Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 722 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
A medida que la oscuridad volvía rápidamente a su lugar original, el mar recuperó un color verde tinta, casi negro. Era un color que Charles encontraba familiar, pues sus largos años en el Mar Subterráneo le habían hecho olvidar las aguas azules. En su mente, el océano ahora se sentía perfecto en su tono verde tinta, casi negro.
En ese momento, un pensamiento repentino cruzó la mente de Charles. Volvió la mirada hacia la esfera oscura. A medida que volutas de oscuridad se filtraban de la enorme esfera negra, el orbe también se encogía gradualmente.
Mirando fijamente la bola de oscuridad frente a él, Charles sintió como si una roca le pesara sobre el pecho y se sintió sofocado.
El orbe había sido su único amigo en el triakis octaedro. Su amistad era genuina, pura y sin segundas intenciones.
Sin embargo, este amigo suyo se estaba desvaneciendo, y el culpable era él, quien lo había traído hasta aquí.
"Viernes", dijo Charles suavemente. "Esta es tu casa. Bienvenido a casa".
Sin embargo, la oscuridad no respondió. Continuó flotando en el aire, disminuyendo continuamente de tamaño. Quizás, al regresar al Mar Subterráneo, su consciencia, creada bajo la influencia de 002, desapareció.
Sintiéndose completamente impotente, Charles fue arrastrado por el oscuro tentáculo en su muñeca. Solo pudo observar en silencio cómo el orbe se encogía lentamente. La tristeza y el dolor que sentía eran como si estuviera asistiendo al funeral de un querido amigo.
Había creído que todo había terminado. El Mar Subterráneo estaba a salvo; el apocalipsis había terminado.
Pero justo cuando el orbe de oscuridad se redujo a la mitad de su tamaño, el mar negro como la tinta bajo Charles comenzó a agitarse. No era solo una pequeña zona del mar la que bullía, sino toda la superficie del océano. Era como si algo enorme estuviera a punto de emerger de las profundidades.
Acompañados por una serie de chapoteos, gigantescos tentáculos, cada uno tan grueso como torres y con ventosas que emitían una luz inquietante, surgieron de las agitadas aguas. Se enroscaron alrededor del orbe oscuro y lo arrastraron hacia las profundidades del océano.
La ansiedad se apoderó de Charles, pero estaba demasiado débil después de la batalla con el triakis octaedro; no había forma de que pudiera luchar ahora.
Un pensamiento repentino asaltó a Charles y se giró hacia la enorme figura de Pede junto a él. Con una fuerza comparable a la de una Divinidad, podía defenderse de todo lo que estuviera bajo el agua.
Sin embargo, por mucho que Charles gritara, Pede solo le lanzó una mirada fría con sus tres enormes ojos. Entonces, bajo la mirada de Charles, ¡libera la oscuridad!
Sin la restricción de Pede, tanto la oscuridad como Charles fueron arrastrados por los tentáculos y sumergidos en las aguas a una velocidad aterradora.
Un fuerte chapoteo resonó en el aire cuando Charles se estrelló contra el agua. Al caer desde tan gran altura, sintió como si hubiera chocado contra un suelo de hormigón.
Las aguas estaban hirviendo, pero la temperatura era helada y heló a Charles hasta los huesos, haciéndole abrir involuntariamente los ojos de par en par.
Lo último que vio Charles fue una gran ciudad que se alzaba lentamente desde las profundidades del mar. Antes de que pudiera hacer nada, sintió un dolor agudo en la nuca y perdió el conocimiento.
Después de un tiempo desconocido, Charles sintió como si estuviera en un sueño nebuloso.
Vio los rostros de personas que conocía y otras que no. Sus cabezas se agrandaron enormemente y llenaron el cielo. Con expresiones retorcidas, le gritaban en una cacofonía interminable.
Charles no tenía ni idea de lo que significaba el sueño, pero cuando recobró la consciencia a regañadientes, ya no tuvo tiempo para reflexionar sobre él. Se encontró colgado boca abajo contra una pared blanca inmaculada.
Confundido, observó a su alrededor. La habitación era del tamaño de un aula, y aparte de él, no había nada más. No solo las paredes eran blancas, sino que el techo e incluso el suelo eran blancos como la nieve.
Los recuerdos previos a su desmayo se aclararon poco a poco, y el rostro de Charles se ensombreció al comprenderlo. La situación ahora era dolorosamente clara: los semidioses de los Haikors nunca tuvieron la intención de devolver la oscuridad a su lugar.
Habían adquirido una forma de sobrevivir bajo el agua desde hacía tiempo. ¡Se habían unido a la operación solo para apropiarse de la oscuridad del Mar Subterráneo!
Esta fue una noticia terrible ya que los Haikors tenían una carta del triunfo: Pede, cuyo poder podía rivalizar con el de una Divinidad.
Albergaban hostilidad hacia los humanos, y el Mar Subterráneo era demasiado débil para tomar represalias contra ellos.
De repente, un pensamiento aún más aterrador invadió la mente de Charles. Si desaparecía la oscuridad, ¿significaba que las aguas, que habían retrocedido, volverían a subir?
Mientras Charles estaba consumido por sus pensamientos, ¡la puerta se abrió de repente con un silbido!
Un Morador de las Profundidades entró en la habitación y usó sus ojos de pez blanco para mirar a Charles con una mirada fría.
"¿Cómo te sientes ahora?"
Charles miró las escamas verdes de la criatura y una mueca fría se dibujó en sus labios.
"Parece que los semidioses han estado conspirando con el Pacto Fhtagn desde hace mucho tiempo."
El Morador de las Profundidades permaneció inexpresivo ante la burla de Charles. Continuó haciendo una serie de preguntas.
¿Sientes que tu cuerpo se está recuperando?
"¿Cómo te sientes?"
¿Tienes hambre? ¿Qué te gustaría cenar?
Charles no quería responder ninguna de las preguntas triviales que le lanzaba el Morador de las Profundidades.
Llama a Paiper. Necesito hablar con él.
"Lo siento, está muy ocupado y no podrá verte ahora mismo. Volveré en tres horas para ver cómo estás", respondió el Morador de las Profundidades. Luego se dio la vuelta y salió de la habitación.
Charles apretó los puños con frustración. Sus músculos se tensaron mientras forcejeaba contra las ataduras, pero se dio cuenta de que todos sus esfuerzos eran inútiles. Sentía su cuerpo como un imán, pegado firmemente a la pared.
Sin embargo, Charles nunca se rendía fácilmente. Cerró los ojos, su mente buscando a toda prisa una salida. Si algo había aprendido tras soportar innumerables adversidades, era a nunca rendirse, por muy grave que fuera la situación.
Media hora después, los ojos de Charles se abrieron de golpe, rebosantes de determinación. Su figura desapareció de repente de la pared y reapareció justo al otro lado.
En el momento en que escapó de sus confines, ya había entrado en su estado invisible. Al mirar a su alrededor, se encontró en un amplio pasillo que parecía formar parte de algún edificio.
Charles se impulsó con los pies. Usando la habilidad de sus botas, se invirtió y quedó colgado boca abajo del techo. Su mirada se movió rápidamente de izquierda a derecha antes de continuar usando el poder de su reliquia fusionada para teletransportarse continuamente hacia arriba.
No importaba dónde estaba o qué plan estaba tramando el grupo de semidioses; ¡solo necesitaba escapar de ese lugar!
Con cada activación del poder de la reliquia, el dolor en el abdomen de Charles se intensificaba. Cuando un dolor intenso y agudo le contorsionó el rostro en agonía, supo que debía detenerse.
Tenía que descansar. Si su estómago volviera a reventar en ese momento, traería serios problemas.
Agarrándose el abdomen, Charles se agachó en el techo y esperó a que su cuerpo se recuperara. Mientras esperaba, sus pensamientos se dirigieron a los demás y se preguntó si también los habrían capturado.
Al reflexionar sobre la situación, la fuerza más poderosa de los Haikors lo había seguido de vuelta al Mar de Niebla. En ese caso, Anna, Sparkle y los demás debían de haber salido relativamente ilesos.
Este pensamiento le brindó a Charles un pequeño consuelo. Luego se tomó un momento para observar la habitación en la que se encontraba. El aire estaba impregnado del aroma salado del mar, mientras que el suelo estaba cubierto por una capa de algas verde oscuro.

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Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 722
Estás leyendo el capítulo 722 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 16 de abril de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.