Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 242 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Weister sintió una sensación de fatalidad inminente. Audric olfateó el aire en el depósito de combustible y dijo: “Capitán, huele mal aquí. Algo se acerca”.
Sin previo aviso, el marinero vampiro se movió y corrió hacia la puerta. Levantó sus afiladas garras y asestó un tajo en la sien izquierda de Weister. Un ruido grotesco resonó mientras la sangre púrpura oscura brotaba desordenadamente y manchaba el rostro de Weister.
Al mismo tiempo, algo emergió de la ropa de Weister. La sangre goteaba sobre algo invisible mientras algo salía corriendo. La criatura no emitió ningún sonido, y también era invisible, pero aun así no logró eludir al marinero vampiro.
¡Puedo olerlo! ¡El olor a sangre! Los dos colmillos de Audric sobresalían de su boca mientras perseguía a la criatura.
Charles pasó corriendo junto a Weister y persiguió a Audric.
Weister estaba aturdido. Le temblaban las piernas y estaba pálido. Creyó de verdad que estaba a punto de morir antes, sobre todo cuando aquella criatura desconocida empezó a meter la mano en su ropa.
Pronto, el Capitán regresó con manchas de sangre de color púrpura oscuro en su rostro.
"Las dos criaturas de antes podían volverse invisibles. Ya me encargué de ellas. Ya es seguro. Marineros, limpien la cabina. Todos los demás deben regresar a sus puestos", declaró Charles. Sus palabras disiparon al instante el aire opresivo que rodeaba a la tripulación, que se relajó al instante.
Empezaron a murmurar y a reír mientras llevaban sus armas afuera. Parecían despreocupados, como si no estuvieran involucrados en la crisis del momento.
Sin embargo, al novato Weister le costó recuperarse. Era la primera vez que estaba tan cerca de la muerte. Sus manos temblaban incontrolablemente, incluso a la hora de comer.
En ese momento, empezó a arrepentirse de su decisión. Debería haber adquirido más experiencia antes de alistarse como tripulante de esta trampa mortal.
Independientemente de la cantidad de dinero que el Gobernador estuviera dispuesto a ofrecer, Weister sabía que tenía que estar vivo para disfrutarlo.
¡Ah! Weister volvió a la realidad al oír el ruido. Un gordito sonriente estaba frente a él; el gordito sonriente era el cocinero de Narval, y acababa de servir un cucharón de lo que parecía un caldo pegajoso de manzanas en el plato de Weister.
"¿Miedo? Ya lo sé, ya lo sé; he pasado por eso. Solo necesitas encontrarte con más criaturas marinas y con el tiempo te acostumbrarás", dijo el cocinero.
"¿No tienes miedo? Esa cosa podría volverse invisible..." murmuró Weister.
"¿De qué tenemos que tener miedo? Hemos decidido arriesgar nuestras vidas alistando aquí. El barco de exploración de nuestro Gobernador es magnífico, y las bajas en su barco son mínimas", respondió el cocinero con indiferencia.
La preocupación en el corazón de Weister se apaciguó un poco al ver la indiferencia del capitán mientras este devoraba la comida de su plato, y Weister también sabía que el cocinero tenía razón. Siempre había sido mejor alistarse como tripulante del barco de exploración del capitán Charles que en el barco de otro.
Weister nunca había oído hablar de nadie que ofreciera una remuneración tan exorbitante, y estaba a punto de ganar más que su anterior capitán después de este viaje. Salir de viaje siempre había sido una apuesta arriesgada, y si Weister iba a arriesgar su vida, ¿por qué no ser un poco más atrevido?
Cuando tenga suficiente dinero, llevaré a mamá, a mi hermano y a mi hermana a Isla Esperanza. Luego partiré de nuevo y ahorraré más dinero hasta que pueda reabrir la joyería de papá. Una sonrisa se dibujó en los labios de Weister mientras dibujaba un futuro pintoresco con su familia.
Mientras tanto, Charles no estaba tan tranquilo como aparentaba. Era la tercera vez que algo intentaba subir a bordo. Las dos anteriores solo habían sido intentos, pues el Narwhale los había arrojado de vuelta al mar con sus cuerdas. Fueron solo intentos, así que Charles decidió no decírselo a la tripulación.
Sin embargo, su inquietud aumentó con el paso del tiempo. No era la primera vez que navegaba por aguas desconocidas, pero los ataques eran tan frecuentes que Charles no pudo evitar sospechar.
¿Fue simplemente una coincidencia o había algo especial con las aguas de aquí?
Si fuera esto último, Charles calculó que el Narwhale estaría inundado de criaturas marinas cuando llegaran a la isla principal de la Fundación.
Charles reflexionó largo y tendido hasta que finalmente tomó una decisión. Si sufrían dos ataques en un solo día, se retiraría y buscaría otra forma de llegar a la isla principal de la Fundación.
En ese momento, Lily se acercó a Charles con una fruta amarilla del tamaño de un pulgar. Le hizo un gesto a Charles para que la ayudara a abrirla. Charles la tomó y le hizo un agujero con los dientes antes de chupar los jugos negros de un solo golpe.
Lily quedó aturdida ante la visión; se desplomó sobre la mesa de Charles y rodó de un lado a otro, expresando su furia sin contención por la atrocidad que Charles acababa de cometer contra ella.
Mientras tanto, los ojos de Charles estaban fijos en otra cosa.
La carta náutica indicaba que la isla principal de la Fundación se encontraba más al norte de la Isla Esperanza. Si Aaron no le había mentido, debía de haber supervivientes allí gracias a los planes de contingencia de la Fundación.
Sin embargo, Charles tenía una pregunta urgente: ¿Cómo era posible que esos supervivientes no hubieran contactado con los habitantes del Mar Subterráneo?
Si hubieran colaborado con los habitantes de aquí, el nivel tecnológico del Mar Subterráneo habría sido mucho mejor que el actual. Claro que Charles tenía otra teoría: quizá los supervivientes habían decidido abandonar el Mar Subterráneo por la superficie.
Charles no tenía ni idea de lo que había pasado en la isla principal. En otras palabras, tenía que llegar a la isla principal si quería saber qué les había pasado.
Charles terminó de comer antes de levantarse y caminar hacia la cubierta. Continuó patrullando la cubierta. No se atrevió a ser negligente y relajarse; después de todo, estaban en aguas desconocidas.
El tiempo transcurrió lentamente, y el narval no recibió más ataques aparte del anterior. Sin embargo, Charles notó algo extraño.
Por alguna razón, cada vez que se paraba en la cubierta del Narwhale, de espaldas al mar, sentía como si alguien lo estuviera mirando desde las profundidades del océano negro.
Charles pensó que la mirada furtiva pertenecía a Dipp, pero cambió de opinión al recordar su comportamiento y personalidad. Este último nunca había sido tímido ni escurridizo.
En ese momento, la mirada furtiva volvió a posarse en él. Sin embargo, Charles no miró atrás. Sacó un espejo y echó un vistazo a lo que había detrás de él.
El espejo no mostraba nada más que las olas ondulantes y el burbujeo de la superficie del mar mientras el narval abría su camino en él.
¿Me estoy volviendo demasiado paranoico? Charles lo consideró, pero se vio obligado a descartarlo de inmediato cuando la mirada furtiva volvió a posarse en él. Frunciendo el ceño, Charles regresó a las cabañas, y la mirada furtiva desapareció.
Durante los últimos dos días, Charles había estado nervioso por la mirada, pero al darse cuenta de que la mirada no representaba ningún peligro para él, se calmó y decidió ignorarla.
Sin embargo, no pudo evitar pensar que habría sido fantástico si las criaturas del mar negro azabache del Mar Subterráneo solo supieran mirar a su alrededor; las exploraciones habrían sido mucho más fáciles si ese fuera el caso.
Nada bueno saldría de contarle a los miembros de la tripulación sobre la mirada subrepticia sobre él, por lo que Charles decidió adherirse al principio de no ver el mal, no oír el mal, no decir el mal.
Bajo la mirada subrepticia, el Narval pronto llegó a las coordenadas indicadas en la carta náutica.
Sin embargo, los miembros de la tripulación parecían desconcertados: ante ellos solo había una extensión de agua aparentemente interminable; no había ni rastro de una isla, y mucho menos de una isla entera.
Todas las miradas se posaron en Charles. El siguiente paso que tomarían el Narwhale y su tripulación dependía de Charles, pues él era el capitán y había fijado el rumbo.
Charles frunció el ceño al mirar la extensión de mar negro azabache mientras se acariciaba la barbilla.
¿Me mintió Aaron? Charles descartó la idea de inmediato. No tendría sentido que Aaron hubiera tomado una decisión tan tonta, considerando su situación en ese momento.
Además, Aaron era absolutamente leal a la Fundación, y sus últimas palabras reflejaban sus sinceros sentimientos hacia la Fundación.
"Audric, da la vuelta y echa un vistazo. Comprueba si nos hemos equivocado de dirección sin darnos cuenta, y también quiero que vuelvas a comprobar si hubo algún error al trazar el rumbo", dijo Charles.
El marinero vampiro asintió y se transformó en murciélago antes de despegar.

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Estás leyendo el capítulo 242 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 11 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.