaa..." El rey Wu pareció recobrar la consciencia con un largo suspiro y una leve tos. Se incorporó con fuerza al recordar su ubicación. ¿Cómo podía un rey tan noble caer ante un joven? Estaba furioso por lo sucedido, pero cuando levantó la cabeza para inspeccionar los alrededores, nadie lo miraba. Lentamente levantó la vista y sintió los latidos de su corazón a cada paso. Tenía la garganta algo seca, sus ojos brillaban de miedo y sentía un entumecimiento en la mente. "¡Abuelo!" Su exclamación fue como un estruendo atronador cuando todos comprendieron de repente quién era ese hombre. ¡Parecía más joven que el rey Wu! Sin embargo, al comprobar el parecido, ¡realmente había algo entre ellos! El Abuelo del Rey Wu era el hegemón del País Wu, el Rey Ancestral de Wu y el único Reino del Núcleo Astral que reinaba con supremacía. Era una auténtica potencia de todo el Continente Mineral de Miríadas. Una figura a la que todos debían respetar y temer, o de lo contrario... ¡Wu Jiao! Este nombre definió una era. Fue su nombre el que fundó el País Wu hace un milenio. Fue su nombre el que, con montones y montones de cadáveres y ríos de sangre, estableció la prosperidad de este país. Cualquiera que se precie reconocería este nombre. Wu Jiao detuvo sus movimientos al volver su mirada brillante hacia Wu Yu, su nieto. "¿Eres siquiera digno de seguir siendo rey?", preguntó con serenidad y serenidad, pero conmovió a todos. El rey Wu se arrodilló apresuradamente con un golpe sordo, con sudor frío corriéndole por la espalda y la frente. "¡Rey Ancestral, sé que he cometido un error! ¡Por favor, castígueme!" "..." Este noble rey se transformó en un niño compasivo y filial que imploraba clemencia y clemencia al admitir sus errores. La conmoción fue considerable. ¿Dónde estaba la figura que parecía dominar el cielo y la tierra, sentenciar a muerte con una sola palabra y actuar con la mayor serenidad? Wu Jiao ignoró al rey Wu, sin siquiera dignarse a resoplar con frialdad ni a ofrecer respuesta alguna. Esto hizo que el corazón del rey Wu se sintiera como si se hubiera hundido en un lago helado. Apretó los dientes al comprender que su ineptitud había provocado que su abuelo abandonara la cultivación. Era un pecado insoportable. Su odio rebosaba al contemplar la figura ensangrentada y destrozada de Long Chen. Estaba hirviendo y aflorando a la superficie con una intensidad insondable. ¡Todo era culpa suya! ¡Y el suyo también! El príncipe Chen, con expresión inquieta e insegura, sostenía aquel cristal grabador con pruebas irrefutables. Este odio se había gestado y cultivado a lo largo de un solo día, y era notablemente intenso. ¡Si tuviera la oportunidad, su hijo sería ejecutado! Al recordar todos estos acontecimientos espontáneos, rechinaba aún más los dientes. El príncipe Lei era su hijo predilecto y más preciado. Por lo tanto, aunque sabía que a veces se excedía e incluso se había ganado la lealtad del Dominio de la Sombra Oculta, todo esto se ajustaba a sus planes. De hecho, padre e hijo lo habían calculado meticulosamente. Los demás deseaban establecer un títere en el trono, ¿pero acaso él no también? Su tiempo para gobernar estaba a punto de terminar, pero aún amaba y deseaba el poder y la autoridad de un rey. Ser un cultivador fuerte era una hazaña extraordinaria, pero gobernar activamente a cientos de millones de personas era una sensación que sentía insuperable. Desafortunadamente, el Rey Ancestral, su abuelo, ya había declarado que ya no podía seguir siendo rey. Así que aprovechó la oportunidad para idear un plan. Hizo creer que hacía tiempo que había reconsiderado al príncipe Lei como último candidato, lo dejó excederse y lo vio como una presa atractiva para los astutos Hu Jiwei y Ba Chen. Con dos reyes dioses apoyando al príncipe Lei, ¡qué cosas podía hacer en la sombra! Sin embargo, este joven cultivador quería arruinarlo todo, ¡e incluso matarlo a él y a su hijo! ¡Por una mujer, nada menos! ¡Una mujer que aceptó casarse con su hijo! ¡Y el trono también, por supuesto! En cuanto a ese traidor príncipe Chen, un hijo que nunca, nunca le gustó, pues siempre andaba por ahí diciendo tonterías ingenuas sobre la paz, el amor y la unión. Era tan tonto que le revolvía el estómago de asco. Si bien esta forma de pensar podría llevar a la paz al país, en última instancia limitaría gravemente su crecimiento y jamás podría destacarse por encima de los demás. Tenía grandes sueños y gobernar un país era solo el comienzo. En cuanto al príncipe Zhen, su vida y su muerte no eran realmente importantes. De hecho, esperaba ser un buen guardián y protector del príncipe Lei. Después de todo, este hijo suyo creía en la piedad filial y era fervientemente leal. Incluso cuando el príncipe Lei asumió su cargo de rey y se convirtió en su prometido, jamás desobedeció las palabras ni las decisiones de su padre. Incluso luchó para proteger al príncipe Lei y no se guardó nada para hacerlo. Era un hijo mayor del que enorgullecerse. Un guardián que creía en el clan y su grandeza. Si bien tenía ambición, no era excesiva. No estaba al tanto del intento del príncipe Lei de matar al príncipe Zhen, pero incluso si hubiera ocurrido, no sería una gran pérdida. Desafortunadamente, ahora que su abuelo estaba perturbado, sus posibilidades de tener algo que ver con el gobierno del país quedaron reducidas a polvo en su boca. Long Chen era el centro de atención, pues él era la causa de todo y, por lo tanto, el máximo responsable. Se tocó un discreto anillo negro en el dedo, que curiosamente era la única parte de su mano que no estaba empapada de sangre. Su mirada era serena mientras observaba a Wu Jiao. Wu Jiao recorrió con la mirada a todos y se detuvo en Long Chen. Arqueó una ceja al ver un destello de interés en sus ojos. "¿Un Espíritu Dual? ¿Espada e Intención Matar? Y... tus Espíritus parecían capaces de controlar..." No terminó la frase, pues reveló una expresión de asombro. Tras un recuerdo que le asaltó, negó con la cabeza. Quienes vieron ese ligero movimiento supieron que era un gesto de compasión. Entonces, sintió algo. Su mirada se dirigió a Wei Wuyin. Esta mirada fue inesperada. Wei Wuyin sintió que una sensación espiritual intentaba despojarlo de todos sus secretos. Sin embargo, sintió que su Espíritu Dracónico de Sangre y su Qi Alquímico del Edén se retiraban lentamente a lo más profundo de su corazón y mente. Incluso los poderes innatos de su linaje dentro de su sangre se habían ocultado de una manera inexplicable. Wu Jiao solo podía ver la superficie de Wei Wuyin, pero reveló un atisbo de sorpresa. "¿Intención de Sable? Tu cuerpo carnal es anormalmente refinado hasta un límite excepcional. Incluso eclipsa el mío...". Esas palabras, pronunciadas con un ligero toque de sorpresa, convirtieron a Wei Wuyin en el centro de atención de la multitud. Cualquiera que pudiera cultivar la Intención era un genio entre los genios de su época. Su capacidad de combate y talento superaban con creces su límite de cultivo y el de otros, respectivamente. Pero tener un cuerpo con el que ni siquiera un experto del Reino del Núcleo Astral podía compararse, asombró a muchos. Wei Wuyin se dio cuenta de que Wu Jiao no había detectado su Qi Alquímico ni su Poder de Linaje Dracónico. De alguna manera, se habían ocultado a sus sentidos. "¿Oh?" Los ojos de Wu Jiao se entrecerraron levemente. Wei Wuyin no dudó en actuar al ver este cambio. Agitó la mano y sacó una esfera de niebla blanca que contenía docenas de perdigones de diversos colores. Aunque no poseía un tesoro, no quería que su vida y su muerte dependieran de otros. Con eso, ideó su primer plan. La esfera brumosa se transformó rápidamente en otra copia de Wei Wuyin. Formó un duplicado exacto, salvo los espíritus que residían en su interior. Al formarse, energías volátiles comenzaron a irradiar hacia afuera. Creó una tormenta presurizada que hizo que todos los objetos pequeños y las personas fueran empujados unos metros hacia atrás. Wu Jiao no parecía preocupado mientras observaba el clon de Wei Wuyin. "¿Incrustaste perdigones en tu avatar? ¿Es esta tu carta salvadora?" Wei Wuyin respondió sin miedo: «Sí. Si haces un solo movimiento, las energías internas explotarán con un pensamiento y todos morirán hoy. Aunque estés exento, ese no es mi objetivo». Wu Jiao guardó silencio un momento mientras decía con una leve sonrisa: «Puedo sacar de esta zona a todos los que quiera sin problema». Habló como si fuera un asunto menor sacar a los presentes del lugar de la boda. Wei Wuyin sonrió con calma, irguiéndose mientras observaba la figura que parecía poseer poderes y habilidades inagotables. "Te equivocas." "¿Hm?" Wu Jiao levantó una ceja. "Cuando dije que todos morirán aquí hoy, me refería a toda la ciudad: TODA la Ciudad Celestial Wu". Su sonrisa se transformó en una mueca al chasquear los dedos. Las balas dentro de su clon comenzaron a revelar sus identidades y su verdadero poder. ¡Por primera vez, la expresión de Wu Jiao cambió!
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Estás leyendo el capítulo 137 de Paragón del Pecado (Novela), un novela. El Dao Celestial existe. Él decide lo que está bien y lo que está mal. Actuar en contra de él es pecar, actuar de acuerdo con él es ser bendecido por sus gracias. El mundo del cultivo es difícil, un principio inmutable.… Este capítulo tiene publicado el 16 de abril de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Paragón del Pecado (Novela) tiene 1054 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.