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Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 196 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En la lujosa cámara de oración de la Catedral de la Divina Luz, lo único que se podía oír era el suave susurro de los papeles mientras el Papa hojeaba el documento que tenía en sus manos. Unos momentos después, la estatua del Papa dejó los papeles y comentó: "Hmm... Parece que este lugar no tiene lo que estamos buscando". Pero su mera existencia prueba la validez del decreto del Dios de la Luz. La Fundación no solo estudia reliquias, sino que también posee objetos extremadamente peligrosos. Un pequeño error podría poner en peligro la vida de toda la humanidad en este paisaje marino. Solo podemos confiar la exploración de la isla a personas de confianza. Cruzando los brazos sobre el pecho, el rostro de Charles estaba ensombrecido por la tristeza mientras se apoyaba contra la pared de piedra de la cámara. DE1344 no parecía representar una amenaza inmediata, pero, tras una reflexión más profunda, tenía un lado escalofriante. Atravesar ese pasillo llevaría a uno a otro mundo, un reflejo del actual. Significaba el doble de población, recursos e islas. La codicia humana era desmedida, y se vio exacerbada por la escasez de recursos y el hundimiento aleatorio de islas. Si un mundo exterminara a la población humana del otro, los supervivientes tendrían acceso al doble de recursos. Afortunadamente, DE1344 estaba rodeado de remolinos mortales, y un escenario tan horrible permaneció como un mero producto de la imaginación de Charles por el momento. "Le pusieron a la isla el nombre de V12. ¿Eso implica que hay otras once anomalías de la misma escala en DE1344?", preguntó Charles. La estatua del Papa permaneció en silencio. En cambio, bajó la cabeza y le ofreció a Charles una mirada benévola. Al levantar la vista hacia el rostro curtido por la edad, una oleada de frustración se apoderó de Charles. Podía percibir claramente que el Papa quería algo de él. Dejando de lado las bromas, interrogó directamente: "¿Sabes algo, verdad? ¿Qué es ese apocalipsis de nivel AK que estaba grabado en la pared?" Una sospecha surgió en la mente de Charles. ¿Acaso la Fundación envió a todas estas entidades peligrosas al reino subterráneo para evitar que causaran la destrucción del mundo? Cuanto más reflexionaba sobre el texto en la pared, más sentía que reforzaba su teoría. "Gobernador Charles, la verdad es que no lo sé. No lo olvide, compartimos los mismos objetivos. Si tuviera información crucial, la compartiría con usted sin dudarlo", respondió el Papa con calma. Charles entrecerró ligeramente los ojos mientras observaba al Papa. Todo lo que el Papa había hecho hasta entonces le resultaba desconcertante. Actualmente mantenían una relación de colaboración, pero Charles sentía una profunda desconfianza hacia el anciano. "Hija, confía en mí. No tengo nada que ocultarte. Cada palabra que he dicho es la verdad. Si tuviera malas intenciones hacia ti, fácilmente podría apoderarme de esta isla y usar a tu gente como palanca para obligarte a explorar las islas. Y sabes que tengo los medios para hacerlo." “¿Y qué hay de tus hombres?” replicó Charles”. ¿Por qué no les dejas explorar las islas? ¡Y pensar que te haces llamar el Papa de la Orden de la Luz Divina! ¿No tienes ni un solo discípulo que te sea verdaderamente leal? El Papa guardó silencio un momento antes de responder: “Que los discípulos no teman a la muerte no significa que no sientan codicia. Son pocas las personas sin codicia. En este asunto, solo confío en ti”. El Papa continuó: “He revisado todos los registros de información sobre ti durante la última década. Ya sea Eco, mujeres o islas, no significaron nada para ti. Vives con un solo propósito, y pocos poseen una dedicación tan pura como la tuya”. Charles permaneció estoico ante los elogios deliberados del Papa. Se giró para salir de la cámara. "Gobernador Charles", gritó el Papa. "Parece que hay descontento entre su gente. ¿Necesita mi ayuda para resolver estos asuntos insignificantes?" “No hace falta. Tengo mis propias maneras de mantener el orden.” Dicho esto, Charles se dio la vuelta y salió de la cámara. Mientras caminaba en silencio por el pasillo hacia la Mansión del Gobernador, Charles sintió una creciente frustración creciendo en su interior. El Papa se había negado a revelar ni un solo dato. Sin cartas en la mano, Charles no tenía influencia sobre el anciano en la negociación. Necesitaba encontrar la manera de recuperar el control, o solo podría acatar lo que el Papa dijera. Sumido en sus pensamientos, Charles llegó sin darse cuenta a la imponente entrada de la Mansión del Gobernador. Apenas reconoció a los guardias que saludaban a la entrada al pasar junto a ellos. Justo cuando Charles estaba absorto en la planificación de su próximo movimiento, un par de delicados pies con tacones altos blancos lo detuvieron en seco. "Señor... Señor Charles..." Al oír una voz melodiosa que sonaba como el repique de una campanilla, Charles levantó la vista y se encontró con la mirada de una joven deslumbrante. Ella estaba de pie frente a él, con una postura que recordaba a la de un delicado sauce. Al observar sus rasgos, Charles pensó que le resultaba familiar. * * * Las orejas de Margaret se habían sonrojado por la alegría que la invadía al encontrarse ante el Gobernador de Isla Esperanza. Sus manos jugueteaban nerviosamente con su impecable vestido blanco mientras esperaba con ansia su respuesta. En el momento en que vio que los ojos de Charles se iluminaban y caminaba hacia ella, su corazón latió con fuerza como si amenazara con escaparse de su pecho. Sin embargo, sus esperanzas se hicieron añicos al instante siguiente cuando Charles pasó junto a ella y se dirigió hacia otra mujer cercana. La mujer era imponente. Su antifaz negro, adornado con rosas moradas, le daba un toque elegante a su cautivador atractivo. Margaret mordió su lápiz labial meticulosamente aplicado mientras las lágrimas se formaban en las esquinas de sus ojos antes de deslizarse por sus mejillas. "Él... él no me reconoce en absoluto... Se ha olvidado de mí..." * * * Con palpable entusiasmo, Charles saludó a la hermosa mujer enmascarada. "¿Qué te trae por aquí...?" Antes de que pudiera terminar la frase, sintió una figura suave que se abalanzaba sobre él. Ajena a las miradas que los rodeaban, Elizabeth presionó sus labios contra los de él mientras lo rodeaba con sus brazos. Regodeándose en el embriagador aroma de Elizabeth, un destello juguetón brilló en los ojos de Charles. Le devolvió el abrazo y sus manos acariciaron suavemente la espalda de Elizabeth. El tiempo pareció extenderse, y durante lo que pareció una eternidad” aunque en realidad solo transcurrieron tres minutos”, ambos se separaron. Las mejillas de Elizabeth estaban sonrosadas y respiraba entrecortadamente. "Te extraño", susurró. "Yo también te extrañé", respondió Charles. Tomó su mano flexible y grande y ambos se dirigieron hacia la escalera que conducía al segundo piso. En el momento en que desaparecieron de la vista, los enviados de las otras islas estallaron inmediatamente en conmoción. ¡Así que es verdad! ¡De verdad están enamorados! Dos gobernadores que están locamente enamorados el uno del otro. ¡Es asombroso! ¡Lo sabía! ¡Los rumores eran ciertos! Me preguntaba por qué la gobernadora Elizabeth haría este viaje personalmente. Ahora por fin lo entiendo. Mientras tanto, Margaret estaba sentada en silencio en un sofá mullido a su lado. Un velo gris de tristeza cubría el rostro de la ex princesa de Whereto. Gina, su asistente principal, abrazó a su joven ama mientras observaba la escena con compasión. "¿Cómo pudo hacer eso después de todo lo que ha hecho, señorita? Usted fue quien lo salvó y lo atendió día y noche, sin importar lo sucio que estuviera. ¡Cómo pudo!" "Gina, mira. Esto es una manzana", dijo Margaret intentando cambiar de tema. "Es la especialidad más nueva de Isla Esperanza. Nunca había probado una". Margaret tomó entonces la fruta roja y le dio un mordisco. Con cada bocado, masticaba con fuerza la pulpa dulce y jugosa antes de tragarla. Justo cuando ella tomó otro trozo de manzana, un mayordomo vestido con un elegante traje negro entró en el salón y anunció: "Disculpas, damas y caballeros. El gobernador está ocupado hoy. Por favor, regresen mañana". Con un crujido agudo, Margaret mordió con más fuerza de la que pretendía y se perforó accidentalmente la mejilla. El sabor cobrizo de la sangre se mezcló con la dulzura de la manzana y tiñó la pulpa de un rojo más intenso.
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Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 196

Estás leyendo el capítulo 196 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 16 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.