Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 488 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Ministro, solo han llegado tres de los barcos mercantes que debían llegar hoy. Tampoco podemos contactarlos por telegrama. El comercio en la isla también se ha paralizado por completo. A este ritmo, la economía de Isla Esperanza pronto estará en completo caos.
Leonardo, el Ministro de Administración, frunció el ceño al escuchar el informe de su secretaria. Claro que no pensaba precisamente en la economía de Isla Esperanza. Pensaba en algo más importante.
"Mmm..." Leonardo se levantó lentamente y se acercó a la ventana. Al abrirla, la lejana costa de la Isla Esperanza se desplegó ante sus ojos. Leonardo levantó la vista y vio que el horizonte, completamente negro, se había vuelto de un blanco radiante.
Parecía que la crisis actual iba a afectar no sólo al comercio entre islas sino también a todo el Mar Subterráneo.
"¿Seguimos sin poder contactar con las otras islas?", preguntó Leonardo, mirando de reojo a su secretaria.
El secretario hojeó los documentos que tenía en la mano y meneó la cabeza con pesar. “Hemos enviado telegramas por todas las vías, pero no hemos recibido respuesta alguna”.
"Parece como si el sistema de telegramas de todo el Mar Subterráneo se hubiera colapsado. Creo que la luz del sol que apareció de repente en el horizonte probablemente...", dijo la secretaria con voz apagada.
¿Qué pasó con la flota de exploración que partió hacia la Isla Agua Celestial? ¿Han descubierto algo?
Recibimos un informe de inteligencia de la Armada, que indica que toda la Isla Agua Celestial está desolada. Todo parece haberse desvanecido, y ni una sola nave de la Orden de la Luz Divina está atracada en su zona portuaria.
Leonardo frunció el ceño profundamente, considerando cada posibilidad. La Isla Agua Celestial era una isla habitable con su propio suministro de agua dulce y combustible de alta calidad.
En otras palabras, era extraño que la Orden de la Luz Divina hubiera abandonado la isla tan decisivamente. Había algo sospechoso en ello.
Leonardo caminaba de un lado a otro con las manos a la espalda, pensando en muchas cosas. Solo cuando cayó la noche en la Isla Esperanza se decidió y empezó a caminar hacia la puerta.
El secretario siguió de cerca a Leonardo y preguntó con cautela: "¿A dónde va, Ministro?"
"Voy a hacerle una visita al jefe James."
Pronto, el coche salió a la carretera. Leonardo iba en el asiento trasero con los brazos cruzados y tamborileando con los dedos. Aún recordaba la apuesta que había hecho cuando Isla Esperanza aún no se había desarrollado tanto. Su apuesta dio sus frutos en aquel momento, ganándole su puesto actual.
Después de pensarlo mucho, Leonardo decidió arriesgarse una vez más.
Cuando Leonardo volvió a abrir los ojos, vio las conocidas paredes negras del departamento de policía de Isla Esperanza. El conductor estacionó el coche y se bajó antes de abrirle la puerta respetuosamente.
Leonardo bajó del coche y se dirigió directamente a la oficina de James. Siendo Ministro de Administración, nadie se atrevió a detenerlo ni a cuestionar su propósito al venir.
La puerta estaba entreabierta, así que Leonardo ni siquiera se molestó en llamar. La empujó y entró.
Leonardo vio a una anciana con una mata de pelo canoso que sostenía la mano de James. Parecía implorar algo. Leonardo escuchó un momento y supo que el hijo de la anciana era tripulante del barco del Gobernador.
Había pasado tanto tiempo desde el reciente viaje del Gobernador, que la anciana empezaba a preocuparse por su hijo. Finalmente, no pudo soportarlo más y decidió pedirle ayuda a James.
Quería que James enviara un barco que localizara el barco del Gobernador. James mantuvo la paciencia y consoló a la anciana durante un buen rato hasta que sus preocupaciones se calmaron.
La anciana finalmente se fue y James la acompañó personalmente.
Cuando James regresó a su oficina, vio a Leonardo bebiendo su café.
"Date prisa y dime qué necesitas. Tengo muchas cosas que hacer aquí. El desempleo se está disparando, así que mucha gente ha decidido desviarse del buen camino", dijo James mientras se sentaba.
Leonardo hizo un ligero gesto con la mano. El secretario a su lado asintió y salió, cerrando la puerta tras él.
Leonardo tomó un sorbo de café antes de mirar fijamente al corpulento James. "Hace tiempo que el Gobernador se fue. Revisé su lista de suministros y, según los registros, hace tiempo que se quedó sin combustible ni comida".
“¿Qué intentas decir exactamente?” preguntó James en voz baja, mirando fijamente a Leonardo.
Yo solo soy el Ministro de Administración, mientras que tú eres el Jefe del Departamento de Policía de Isla Esperanza. Sin embargo, ambos sabemos que, sin el Gobernador, somos nosotros dos quienes ostentan el poder.
"Yo me encargo de los asuntos administrativos de la isla mientras tú gestionas la Armada de Isla Esperanza y el Instituto de Investigación de Reliquias".
"¿Estás sugiriendo que traicionemos al capitán?" preguntó James con frialdad.
Sé que le eres leal, pero ¿de qué sirve la lealtad si está muerto? ¿No has visto lo que ocurre afuera? No hemos podido contactar con las islas de afuera. La situación está cambiando rápidamente y de forma tan drástica que no sería de extrañar que el gobernador Charles ya estuviera muerto.
Piénsalo. No tiene sucesor, así que ¿qué pasará con la Isla Esperanza si nunca regresa? ¿No sería lógico que heredáramos toda la Isla Esperanza?
Será un gran cambio, y precisamente por eso debemos tomar una decisión cuanto antes. De lo contrario, surgirán problemas si el problema se prolonga demasiado.
Y no tienes que preocuparte por la separación; he encontrado una solución. Tu hija tiene más o menos la misma edad que mi hijo. Una alianza matrimonial entre nosotros garantizará que la Isla Esperanza sea solo nuestra, incluso en un futuro lejano.
¿La Isla Esperanza será solo nuestra? James reflexionó brevemente, pero entonces recordó el brazo que Charles había sacrificado solo para salvar su vida. Al instante siguiente, miró a Leonardo y dijo: “Por favor, váyase. El capitán estará bien”.
"Recuerde mis palabras: ¡La Isla Esperanza no pertenecerá a nadie más que a Charles Reed mientras yo esté aquí!"
La expresión de Leonardo cambió drásticamente ante el comentario de James, y se puso de pie furioso. "Si estás dispuesto a esperar, adelante. Sin embargo, quiero que pienses que no hago todo esto solo por mí".
La Isla Esperanza necesita un gobernador. Si el gobernador Charles realmente ha fallecido, pronto habrá una lucha por el puesto. Si ninguno de nosotros lo asume, ¡alguien más lo arrebatará!
"¡Y no me voy a quedar sentado esperando hasta que eso suceda!"
Mientras los pasos en el pasillo se alejaban, James suspiró y sacó una vieja foto en blanco y negro de su cartera. Se miró fijamente, abrazando a Charles, mucho más joven, que estaba de pie frente al viejo SS Mouse.
"Capitán, ¿dónde se encuentra?"
Los habitantes de la Isla Esperanza se inquietaron aún más con el paso del tiempo, y no se podía evitar. El comercio entre las islas prácticamente había cesado, por lo que la economía se había estancado. Los habitantes también habían notado los cambios que se estaban produciendo más allá de la isla, y lo más importante, el gobernador Charles parecía estar desaparecido.
Los precios fluctuaron enormemente y la tasa de desempleo aumentó drásticamente, afectando a todos, desde el nivel de base hasta los niveles superiores.
Incluso corrieron rumores escandalosos sobre la proximidad del fin del mundo, lo que provocó un aumento repentino de la delincuencia en Isla Esperanza. La tasa de delincuencia aumentó tanto que el jefe James tuvo que recurrir a la Marina para controlarla.
Desafortunadamente, la acción del jefe James fue solo una solución provisional. Tampoco iba a detener la propagación de rumores. Pronto, los nervios de todos en Isla Esperanza parecieron estar a flor de piel, y el aire se volvió tan opresivo que resultaba sofocante.
Justo cuando una explosión era inminente, un extraño barco se acercaba lentamente a los muelles de Isla Esperanza. Era un barco de aspecto peculiar. La proa estaba deformada y era fea, como una mezcla confusa de hierro y carcasas mecánicas soldadas para simular la proa de un barco.
Sin embargo, la chimenea del barco, la posición de sus cañones de cubierta y su familiar silbato de vapor indicaban que se trataba del Narwhale. En resumen, el gobernador Charles había regresado.
La noticia se extendió como un reguero de pólvora por todo el incendio, y el aire opresivo que flotaba sobre Isla Esperanza se dispersó instantáneamente.
Todos dejaron de lado sus planes por el momento y corrieron hacia los muelles, y cuando el Narwhale logró atracar, los muelles ya estaban llenos de gente.
Todos miraban con curiosidad el barco mientras murmuraban para sí mismos.
Ningún gobernador fue creado igual. De hecho, algunos gobernadores eran demasiado incompetentes para importarles a sus islas, pero hubo algunos cuyas identidades fueron absolutamente cruciales para la existencia de sus islas.

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Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 488
Estás leyendo el capítulo 488 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 22 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.