Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 87 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Charles reunió todas sus fuerzas para sacar a James del agujero. Pero James permaneció atascado.
"¡Muévete!", gritó Charles y saltó por los aires. Aterrizó sobre los pies de James con una fuerza tremenda. El sonido de carne desgarrándose resonó en el aire cuando la carne de James se desgarró por la cintura, y el hombre salió propulsado por el estrecho agujero.
Charles lo siguió inmediatamente, pero tan pronto como apareció en el otro lado del agujero, la salida se cerró de repente, atrapando el brazo izquierdo de Charles dentro del laberinto.
Apretando los dientes, Charles pateó la pared y tiró con todas sus fuerzas, pero no pudo soltar el brazo. James flotó junto a él y lo agarró por la cintura, tirando también con fuerza.
Charles le dio un golpe y señaló la superficie del agua. Sin embargo, el hombre corpulento negó con la cabeza y siguió tirando con más fuerza.
El agua a su alrededor se agitaba con más violencia. Charles sentía que la isla se hundía aún más rápido. A medida que la presión del agua aumentaba sobre ellos, haciéndose cada vez más insoportable, Charles supo que debía tomar la decisión ahora, o él y James morirían bajo el peso del agua.
Con una determinación desgarradora, Charles sacó su Espada Oscura y cortó el borde de la salida. Sangre escarlata brotó al instante de su brazo amputado, pero afortunadamente su descenso se había detenido.
Charles miró inconscientemente hacia las oscuras aguas. Para su asombro, no solo una, sino docenas de islas se hundían a la misma velocidad.
Y debajo de todos ellos, Charles distinguió vagamente una masa de oscuridad que se retorcía. Era tan enorme que la isla donde habían quedado atrapados era del tamaño de un dedo comparada con ella.
No. Espera. ¿Podría ser esa isla su dedo índice?
Una repentina revelación golpeó a Charles. Todas las islas formaban parte de la misma entidad. Todas eran partes de esa amenazante masa de oscuridad.
Un enorme ojo rojo sangre apareció de repente en medio de la masa retorcida. Inmediatamente después, aparecieron un segundo ojo y luego un tercero.
El cántico resonó en los oídos de Charles una vez más, y Charles cerró los ojos rápidamente. Se concentró y usó todas sus fuerzas restantes para nadar hacia la superficie con James a su lado.
En la cubierta, la tripulación empapada y temblorosa observaba ansiosamente.
Su capitán y su ingeniero jefe aún no habían aparecido.
Lily corrió frenéticamente por la barandilla y volvió a subir mientras las lágrimas brotaban de sus ojos.
"¿Y si le pasa algo al Sr. Charles? ¿Qué debo hacer? ¿Adónde puedo ir? ¡No! ¡El Sr. Charles estará bien! ¡Es tan poderoso! ¡Estará bien!"
Justo cuando Lily estaba a punto de estallar en lágrimas, de repente vio las figuras de Charles y James apoyándose mutuamente mientras flotaban hacia la superficie. Una sensación de alivio la invadió, y casi quiso saltar al agua para darles la bienvenida.
El dúo subió por la suave escalera y finalmente regresó a la cubierta con rostros pálidos.
"Capitán, su mano..." Los miembros de la tripulación notaron al instante que le faltaba el brazo izquierdo a Charles.
Al observar los rostros preocupados de su tripulación, Charles entreabrió los labios, queriendo tranquilizarlos. Sin embargo, antes de que pudiera hablar, un torrente de sangre roja y brillante brotó de su boca.
En ese mismo momento, James cayó sobre una rodilla y reflejó el mismo síntoma.
La inesperada escena los sorprendió a todos y los dejó paralizados por un instante. Casi un segundo después, llamaron a Laesto con frenesí.
Laesto examinó rápidamente a Charles y a James. Tras lo que pareció una eternidad, suspiró aliviado. “Están bien. Fue un síndrome de descompresión por ascender demasiado rápido desde las profundidades. Tú, llévalos a la enfermería que preparé. Necesito atenderlos”.
En la estéril y blanca sala médica, Laesto les administró una variedad de pociones amargas. Charles, que antes sentía como si sus pulmones estuvieran abrumados por piedras, sintió que su respiración se había calmado un poco después del tratamiento. James, acostado en la cama junto a él, compartía la misma sensación.
Al mirar la manga izquierda vacía de Charles, una expresión de culpa y dolor se dibujó en el rostro de James.
“Capitán, lo siento. Si no fuera por mí...
“No tienes por qué disculparte. Te di la reliquia y esperaba que la usaras. No hiciste nada malo” interrumpió Charles con voz firme pero amable.
Al ver su extremidad ahora faltante, Charles pensó: ¿Valía más la vida de un hombre? ¿O su propia extremidad? Muy pronto, Charles encontró la respuesta. Si quería alcanzar su objetivo, jamás podría hacerlo solo. Necesitaba una tripulación que lo acompañara en las tormentas.
El sacrificio de su brazo era un precio pequeño a pagar si significaba salvar a James y regresar a la superficie. La idea de tener que comunicarle personalmente la noticia de la muerte de James a su esposa era insoportable para Charles.
Charles sabía que había tomado la decisión correcta.
"No es nada, es solo un brazo. Al menos no perdiste al amor de tu vida", bromeó Richard en la mente de Charles.
Charles negó con la cabeza y cerró los ojos. Quería descansar, y su mente estaba agotada. Pero antes de que pudiera conciliar el sueño, Laesto abrió de golpe la puerta de la enfermería con un fuerte portazo y entró furioso. Se acercó a Charles con expresión de fastidio.
¿Viste algo de nuevo? ¿Por qué ha empeorado tu contaminación mental?
"Vi algo por casualidad", confesó Charles. "La isla parecía una rama de algo mucho más grande".
“Como capitán, ¿no conoces las reglas del Mar Subterráneo? ¡Deja que tu mirada se desvíe un poco más y pronto morirás!” La voz de Laesto rezumaba desdén mientras le entregaba una taza de líquido negro burbujeante.
Al recibir la taza, Charles echó la cabeza hacia atrás y bebió el contenido. Un sabor metálico le llenó la boca al instante, pero alivió ligeramente los síntomas.
Con su estado mental un poco mejor, Charles no tenía prisa por descansar más. Colocó la copa de metal en la mesa de madera de al lado y le dijo a Laesto: "¿Puedes llamar al primer oficial? Tengo algunas preguntas para él".
Había varias pruebas que apuntaban a un hecho extraño e inquietante: Bandages parecía familiarizado con ese lugar siniestro.
No solo sabía dónde estaba la salida, sino que incluso sabía cómo lidiar con los Tormentos. Además, tenía inmunidad contra el laberinto y podía evitar ser arrastrado hacia las paredes.
Pero entonces, se presentó una contradicción ilógica. Si Bandages sabía que el lugar era peligroso, ¿por qué no les había avisado a todos con antelación?
Si su intención era enviar a todos a la isla para atraparlos, ¿por qué se había tomado tantas molestias para rescatarlos entonces?
En silencio, Bandages apareció pronto en la puerta. Ante las preguntas de Charles, Bandages negó con la cabeza y respondió lentamente: “No... no sé... Creo que he estado aquí antes... e incluso me quedé mucho tiempo dentro... solo cuando los vi a todos atrapados en las paredes... entonces recordé...”.
¿Recuerdas cómo no te arrastraron hacia las paredes? Y hay algo más que me parece extraño. También ocurrió en la primera isla. Esas criaturas devoradoras de recuerdos te tenían en sus garras. ¿Por qué te soltaron?
Esta vez, Bandages por fin tenía una respuesta. Se desenrolló las vendas de la espalda para revelar un complejo tatuaje de texto morado oscuro dispuesto en un patrón arcano y sinuoso sobre sus otros tatuajes sin tinta.
Los personajes parecían retorcerse y latir como si estuvieran vivos. Charles sintió un mareo que lo invadía a pesar de solo haber contemplado el extraño tatuaje un instante.
"Creo... que es esto lo que me protegió... No me preguntes... de dónde es... no lo recuerdo..."
Charles tampoco tenía intención de indagar más. Bandages probablemente no tendría respuestas y solo diría que no lo recordaba.
"Dime, ¿los otros tatuajes que tiene podrían dar alguna otra pista?", se preguntó Richard.
La mirada de Charles volvió a los tatuajes negros que cubrían todo el cuerpo de Vendas.

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Estás leyendo el capítulo 87 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 16 de agosto de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.