Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 50 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Charles sacó la invitación que le había comprado al camarero con el tatuaje de la calavera y entró en el lugar de la subasta.
El interior del barco era grande, pero solo había unos pocos muebles. Se había montado un sencillo escenario frente a la zona del público, cubierto con una alfombra de color rojo sangre.
Como era de esperar, a los piratas no les importaba lo más mínimo el decoro y se entregaban al libertinaje. Había quienes bebían alcohol, otros se alimentaban de Fruta del Consuelo e incluso un grupo que esnifaba sustancias en polvo. El aire viciado de la sala de subastas era una mezcla de olores diversos.
En medio de los susurros de los líderes piratas, la soledad de Charles resultaba bastante llamativa. No había dejado que Audric lo siguiera. Sabía que los piratas tenían mucha experiencia y le preocupaba que pudieran darse cuenta de que Audric era un vampiro y los problemas que eso podría acarrear.
A medida que la sala se iba llenando, las lámparas de aceite que iluminaban el lugar se atenuaron al mínimo.
¡Snap!
Un foco iluminó el centro del escenario. Vestido con ropas ostentosas, un enano saltó al escenario.
“¡Bienvenidos todos a la 157.ª subasta de Sottom! ¡Hoy tenemos un montón de artículos increíbles! ¿Han traído suficiente Eco?”.
La multitud no respondió. La mayoría de los piratas del público ni siquiera miraron al presentador.
El enano no se dejó afectar por el ambiente apagado, juntó las manos y dijo con una sonrisa: “Y ahora, ¡den la bienvenida a nuestro más estimado e invencible “Rey”!”.
Tan pronto como el enano terminó de hablar, el foco se desplazó hacia la puerta de una cabina cercana.
Un hombre gigantesco que parecía pesar una tonelada fue empujado hacia fuera en un carro de madera. Su rostro, inusualmente grasiento, estaba marcado por grandes forúnculos. Junto con su estómago, que casi rozaba el suelo, el “Rey” de Sottom era una figura espantosa.
El “Rey” no prestó atención al público. Su atención se centraba únicamente en las montañas de carne a ambos lados de su carro.
Al ver al “Rey” devorar la comida, dejando al descubierto sus dientes podridos, Charles sintió una oleada de náuseas. Francamente, la apariencia del Rey distaba mucho de lo que había imaginado.
Sin embargo, los piratas parecían pensar lo contrario. Su anterior desafío había desaparecido y había sido sustituido por deferencia y respeto, ya que se levantaron de sus asientos y se inclinaron ante el “Rey”.
“Rey” no dijo ni una palabra. Hizo un gesto indiferente con su mano grasienta para indicar al enano que continuara.
El foco volvió a iluminar al enano. Este hizo una profunda reverencia en dirección a “Rey” antes de anunciar en voz alta: “¡Comienza la subasta! ¡El primer artículo es una mujer!”.
El telón detrás del enano se levantó para revelar a una joven con un vestido lujoso que era empujada al escenario.
“Señores, ella no es un simple juguete. Es la hija del gobernador de la Isla de Whereto, desaparecida recientemente. Una vez que la compren, podrán cortarle una parte cada día, enviársela al gobernador y chantajearlo para obtener dinero. ¡Mirad bien! ¡No es una mujer, sino una vaca lechera! ¡La puja inicial es de quinientos mil, con incrementos de cien mil! ¡Empezamos! ¡Este capitán ha pujado un millón! ¡Dos millones! ¡Bien! ¡Ahora seis millones!”.
Charles no se percató de las pujas de los piratas. Toda su atención se centraba en “Rey”. Ese hombre tenía las pistas que necesitaba para volver a la superficie. Su mente elaboraba sin descanso estrategias para conseguir el mapa náutico de “Rey”.
Mientras tanto, la hija del gobernador había sido comprada por un pirata. Con expresión angustiada, bajó del escenario. Nadie se dio cuenta de que estaba acortando la distancia que la separaba de “Rey”.
Justo cuando se encontraba a solo tres metros de “Rey”, su rostro bañado en lágrimas se torció amenazadoramente. Con un movimiento rápido, su mano izquierda se deslizó bajo su falda arrugada y adornada con hojas, sacó una pistola, apuntó a “Rey” y apretó el gatillo frenéticamente.
¡Bang! ¡Bang! ¡Bang!
Las balas se clavaron en el cuerpo obeso de “Rey” y la sangre salpicó con trozos de grasa amarillenta y repugnante.
Squelch.
Un gran forúnculo en la cara de “Rey” se abrió y de él emergió una criatura del tamaño de una palma que se asemejaba a un facehugger. Se abalanzó hacia la mujer dejando una estela a su paso. Al segundo siguiente, se oyó el sonido de la carne desgarrándose y el cuerpo decapitado de la mujer cayó sin vida al suelo.
“Rey” permaneció sentado en su sitio con indiferencia. Su mano grasienta agarró los trozos de carne esparcidos, los suyos propios, y se los metió en la boca. Parecía ajeno al hecho de que había sido alcanzado por las balas.
Tras varios segundos de silencio atónito, el enano se apresuró a suavizar las cosas: “¡Ja, ja, otro tonto delirante que busca la muerte! ¡Toda la gloria para nuestro “Rey”! ¡Nuestro “Rey” es invencible! ¡Ahora, pasemos al segundo punto!”.
Charles observó cómo el gusano en el suelo se arrastraba de vuelta a su morada: el forúnculo reventado. Se dio cuenta de que la entidad que podía controlar todo Sottom no podía ser un simple tonto.
Estaba seguro de que “Rey” no había mostrado ni una pizca de su verdadero poder, que debía de ser aterradoramente inmenso.
Pronto, los pensamientos de Charles volvieron a centrarse en sí mismo. Con un adversario tan formidable, ¿cómo iba a sacarle información?
¿Hablar con él? Esa fue la primera opción que descartó Charles. El horrible ser no parecía alguien abierto a negociar. Además, el camarero con el tatuaje de la calavera tenía razón: nunca compartiría información que pudiera afectar a su negocio monopolístico.
Adoptar un enfoque contundente era aún más imposible, ya que “Rey” era mucho más poderoso y sus hombres superaban en número a Charles. Charles se encontraba en una situación difícil.
La subasta estaba llegando a su fin, pero Charles aún no tenía un plan. Miró desde la distancia a la corpulenta figura redonda que se llenaba la boca de carne. Una sensación de irritación le carcomía el corazón.
Tos.
El sonido de alguien aclarándose la garganta junto a Charles lo sacó de su intensa mirada. “No mires al “Rey” con tanta intensidad. Podría tomarlo como un desafío.
Charles se volvió y casi saltó de su asiento cuando vio el triángulo blanco en la frente del desconocido.
Sus ojos ardían de hostilidad mientras miraba al seguidor de la Orden de la Luz Divina. “Sonny debe de estar sorprendido de verme vivo, ¿verdad?
Contrariamente a lo que esperaba, el seguidor mostró una sorpresa genuina. “¿Sonny? Lo siento, pero no lo conozco bien. Él es un creyente ortodoxo, mientras que yo sigo la nueva fe.
Charles miró al hombre con recelo. No podía entender las intenciones del recién llegado.
“No hay por qué sospechar. Como sabes, los seguidores de la Orden de la Luz Divina nunca podemos mentir”.
Solo entonces Charles dejó a un lado sus dudas. Por lo que él sabía, era cierto lo que decía el desconocido. Una vez que los seguidores de la Orden de la Luz Divina se sometían a los ritos de iniciación, no solo perdían la capacidad de sentir miedo, sino también la de mentir.
Charles estudió cuidadosamente el aspecto del seguidor que tenía delante. Parecía mayor, de unos sesenta años, con el pelo canoso y unas pequeñas gafas redondas sobre la nariz. Con su larga túnica amarilla, casi parecía un abuelo afable.
“Soy Kord. Soy un acólito sagrado de la Orden de la Luz Divina. Encantado de conocerte, capitán Charles.
El nombre le trajo un recuerdo a Charles. Recordó que Sonny le había pedido que fuera a Sottom para exterminar a otros seguidores de su religión. ¿Era Kord el objetivo?
“¿Me conoce?
Kord esbozó una sonrisa. “Por supuesto que sí. Cuando mencionó que estaba buscando la Tierra de la Luz en la Asociación de Exploradores, nos informaron. Capitán Charles, ¿podemos charlar?
Charles sintió un destello de interés. El enemigo de su enemigo podía ser un amigo, y este hombre podría serle útil.
“Claro, hablemos a bordo de mi barco.

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Estás leyendo el capítulo 50 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 10 de mayo de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.