Leer Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 1117 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Lily durmió fatal esa noche. De vez en cuando, los ruidos del exterior la despertaban sobresaltada. Además, la habitación estaba llena de mosquitos.
Ella barrió el polvo del suelo y de la cama una y otra vez, pero no importaba cuánto barriera, siempre se despertaba y veía otra vez una capa de polvo.
Le desconcertaba que una pequeña habitación de posada pudiera estar tan sucia.
Después de haber acompañado a Charles en muchas expediciones y de haberse alojado en las posadas de cada una de las innumerables islas en las que habían estado, podía decir con seguridad que ésta era la peor hasta entonces.
Enfurecida, Lily corrió a la recepción para presentar una queja, pero no pudo encontrar a un solo miembro del personal en la recepción.
Sin una vía para desahogar sus frustraciones, la expresión de Lily se volvió más sombría. Claro que no le dio demasiada importancia. Había descansado lo suficiente y era hora de irse.
Antes de irse, había una cosa que no había olvidado: los traficantes de esclavos que conoció la noche anterior.
Lily pudo rastrear fácilmente a esa gente. Pronto encontró su barco. Un carguero mediano con dos imponentes chimeneas estaba estacionado tranquilamente en el puerto, mecido suavemente por las oscuras olas.
Sin pensarlo mucho, Lily corrió hacia la nave. Frente a la tripulación, armada con armas y reliquias, una luz blanca cegadora brotó de su cuerpo e iluminó cada centímetro de la nave.
Dominó a la tripulación con facilidad y entró en la nave. Con sus poderes, eliminó todos los obstáculos en su camino hasta llegar a la bodega más baja.
Con otro destello de luz blanca, la pesada cerradura de hierro cubierta de óxido se derritió rápidamente y cayó al suelo con un ruido sordo.
En la bodega sofocante y mal ventilada, Lily finalmente vio a los esclavos que habían sido transportados a la Isla Cristal Oscuro. Había una mezcla de hombres y mujeres, y la mayoría compartían la misma condición. Tras meses de agotador confinamiento en el mar, parecía que apenas se aferraban a la vida.
Un destello de tristeza se reflejó en los ojos de Lily. Una luz dorada emanó de su cuerpo y se manifestó en una lanza. La lanza voló hacia adelante y atravesó sin esfuerzo los barrotes de acero de la jaula.
El ensordecedor sonido del metal al romperse atrajo la atención de los cautivos. Lily había anticipado que se apresurarían a expresar su gratitud, pero eso nunca ocurrió. En cambio, una profunda confusión se apoderó de sus miradas.
"¿Quién eres? No eres el capitán. ¿Por qué derribaste la puerta?", preguntó uno de los cautivos.
"Obviamente, estoy aquí para rescatarlos", respondió Lily, sorprendida por sus reacciones. "¿No son todos esclavos capturados y vendidos aquí?"
"¡Claro que no!", respondió otro con aspereza. "Nos vendimos voluntariamente a Utopía. Incluso acordamos dividir el dinero con los comerciantes. ¡Nos quedamos con cuarenta y ellos con sesenta!"
"¿Qué?" Lily se quedó paralizada ante la respuesta. Por un momento, se preguntó si estas personas estarían bajo el control mental de algún monstruo como Anna. ¿Cómo podían siquiera decir algo así? ¿Podría alguien cuerdo venderse voluntariamente?
"¡No te metas en los asuntos de los demás!", espetó otro, frustrado. "Hemos perdido más de diez vidas solo para llegar hasta aquí. Si provocas más retrasos, ¿qué tal si creen que no valemos la pena y ya no nos quieren en Utopía?"
¡Exactamente! ¡Vendí mi casa antes de venir! ¡Váyanse rápido! ¡No necesitamos que nos rescaten!
¡Ya estoy harto del mundo exterior! ¡Solo quiero estar en Utopía!
A partir de sus quejas dispersas, furiosas y fragmentadas, Lily finalmente comprendió lo que estaba sucediendo. En el corazón de la Isla del Cristal Oscuro, el Clan de Sangre había construido un pueblo especialmente para humanos y lo había llamado Utopía.
En Utopía, los humanos no necesitaban trabajar. Su seguridad estaba garantizada, al igual que su calidad de vida. El único costo de vivir en este refugio aparentemente perfecto era la necesidad de donaciones de sangre regulares.
Lily frunció el ceño al comprenderlo. "¿Por qué elegirías vivir como ganado? La vida afuera debería ser mucho mejor que antes, ¿no?"
Sin embargo, la pregunta de Lily sólo logró encender su furia.
¿Quién te crees que eres? ¡No quiero trabajar! ¡Ahora vete!
"¡Exactamente! ¿Sabes siquiera cuánta deuda tengo?"
¡Las máquinas avanzadas de Isla Esperanza me robaron el trabajo! ¿Adónde más podría ir si no fuera por Utopía?
"¡No puedes juzgar nuestras decisiones a menos que hayas pasado por nuestro dolor!"
Las voces de los cautivos se alzaron de ira. Algunos incluso recogieron las barras de hierro rotas del suelo y apuntaron a Lily con sus extremos afilados y dentados.
Un atisbo de dolor se reflejó en el rostro de Lily, pero lo disimuló rápidamente. Sin decir una palabra más, se dio la vuelta, bajó la cabeza y subió las escaleras que conducían a la bodega.
A medida que Lily crecía, más se daba cuenta de que el mundo había cambiado. O quizás el mundo siempre había sido así, y ella simplemente había estado ciega hasta ahora. No existía el bien ni el mal absolutos. La clara y distintiva línea entre el blanco y el negro se difuminaba hasta convertirse en gris.
Quizás el mundo siempre estuvo destinado a ser caótico, con todos luchando por alcanzar sus propios objetivos. En cierto modo, se podría decir que una persona puede convertirse tanto en héroe como en villano, según su perspectiva.
"Olvídalo", murmuró Lily para sí misma. "Debería ocuparme de mis asuntos y buscar al señor Charles".
Con este pensamiento en mente, Lily subió a la cubierta y estaba lista para emprender vuelo y abandonar la Isla del Cristal Oscuro.
Pero antes de que pudiera elevarse, se dio cuenta de que estaba rodeada. El cielo sobre ella estaba lleno de un enjambre interminable de murciélagos negros, lo que le impedía irse.
Acompañados por un extraño y rítmico aleteo de alas membranosas, los murciélagos giraron juntos y finalmente tomaron la forma de un hombre con una belleza siniestra grabada en sus rasgos.
"¡Qué atrevida eres, niñita! Pensar que te atreves a pisar nuestra isla y atacar a nuestros invitados. Debes tener mucha confianza en tus habilidades", comentó el hombre.
Sintiéndose bastante deprimida por sus interacciones anteriores con el humano, Lily no tenía intención de conversar con el hombre.
"Quítate del camino. Me voy", dijo Lily con voz cansada.
"No, no. Eso no servirá", respondió el hombre con una risita. "Las niñas traviesas pagan el precio. Espero que sigas siendo una niña pura. Solo entonces tu sangre será realmente deliciosa".
Al instante siguiente, los innumerables murciélagos que cubrían el cielo con un manto infinito abrieron sus ojos carmesí al unísono. Juntos, se lanzaron hacia Lily como una enorme y opresiva alfombra roja.
A pesar del imponente y siniestro asalto, Lily no se inmutó. En todo caso, solo los encontró irritantemente perturbadores.
La mirada de Lily permaneció fija en las tablas de madera de la terraza bajo sus pies mientras levantaba perezosamente el dedo índice derecho por encima de la cabeza. Al instante siguiente, un sol en miniatura, no más grande que una pelota de ping-pong, se encendió en la punta de su dedo.
"¡AHHHHHHHH!"
Un chillido atravesó el cielo oscuro cuando los murciélagos se desintegraron en cenizas en un solo segundo.
Bajo la aullante brisa del mar, las cenizas se arremolinaban salvajemente en el aire como una tormenta de polvo.
Sin embargo, lo que sucedió después superó las expectativas de Lily. Mientras la brillante luz de su pequeño sol iluminaba la gótica y sombría extensión de la Isla del Cristal Oscuro, una serie de chillidos comenzaron a resonar.
Un vapor blanco emanaba silbando de la piel de los vampiros ocultos en los rincones más oscuros de la isla. Gritos de agonía y dolor llenaban el aire mientras sus manos se arañaban los rostros abrasados.
Fue una visión infernal del apocalipsis mientras sus gritos parecían no cesar nunca.
Claramente, el poder que corría por el cuerpo de Lily era demasiado abrumador para que estas criaturas pudieran manejarlo.
"¡Basta!", rugió una voz desde la torre más alta a lo lejos. Una sombra amenazante se extendió y finalmente sumió la isla en la oscuridad una vez más, aislando a Lily de la luz.
Un par de ojos rojo sangre emergieron de la oscuridad. Mirando a Lily, estaban llenos de una intención asesina casi palpable.
"¿Qué te ha hecho el Clan de Sangre para que quieras matarnos tan sin piedad?"
Evidentemente era una voz femenina, y pertenecía nada menos que a Lilith, la Madre de todos los vampiros.
Mientras Lilith hablaba, aparecieron más ojos entre las sombras: decenas y decenas. Ante una existencia que podía amenazar la existencia de toda la isla, todos los duques y duquesas habían salido de sus tumbas.
Sin embargo, Lily se mantuvo desafiante. No tenía ni una pizca de miedo cuando levantó la cabeza y gritó: "¡No hice nada malo! ¡Me atacaron primero!".
Era una visión bastante cómica. A un lado había una adolescente furiosa, y al otro, una sombra enorme con cientos de ojos rojos brillantes.
Sin embargo, a pesar de su apariencia, Lilith dudaba y no se atrevía a actuar con facilidad. En sus mil años de existencia, era la primera vez que se topaba con un ser con poderes que contrarrestaban a los de su especie.

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Paisaje Marino Envuelto (Novela) Capítulo 1117
Estás leyendo el capítulo 1117 de Paisaje Marino Envuelto (Novela), un novela. En lo más profundo de la superficie terrestre, se esconde un desconcertante paisaje marino subterráneo, un archipiélago bañado en una negrura tenebrosa donde reinan el suspense y el horror. Aquí yacen extrañas islas y… Este capítulo tiene publicado el 16 de abril de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Paisaje Marino Envuelto (Novela) tiene 1149 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.