Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 175 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Mirando fijamente el tentáculo que sobresalía de la pared rocosa, Charles dudó por un breve momento antes de extender una mano para tocarlo.
¡Silbido!
Al instante, el tentáculo cobró vida y se extendió fuera de la pared. Se enroscó alrededor de Charles y lo arrastró con fuerza hacia el agujero del que había salido.
¡Que alguien ayude! ¡Rápido!” gritó Charles desesperado. Pero sus compañeros a lo lejos no se dieron cuenta de su situación. Seguían enfrascados en animadas conversaciones y se repartían el botín.
Charles reunió todas sus fuerzas y luchó contra el tentáculo, pero fue en vano. No tardó mucho en arrastrar la mitad de su cuerpo al agujero, que se había convertido en una cueva.
¡Chocar!
En su frenético forcejeo, Charles se arrancó las gafas de realidad virtual y las arrojó contra la pared. Aún temblaba incontrolablemente por el encuentro con el tentáculo mientras observaba las lentes rotas en el suelo.
En ese momento, un escalofrío le recorrió la espalda. Su visión periférica había captado el tentáculo del cuadro, que se contrajo durante una fracción de segundo.
“No, algo anda mal. No me gusta esto. ¡Vete!” Charles cerró los ojos y se agarró la cabeza con angustia.
Cuando finalmente abrió los ojos una vez más, se encontró nuevamente en su acogedor dormitorio.
Su hermana menor, Gao Suling, estaba recostada en el sofá. Tenía las manos ocupadas con un juego de móvil mientras su mirada alternaba entre la pantalla del teléfono y la televisión.
"¿Estás viendo la tele o jugando al móvil?", preguntó Charles mientras se hundía en el sofá. Tomó el mando a distancia y cambió de canal.
El ambiente familiar que lo rodeaba tranquilizó el corazón acelerado de Charles. Cambió rápidamente de canal para encontrar algo entretenido.
Al poco rato, apareció en la pantalla una escena en primera persona. Era su décimo cumpleaños. Él y Suling se untaban crema batida en la cara.
Suling levantó la mirada de su teléfono móvil y la dirigió hacia la pantalla del televisor.
Charles se reclinó contra el sofá y observó en silencio cómo se desarrollaba la escena.
Pero mientras observaba, vio algo retorciéndose en un rincón de la escena. Parecía un tentáculo retorciéndose.
Mientras su enojo aumentaba gradualmente, Charles presionó rápidamente el control remoto para cambiar de canal.
"¿Por qué cambiaste de canal? ¿No era genial el programa de ahora?", se quejó Suling y volvió a concentrarse en su móvil.
A medida que las imágenes pasaban rápidamente de una a otra, una cacofonía de ruidos también resonaba en los altavoces.
"Bienvenidos a las noticias a las 12:30”"
"Señor, con respecto a esto”"
"Mamá, quiero llevarme esto”"
"La primavera es”"
A medida que Charles cambiaba de canal a un ritmo cada vez mayor, los sonidos se mezclaban en un ruido estridente y discordante, hasta formar un tapiz sonoro de caos que amenazaba con engullirlo.
Charles arrojó el control remoto a un lado con frustración, se levantó y caminó hacia el balcón.
Edificios modernizados e imponentes llenaban su vista. La pintoresca vista era simplemente impresionante. Mientras contemplaba el hermoso paisaje urbano, Charles sintió que la tempestad que lo azotaba se calmaba un poco.
En ese momento, un tentáculo atravesó el tejado de un edificio lejano. Bailando en el aire, se dirigió hacia Charles.
"¿Qué demonios está pasando? ¿De dónde salen esas cosas?" Charles se tensó al sentir un miedo opresivo que lo invadía.
Al escuchar el grito de su hermano desde la sala de estar, Gao Suling salió con su teléfono en la mano.
"Hermano, ¿qué pasa?"
Charles se agarró la cabeza con aparente dolor. Justo cuando estaba a punto de responder, la aterradora visión que tenía ante él le robó las palabras. Un tentáculo idéntico al que acababa de ver crecía del rostro de su hermana.
¡No! ¡Nooooo! ¡Esto no debería ser! Charles se abalanzó sobre ella e intentó arrancarle el tentáculo de la cara.
Sin embargo, sus acciones resultaron inútiles. Cuanto más tiraba, más se multiplicaban los tentáculos. Y pronto, envolvieron a Gao Suling por completo antes de convertirse en una bola de carne retorciéndose.
El horror llenó la mirada de Charles mientras agarraba la masa de carne y la sacudía con violencia. "¡No es esto! ¡Regresa a la normalidad! ¡Rápido!"
Sin embargo, la realidad era cruel. Su entorno empezó a cambiar, pero de una forma que le disgustaba. Todos los objetos y muebles de la casa se descomponían como cadáveres en descomposición. La anterior atmósfera tranquila se había desvanecido, y un paisaje infernal de pesadilla tomó su lugar.
Unos dolores de cabeza punzantes asaltaron a Charles. Sentía como si alguien le clavara varillas continuamente en la cabeza y le revolviera los jugos cerebrales.
"¡AAAAHHH!" Charles apretó la cabeza y dejó escapar un rugido primario.
"Gao Zhi... Rápido... despierta..."
"¡Gao Zhiming! ¡Despierta!"
Una voz familiar resonó en su oído, cada vez más clara con cada llamada. El dolor que la acompañaba también se intensificó.
¡Vete! ¡Piérdete! ¡Déjame estar solo!” gritó Charles, abrazándose la cabeza y encogiéndose en posición fetal. De repente, todo lo que lo rodeaba se hizo añicos como un cristal frágil, y un vacío infinito de oscuridad se agitó rápidamente a su alrededor.
Sin embargo, un par de delicados brazos lo acunaron en medio de la oscuridad.
El dueño de los delicados brazos tarareaba una suave melodía.
Era una canción de cuna en lo más profundo de su memoria. Era una canción que había olvidado hacía tiempo, una canción de su infancia.
Charles abrió lentamente los ojos para contemplar el atractivo rostro de Anna.
Extendió los brazos. Al recibir el mensaje silencioso, Anna soltó una risita y se inclinó, sus cuerpos fuertemente apretados.
Charles abrazó a Anna con una intensidad feroz, como si estuviera tratando de fusionar sus dos formas en una.
"Ya está bien... Ya pasó", Anna ofreció palabras de consuelo mientras acariciaba suavemente la espalda de Charles. Su tono era tan tranquilizador como quien consuela a un bebé que llora.
Las olas turbulentas que los rodeaban parecieron congelarse en ese instante. Quedaron suspendidas en pleno movimiento como esculturas transparentes de cristal.
Tras lo que pareció una eternidad, Anna acarició con ternura el cabello de Charles y acercó sus labios rojos a su oído. “Gao Zhiming, es hora de despertar. Tú también lo sabes en el fondo. Aquí no todo es real”, susurró.
Los ojos de Charles se abrieron de golpe.
Una mezcla de cruda emoción y confusión cruzó sus ojos.
Tu condición es demasiado complicada. No puedo ayudarte mucho. Ya me costó mucho llegar hasta aquí. Si queremos resolver esto, tenemos que trabajar juntos. ¡Rápido! Odio a los hombres con problemas de evasión.
Mientras Charles contemplaba el caos que los rodeaba, los recuerdos dolorosos volvieron a inundar su mente. La desesperación y la angustia que sintió entonces disiparon la neblina que había nublado sus sentidos.
Se quedó clavado en el sitio.
Bajó la cabeza y la enterró en el abrazo de Anna.
Inclinando la cabeza hacia arriba para obligarlo a sostener su mirada, la mirada de Anna era penetrante mientras preguntaba: "Gao Zhiming, mírame. ¿De verdad quieres quedarte aquí para siempre?"
Una sonrisa amarga se dibujó en el rostro de Charles. Tras dudarlo mucho, respondió: “Quizás no sea mala opción. Al menos aquí tengo todo lo que quiero...”.
Su entorno cambió rápidamente.
Los fragmentos de la realidad se recompusieron, y volvieron a estar en la sala de estar familiar. Gao Suling se arrodilló en el sofá y observó con curiosidad a los dos conversando.
"Pero todo aquí es sólo una ilusión."
"¿Qué es real? ¿Qué no lo es? ¿Es tan importante? Ni siquiera tú eres real", replicó Charles.
Entonces apareció una carta en la mano de Anna. Con una mezcla de frustración y pasión, la colocó sobre el pecho de Charles.
Tú escribiste esto. ¿Qué me dijiste entonces? ¿Adónde fue ese capitán Charles?
Un atisbo de lucha se asomó en los ojos de Charles. Mientras sus pensamientos corrían, la habitación reflejaba su mente y alternaba entre la calma y el caos.
Un dolor punzante lo abrumó. Agarrándose la cabeza con agonía, cayó de rodillas. "¿Por qué tengo que regresar a ese mundo sin esperanza? Tal vez no haya un mundo superficial sobre nosotros. Tal vez ni siquiera sea nuestro mundo."
Anna se agachó junto a él. Observándolo con calma, susurró suavemente: “No importa si estamos en la Tierra o no, aún me tienes”.

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Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 175
Estás leyendo el capítulo 175 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 16 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.