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Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 710 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Mirando los objetos que el "bondadoso" Haikor le había dejado en la mochila, Lylejay reflexionó por un breve momento antes de dirigirse al baño público más cercano. Al salir del baño, su apariencia había cambiado por completo. En lugar de un niño de doce años, había un joven que parecía estar al final de la adolescencia. Su rostro no era lo único que había cambiado; incluso había aumentado de estatura. Con su nueva apariencia, el dilema de Lylejay se resolvió fácilmente. Por muy estricta que fuera la seguridad, ya no podría detenerlo. Ni siquiera los avisos de búsqueda de la Asociación de Exploradores servían de nada; después de todo, su rostro había cambiado por completo. Mientras se acariciaba sus nuevos rasgos faciales, Lylejay pensó en el Haikor que le había lanzado la máscara de piel humana. Las comisuras de sus labios se curvaron en una leve sonrisa. "Ya veo... así que es así, ¿eh? Esos tipos solo fingen cooperar. Quién sabe cuáles sean sus verdaderos motivos." Lylejay hizo una pausa con una risita. "Pero sean lo que sean, Charles lo va a pasar mal." "¿De qué estás hablando? ¿De dónde son todas esas cosas?", preguntó Lily, visiblemente desconcertada por la serie de acontecimientos. Lylejay no le respondió; simplemente llevó a Lily consigo y caminó hacia la aeronave distante. Con su nueva apariencia exterior y los documentos de embarque perfectos, Lylejay abordó fácilmente la aeronave. En la cabina, Lylejay le sonrió a Lily, quien parecía claramente abatida. Nos llevará un tiempo viajar de la superficie al Mar Subterráneo. Mientras tanto, ocupémonos de otra cosa. "¿Cómo qué?", preguntó Lily con indiferencia, con las orejas caídas, abatida. Sentía que escapar era un sueño lejano. Con un ligero movimiento de su mano, una luz radiante, de color blanco lechoso, emanó de la palma de Lylejay y se fusionó en un pequeño orbe de luz. "Hay un inmenso poder dentro de ti; pero se desperdicia si no lo usas. Voy a enseñarte cómo usarlo", dijo Lylejay. Las orejas de Lily se animaron de inmediato cuando una oleada de emoción la recorrió. Un pensamiento cruzó por su mente. ¡Si aprendo a controlar mi poder, podría derrotarlo y escapar! Llena de una nueva esperanza de escapar, Lily de repente se sintió llena de energía y expresó su entusiasmo por aprender. "Primero, cierra los ojos y siente el poder dentro de ti", instruyó Lylejay. Lily rápidamente cerró los ojos y trató de seguirlo, pero después de varios segundos, todavía no sentía nada. "No te preocupes, Dios mío. Concéntrate y sigue el flujo de mi poder", comentó Lylejay. Su dedo se iluminó y empezó a brillar como una pequeña bombilla. Luego presionó suavemente la punta del dedo contra el pecho de Lily. Cuando la luz desapareció de la punta del dedo de Lylejay, Lily comenzó a brillar. Al principio, fue solo un tenue destello. Pero a medida que pasaban los segundos, brilló con una intensidad cada vez mayor hasta asemejarse a un deslumbrante sol en miniatura. El resplandor cegador hizo que las lágrimas corrieran por el rostro de Lylejay. Lentamente se arrodilló y oró en silencio a Lily en su corazón. Oh, Dios, lo eres todo para mí. No puedo vivir sin ti ni un solo instante. ¡Por favor, regresa pronto! "¿Y entonces?", preguntó Lily mientras abría un ojo para echar un vistazo. Sin embargo, esa acción hizo que la luz se desvaneciera al instante. No te apresures, tómate tu tiempo. Aún tenemos tiempo de sobra. Este poder tiene muchos usos y es bastante complejo de dominar. Pero no te preocupes; después de todo, es tu propio poder. Lylejay se secó las lágrimas y se puso de pie. Durante las siguientes horas, continuó enseñándole pacientemente a Lily. Sentía nostalgia por su situación actual. Se sentía como si hubiera regresado a cien años atrás, solo que sus roles se habían invertido. En aquel entonces, era el Dios de la Luz quien le enseñaba, pero ahora, él le enseñaba al Dios de la Luz. Al principio, a Lily le costó usar la cálida energía que llevaba dentro. Se esforzaba demasiado o muy poco. Pero poco a poco, empezó a dominar la técnica. Le recordó cuando su padre le enseñó a nadar. Al principio, se agitaba presa del pánico, pero con el tiempo aprendió a usar la presión y el ángulo adecuados para mover los brazos. ¡Ahhhh! ¡Puedo volar! ¡Mira! ¡De verdad puedo volar!", gritó Lily emocionada mientras flotaba en el aire, brillando como una bombilla. "Esto es solo lo básico, pero lo básico suele ser también lo más práctico. Ahora puedes moverte un poco más rápido. No te preocupes por lastimarte; te protegeré", le aseguró Lylejay. Al principio, Lily se movía despacio, pero pronto, al ganar confianza, empezó a ganar velocidad. En poco tiempo, dejaba imágenes residuales al convertirse en una estrella fugaz que cruzaba la habitación. En cuanto sintió que había alcanzado su límite de velocidad, Lily viró bruscamente hacia una ventana cercana. ¡Es hora de escapar! Sin embargo, para su consternación, no oyó el sonido de cristales rotos. En cambio, se vio envuelta en otro resplandor que la frenó y la trajo suavemente de vuelta a las manos de Lylejay. "Ten cuidado", dijo Lylejay con una sonrisa, como si no supiera de su intento de escape. En ese momento, una luz tenue comenzó a invadir la oscuridad tras las ventanas. Por fin habían llegado al Mar Subterráneo. La isla de Annarles seguía tan bulliciosa como siempre. Pero ahora, estaba salpicada de numerosas e imponentes torretas negras. Al contemplar esos gruesos cañones, nadie dudaría siquiera de su poder destructivo. Sin embargo, esas armas estaban destinadas a ser inútiles pues su objetivo previsto ya había pasado desapercibido. La destreza tecnológica de Charles ha crecido significativamente. Su fuerza supera incluso a la de las Islas Albión en su mejor momento. Debo mantenerme alerta, pensó Lylejay mientras observaba con cautela las enormes armas de destrucción. "¡Oigan! ¡Esto no es un lugar turístico! ¡Muévanse! ¡Rápido!", gritó un oficial de la marina de Isla Esperanza, de pie junto a uno de los cañones gigantes. Lylejay sonrió y reconoció la orden antes de girarse para dirigirse a los muelles. Mientras tanto, Lily observaba a su alrededor. Al ver a Margaret pasar junto a ellos, su corazón latía con fuerza de ansiedad. Sin embargo, ya no podía hacer nada. Con tales emociones, ella y Lylejay llegaron a los muelles de la isla Annarles. Partían muchos barcos, sobre todo cargueros. Llegaban llenos y se marchaban vacíos. "Capitán, ¿llevan pasajeros?" Lylejay dirigió cortésmente la pregunta al capitán de un carguero mediano que ya llevaba algunos pasajeros a bordo. “Joven, ¿adónde vas?” El viejo capitán dio una calada a su pipa y se rascó el cuero cabelludo brillante. "Me dirijo a los mares del este." ¡Está bastante lejos! Mi barco no irá tan lejos. ¿Te importa si te dejo en Isla Redwood? "Claro. ¿Cuánto será?" Ah, olvídate del dinero. Súbete a bordo. Como si hoy en día el dinero pudiera comprarte cosas. "Muchas gracias, M…señor", Lylejay subió lentamente al barco. El carguero esperó otra media hora aproximadamente y subieron algunos pasajeros más. Justo cuando estaba a punto de zarpar y se estaba levantando la pasarela, una mujer envuelta en vendas negras subió. Ella llevaba un gato en sus brazos.
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Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 710

Estás leyendo el capítulo 710 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 16 de abril de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.