arrow_back

Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 213 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"No tienes que hablar en voz alta. Solo piensa; te oigo", resonó una voz etérea en la mente de Charles. Mientras Charles flotaba entre las coloridas y translúcidas medusas que se arremolinaban a su alrededor, no pudo evitar sentirse abrumado por el asombro. "Estas medusas son solo mías. Compartes tu sorpresa. No eres la primera ni serás la última en reaccionar así", continuó la voz. Las medusas brillantes se unieron para formar la silueta borrosa de un rostro redondo con rasgos femeninos. A pesar de su conmoción, Charles se había endurecido por sus múltiples experiencias. Se recompuso rápidamente. La razón por la que los haikors adoraban a estas medusas como su profeta no le preocupaba. Estaba allí únicamente para obtener la información que necesitaba. Tras observar la medusa un instante, Charles eligió cuidadosamente sus palabras antes de plantear la pregunta. "¿Mi esposa dijo que tienes una forma de romper la Maldición de la Divinidad?" "No, no, no. No tengo forma de romperlo", respondió la voz al instante. "Sin embargo, conozco una existencia que puede resolver tus problemas. Simplemente ve a ella. Y eres un hombre afortunado. En todos estos años, nunca he visto a nadie sobrevivir tras ser maldecido tanto por Teluningbla como por Edikth". ¿Teluningbla y Edikth? Charles reflexionó sobre ambos nombres. Era la primera vez que oía los nombres de las Divinidades. Además, el Profeta Medusa parecía poseer un profundo conocimiento de ellos. Recuerdos de haber recibido las dos poderosas maldiciones pasaron por su mente. Uno fue cuando llegó a este mundo y presenció un ojo colosal, tan grande como un campo de fútbol. El otro, la visión caótica de una mano semitransparente, tan grande como para sujetar una mariposa gigantesca. No tenía idea de cuál de estas entidades era Teluningbla o Edikth, pero sabía que ambas eran lo suficientemente formidables como para volver loco a un hombre cuerdo con solo una mirada. "¿Los conoces? ¿Los has visto?" Charles hizo otra pregunta. No, no. Las medusas no tienen órganos para la vista. No podemos ver. Además, te desaconsejaría mirarlas directamente; no es buena idea. Tenemos la capacidad especial de percibir lo que emiten involuntariamente. Esas cosas son muy parecidas al aire que exhalan los humanos. ¿Mmm? ¿También llevas la Marca de Fhtagn? Qué interesante... El humano promedio no suele recibir ese trato. Charles frunció el ceño ante las palabras del Profeta e instintivamente se tocó el tatuaje del cuello. La medusa poseía un vasto conocimiento. No era de extrañar que la tribu Haikor la considerara su Profeta. De repente, una idea lo asaltó. Si el Profeta sabía de las Divinidades, ¡quizás también supiera dónde estaba la salida de la superficie! Su corazón se aceleró ante esa posibilidad. Tras la pregunta de Charles, la colorida cabeza humana en el agua se transformó rápidamente en un delfín arcoíris. Tras dar varias vueltas a su alrededor, la voz etérea volvió a resonar en su mente. Con el tiempo, muchos me han hecho la misma pregunta. La más reciente es una dioíta. Y sí, ella pagó por tu consulta. ¿Anna estuvo aquí? Charles preguntó apresuradamente: "¿Y cuál fue tu respuesta?" Mi respuesta siempre ha sido la misma: no lo sé ni quiero saberlo. No quiero volver a presenciar semejante calamidad. Antes de que Charles pudiera siquiera intentar otra pregunta, el delfín se dispersó repentinamente y se transformó en un grupo de medusas parpadeantes. Una medusa azul fluorescente pasó rozándolo y le dejó una picadura en la mejilla. "Charles, ya has hecho suficientes preguntas. Es hora de que te vayas", sonó la voz etérea. La ansiedad se apoderó de Charles. ¡Aún no había preguntado la solución para romper las Maldiciones de la Divinidad! No puedo decirte directamente la ubicación, o se pondrá en alerta. Sin embargo, puedo guiarte hasta allí. Cuando lo encuentres, dime tu solicitud. Ya me he encargado de solucionar el problema; no correrás ningún peligro. De repente, un frío escalofriante lo sacudió y una sensación sofocante lo invadió. Abrió los ojos de par en par y se encontró suspendido en agua de mar completamente negra. Las medusas habían desaparecido. El agua helada del mar le entró en la boca y perdió la consciencia poco a poco. ¡Estaba al borde de morir asfixiado! Charles salió de la piscina con un chapoteo, estrellándose contra el suelo rojo sangre con un golpe sordo. Empapado y desorientado, su cuerpo actuó por puro instinto de supervivencia y escupió el agua de mar que había tragado. La mujer Haikor desnuda de antes se arrodilló junto a él y le dio una suave palmadita en la espalda con su enorme mano que medía más de medio metro de largo. Poco a poco, la mente de Charles volvió a la normalidad. Sacudió la cabeza para expulsar el agua de sus oídos. La mujer gigante dijo: "Has estado ahí abajo demasiado tiempo. El Profeta no suele recibir visitas por mucho tiempo". Charles se limpió los restos de agua de mar de los labios. Luchó por levantarse y caminó hacia la piscina. El Profeta aún no había respondido a su pregunta. Sin embargo, al llegar a la piscina, se dio cuenta de que estaba vacía y que en su lugar había un agujero negro y oscuro. En ese momento, Charles se dio la vuelta repentinamente para salir del salón escarlata. Extrañamente, sintió una misteriosa atracción desde un lugar lejano. No podía explicar esta sensación; era como si se le hubiera activado un GPS interno en el cerebro. Charles se giró entonces y contempló el profundo agujero con asombro. Recordando las palabras del Profeta, comprendió que ya tenía la respuesta que buscaba. Esa era la dirección que debía seguir para romper las Maldiciones de la Divinidad. Saludó a la mujer Haikor con un gesto de la cabeza antes de salir de la habitación carmesí. Al descender las escaleras del templo, su tripulación lo rodeó con preguntas preocupantes. "Muy bien, estoy bien. Hemos logrado nuestro objetivo. Ahora solo necesitamos alcanzar las siguientes coordenadas para considerar este viaje un éxito", dijo Charles con tranquilidad. Confiaba en que la medusa no mentiría. Anna parecía haberse encontrado con ella y haber llegado a un acuerdo. Charles y su tripulación regresaron al bullicioso puerto. Por supuesto, no regresarían a su alojamiento anterior. Sin guía, Charles condujo directamente a su tripulación a la posada más grande de la zona. El imponente posadero no prestó ninguna atención especial a la petición de Charles y lo trató a él y a su tripulación como a cualquier otro huésped normal. Para evitar más problemas, Charles y su grupo se alojaron exclusivamente en la posada durante los siguientes cinco días. Aparte de los dos policías de Haikor que entraron a hablar brevemente con ellos, no interactuaron con nadie. Era irónico que en una tierra extranjera otras especies estuvieran en realidad mucho más seguras que las de su propia especie. Charles entró en el vasto astillero con su tripulación a cuestas. Nada más entrar, los recibió la visión del Narval colgando bajo el puente del barco. El casco abollado había sido reparado y la popa dañada fue reemplazada por una combinación de robusta estructura blanca y madera tosca. A pesar de la disparidad de estilo entre los componentes, el barco parecía evidentemente robusto. ¡¡¡HOOOOOOONK!!! El Narval emitió un grave sonido de cuerno, como si vitoreara la llegada de Charles. Una leve sonrisa se dibujó en el rostro de Charles mientras acariciaba el barco con cariño. “Viejo amigo, no te preocupes. Hemos vuelto”.
Paisaje Marino Envuelto (Novela)

Continúa leyendo

Paisaje Marino Envuelto (Novela)

Capítulo 214

Siguiente Capítulo ›

Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 213

Estás leyendo el capítulo 213 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 11 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.