Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 184 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Hombres y mujeres se reunieron en el gran salón de banquetes de la Mansión del Gobernador en Isla Esperanza. Ataviados con prendas y accesorios extravagantes, bebieron de sus copas llenas de vino mientras conversaban.
Entre ellos, se encontraban nobles que ocupaban puestos de autoridad en la Isla Esperanza, que visitaban a ricos comerciantes para comprar fruta, y también miembros de la alta sociedad. Todos se habían reunido con un único propósito esa noche: celebrar el regreso del gobernador de la isla.
Vestido con un impecable traje blanco y negro, Conor levantó su copa para beber un sorbo. Una sonrisa se dibujó en su rostro al volverse hacia su amigo que tenía delante.
"Este vino es delicioso; suave y de baja acidez, pero rico en notas frutales y una textura exquisita. Supongo que es una mezcla del excepcional vino de hongos porcini de Shadow Island y el licor de plátano característico de nuestra isla", comentó Conor.
"Señor Conor, usted es un auténtico experto en vinos por ser capaz de discernir tanto con un solo sorbo."
Conor rió suavemente ante los halagos. "Es solo una simple pasión mía. Cualquier cosa a la que te dediques sin duda dará sus frutos".
Justo cuando ambos estaban absortos en su jovial conversación, una joven con un exquisito vestido de hombros descubiertos se acercó. Le susurró una disculpa al invitado antes de apartar con cuidado a Conor.
"Misha, ¿qué pasa?" preguntó Conor.
“Dado que el banquete de hoy es en honor al gobernador, ¿deberíamos ir a brindar por él?” preguntó Misha, señalando a Charles, quien permanecía solo en silencio junto al balcón, con la mirada fija en el paisaje exterior.
Conor tiró suavemente del brazo de su esposa mientras su expresión se tensaba ligeramente. "No te vayas. No está hecho para ocasiones como esta".
"¿Por qué? ¿No es él el gobernador de esta isla?" Una expresión de confusión apareció en el rostro de Misha.
“No investigues demasiado. Vayamos al otro lado” respondió Conor y alejó a Misha de Charles.
Misha no fue la única que sintió el peso de la presencia de Charles. De hecho, muchos invitados lanzaban miradas furtivas al verdadero Gobernador de Isla Esperanza. Como el verdadero detentador del poder, cada acción de Charles desataba especulaciones entre quienes lo observaban.
Este gobernador parece aún más distante que el gobernador Vendajes. Espero que sea más fácil tratar con él.
Mira esa cicatriz en mi cara. Pero sabiendo que es el Gobernador, no puedo evitar pensar que eso le añade más encanto. ¿Debería acercarme a él para entablar conversación, o sería eso impropio de una jovencita?
¿Por qué el gobernador Charles no habla con nadie? ¿Significará esto que habrá un gran cambio en la dinámica de poder de Isla Esperanza?
Mientras tanto, Charles permanecía ajeno a los chismes y miradas que lo rodeaban. Su mente repasaba la conversación de ayer entre él y el Papa.
Mis hombres están revisando las cartas náuticas que encontramos en Ciudad Nueva. Les enviaré la información sobre el mundo de la superficie que han solicitado lo antes posible. A cambio, mi petición es muy simple: quiero un informe detallado de los diversos sucesos que encuentren durante su expedición.
El Papa continuó: “Y por favor, absténganse de difundir información sobre el Amanecer Uno. Nuestra Orden necesita un milagro divino ahora mismo. Su existencia nos ha permitido expandir rápidamente nuestra influencia. Si arruinan el plan, estaré en una situación difícil”.
Charles reflexionó sobre la conversación y las diversas pistas que había reunido.
En primer lugar, dado que el Papa ya poseía las cartas náuticas, ¿por qué se las entregaba a Charles cuando la Orden contaba con tantos discípulos? Podría fácilmente emplear una estrategia de enjambre y ocupar todas las islas de las cartas.
En segundo lugar, ¿por qué este Dios de la Luz necesitaba encontrar la salida a la superficie? El Papa dijo que el Dios de la Luz sería liberado una vez que encontraran la salida. Sin embargo, Charles se mantuvo escéptico ante las palabras del anciano.
Por último, y más importante, estaba la identidad del Dios de la Luz. Charles seguía sin estar convencido. Incluso después de que el Papa le mostrara una señal divina, sus dudas persistían.
El ser afirmaba ser el omnisciente y todopoderoso Dios de la Luz, pero aun así, la afirmación era una falacia en sí misma. Si lo sabía todo, ¿cómo no iba a saber que acabaría en prisión? Si era todopoderoso, ¿por qué no pudo escapar?
Charles se había topado con bastantes divinidades submarinas. Este Dios de la Luz parecía casi insignificante en comparación. Instintivamente sintió que no era rival para esas extrañas entidades.
Con tal escepticismo hacia el Dios de la Luz, a Charles inevitablemente también le costaba confiar en el Papa. Si estuviera en su lugar, jamás compartiría el plan completo con alguien ajeno. Su instinto le atormentaba, pensando que el Papa le ocultaba cosas.
Tal vez el Papa realmente no podía mentir, pero podía ocultar deliberadamente alguna verdad para enmascarar sus verdaderos motivos.
A pesar de cumplir su objetivo de encontrar las pistas para la salida de la superficie, una ligera pesadez pesaba sobre su corazón.
Mientras Charles fruncía el ceño, sumido en sus pensamientos, se le acercó un joven de vibrante cabello verde. Vestía uniforme naval y sostenía una copa de vino en la mano.
"Gobernador, este banquete se celebra en su honor. Y, sin embargo, lleva aquí una hora. No es apropiado, ¿no le parece?", dijo el joven.
Charles reunió sus pensamientos y dirigió su mirada hacia el rostro que no había visto durante mucho tiempo.
“Feuerbach, no pasa nada. Ya me han visto.
Feuerbach esbozó una sonrisa pícara antes de hacer un saludo juguetón. “Tú eres el Gobernador, tu palabra es la ley”.
Al notar su uniforme naval, Charles reflexionó un segundo antes de preguntar: "¿Cuál es su papel en Isla Esperanza?"
Con una expresión de desconsuelo, Feuerbach respondió: “Ah, ni siquiera lo sabes... Parece que no tengo cabida en tu corazón. Actualmente, soy vicealmirante de la Armada de Isla Esperanza. Superviso los buques de guerra que nos protegen de amenazas extranjeras. Por supuesto, reporto al Gran Almirante Bandages”.
La mirada de Charles se posó en su vino mientras un pensamiento cruzaba rápidamente por su mente: "¿Cuántos barcos tenemos ahora?"
Además de los trece barcos de exploración que utilizamos para ocupar esta isla, adquirí entre veinte y treinta barcos de exploración más. También adquirimos dos acorazados de 40.000 toneladas de la clase Sea Lion de las Islas Albión.
"Llevamos más de seis meses probándolos. Están prácticamente listos para el combate", informó Feuerbach con un dejo de orgullo en el tono.
Charles reflexionó un breve momento antes de dar instrucciones: "Sigan ampliando nuestra flota. No somos lo suficientemente fuertes".
Feuerbach pareció sorprendido por la respuesta de Charles. “Gobernador, ¿quién es nuestro enemigo potencial? Estamos demasiado lejos de otras islas. Quien quiera alcanzarnos tendrá que reabastecerse en la Isla Agua Celestial, actualmente ocupada por la Orden de la Luz Divina. Dada nuestra relación actual con ellos...”.
Las palabras de Feuerbach se fueron apagando al comprender algo. Su expresión cambió al instante. “Capitán, ¿estamos intentando defendernos de la Orden de la Luz Divina? Si es así, no creo que sea necesario. Nuestra colaboración es demasiado estrecha. Ellos también sufrirían pérdidas significativas si nos atacaran”.
"Haz lo que te digo. No hay daño en acumular fuerza militar".
Feuerbach se pasó una mano por su cabello verde alga y respondió: “Entendido, querido gobernador. Me pondré manos a la obra enseguida. De hecho, si le preocupa la seguridad de la isla, debería considerar formar una alianza con otros gobernadores insulares. Los más débiles sobreviven con ese método”.
"Una alianza...", murmuró Charles para sí mismo. De repente, el rostro de Elizabeth cruzó su mente.
"¿Cómo está la isla de Elizabeth?"
"¿Elizabeth? ¿Quién? ¿Quién es ella?" Feuerbach estaba confundido.
Después de que Charles aclarara las coordenadas de la isla, Feuerbach asintió, entendiendo, y dijo: “Ah... Así que te refieres a esa nueva gobernadora en ascenso. La conozco. Se está convirtiendo rápidamente en una figura clave en los Mares del Norte. He oído que posee una habilidad que puede animar barcos para defenderse de forma autónoma de los enemigos”.

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Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 184
Estás leyendo el capítulo 184 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 16 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.