Leer No Poseo Nada (Novela) Capítulo 53 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
No entendía qué estaba pasando. Tras salir de la habitación de Kim Jonghyun, Sungmin se quedó en blanco mientras se rascaba las orejas. En el momento en que Kim Jonghyun iba a decir algo... algo había sucedido. No sabía qué había pasado, pero la sensación de desconocimiento que sintió entonces era definitivamente real.
¿Qué ha sido eso?
Sungmin se apretó los oídos mientras se sentía muy confuso por dentro. Oyó que Kim Jonghyun moriría si hablaba de ello. ¿Qué tontería era ésa? En aquella habitación, Kim Jonghyun y Sungmin eran los únicos que estaban allí. No había forma de que Sungmin intentara matarle, entonces ¿quién más podría matarle?
Espera.
Piensa. Lo que pasó en el Monte de Msh. Las palabras que Msh dijo estar hablando consigo mismo. Al final de esas palabras, advirtió a alguien que no era Sungmin.
'Detente. Éste es mi dominio. Si no quieres tener una muerte mutua, debes detener tus acciones'.
En aquel momento, no escuchó muy bien aquellas palabras. En aquel momento... ¿a quién estaba advirtiendo Msh? Sintió un escalofrío y se rascó la nuca. El escalofrío que sintió entonces, se grabó muy profundamente en él.
"¿Hm?"
Justo cuando Sungmin estaba organizando sus pensamientos sin salir de la puerta de la habitación de Kim Jonghyun, alguien se acercó a él con grandes pasos. Al reaccionar ante la presencia, Sungmin miró detrás de él.
"You...."
Habló la mujer con los ojos muy abiertos. Sungmin ladeó la cabeza mientras observaba el rostro de la mujer que le miraba. Al mirar la cara de Sungmin durante un rato, la mujer frunció el ceño.
"¿No eres tú el idiota de entonces?".
"...¿Eh?"
Sungmin abrió los ojos ante aquellas repentinas palabras. Lo eres -habló ella. La mujer volvió a hablar mientras le miraba fijamente.
"¿No me reconoces?"
"...¿Quién eres?"
"Vaya, eres tan...."
Ante la pregunta de Sungmin, la mujer se golpeó el pecho como si se sintiera congestionada. Los ojos y el pelo rojos. Al momento siguiente, algo pasó por la mente de Sungmin. Habló.
"¿Señorita Scarlett?"
"¿Por fin me reconoces?"
Ante la pregunta de Sungmin, Scarlett gritó enfadada. Sungmin se sorprendió por el repentino vozarrón y retrocedió un par de pasos.
Scarlett Lecir. La mujer que conoció en el monte Msh cuando estaba entrenando. Llevaba entrenando un año más que Sungmin, y había abandonado la montaña tras terminar su entrenamiento junto con el Demonio Espada Dok Bijoon.
"¿Por qué está aquí la señorita Scarlett?"
"Eso es lo que quiero preguntar".
La razón por la que no la recordaba era bastante simple. Aunque había una diferencia de tres años, tenía más que ver con los recuerdos que Lee Sungmin tenía de ella, vestida con harapos y sucia como si no se hubiera lavado en mucho tiempo.
Pero, ¿y ahora? Llevaba ropa limpia, y tanto su pelo como su cara estaban muy limpios. Al ver aquello, Sungmin se dio cuenta de que Scarlett era una belleza extraordinaria.
"Este es el gremio de los magos. ¿No aprendiste artes marciales? ¿Por qué, has cambiado de camino y ahora quieres convertirte en maga?".
"No, eso no es lo que yo..."
"¿Entonces qué? ¿Quieres aprender tanto artes marciales como magia? Ayy, no hagas algo tan estúpido y céntrate en lo que estás haciendo bien..."
"¿No he dicho que no lo hago? No he venido aquí para aprender magia".
Sungmin suspiró e interrumpió sus palabras. Al ver su actitud, Scarlett hizo un mohín.
"¿Entonces por qué estás aquí?"
"Por negocios".
"¿Negocios?"
Scarlett levantó la mirada y observó la puerta roja que había detrás de Sungmin. Tras mirar aquella puerta, frunció el ceño.
"¿Acaso tus negocios tienen algo que ver con ese lunático de Kim Jonghyun?".
"¿Le conoces?"
"¿Entonces no? Es un maldito lunático".
Scarlett refunfuñó y se rascó la nuca. En la montaña, siempre que se rascaba el pelo le caía caspa blanca, pero esta vez no había "nieve". Parecía como si rascarse la nuca fuera una costumbre suya.
"Me alegro de verte después de tanto tiempo. Quiero hablar contigo, y además ahora estoy bastante libre. ¿Qué te parece? ¿Quieres venir a mi habitación?"
"¿A tu habitación?"
"Eh, eh, chico cachondo. No pienses cosas raras. Sólo estoy aburrida y quiero hablar con alguien".
"No recuerdo haber hecho nada para que me llames cachonda".
"¿Cuántos años tienes?"
"...18."
"Los chicos de esa edad siempre están cachondos. Sólo piensan en cosas lascivas".
"¿Qué demonios es eso? ...."
Sungmin refunfuñó, pero Scarlett no parecía tener intención de retractarse. Scarlett condujo a Sungmin a su habitación. A diferencia de la habitación de Kim Jonghyun, que estaba llena de miembros y vísceras de ogro levitando, la suya no tenía ninguna de esas cosas grotescas. Sin embargo, estaba bastante sucia.
"Siéntate donde te apetezca".
Diciendo eso, ella también se sentó sobre una pila de libros. Sungmin miró alrededor de la habitación y murmuró.
"Así que eres de las sucias, señorita Scarlet".
"Eh, ¿puedes no ser tan grosera? De todos modos, la mayoría de los magos viven así. ¿Y cómo voy a estar sucia? ¿Sabes cuántas veces me ducho cada día desde que salí de esa maldita montaña?".
Refunfuñó Scarlett y cruzó las piernas.
"¿Y? ¿Por qué estás aquí?"
Ante aquella pregunta, Sungmin le explicó las circunstancias de su visita. De todos modos, no había nada que ocultar. Cuando terminó su relato, Scarlett murmuró frunciendo el ceño.
"Kim Jonghyun. Sabía que ese maldito chico jugaba con la quimera. Aunque, nunca imaginé que fueras tú quien lo pillara".
"...¿Qué clase de persona es?"
Pensándolo bien, Sungmin no sabía qué clase de persona era Kim Jonghyun en realidad. Sólo sabía que era de la Tierra -distinta a la suya- y de Corea. Al oír su pregunta, Scarlett se encogió de hombros.
"Es un lunático. Está un poco, no, muy loco. Pero sus habilidades son auténticas. No estoy segura de otras cosas, pero no hay nadie que le supere en conocimientos sobre magia negra y quimera, al menos aquí, en el gremio de magos de Behengerr".
Sungmin tuvo que estar de acuerdo en que Kim Jonghyun era un "lunático". Hacer flotar partes del cuerpo del ogro quimera en su laboratorio era sin duda algo muy alejado de una persona corriente.
"¿Por qué estás aquí entonces, señorita Scarlett?"
"Porque soy maga".
respondió Scarlett con indiferencia.
"No es tan extraño que un mago pertenezca al gremio de los magos, ¿verdad? El gremio de los magos es bastante cómodo. Mientras tengas habilidades y obtengas resultados en la investigación, te apoyarán con muchos fondos. Por eso estoy aquí: es el más cercano a la montaña de Msh".
Scarlett Lecir. Sungmin sólo había oído hablar de ella a través de rumores en su vida anterior. No sabía que estaba en Behengerr.
No, espera. Esto es antes de que se convirtiera en archimaga'.
Si observamos la serie de acontecimientos, ella crearía sus cimientos aquí, en Behengerr, y más tarde se marcharía para convertirse en archimaga.
"El cuerpo está cómodo, pero la mente no. Mi investigación no progresa mucho hoy en día".
Refunfuñó Scarlett. Sungmin sólo pudo reír ante aquellas palabras. Aunque ahora no tuviera ningún progreso, el hecho de que más adelante fundara una nueva facción y se convirtiera en archimaga era un futuro garantizado. A diferencia de Sungmin, Scarlett se convertiría más tarde en archimaga.
"Saldrá bien".
"Ni siquiera sabes cómo va. Además, Baek Sogo... ¿no te fuiste con ella?"
"Sí. La anciana abandonó la montaña un año antes que yo".
"Es bastante viciosa, ¿lo sabías? ¡Estuvo allí casi tres años! Y tú también. Me fui porque sentí que me volvería loca si me quedaba allí unos días más".
"¿Te has separado del señor Dok Bijoon?"
"Dejé a ese tipo en cuanto llegamos a Behengerr. Me preguntó si quería ir con él de viaje, así que le dije que se fuera solo".
Al decir esto, Scarlett volvió a reírse.
"Pero bueno. Es agradable ver a alguien conocido después de tanto tiempo. Últimamente no hablo con la gente gracias a la investigación. No es que nadie me hablara con mi personalidad".
Otra vez.
"Ven a buscarme la próxima vez, cuando tengas tiempo. Te daré té al menos".
Otra vez.
Al salir del gremio de magos, Sungmin se sintió muy acomplejado por dentro. Tratar sus palabras como si se debiera a la amistad, las palabras de Nevel tiraron de su mente. Eso volvió a mezclarse con lo que le dijo Kim Jonghyun.
¿Qué es esto?
Puede que tu vida ya no sea tuya: estas palabras cuyo significado desconocía seguían resonando en su mente. ¿Qué clase de mierda era ésta? No era otra que su propia vida. Si no era suya, ¿de quién era?
Visitó el gremio de mercenarios para informar a Berna sobre lo que había hablado con Kim Jonghyun antes de volver a su casa. Pensaba volver a practicar con la lanza, pero no podía concentrarse debido a su compleja mente. Finalmente, dejó la lanza y se sentó en posición de meditación.
Hizo circular el arte divino de la nube púrpura para sacudirse el complejo sentimiento, pero no funcionó muy bien. Las palabras que dijo Kim Jonghyun, las palabras que dijo Msh. Esas misteriosas palabras seguían alternándose en su cabeza. Le dijeron que había una razón para que volviera en el tiempo. Le dijeron que las coincidencias no existían. Su suerte era extrañamente buena. Si no era una coincidencia, ¿qué pasaba con eso? ¿Qué hay de su encuentro con los demás? Esta vida -la vida que pertenecía a la entidad capaz de pensar y razonar, llamada Lee Sungmin- ¿de quién era?
Cuando apenas se sacudió esos pensamientos, ya era de noche. Tras despertarse, Sungmin suspiró y se presionó la frente.
"...No lo necesito".
Murmurando eso, arrastró los pasos fuera de la casa. Se paró en el jardín lleno de maleza y recogió la lanza que había arrojado antes.
No quería preocuparse. Pensar en esas cosas y sospechar de ello no le conduciría a una respuesta, y tampoco nadie se la daría. Al final, todo eso eran dudas y preocupaciones sin sentido. Decidió dejar de pensar en ello.
Lo ignoró.
Las artes marciales eran diferentes. Las artes marciales eran; la lanza era; mostrarle una respuesta clara a diferencia de aquellas preguntas vagas. Se sintió muy cómodo por dentro. Blandió la lanza durante un buen rato. Los tres movimientos básicos, La Lanza Infinita de los Nueve Cielos. Nadie le dijo tampoco la respuesta, pero Sungmin supo intuitivamente que su lanza se acercaba a la respuesta.
Sin embargo, no era una respuesta completa. Lo que Sungmin perseguía era eso. Deseaba salvar a Baek Sogo, superar a Wiji Hoyeon, etc. Tenía un objetivo que debía cumplir antes de poder hacerlo.
Cuando dejó la lanza, ya había amanecido. Empapado en sudor, Sungmin se sentía más fresco que cansado. Al darse cuenta de que aún no había comido nada, Sungmin esbozó una sonrisa amarga.
"No me extraña que no crezca".
Refunfuñando, Sungmin entró de nuevo en su casa.

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No Poseo Nada (Novela) Capítulo 53
Estás leyendo el capítulo 53 de No Poseo Nada (Novela), un novela. Comenzó como un "Sin Clase", sin poseer nada. Sobrevivío 13 años las profundidades de un mundo cruel. Termina muriendo como mercenario de rango C. Logra regresar al pasado con los conocimientos de su primera vida, pero… Este capítulo tiene publicado el 6 de junio de 2024, Traducido por el grupo Crowli. No Poseo Nada (Novela) tiene 433 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.