Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 929 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Las palabras del primer oficial Seth pusieron tensos a todos los presentes. Era evidente que habían sufrido un accidente. Charles se llevó el micrófono negro a la boca y gritó con ansiedad: "¡Primer oficial Seth! ¡Reporta! ¡Responde si me oyes!".
Sin embargo, ya no se oía ningún ruido por el altavoz. El primer oficial Seth había dejado de hablar por radio. Con el ceño fruncido, Charles cogió la carta náutica para comprobar sus posiciones.
Malfoy y Cola de Escorpión, ustedes dos son los más cercanos. ¡Cambien de rumbo y vayan al rescate! ¡Las otras naves también se dirigirán allí de inmediato!
Tras escuchar dos reconocimientos, Charles se dirigió al tubo de comunicación de latón que conducía a la sala de turbinas y gritó: "¡Ingeniero jefe! ¡Máxima velocidad! ¡Debemos llegar allí de inmediato!".
“¡Entendido, capitán!” La voz de Audric resonó en el tubo.
Un zumbido sordo resonó por todo el Narwhale al acelerar. El resto de la tripulación se preparó para la batalla que estallaría en cualquier momento, sin esperar órdenes de Charles.
El tiempo transcurría lentamente y el ambiente en el barco se volvía más pesado. Por suerte, la tripulación se encontraba de buen humor. Las bajas eran inevitables en la exploración, y era evidente que hacía tiempo que se habían acostumbrado a ellas.
Tras dos horas de navegación ininterrumpida, finalmente llegaron a la última posición conocida del barco del primer oficial Seth. Como barco-submarino, el barco era como un gran trozo de hierro; al fin y al cabo, estaba modificado para el buceo.
Al llegar al lecho marino, que parecía un cañón, Charles fue recibido por una región llena de escombros metálicos en lugar de un enorme trozo de hierro. Parecía que la nave del primer oficial Seth se había destrozado como papel.
Los dos barcos que habían llegado antes que Charles se movían, barriendo el fondo marino con sus reflectores en busca de supervivientes. Sin embargo, Charles sabía que su esfuerzo sería inútil.
Eran tan profundas que si un ser humano común se expusiera a la aplastante presión del agua, moriría instantáneamente.
Charles frunció el ceño mientras reflexionaba sobre su siguiente paso. Después de un rato, Charles fue a la cubierta de popa y llevó la marioneta consigo a la cubierta de proa. Señaló la escena fuera del cristal reforzado y preguntó: “Ya has estado aquí antes, ¿verdad? Dime qué hay detrás de esto”.
La marioneta de media cabeza levantó la vista, y sus ojos oxidados giraron rígidamente para observar los escombros del exterior. "León..."
"¿Qué?" Charles casi pensó que había escuchado mal a la marioneta o que se había expresado mal. ¿Cómo podía haber un león en el mar?
El títere se acercó al cristal y dijo lentamente: "Ya casi... llego. Salgo..."
Charles comprendió instantáneamente lo que el títere estaba tratando de hacer.
El títere les iba a mostrar el camino.
Charles observó fijamente la marioneta un rato antes de hacer un gesto con la mano, permitiendo que Dipp la guiara hacia la cámara de descompresión. Había peligros acechando más adelante, pero ya habían llegado tan lejos; no podían rendirse a mitad de camino.
"¡Dipp, envía nuestras coordenadas a los demás capitanes y diles que se reúnan aquí!", ordenó Charles. Era imposible contrarrestar a la perfección un peligro desconocido, así que la mejor estrategia era permanecer unidos y luchar juntos.
La marioneta, de más de cuatro metros de altura, fue enviada a las profundidades marinas. A diferencia de sus lentos movimientos en tierra, era increíblemente ágil en el agua. Criaturas azules parecidas a anémonas de mar habían crecido de sus articulaciones, permitiéndole nadar con la misma facilidad que un pez en las profundidades marinas.
Unas horas después, los demás barcos de exploración llegaron uno tras otro. Con el Narval y la marioneta al timón, avanzaron en fila, surcando silenciosamente las profundidades marinas.
Pronto recorrieron más de cincuenta millas náuticas. De no haber sido por la brújula y el resto del equipo que les indicaba que viajaban hacia el norte, Charles habría pensado que la marioneta los hacía moverse en círculos en las profundas tinieblas del mar.
Justo cuando estaban a punto de recorrer sesenta millas náuticas, la marioneta se detuvo repentinamente. Al instante siguiente, el sonar generó un pulso de sonido: algo colosal estaba sobre ellos.
Los enormes reflectores de los once barcos de exploración se elevaron, y todos vieron una isla suspendida en el agua. La isla era enorme; había una nube de niebla sobre ella y un enorme tubo rojo oscuro debajo.
No había ninguna duda: ¡la isla era su destino!
Los barcos de exploración la rodearon cuidadosamente y los buzos con tanques de oxígeno comenzaron a aproximarse a la isla que se encontraba arriba.
Charles no los acompañó. Decidió quedarse en el Narwhale para supervisar toda la operación. Bandages, Dipp y la tripulación de los demás barcos de exploración nadaron hasta la isla.
Las personas elegidas para nadar hasta la isla no fueron elegidas al azar. Fueron seleccionadas con cuidado, y la combinación de sus habilidades garantizaría que la exploración se completara lo antes posible.
También hubo razones por las cuales Bandages y Dipp tuvieron que irse.
Como Morador de las Profundidades, Dipp era increíblemente útil en las profundidades marinas, mientras que Bandages no podía verse afectado por la isla, lo que significaba que no quedaría atrapado en las paredes. En otras palabras, podía seguir brindando apoyo a los demás desde el exterior.
A Charles se le encogió el corazón al verlos nadar hacia la colosal isla.
Ya habían estado allí antes, así que sabían que la isla podía atraer gente hacia sus muros y atraparla. Sin embargo, la isla era el torso de un dios, así que nadie podía asegurar si habría otras complicaciones.
El tiempo parecía ralentizarse a paso de tortuga, y todos esperaban ansiosos en la cubierta del barco. Finalmente, el grupo regresó de su exploración.
Las escamas verdes del abdomen de Dipp habían sido arrancadas y la sangre manaba de la herida. Cuando ya no quedaba agua en la cámara de descompresión, Charles entró.
"¿Cómo te hiciste esa lesión?" preguntó Charles con rostro solemne.
"Una de las criaturas atrapadas dentro me hizo esto", dijo Dipp, sacudiendo la cabeza para quitarse el mareo. "Los humanos no son los únicos atrapados dentro, pero eso no importa. Capitán, no hemos estado en esta isla. Busqué por todas partes, pero no pude encontrar su brazo izquierdo".
"¡¿Qué?!"
En serio, di varias vueltas por la isla, pero seguía sin encontrarlo. Al principio, pensé que era simplemente porque no estaba mirando con la atención que debía, pero luego recordé que Bandages había garabateado unas palabras en las paredes para guiarnos fuera de la isla.
"Sin embargo, no pude encontrar ninguna de esas palabras en la isla. Estoy seguro de que esta isla no era la misma que visitamos entonces", explicó Dipp.
Charles miró a Bandages, y este último asintió en señal de acuerdo.
Charles se sumió en una profunda reflexión. Entonces recordó que decenas de islas se hundieron junto con aquella en aquel momento. En otras palabras, había muchas islas similares a aquella, y Charles tenía que encontrar entre ellas la isla donde había perdido el brazo.
Los demás miraban a Charles en silencio, esperando su orden. Como capitán, tenía la máxima autoridad entre todos los presentes.
Después de un largo rato, Charles finalmente levantó la vista y dijo: "Transmitan mi orden a los otros barcos. Dispérsense y avancen por el tubo debajo de la isla".
"Capitán", intervino Dipp, "Lo que hay debajo de ese tubo es..."
“Lo sé. Solo haz lo que te digo. Si queremos encontrar las otras islas, tenemos que rastrear la fuente.
Así, sin más, los barcos-submarinos en el fondo marino comenzaron a moverse. Permanecieron cerca del tubo rojo oscuro conectado al fondo de la colosal isla mientras navegaban hacia la lejana oscuridad.

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Estás leyendo el capítulo 929 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 16 de abril de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.