Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 797 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El conejo de papel recorrió una distancia considerable con cada salto, lo que permitió a Charles y Tobba llegar al centro de la ciudad en el pozo en poco tiempo.
Tobba y Charles mostraron una expresión solemne al contemplar la extraña ciudad. Los edificios eran extremadamente extraños, y se inclinaban desordenadamente, como si estuvieran exhaustos de estar de pie.
Todos parecían que iban a derrumbarse en cualquier momento.
Charles también vio algunas criaturas que vivían en la ciudad. Parecían hormigas mientras se movían por la ciudad, pero Charles estaba demasiado lejos para identificarlas.
Sin embargo, una cosa era segura: las criaturas no eran humanos.
“Los estás mirando fijamente. Son las criaturas indígenas del Gran Árbol, y sobreviven absorbiendo pequeñas cantidades del poder de los dioses, y esa es precisamente la razón por la que se asentaron aquí” le explicó Tobba a Charles.
Charles se giró, observando las profundidades del pozo. Solo había un mar de caos, sin rastro alguno de la computadora central. "¿Cuánto falta para llegar? Llevamos aquí al menos media hora".
"Ya casi llegamos. Estamos cerca, así que déjame decirte lo que tienes que hacer. Una vez que lleguemos, tienes que abrirte la cabeza, vaciarte el cerebro y lanzarlo como una granada. Eso es todo", dijo Tobba con naturalidad.
"¿Qué?", preguntó Charles, tan estupefacto que sintió que había oído mal. "¿Puedes repetirlo?".
Tobba levantó la mano, mirando el reloj que había dibujado en su mano derecha antes de responder con indiferencia: "¿Por qué te asustas? Esto no es la realidad. Estamos en otra perspectiva, así que no vas a morir aquí. Deberías tener más miedo de que te borren y te reemplacen".
Charles recordó su anterior y extraña experiencia desde otra perspectiva. Miró fijamente a Tobba antes de agarrar el conejo de papel hecho con periódico y lanzarlo a las profundidades de la ciudad.
"Quería preguntarte esto, pero ¿qué hay exactamente en mi cerebro? ¿Por qué puede usarse como arma contra la computadora central? Que yo sepa, no hay nada en mi cabeza excepto los tentáculos de Anna", dijo Charles.
"Capitán", dijo Tobba, mirando fijamente a Charles. "Has pasado por mucho en el Mar Subterráneo y has experimentado algunas cosas que has olvidado, pero eso no significa que ya no existan.
Al contrario, su conexión contigo se ha vuelto aún más profunda que antes. Antes, podían quedarse afuera, pero la intromisión de la Fundación les permitió quedarse dentro de ti.
Charles bajó la mirada hacia su pecho, desconcertado. "¿De qué hablas? ¿Cómo es que sigues siendo un lunático, incluso desde esta perspectiva?"
"¡Pfft!" Tobba soltó una carcajada mientras se balanceaba sobre el conejo saltarín. "No es nada. Yo tampoco sé lo que digo. Si tuviera que decir algo bueno sobre ser un lunático, sería que uno puede ser despreocupado."
Los dos charlaron un buen rato hasta que algo emergió de lo más profundo del pozo. Charles y Tobba pronto vieron la figura en medio del caos, y Charles se sorprendió especialmente al verla.
Desde esta perspectiva, la computadora central no era un cerebro. Era una silueta con forma humana. Si Charles tuviera que describirla, diría que estaba mirando la espalda de alguien.
Sin embargo, lo cierto era que estaban contemplando la computadora central de la Fundación: el cerebro del difunto Dios Pede. Su apariencia era aún más extraña de lo que Charles había imaginado.
"¿De verdad estás seguro de que esa es la computadora central?" Charles recorrió con la mirada los alrededores y los encontró desolados. Era genial que no hubiera trampas ni fortificaciones de la Fundación, pero todo iba tan bien que Charles se sintió incómodo.
"Ah... ¿por qué estás tan indeciso? Date prisa y pon tu cerebro ahí. No habrían previsto que actuaríamos desde otra perspectiva", dijo Tobba. Estaba de pie sobre el lomo de su conejo de papel y le tiraba de las largas orejas.
Charles miró fijamente a Tobba frente a él, y escenas de sus interacciones anteriores aparecieron en su mente.
Al final, levantó la mano y agarró los tentáculos que le servían de cabello. Luego, se clavó las manos en el cráneo a través de la nuca. Retorció los dedos y cortó.
Momentos después, Charles extrajo del cráneo un trozo de lo que parecía tofu podrido y lleno de agujeros. Los agujeros en su cerebro, evidentemente, fueron hechos por los tentáculos de Anna.
Tobba tenía razón. A pesar de haber perdido el cerebro, Charles se sentía bien; no sentía nada extraño, salvo que su cabeza se sentía más ligera y fresca.
Lanzó su cerebro al aire con una mano, como si estuviera jugando con él. Al instante siguiente, los músculos del brazo de Charles se tensaron, y usó toda su fuerza para lanzarlo a la silueta distante.
El cerebro de Charles parecía un meteorito blanco en el cielo estrellado, dejando tras de sí un rastro de líquido cefalorraquídeo y materia cerebral mientras se dirigía directamente hacia la silueta en la distancia.
Mientras miraba su cerebro desaparecer en la distancia, Charles se volvió hacia Tobba y dijo en voz baja: "Espero que la tumba que cavaste no sea para mí".
Tobba sonrió cuando el cerebro desapareció en la distancia. Luego, rió entre dientes antes de estallar en una carcajada estruendosa con aire de suficiencia.
La expresión de Tobba volvió a la normalidad al ver la indiferencia de Charles. Parecía muy sorprendido cuando preguntó: "¿Eh? Me estoy riendo como un villano, ¿por qué no reaccionas? ¿Tienes algún plan de contingencia?".
"¿Un tipo malo? Es un término bastante amplio. ¿Estás diciendo que eres un tipo malo?"
Tobba estiró los pies antes de sentarse en su conejo de papel. Parecía arrepentido al responder: "Claro que no soy malo. ¿Por qué lo sería? Lo dije porque quería que te relajaras; solo estaba bromeando".
"¿No tienes cientos de años?", preguntó Charles, suspirando con impotencia. "¿Puedes dejar de ser tan infantil? Mira nuestra situación actual; ¿de verdad crees que es momento de bromas?"
"¿Cuánto tiempo planeas vivir? Te diré algo: cuanto más vivas, más feliz deberías ser. De lo contrario, tu vida no tendría ningún sentido. ¡Vivir una vida como la de Bandages es un completo desperdicio!", replicó Tobba.
Los dos discutieron mientras el meteorito, a lo lejos, se fundía con la silueta distante. En cuanto el meteorito impactó contra la silueta, esta comenzó a retorcerse y temblar.
Charles se puso cauteloso al instante mientras miraba la silueta distante desde lejos.
De repente, Charles se sorprendió al descubrir que tenía acceso a un órgano sensorial especial capaz de percibir información en una extraña perspectiva de tres puntos.
Podía ver su otro cuerpo, y estaba dentro de una enorme piscina. La piscina estaba llena de agua, y había un cerebro colosal sumergido en ella. La corteza cerebral, profundamente plegada, estaba repleta de vasos sanguíneos.
La enorme piscina estaba rodeada por una multitud de diminutas fibras ópticas que parecían largas agujas, todas conectadas al cerebro sumergido en la piscina. El otro extremo de las fibras ópticas estaba conectado a una variedad de extraños dispositivos hechos de maquinaria, carne e incluso plantas.
Los clones de la Fundación estaban trabajando diligentemente en esos dispositivos.
Una vasta cantidad de conocimiento invadió la mente de Charles en un abrir y cerrar de ojos. En ese preciso instante, se dio cuenta de que estaba mirando la computadora central. También supo al instante el propósito de esas extrañas máquinas y los números de serie de cada clon.
La enorme cantidad de datos de la computadora central y su poderosa voluntad le habían permitido asimilar a Charles casi al instante. Sentía que todo era insignificante ante la computadora central.
Justo cuando estaba a punto de perder la noción de si era Charles o la computadora central, el agua ensangrentada de la piscina empezó a hervir. Los vasos sanguíneos que cubrían la corteza cerebral, profundamente plegada, se rompieron uno a uno.
Una estruendosa explosión resonó y la enorme piscina se hizo añicos, permitiendo que la materia blanca del cerebro colosal sumergiera todo a su alrededor.

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Estás leyendo el capítulo 797 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 16 de abril de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.