Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 725 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Mientras tanto, en el mundo de la superficie…
Un tren expulsaba humo denso y negro al atravesar la ácida región desértica. Sentada en uno de sus vagones, Anna se enroscaba un mechón de pelo en el dedo.
Una leve sonrisa se dibujó en sus labios mientras miraba a Feuerbach, sentado frente a ella. Con voz suave pero firme, preguntó: "¿Adónde se llevaron a Charles? ¿Por qué no ha regresado todavía?".
"¿Cómo voy a saberlo?", dijo Feuerbach encogiéndose de hombros con indiferencia. "Deberías preguntarles a esos tipos altos de la tribu Haikor. No los conozco del todo."
"¿No los conoces del todo? ¿En serio?", preguntó Anna con una sonrisa burlona. "¿Por qué me cuesta creerlo?"
Cansada de la farsa, Anna decidió cesar la conversación y usó su poder para explorar los recuerdos de Feuerbach. Pronto, imágenes y pensamientos aparecieron ante ella.
Anna revisó rápidamente toda la información, pero no encontró nada valioso. La mayoría de sus recuerdos eran triviales y estaban llenos de detalles mundanos. Si fuera la Anna de antes, se habría dejado engañar, pero la Anna actual era diferente.
A medida que depositaba su poder más profundamente en sus pensamientos, sus agudos sentidos notaron que había algo antinatural en los recuerdos de Feuerbach; había rastros de que habían sido unidos a la fuerza, como piezas desiguales de un rompecabezas.
La memoria de Feuerbach había sido claramente manipulada.
“Señora, no se preocupe. Ahora que la oscuridad ha regresado al Mar Subterráneo, todo estará bien pronto. El capitán probablemente esté celebrando un banquete con esos gigantes del Mar de la Niebla” intentó tranquilizar Feuerbach a Anna.
Anna soltó una risita fría. “Aunque no tengo ni idea de dónde está mi hombre ahora, dudo que esté en un banquete de celebración. Detesta ese tipo de reuniones sociales”.
Con eso, Anna levantó ligeramente la mano y Feuerbach se desplomó inconsciente sobre la mesa. Unos tentáculos, cubiertos de escamas negras, emergieron de su abdomen y lo sujetaron con fuerza.
La sonrisa en el rostro de Anna se desvaneció cuando se levantó y caminó hacia otro carruaje.
El rítmico clic de sus tacones altos resonó a lo largo del pasillo.
"¿Y qué dijo ese hombre? ¿Dónde está Charles ahora?", preguntó Julio sin levantar la vista. Oyó a Anna acercarse, pero su atención seguía fija en la partida de ajedrez que jugaba con Vendas.
Ahora que la crisis había pasado, incluso la amenaza habitual en la expresión de Julio se había suavizado, y parecía más amigable que antes.
Anna no respondió. En cambio, su delgado y delicado cuello se extendió de forma antinatural para mirar por la ventana.
Afuera, el vasto desierto se extendía interminable bajo la luz púrpura. Una ciudad bulliciosa, la parada del tren en movimiento en el que viajaban, se abría paso lentamente ante sus ojos.
Era la Fortaleza del Abismo Colosal. Los cañones antiaéreos, inicialmente instalados para atrapar al Papa, disparaban al aire en señal de celebración.
Todos se regocijaban y celebraban el regreso de la oscuridad. Habían ganado; habían sobrevivido a la catástrofe. Incluso desde la distancia, Anna podía sentir la exuberancia y la alegría de la ciudad.
Sin embargo, los ruidos de celebración sonaban extremadamente molestos para Anna. Le traía sin cuidado el destino de los humanos en el Mar Subterráneo. Solo le preocupaba la seguridad de Charles.
“No te preocupes. Esos tipos no se atreverán a hacerle daño a Charles. Pondré algo de presión sobre los monstruos en el Mar de Niebla” dijo Julio mientras Anna retraía el cuello.
Ann se giró para mirar a Julio, con un destello de burla en los ojos. "¿En serio? ¡Qué impresionante! Seguro que temblarán de miedo en cuanto hables".
Al escuchar las palabras sarcásticas de Anna, las cejas de Julio se fruncieron fuertemente mientras su rostro se oscurecía un tono.
Joven, como anciano, siento que necesito compartir un poco de sabiduría. Cuando alguien te ofrece buena voluntad, puedes aceptarla o rechazarla. Si, en cambio, decides desafiarlo, tu camino solo se volverá más estrecho.
La expresión de Anna se volvió gélida al acomodarse en un rincón del carruaje. Sacó el teléfono de Charles y empezó a revisarlo distraídamente.
Jugando con una pieza de ajedrez de coral, Julio hizo un gesto insinuante hacia Vendas. La figura vendada frente a él asintió en silencio antes de partir hacia el siguiente vagón.
"Ahora que Charles no está, la Isla Esperanza está bajo tu cuidado", comenzó Julio. "Aunque esta crisis ya pasó, debemos permanecer alerta ante la próxima. No tengo intención de disolver la Alianza del Mar Subterráneo que con tanto esfuerzo hemos formado".
"Tienes miedo", comentó Anna mientras jugaba al Tetris por teléfono. "Temes el inmenso poder que poseen esos semidioses de los Haikors".
"Sí, tengo miedo. ¿Y tú no? Si deciden actuar, no somos nada ante ellos. ¡Para sobrevivir, debemos permanecer unidos!", respondió Julio con sinceridad.
Al no ver ninguna reacción por parte de Anna, Julio añadió: "Si Charles estuviera aquí, estaría de acuerdo con mi sugerencia".
Anna levantó la vista de la pantalla del teléfono para mirar a Julio. “Has tomado al Papa, enemigo de Charles, bajo tu protección. No creas que no sé lo que tramas. ¿De verdad estás de nuestro lado?”
A pesar de que Anna le contó su secreto, Julio mantuvo la calma. "No lo tomé bajo mi protección. ¡Se llama prisión! Lo encerré para que no pudiera venir aquí e interferir en un momento crítico".
En ese momento, el tren empezó a disminuir la velocidad. Pronto llegarían a la Fortaleza del Abismo Colosal.
Anna levantó ligeramente la cabeza y Feuerbach, fuertemente atado por los tentáculos, rodó desde la cabina contigua hasta su lado.
"No veo la necesidad de trabajar contigo", comentó Anna con tono gélido. "No lo olvides. Solo soy un monstruo que vive en el Mar Subterráneo. Además, mi fuerza ha alcanzado la tuya".
"¡¿Qué?!" Julio se quedó atónito. Antes de que pudiera recomponerse, se dio cuenta de que él también estaba envuelto en los mismos tentáculos viscosos y opresores.
¡Boom!
Con una sacudida repentina y fuerte, el cuerpo de Julio se tensó y los tentáculos que lo ataban se rompieron, dispersándose en todas direcciones.
La fuerza de la explosión estiró toda la cabina, formando un círculo. El fondo del vagón rozaba constantemente las vías, lanzando chispas por todas partes.
“¡Imposible! ¿Cómo es que tu fuerza aumentó tan rápido?” exclamó Julio.
Una capa de sudor frío se formó en la espalda de Julio por aparente miedo. Si esos tentáculos hubieran sido algo más, algo más letal...
Mientras tanto, Anna ignoró el creciente pánico de Julio.
Agarrando a Feuerbach, saltó por la ventana y comentó: “Eso es todo lo que hay que saber sobre el más fuerte entre los humanos. No eres digno de unirte a mí. Incluso si encontrara un aliado, sería alguien mucho más fuerte”.
Al entrar entre la multitud que celebraba el jubileo, la actitud gélida de Anna la hizo parecer completamente fuera de lugar. Sin embargo, a nadie a su alrededor parecía importarle. Parecía que ni siquiera podían verla.
Al alterar los recuerdos de todos, Anna fue capaz de lograr un estado de invisibilidad permanente.
Caminando entre la multitud celebrando, su mente repasó la reciente batalla contra el triakis octaedro. Las escenas se repetían una y otra vez, y con cada repetición, su rostro se distorsionaba aún más en una mueca de profunda humillación. Se había esforzado tanto, usando todos los métodos a su disposición para volverse aún más fuerte, ¡pero fue inútil contra esa entidad! Aunque había superado al más fuerte de los humanos, seguía siendo demasiado débil.
Comparada con una Divinidad, ni siquiera podía igualar a un dedo del triakis octaedro. Ver su formidable poder despertó en ella un intenso deseo de fortalecerse aún más.
A veces, Anna sentía envidia de su propia hija. Su hija ni siquiera tenía que mover un dedo. Sparkle solo tenía que esperar, y se volvería aún más fuerte.
"¡Me niego a ser un simple insecto que otros puedan aplastar! ¡Jamás!"

Continúa leyendo
Paisaje Marino Envuelto (Novela)
Capítulo 726
Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 725
Estás leyendo el capítulo 725 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 16 de abril de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.