Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 122 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El capitán señalado exhibía un rostro marcado por rasgos severos e intimidantes, acompañados de una espesa barba. Un brillante garfio dorado le servía de sustituto de la mano izquierda, y se puso de pie con expresión sombría.
¡Bang!
Charles golpeó la mesa con su prótesis. Miró fijamente al capitán sin disimular la provocación. "No me gusta que la gente se ponga de pie mientras me habla. Por favor, siéntese."
Los ojos del Capitán Garfio Dorado se abrieron de par en par, conmocionado. Su barba tembló de ira. En un instante, la atmósfera en la cabina se tensó.
Sin embargo, Carlos no tenía intención de ceder. Mantuvo su mirada provocadora. De hecho, fue una jugada calculada por Carlos; necesitaba aprovechar esta oportunidad para hacerse con el control absoluto de la flota.
En teoría, Charles era el comandante de la flota reunida a toda prisa, pero los demás capitanes lo trataban como a un simple empleador. Y Charles no quería que siguiera siendo así. Quería convertirse en el líder absoluto de la flota.
En el momento crítico entre la vida y la muerte, un empleador solo sería abandonado sin piedad por estos tipos.
Solo siendo su verdadero comandante, estos capitanes se convertirían en su verdadero apoyo. De lo contrario, preferiría no contar con su ayuda.
Fue como elegir a un rey entre los leones. Los humanos también eran animales, y algunos de sus hábitos no diferían de los de otras especies.
Si todos estuvieran en otro lugar, quizás Charles habría optado por un enfoque más suave. Sin embargo, estaban en alta mar, así que un método directo y rudimentario era la solución.
Sentado junto a Charles, Kord parecía demacrado, con ojeras visibles. Sabía lo que Charles hacía y, como su aliado, no querría intervenir y arruinar su plan en ese momento.
¿No te gusta que la gente hable de pie? ¡A mí tampoco me gusta que la gente hable sentada! El Capitán Garfio Dorado se acercó a Charles y lo miró con condescendencia.
“Charles, ¿verdad? He oído hablar de tu nombre y que has explorado numerosas islas. Pero como tu superior, quiero recordarte que te permití comandar la flota principalmente porque me daba pereza luchar por ella. Al fin y al cabo, el jefe tiene la última palabra. Pero si piensas...
Justo cuando escupió sus palabras con una mirada desdeñosa en su rostro, sus ojos se posaron en la extraña huella negra que se asomaba detrás del cuello de Charles.
Al instante, el desdén desapareció de su rostro. Como si hubiera vislumbrado algo aterrador, un escalofrío recorrió su imponente figura. Visiblemente aturdido, retrocedió y se hundió en su asiento.
Informe... Informe al Capitán Charles. El agua dulce se echa a perder fácilmente. Tenemos vino de hongos almacenado en nuestro tanque de agua. Las criaturas de antes no causaron ningún daño a mi barco. En cuanto a la tripulación...
Escuchar a Golden Hook ofrecer información a Charles con tanta facilidad sorprendió a los demás capitanes. Incluso Kord estaba igualmente desconcertado.
Parecía que una pelea entre los dos era inminente, pero Golden Hook en realidad se echó atrás así como así.
Charles garabateaba en su cuaderno mientras Golden Hook daba cuenta de la situación en su barco. No tenía ni idea de por qué el hombre cedió de repente, pero, en cualquier caso, su objetivo estaba cumplido.
Tras registrar toda la información, Charles se volvió hacia el joven de rostro sombrío que estaba junto a Golden Hook. “Es tu turno. Habla”.
Al estar en el lado receptor de la intensa mirada de Charles, el joven muchacho instintivamente miró hacia otro lado y comenzó a informar con una voz suave y gentil.
Tras lidiar con el alborotador inicial, todo progresó con normalidad. Además del Narwhale, Charles había obtenido información diversa sobre los otros dieciséis barcos.
“Armig, tu barco tiene más agua dulce. Comparte un poco con Monzi, perdió un poco.
Una mirada de inquietud apareció en el rostro del capitán Armig al escuchar la instrucción de Charles, pero aún así asintió en señal de acuerdo.
"Genial. Eso es todo. Todos pueden regresar. Manténganse alerta en todo momento. Espero que todos regresen con vida", concluyó Charles.
Los capitanes se fueron marchando uno a uno, y al final, solo Feuerbach se quedó. Con una cálida sonrisa, dijo: “Señor Charles, quédese tranquilo. Si intentan hacer algo raro, se lo informaré de inmediato”.
Charles miró al hombre de pelo verde. "¿Eres muy cercano a ellos? ¿Si no, cómo sabrías de inmediato si están tramando algo?"
"Je, me encanta hacer amigos. Mi padre me dijo una vez que un amigo más es un enemigo menos. Llevo un tiempo relacionándome con ellos, pero no te preocupes. Por muy familiarizado que esté con ellos, sigo estando de tu lado", dijo Feuerbach con naturalidad.
Charles lo miró a los ojos y le preguntó: "¿De verdad solo has explorado una isla? Eres bastante capaz. Recuerdo que tu barco salió de la crisis anterior por sí solo".
Jajaja. Fue pura suerte. Buena suerte. Por cierto, Sr. Charles, cuando nadaba hace un momento, noté que la parte inferior del casco de su barco estaba ligeramente dañada. Casualmente tenía un reparador experto en mi tripulación. ¿Necesita que...?
"Está bien. Mi equipo puede encargarse de un asunto tan insignificante como ese". Charles rechazó a Feuerbach con una respuesta cortante.
Al parecer, percibiendo la desconfianza de Charles, Feuerbach dejó de hablar. Sonrió e hizo una reverencia antes de marcharse tras despedirse. El incidente pronto pasó y la flota continuó su viaje. Sin embargo, se habían observado cambios notables entre los barcos.
Los barcos solían moverse en formación dispersa. Pero desde el reciente episodio, comenzaron a alinearse espontáneamente en fila india detrás del Narwhale.
Además de eso, comenzaron a circular rumores entre las naves de que el Capitán Charles era una figura clave en el Pacto Fhtagn.
Además, la flota fue establecida conjuntamente por la Orden de la Luz Divina y el Pacto Fhtagn. Quien no esté dispuesto a ser sacrificado debe acatar con sabiduría y obediencia las órdenes de sus empleadores.
A Charles no le preocupaban en lo más mínimo los rumores que lo favorecían. Más bien, le preocupaba ese hombre llamado Feuerbach.
Feuerbach era demasiado entusiasta. Visitaba con frecuencia sus barcos para intentar ganarse su confianza y, discretamente, transmitir información de los demás barcos.
Otra mañana, una nota apareció en el escritorio de Charles. Decía que una criatura submarina había subido a bordo del barco de Kord la noche anterior.
Se deshicieron rápidamente de la criatura, pero un seguidor de la Orden de la Luz Divina perdió un brazo en la batalla.
"Señor Charles, ¿está enamorado de usted? ¿Por qué le escribe cartas a diario?", preguntó Lily con inocencia mientras sostenía un trozo de galleta rota entre sus patitas.
La pluma de Charles se detuvo sobre el diario. Levantó la vista y miró a su artillero con expresión interrogativa. "¿Por qué piensas eso? ¿Dónde lo aprendiste?"
"Me colé en el teatro y vi una obra. Así es como se desarrolla la trama."
Charles le dio un suave golpecito al ratón blanco en la frente con un dedo. "Si quieres comer, ve al comedor. No tires migas por todas partes".
Dudaba que Feuerbach actuara por un motivo tan trivial. Ese hombre probablemente tenía otras intenciones subyacentes, pero a juzgar por las pruebas actuales, parecía improbable que saboteara sus planes.
"No me gusta comer galletas. Solo las uso para rechinar los dientes. Si no, me crecerían muchísimo". Lily abrió su boquita y le mostró a Charles sus incisivos, del tamaño de un grano y de un blanco perlado.
Ignorando las payasadas de su artillero, Charles sacó la carta náutica y comenzó a calcular el viaje restante.
A medida que se acercaban a la isla de reabastecimiento, mentiría si dijera que no estaba nada ansioso. Sin embargo, no podía permitirse demostrarlo. Si mostraba algún signo de ansiedad, el nerviosismo de la tripulación se intensificaría.
Charles colocó el pulgar y el índice sobre la carta. El pulgar señalaba la posición de la flota, mientras que el índice señalaba la Tierra de la Luz. Un brillo de resolución brilló en sus ojos.

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Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 122
Estás leyendo el capítulo 122 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 24 de septiembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.