Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 269 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Charles se conmovió al ver el porte esperanzado de la joven con gafas que tenía delante. Parecía que Swann se tomaba la educación más en serio de lo que esperaba. Ahora, el rápido desarrollo de las Islas Albión cobraba sentido. La Isla Esperanza podía aprender del ejemplo de las Islas Albión.
"¿Qué asignaturas se imparten en tu escuela?", preguntó Charles con curiosidad mientras masticaba sus fideos.
"Hay muchas especialidades: ingeniería de materiales, ingeniería eléctrica, electromagnetismo y tecnología de radio. Por supuesto, hay muchas más materias de las que acabo de mencionar", respondió la joven con gafas.
“Todos son útiles, pero ¿qué vas a hacer después de graduarte?” preguntó Charles.
La joven de gafas dudó. Bajó la cabeza y miró a sus pies antes de decir: “La verdad es que quiero trabajar en el departamento de investigación de mi universidad. Mi tiempo allí ha sido el más feliz de mi vida”.
"Pude estudiar cualquier cosa interesante todos los días sin preocuparme por nada más. Me encanta y creo que puedo quedarme allí hasta que muera."
La joven con gafas dejó de hablar, pero al instante siguiente sus ojos se iluminaron de emoción. Se acercó a Charles y dijo con entusiasmo: “Señor, tengo algo interesante que contarle. He oído que la escuela ha reclutado a un misterioso mago de los Mares del Oeste como profesor.”
Es interesante, ¿verdad? Una vez que comprendamos a fondo la magia, quizá podamos usarla de forma similar a como aprovechamos el poder del rayo en forma de electricidad.
El tenedor de Charles se detuvo a medio camino de su boca. "¿Crees que es posible?"
¿Por qué no? El fuego, el vapor y la electricidad son manifestaciones de energía. Incluso podemos convertirlas entre sí. Estoy seguro de que podemos hacer lo mismo con la magia, siempre que la comprendamos por completo.
"¿Y qué hay de las reliquias? ¿No son suficientemente mágicas? ¿No quieres investigarlas?", preguntó Charles.
La joven con gafas sacó la lengua y dijo: "No estoy muy segura de esto, pero escuché que hay un departamento de investigación en la parte oeste de la isla dedicado a investigar reliquias.
Bueno, no tengo pensado investigar reliquias. La investigación sobre reliquias es un campo muy especializado, y si me uniera a ese departamento de investigación, me preocuparía cada día la posibilidad de que lo disolvieran en cualquier momento.
"También me resultará difícil encontrar un nuevo trabajo si sigo ese camino, ya que mi experiencia no se ajustará a lo que es popular ni a los resultados de las investigaciones".
Las palabras de la joven con gafas hicieron que Charles recordara lo que había visto en aquella tablilla. Parecía que la curiosidad de la humanidad por lo desconocido era verdaderamente infinita.
Una vez que las reliquias ya no puedan satisfacer su curiosidad, ¿dirigirá su atención a las Divinidades del mar? Charles comprendió que la humanidad estaba atrapada en un círculo vicioso, un círculo vicioso del que los humanos estaban condenados a no escapar jamás.
El deseo de la humanidad de explorar lo desconocido fue la razón exacta por la que se convirtieron en los amos de la Tierra. Irónicamente, su deseo traería una calamidad que sería la perdición de la humanidad.
La calamidad anterior había aniquilado únicamente a la Fundación, y ahora que esta ya no existía, ¿quién sería el próximo objetivo de la aniquilación? ¿Quizás todos los seres humanos del Mar Subterráneo?
¿De verdad no hay otra forma de escapar de semejante desenlace? ¿De verdad no hay otra opción que adorarlos y rogarles que nos perdonen la vida, como lo han estado haciendo los Fhtagnistas?
Un atisbo de desesperación inundó el corazón de Charles. Sentía que por fin podía comprender la mentalidad de esos cultistas. Quizás adorar y convertirse en seguidores de esas Divinidades era la única solución para rescatar a la humanidad de una fatalidad segura.
"¿Está bien, señor?" preguntó preocupada la joven de gafas.
Charles respiró hondo para despejar su mente de pensamientos confusos. Tomó el tazón de fideos, ahora frío, y continuó con su comida.
"Señor, ya terminé de comer. Disfrute de su comida. Fue un placer charlar con usted. ¡Espero que nos volvamos a ver algún día!", dijo la joven con gafas antes de dejar su plato y salir corriendo del restaurante.
Charles terminó pronto su comida y salió del restaurante dándole vueltas al dilema irresoluble. Desafortunadamente, Charles no pudo encontrarle solución.
Las Divinidades eran como montañas que pesaban sobre la humanidad; eran demasiado pesadas para que la humanidad las soportara.
Tras terminar de comer, Charles tenía un poco de sueño. Decidió parar un taxi para retirarse a dormir.
"Al muelle", le dijo Charles al conductor. Ya era tarde, así que Lily tenía que regresar. Aun así, Charles no pudo evitar preguntarse adónde habría ido a jugar hoy.
"Está bien, señor. Por favor, quédese quieto", dijo el taxista mientras pisaba el acelerador.
Las calles lucían desoladas y vacías, con solo unas pocas personas ocupadas en sus quehaceres. Charles supuso que la mayoría ya dormía. Claro que las fábricas que expulsaban humo negro seguían despiertas y jamás dormirían.
¿Cuántos turnos trabajan? ¿Dos turnos de doce horas o tres de ocho horas?, se preguntó Charles mientras observaba las chimeneas a lo lejos. De repente recordó el aire alegre de la joven con gafas que acababa de conocer, así como la expresión de terror del niño que había perdido la mano.
No podía creer que los dos vivieran en la misma isla.
En ese momento, Charles notó que algo andaba mal. El taxi no se dirigía a los muelles. Charles procedió a preguntarle al conductor qué estaba pasando.
El taxista con bigote sonrió y se rió entre dientes mientras explicaba: "Señor, estamos usando un atajo. Llegaremos más rápido de esta manera".
"¿De verdad?" La mirada de Charles se deslizó hacia el rostro del taxista y sus pupilas se contrajeron. El aterrador grafiti que tenía pegado se había trasladado al rostro del taxista.
¡Crack!
Un ruido grotesco resonó cuando el cuello del taxista se torció. El taxista murió con el rostro congelado y los ojos llenos de un terror inmenso.
El taxista estaba muerto, por lo que el taxi se balanceó de izquierda a derecha en la calle, lo que provocó que Charles pisara el freno apresuradamente.
¡Maldita sea! ¿Qué demonios estás haciendo?” le gritó Charles a 372.
Los neumáticos chirriaron cuando Charles pisó el freno y pronto el taxi se detuvo por completo.
Charles se bajó del auto y vio el número 372 en el tejado de un edificio al otro lado de la calle. El 372 era solo una fina capa de grafiti, pero la forma en que flotaba en el aire mientras representaba un grafiti tan horrible hacía que la escena pareciera extremadamente aterradora.
"¿Qué le pasa?", preguntó Charles, perplejo. En ese momento, se oyó un fuerte crujido, y alguien, cuyo cuerpo estaba retorcido como un pretzel, cayó del tejado.
Al ver eso, Charles se dio cuenta de que 372 había poseído a alguien capaz de volverse invisible. Pronto, 372 flotaba en el aire dentro de un callejón oscuro, y cada músculo de Charles se tensó porque la escena solo significaba una cosa: varios atacantes lo perseguían.
¡Estamos en medio de las calles de las Islas Albión! ¿Quién se atreve a atacarme aquí? Charles no podía permitirse pensarlo.
Apoyó un pie en un muro cercano y saltó hasta la azotea del edificio de un salto imponente. Luego, echó a correr hacia los muelles.
Sin importar la identidad de sus asaltantes, debía entrar en el rango de ataque de su flota antes que nada. Después de todo, el poder podía resolverlo todo. Con eso en mente, Charles aceleró el paso mientras saltaba de tejado en tejado.
En ese momento, sintió algo que venía de su derecha. Charles se giró y vio que el objeto que se acercaba era una grulla de papel roja. Batió sus alas y envió una nube de polvo rojo hacia Charles.
¡Bang!
La grulla de papel roja fue destrozada por la bala que salió del arma de Charles, y Charles saltó con decisión a otro tejado al confirmar la muerte.
¡Thud!
El cuerpo de Charles se quedó inmóvil de repente y cayó al suelo con un fuerte golpe. Un rayo casi transparente lo envolvió en un capullo. Charles levantó la vista y vio figuras borrosas acercándose a él en la distancia a través del rayo translúcido.

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Estás leyendo el capítulo 269 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 11 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.