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Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 36 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Observando que los trabajadores vampiros se ponían inquietos, James se transformó rápidamente en su forma gigante. Con una mano, agarró una barra de acero tan gruesa como un cuenco y se colocó detrás de Charles. Su abrumadora presencia sofocó de inmediato la conmoción. Charles se volvió para mirar al ciego que tenía al lado y preguntó: “¿Cuándo llegarán esos dos nobles que mencionaste?”. “En circunstancias normales, se encuentran en el mausoleo situado en el centro de la isla. Tardarán alrededor de medio día en llegar”, respondió el ciego. “De acuerdo”. Charles señaló entonces al Narval y volvió su mirada hacia el vampiro encargado del astillero. “Tienes tres horas para instalar la turbina. De lo contrario, el mismo destino que a Durant os espera a todos y cada uno de los aquí presentes”. Un vampiro de barba desaliñada entre los trabajadores dio un paso al frente y, en tono agitado, exclamó: “¡Eso es imposible! ¿Tienes idea de lo problemático que es cambiar una turbina?”. “Ingeniero Jefe”. En el momento en que Charles invocó el título de James, una barra de acero silbó en el aire desde detrás de él y aplastó al vampiro de barba desaliñada. Su forma aplastada intentó curarse, pero el gigante que sujetaba la barra de acero lo golpeó implacablemente con la barra una y otra vez, reduciéndolo a una pulpa de carne picada. La sangre salpicó a los demás vampiros y el miedo se dibujó en sus rostros. “¿Creéis que se me puede apaciguar fácilmente con palabrería, monstruos chupasangre? ¡Ahora mismo!” Las palabras de Charles estaban cargadas de ira. Los labios del director del astillero temblaron mientras levantaba temblorosamente una mano para limpiarse los trozos de sangre y carne de la cara. Guiando a los demás vampiros, se dieron la vuelta y caminaron hacia el Narval. “Segundo ingeniero, usted está familiarizado con las turbinas. Vigílalas. Cuidado con estas criaturas que intentan algo sospechoso”. “Sí, Capitán”. El Segundo Ingeniero del Narval siguió al grupo de vampiros. Inicialmente, la tarea habría sido asignada al Ingeniero Jefe. Sin embargo, en la actualidad, el Ingeniero Jefe carecía de la inteligencia necesaria para encargarse de semejante trabajo. Dicho Ingeniero Jefe permaneció inmóvil en su lugar, su única tarea era intimidar a todos los vampiros. Crujido La puerta metálica del astillero se abrió para dejar ver una grieta mientras la mirada de Dipp escudriñaba el entorno exterior. Tras una breve observación, se volvió hacia Charles, que estaba sentado en un cajón, y le dijo: -Capitán, parece que esa gente de fuera se ha fijado en nosotros. Muchos de ellos miran fijamente en nuestra dirección”. “Audric, ¿se apresurarán a entrar?”. preguntó Charles al ciego mientras limpiaba su espada negra. El ciego sacudió la cabeza y respondió: “No lo harán. No se atreverían a poner sus manos sobre la presa marcada por los Nobles. Además, ustedes tampoco son humanos corrientes. Son un grupo dividido, así que no se atreverían a actuar”. Charles comprendió inmediatamente la situación. Parecía que su anterior demostración de poder aún tenía sus efectos. Aunque los vampiros de fuera supieran que estaban planeando su huida, no se atrevían a actuar imprudentemente sin una autoridad superior que los dirigiera. “¿Cómo de poderosos son los Nobles?” preguntó Charles, tratando de reunir más información sobre sus enemigos entrantes. “El poder del Clan de la Sangre se clasifica en función de la edad. Cuanto mayor es uno, más experiencia tiene y más poder posee. Hay que tener al menos quinientos años para convertirse en duque. Para entonces, ya son fundamentalmente diferentes de nosotros. Si lo desean, pueden masacrar fácilmente a miles de vampiros corrientes -explicó Audric. ¿Quinientos años? Charles se sorprendió un poco. Si eran tan viejos, quizá tuvieran conocimientos sobre la Tierra de la Luz. Charles compartió sus especulaciones con Audric, pero éste negó con la cabeza. “Sólo la Madre podría saberlo. Todos los vampiros de esta isla proceden de su linaje, y ella es la única que ha visto esa tierra maldita. Sólo he oído que ese lugar está lleno de luz, y que el menor contacto con ella podría convertirnos a nosotros, los vampiros, en cenizas. No tengo ni idea de cómo la Madre sobrevivió en ese lugar”. “¿Cómo llegó la Madre a este lugar?” Charles preguntó más. “Ah. He oído hablar de ello. Cuenta la leyenda que una entidad le habló a la Madre de un lugar donde no había luz solar que dañara a los vampiros y, además, abundaban los humanos.” Charles se sobresaltó. Nunca había imaginado que así era como habían llegado los vampiros al mundo subterráneo. El ciego, Audric, no pudo ver la expresión de Charles y continuó: “Pero esa entidad mintió a la Madre. No sólo abundaban los humanos, también había muchas más existencias más poderosas que las de nuestra especie. Incluso la supervivencia resultó difícil para los vampiros en este lugar. La Madre guarda un gran resentimiento hacia esa entidad”. Ante la mención de una existencia más poderosa que la Madre de los Vampiros, Charles recordó instintivamente aquella mano colosal que había surgido del mar. Su presencia no dejaba lugar a la resistencia. “Entonces, ¿cuánto sabes del mundo anterior en el que vivió la Madre? ¿De qué país es? ¿Cuántos soles hay en el cielo?”. Charles disparó una serie de preguntas. Esperaba que, a través de las respuestas, pudiera deducir la época y el entorno actuales del mundo de la superficie. Una sonrisa irónica apareció en el rostro de Audric al responder: “Señor Charles. Sólo tengo 124 años, lo que se considera bastante joven para un vampiro. Y puede ver claramente mi posición dentro de la sociedad vampírica. No tengo forma de conocer las respuestas que busca”. Charles dejó escapar un suspiro y se dirigió hacia el Narval con un tinte de melancolía en los ojos. En realidad, había esperado esa respuesta de Audric. Si quería conocer la respuesta, tendría que enfrentarse directamente a la Madre. Sin embargo, eso era imposible a menos que se cansara de vivir. Lily había estado escuchando atentamente la conversación entre los dos hombres. En el momento en que Charles se alejó, se acercó a Audric con curiosidad y le preguntó: “¿Así que tu madre vino a esta isla para escapar de la crisis? Qué lamentable”. “No, fue para esconderse de los humanos. Su poder se había hecho cada vez más formidable, y el conflicto entre humanos y vampiros se había recrudecido. La Madre previó una inminente batalla decisiva y decidió marcharse con su clan. En verdad, los vampiros y los humanos tienen una relación simbiótica. Si ellos perecieran, nosotros tampoco podríamos sobrevivir sin nuestra fuente de alimento”. “¿Qué pasa con su fuente de alimento? ¿Coméis ratones?” “Tenemos una granja de cría de humanos en la parte más septentrional de la isla Cristal Oscuro. La granja proporciona un suministro constante de sangre semanalmente. Pero es demasiado cara. Normalmente, sólo podemos soportar el asco y consumir comida humana”, respondió Audric. El tiempo pasaba, y el número de vampiros que deambulaban fuera del astillero aumentaba gradualmente con cada segundo que pasaba. Se habían despojado de sus disfraces y mostraban sus dos afilados colmillos. La sed de sangre en sus ojos también era evidente. Aunque no se habían precipitado, la visión del creciente número de vampiros provocó una inmensa tensión en Charles. “¿Cuánto tiempo más va a tomar? ¡Date prisa si no quieres morir!” El rugido de Charles resonó en el astillero. “¡Ya casi, ya casi! Estamos perforando los remaches!” El director apremiaba frenéticamente a sus subordinados mientras el sudor frío le perlaba la frente. Justo en ese momento, el sonido de unas alas batiéndose al otro lado de la puerta llegó a oídos de todos los presentes en el astillero. Charles corrió rápidamente hacia una ventana y se asomó al exterior. Vio un gran enjambre de murciélagos negros que se acercaban desde el cielo. Al ver a los murciélagos, los vampiros del suelo prorrumpieron en vítores extasiados. Los murciélagos descendieron rápidamente y se transformaron en capas ondulantes con el exterior negro y el interior rojo. Los mantos dejaron ver dos figuras -un hombre y una mujer- entre sus pliegues. “¡Joder!” maldijo Charles, molesto. No necesitaba que nadie le dijera la identidad de los dos individuos. “¿No dijiste que tardarían medio día? ¿Por qué en dos horas ya están aquí?”.
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Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 36

Estás leyendo el capítulo 36 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 23 de abril de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.