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Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 199 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En la Mansión del Gobernador en Isla Esperanza, Elizabeth yacía en el cálido abrazo de Charles. Con el celular en la mano, hojeaba con curiosidad las imágenes de la galería. "La Tierra de la Luz se ve tan encantadora. No me extraña que anheles regresar", comentó Elizabeth con asombro. Charles apoyó la barbilla sobre su cabeza mientras inhalaba la dulce fragancia de su cabello. Cuando llegó a este reino subterráneo, creyó que su smartphone sería su sistema de trampas, el factor decisivo que le sería útil en los momentos más críticos. Ahora, parecía que su función más adecuada era la original: pasar el tiempo. Después de explorar el contenido del teléfono en silencio durante un tiempo, Elizabeth de repente levantó la vista. “Cariño, ¿por qué no te has apresurado a zarpar de nuevo? ¡Qué raro en ti!” preguntó con una mirada dubitativa. Charles negó con la cabeza. "Todavía no. Estoy esperando a alguien." De hecho, esperaba noticias de Anna sobre cómo romper la maldición que las Divinidades le habían impuesto. Las anomalías previas de su mente le habían hecho comprender que si continuaba explorando la isla con un estado mental tan dañado como el suyo, acabaría sucumbiendo a él. No quería romperse. Quería seguir vivo para encontrar el camino de regreso a la superficie. Por supuesto, Charles no solo esperaba noticias de Ana. Por su parte, también había estado ejerciendo su autoridad y poder como gobernador para buscar soluciones alternativas. Sin embargo, el resultado fue desalentador. A pesar de la enorme recompensa ofrecida, nadie se presentó con una cura. Ni siquiera un estafador probó suerte. Era como si nadie en todo el mundo subterráneo supiera cómo romper la maldición. ¿Qué ha estado haciendo Anna? ¿Por qué no ha enviado noticias después de tanto tiempo? Ni siquiera respondió al telegrama que le envié desde la Isla Agua Celestial. Charles estaba absorto en sus pensamientos mientras abrazaba a Elizabeth. Al voltearse, una sonrisa juguetona se dibujó en el rostro de Elizabeth. "Qué perfecto. Eres toda mía por ahora". Mientras ella se inclinaba para besarlo, Charles levantó la cabeza juguetonamente para esquivar su avance. "Eres la gobernadora de una isla. ¿Estás segura de que tu casa estará bien si te quedas aquí mucho tiempo?" El reciente apego de Elizabeth le había permitido a Charles ver su lado más suave y vulnerable. "Está bien. Mi gente está vigilando la isla. Y aunque pase algo, tomaré prestada tu armada para reclamar lo que es mío", respondió Elizabeth. Con elegante agilidad, se colocó encima de Charles. Sentada a horcajadas, acomodó la cabeza de Charles antes de inclinar su rostro hacia el de él. Justo cuando sus rostros se acercaban, la voz de una criada se escuchó desde fuera del dormitorio: “Gobernador, tiene visitas”. Al ver a Elizabeth pestañear de forma seductora, Charles respondió: "Pídeles que esperen. Estoy... ocupado en este momento". “Señor... quizá quiera verlos. Los invitados son un poco diferentes. Son inusualmente altos” insistió la criada. Charles arqueó una ceja. "¿Extraordinariamente alto? ¿Mencionaron de dónde son?" "La corona del mundo." El nombre de la isla conmovió a Charles, quien se puso de pie apresuradamente. Se ajustó la ropa desaliñada y salió rápidamente de la habitación. Al entrar Charles en el salón de recepciones, su rostro se ensombreció por la decepción, al no encontrar la silueta familiar que esperaba ver. En cambio, lo recibieron varias figuras imponentes, cada una de tres metros de altura. Los invitados, vestidos con túnicas blancas, estaban completamente ocultos, salvo por el par de ojos que asomaban por debajo de sus capuchas triangulares. De pie junto a Charles, un atisbo de pánico cruzó los ojos de Elizabeth al ver a los aterradores visitantes. Sin embargo, le lanzó una mirada fugaz a Charles y decidió guardar silencio y observar la situación. Uno de los visitantes presentó a Charles una caja de madera y un trozo de pergamino doblado. Dando un paso al frente, echó un vistazo rápido a la caja antes de abrir la carta. El mensaje que contenía estaba escrito en chino con una delicada caligrafía femenina. Gao Zhiming, ¿me extrañas? Soy yo. Te extrañé tanto, tanto que me quita el sueño. Ah, por cierto, ¿la manera de romper la maldición de las divinidades que buscas? Mi amigo la encontró. ¿Recibiste la caja? Pregúntales más detalles a los tipos altos. Ellos lo saben. Amándote por siempre, Anna "¿Dónde está Anna?", preguntó Charles al visitante que estaba al frente del grupo. "No pudo venir", respondió la figura con voz ronca. Era la primera vez que Charles oía hablar a estos gigantes. Su voz parecía el áspero chirrido de una sierra vieja contra el metal. Sosteniendo el objeto metálico con forma de caja en la palma de su mano, Charles preguntó: "¿Cómo uso esto?" Dirígete a las Islas Destrozadas en las Aguas Brumosas de la región sur. El profeta de la isla te guiará. Un atisbo de alegría brotó en el corazón de Charles. Sus problemas podrían resolverse pronto. "Gracias. ¿Cómo debería compensarte?", preguntó Charles. El gigante negó con la cabeza. "No hace falta. Dioite ya ha pagado." El gigante parlante bajó entonces su enorme cabeza, como una linterna, y examinó a Charles con sus ojos, cuyas pupilas negras contrastaban con un fondo azul oscuro. Tras examinarlo de cerca, se dio la vuelta y se llevó a los demás. Parecía que habían viajado hasta allí solo para entregarle estos dos pequeños objetos. Islas Destrozadas en el Mar de Niebla. Charles anotó mentalmente el nombre. Esta era la clave para curar las anomalías que atormentaban su mente. En cuanto las imponentes figuras abandonaron la habitación, Elizabeth se abalanzó sobre ella. Su calma anterior había desaparecido, reemplazada por una visible ansiedad. "Charles, ¿cómo conociste a esos tipos? ¡Aléjate de esos locos! ¡Jamás te acerques a ellos!" "¿Los conoces?" En cuanto las palabras salieron de sus labios, la mirada de Charles se posó en la figura de Elizabeth, y pareció comprenderlo. Con una mirada nerviosa que Charles nunca había visto, Elizabeth continuó: "Prométemelo, Charles. No te involucrarás con ellos. Y no vayas al Mar de Niebla". "¿Puedes decirme por qué? Mi plan requiere que vaya allí", preguntó Charles con voz profunda y firme mientras miraba la caja en su mano. No quería abandonar el plan que había puesto en marcha. Actualmente, este era el único método para romper la Maldición de las Divinidades. Y lo guiaba en una dirección: el Mar de Niebla. Elizabeth dudó un momento antes de soltar un suave suspiro de derrota. “Como puedes ver, mi estatura es diferente a la de los demás. Es de ellos; mi abuelo era uno de ellos”. "¿Qué parentesco tienen contigo? ¿Son del mismo clan?", preguntó Charles. "¡No!" Elizabeth replicó rápidamente. Sus ojos se llenaron de un inconfundible asco mientras continuaba: "¡Jamás lo seré! Son una panda de lunáticos repugnantes, una panda de desquiciados peor que la Orden de la Luz Divina o incluso el Pacto Fhtagn". Charles se quedó un poco desconcertado por el arrebato de Elizabeth. Se recompuso antes de insistir: "¿Quiénes son exactamente? ¿Por qué los detestas tanto? ¿Por su altura?" Una sonrisa fría y burlona se dibujó en el rostro de Elizabeth. "¿De dónde creías que eran tan altos? Esos tipos son solo habitantes de las regiones exteriores del Mar de la Niebla. Los sucesos viles y desagradables que ocurren en los círculos internos del Mar de la Niebla superan tu imaginación más descabellada." Charles permaneció en silencio. Su mirada permaneció fija en Elizabeth, animándola a continuar. Un recuerdo repentino pareció golpear a Elizabeth mientras el disgusto en sus ojos se intensificaba. Mi abuelo me contó una vez sus secretos. Tienen un método especial que les permite reproducirse con los nativos locales y tener descendencia. Originalmente, eran solo humanos. ¿Y su altura? Quién sabe con qué nativo de la isla se acostaron para lograrla.
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Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 199

Estás leyendo el capítulo 199 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 16 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.