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Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 433 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
6 de diciembre, año 13 del cruce El Narval regresa a la isla. El viaje tuvo sus complicaciones, con dos criaturas no identificadas emergiendo de las aguas y subiendo a bordo, sembrando el caos. Por lo demás, nuestro viaje de regreso transcurrió con normalidad. Las conocidas marcas náuticas ya se habían avistado; ya estamos cerca de la Isla Esperanza. Sin embargo, lo que más me preocupa es Feuerbach. Aún no había despertado del coma. Aunque no sé mucho de medicina, sé que no es buena señal. Aparte de él, hemos sufrido pérdidas considerables en este viaje. Tres muertos: dos marineros y el tercer ingeniero. El ayudante de cocina perdió la mano izquierda y el cocinero la pierna derecha. Nuestro Navegante también se ha vuelto completamente loco. Está claro que necesitamos reemplazar a la mayor parte de la tripulación. Todo esto a cambio de una simple pista sobre la ubicación de la llave. Sus sacrificios me pesan mucho; no sé si valieron la pena. Si la llave realmente está ahí, entonces mi próxima aventura sería la última en este paisaje marino. Justo cuando Charles estaba a punto de comenzar el siguiente párrafo, un golpe en la puerta lo interrumpió. "¿Qué pasa?" gritó Charles. "Soy Linda. Feuerbach está despierto." La noticia llenó de alegría el corazón de Charles. Rápidamente agarró su abrigo y salió corriendo por la puerta. "Le realicé una transfusión de sangre completa y le administré medicamentos especiales que aún están en fase experimental. Su vida no corre peligro inmediato, pero el medicamento especial definitivamente le ha dañado los órganos internos", compartió Linda mientras ambos se dirigían a la enfermería. "Mientras esté vivo, eso es mejor que cualquier otra cosa", comentó Charles, mientras una leve sonrisa bañaba sus labios. Al llegar a la enfermería, Charles empujó la puerta y vio a Feuerbach vendado como una momia. A pesar de las vendas, sostenía un cigarrillo arrugado entre sus dedos temblorosos e intentaba llevárselo a los labios. "¡No fumar!", gritó Linda y corrió hacia allí. Agarró el cigarrillo y lo tiró. Una expresión de dolor se dibujó en el rostro de Feuerbach. Su voz era apenas un susurro mientras suplicaba débilmente: “Cariño, por favor, solo una calada, solo una”. "Deberías ser consciente de tu estado ahora mismo. Tus pulmones no aguantan más daño. Habla un poco más y te sedaré." Claro, soy quien mejor conoce mi cuerpo. Pero ahora mismo no quiero pensar en nada más que en fumar. Al escuchar la clara expresión de Feuerbach, Charles suspiró aliviado. Por suerte, su segundo oficial parecía encontrarse estable. "Deja de fumar. Un día menos no te va a matar", comentó Charles mientras se acercaba a Feuerbach para recuperar la Espada Oscura de este último y colocarla de nuevo en su propio brazo protésico. La atención de Feuerbach pasó de Linda a Charles. “Capitán, ¿cómo están mis tiburones? ¿Se lastimó alguno de mis bebés?” Solo murieron tres. Sus tiburones son rápidos. Las nutrias marinas tienen pocas posibilidades de atraparlos si realmente intentan escapar. "¿Qué? ¡¿Tres?!", repitió Feuerbach alarmado. Intentó incorporarse, pero el dolor de sus heridas lo invadió. Cayó hacia atrás con expresión de dolor, como si hubiera perdido el conocimiento. "¿Cuáles tres?" preguntó Feuerbach con voz débil. "Todos tus tiburones me parecen idénticos. ¿Cómo voy a saber cuál es cuál? Además, este es tuyo." Charles sacó una pequeña pistola negra de su bolsillo y se la pasó a Feuerbach. La pistola era del tamaño de la palma de la mano de Charles. A pesar de su tamaño reducido, tenía una potencia considerable. Charles había sido el blanco de su disparo, y la bala le atravesó el hombro, a pesar de que se suponía que era a prueba de balas. El componente más singular de la pistola era su apariencia. No era un revólver o un fusil de chispa al uso. Parecía una pistola moderna con seguro. “Es tuya, ¿verdad? La encontré justo a tu lado” dijo Charles mientras le entregaba la pistola a Feuerbach. La expresión de Feuerbach cambió sutilmente al posar la vista en la pistola. Al instante siguiente, forzó una leve sonrisa mientras explicaba: “Este era mi último recurso contra enemigos poderosos que no podía controlar. Nunca pensé que tendría que usarlo contra usted, capitán. Pero no tuve otra opción cuando se puso furioso”. “Sí. Apunta mejor la próxima vez, lo justo para incapacitarme. Pero tengo curiosidad: ¿de dónde sacaste esto? La habitación quedó en silencio mientras Feuerbach reflexionaba sobre cómo responder. Tras unos instantes, Charles dejó la pistola en la mesita de noche y esbozó una leve sonrisa. "No te preocupes, solo preguntaba. Tu prioridad ahora es descansar bien. Todo lo demás es secundario. Este tiempo ha sido duro para ti", dijo Charles mientras le daba una palmadita tranquilizadora en el hombro a Feuerbach. Charles se giró y se dirigió a la puerta. Justo antes de que pudiera dar unos pasos, Feuerbach le lanzó una pregunta. Por cierto, capitán, ¿cuál es nuestro siguiente paso? ¿Encontramos alguna pista que lleve a la llave en esa isla? Charles se detuvo en seco en la puerta. Se dio la vuelta y respondió: “Dado tu estado físico actual, es mejor que te quedes en la isla y te recuperes durante los próximos meses. Podrás reincorporarte a la tripulación una vez que te hayas recuperado por completo”. La ansiedad de Feuerbach se hizo evidente en su rostro al escuchar las palabras de Charles. “Es solo una lesión leve. Puedo soportarlo perfectamente. No te preocupes. Me recuperaré para nuestra próxima partida”. "No hagas que tu familia se preocupe por ti. Solo concéntrate en descansar", dijo Charles antes de darse la vuelta y salir. Linda lo siguió de cerca y cerró la puerta tras ella. Solo, Feuerbach se quedó mirando un rato la puerta cerrada. Luego, se giró para mirar su abrigo. Tras un gran esfuerzo, por fin logró llevarse un cigarrillo del bolsillo del abrigo a la boca. Sacó una cerilla, se la encendió en la cara y lo encendió. A pesar de sostener el cigarrillo entre los labios, Feuerbach no dio ni una calada. En cambio, dejó que el cigarrillo se consumiera lentamente, llenando la enfermería de humo blanco que persistió durante largo rato. * * * Bajo la atenta mirada de los isleños reunidos en los muelles, el Narval, lleno de cicatrices y maltrecho, entró en el puerto. Leonardo quedó atónito al ver el inmaculado casco blanco del barco, marcado con marcas de batalla. Parece que el Gobernador lo pasó mal en este viaje. Espero que esté bien. Leonardo reflexionó en su corazón. De pie en cubierta, Charles observó su barco averiado con pesar y expresión de dolor. Sabía que era inevitable realizar reparaciones importantes. El viaje había causado graves daños a su tripulación y a su barco. "Amigo, hagámoslo juntos", comentó Charles, dándole una suave palmadita a la borda. Luego, guió a su tripulación a desembarcar. Al ver a Charles descender del Narval, Leonardo se ajustó la corbata apresuradamente y se dirigió hacia él. Sin embargo, esta vez, alguien más lo superó. Era una madre que llevaba a un niño pequeño de la mano. Corrió hacia adelante y observó con inquietud los rostros de los tripulantes. "Gobernador, ¿dónde está mi marido?" Dipp se apresuró a avanzar y le susurró al oído a Charles: "Capitán, su marido era marinero bajo mi mando. Esas nutrias marinas lo destrozaron". Charles asintió, entendiendo. Con la mirada fija en la mujer, respondió: “Lo siento, ha caído en acto de servicio”. La noticia fue demasiado para la mujer. Se desplomó en el suelo y la luz de sus ojos se desvaneció al instante. No se preocupe, duplicaré la indemnización por su fallecimiento. Y para honrar la valentía de su esposo, le daré una casa en el corazón de la isla. Usted y su hijo no tendrán que preocuparse por sus necesidades diarias por el resto de su vida. La declaración de Charles provocó un revuelo entre la multitud. La mayoría deseaba en secreto que hubiera fallecido algún familiar. Al fin y al cabo, todos sabían lo generosa que había sido la compensación de Charles. En todo el paisaje marino, nadie podía competir con Charles en términos de generosidad, y nadie quedaría insatisfecho con tal compensación. ¡No quiero dinero! ¡No me importa una casa en el corazón de la isla! ¡Solo quiero a mi papá! El niño pequeño junto a la mujer protestó a gritos mientras sus pequeñas manos agarraban un bote de madera. Las lágrimas corrían por sus mejillas mientras miraba a Charles con una mirada desafiante. Charles miró al chico antes de darse la vuelta sin decir palabra. Luego se dirigió al coche cercano con la puerta entreabierta. Feuerbach es tan sospechoso ahora.
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Estás leyendo el capítulo 433 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 22 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.